SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número95Pabellón del nogal. Talagante, Chile, 2016El museo de todos los museos. Proyecto, Taipei, Taiwan, 2011 índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Journal

Artigo

Indicadores

Links relacionados

  • Em processo de indexaçãoCitado por Google
  • Não possue artigos similaresSimilares em SciELO
  • Em processo de indexaçãoSimilares em Google

Compartilhar


ARQ (Santiago)

versão On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.95 Santiago abr. 2017

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962017000100092 

Lecturas

Ideas recibidas

Enrique Walker 1   *  

1Director, Master of Science in Advanced Architectural Design, Graduate School of Architecture, Planning and Preservation, Columbia University, New York, USA. ew2107@columbia.edu

Resumen:

Como 'objetos encontrados', las ideas recibidas se utilizan como los argumentos que detonan una formulación pedagógica crítica. En un caso, las constricciones gatillan el proyecto; en el otro, los clichés se convierten en una camisa de fuerza para el diseño. En ambos, el objetivo es el mismo: forzar a los estudiantes a llevar la arquitectura un paso más allá, transformando la serie de talleres en un proyecto con vida propia.

Palabras clave: taller; pedagogía; objeto encontrado; cliché; proyecto

Bajo constricción

Raymond Roussel decidió escribir algunos de sus libros usando dos frases homónimas, o casi homófonas, como el principio y el final de sus historias; Samuel Beckett decidió escribir varios de sus libros en un idioma distinto al suyo; Thomas Bernhard decidió escribir algunas de sus novelas en un párrafo; Jerzy Andrzejewsky decidió escribir una novela en una frase; Michel Butor decidió escribir una novela en segunda persona; Italo Calvino decidió escribir una novela con diez comienzos; Raymond Queneau decidió escribir un conjunto de diez sonetos cuyos versos correspondientes podían ser sustituidos entre sí; Jacques Roubaud decidió escribir una serie de poemas correspondientes a las piezas de un juego de go; Georges Perec decidió escribir una novela en la cantidad de tiempo que Stendhal había empleado al escribir una de las suyas, pero fracasó; Marcel Bénabou decidió escribir un libro dando cuenta de su imposibilidad de escribir uno; Jacques Jouet decidió escribir poemas correspondientes a las paradas de sus viajes en metro; Gilbert Sorrentino decidió escribir una novela sólo en base a preguntas; Harry Mathews decidió escribir una novela bajo una constricción que no quiso revelar.

Alain Resnais decidió hacer una película que rastrearía todas las posibles bifurcaciones de una historia; Chantal Akerman decidió hacer una película siguiendo al protagonista; Luis Buñuel decidió hacer una película donde el protagonista cambia constantemente; Dziga Vertov decidió hacer una película usando la ciudad como protagonista; Joris Ivens decidió hacer una película usando la ciudad y la lluvia como protagonistas; Werner Herzog decidió hacer algunas de sus películas documentando acciones reales; Jean-Luc Godard decidió hacer varias de sus películas sólo en base a un arma y una mujer; Chris Marker decidió hacer una película recurriendo sólo a instantáneas; Friedrich Wilhelm Murnau decidió hacer una película muda sin recurrir a intertítulos; Alfred Hitchcock decidió hacer una película en una toma continua; Aleksandr Sokurov decidió hacer una película en una toma; Néstor Almendros decidió aceptar la decisión de Terrence Malick de rodar una película casi por completo durante la hora mágica después de la puesta del sol; Jørgen Leth decidió aceptar la decisión de Lars von Trier de rehacer cinco veces una de sus películas; Stanley Kubrick decidió en una de sus películas iluminar una escena a la luz de las velas usando sólo velas.

'Bajo constricción' (2003-2006) fue una serie de diez talleres de diseño consecutivos que examinó el uso de constricciones autoimpuestas en el diseño arquitectónico. La arquitectura, por definición sometida a un régimen de fuerzas externas, en gran medida ha ignorado las restricciones autoimpuestas como herramienta crítica, a diferencia de la literatura o el cine. Dada la abundancia de restricciones en la práctica arquitectónica, y la suposición de que los problemas de diseño están dados, las constricciones han sido, con pocas excepciones, rechazadas como obstáculos a la imaginación o aceptadas como requisitos a cumplir. La práctica arquitectónica a menudo incluye constricciones voluntarias cuando las restricciones involuntarias son débiles, aunque todavía las enmascara como fuerzas externas y, al hacerlo, socava su potencial como herramienta. Frente a esta larga tradición de resolución de problemas en arquitectura, esta serie exploró las constricciones voluntarias y, por tanto, arbitrarias. La práctica de las constricciones autoimpuestas consiste en formular deliberadamente un problema de diseño: una decisión intransigente, si no acaso una renuncia que, si se calibra adecuadamente, como proponía este taller, podría abrir caminos de producción inesperados. Si las primeras versiones de esta serie trataban de usar constricciones autoimpuestas para instigar hallazgos o conceptos alternativos, las últimas versiones usaban las constricciones contra los conceptos, como herramientas para socavar ideas recibidas (y, como tales, verdaderos obstáculos) inevitablemente instaladas en los conceptos.

El diccionario de ideas recibidas

Gustave Flaubert empezó a coleccionar ideas recibidas a los nueve años, cuando, según una de sus primeras cartas, decidió escribir las observaciones insensatas de una conocida de su familia que solía visitar su casa en Rouen desde París. Este pasatiempo de su infancia se convertiría en un proyecto de vida. Flaubert esbozó el plan para un diccionario de ideas recibidas en la época en que comenzó su novela Madame Bovary, y compiló las entradas durante las tres décadas siguientes; al momento de su muerte, el libro todavía estaba incompleto. El diccionario estaba destinado a convertirse en un libro en sí mismo o un apéndice a su novela Bouvard et Pécuchet, que también quedó sin terminar. Después de dedicar décadas al estudio sucesivo de una serie considerable de disciplinas, fracasando sistemáticamente en su aplicación aunque no en la recopilación de ideas recibidas en el camino, Bouvard y Pécuchet habrían vuelto a su oficio original de copistas si Flaubert hubiese completado la novela y, como último esfuerzo y cierre del ciclo, a escribir el diccionario. Las entradas registradas por Flaubert aparecieron póstumamente como Le dictionnaire des idées reçues; a veces publicado como un libro, y otras como apéndice de Bouvard et Pécuchet.

El diccionario, un libro para el que Flaubert decidió no componer una sola línea, a excepción de un prefacio, registraría a fondo los lugares comunes, clichés y pensamientos automáticos habituales en su época; ideas aceptadas que se repetían ad nauseam a expensas del pensamiento. Flaubert esperaba, como escribió en una carta a Louise Colet, que después de leer el libro el lector tuviera miedo de hablar por temor a usar una de las frases en él. En consecuencia, en lugar de definiciones, registró las entradas del diccionario como instrucciones, como afirmaciones que uno debe repetir con cada uno de los términos. En retrospectiva, la serie inacabada de entradas publicadas en Le dictionnaire des idées reçues se lee menos como un inventario de exclusiones potenciales, o como una lista de frases que uno tuviera miedo de repetir, como Flaubert había pretendido, que como una colección de 'objetos encontrados'. Más de un siglo después de su registro, las ideas recibidas contenidas en el diccionario, el provincianismo que Flaubert pretendía castigar y por el que condenó a muchos personajes de sus novelas, han permanecido sólo en parte vigentes y están abiertas a ser leídas y malinterpretadas, usadas y abusadas.

'El Diccionario de ideas recibidas' (2006-2015) fue un proyecto de una década, cuyo objetivo era examinar las ideas recibidas en la cultura arquitectónica contemporánea; es decir, aquellas estrategias de diseño que agotaron su intensidad original debido a la recurrencia, y aquellas que sobrevivieron a los problemas de diseño que originalmente abordaron. Esta serie de talleres de arquitectura y seminarios teóricos se propuso detectar y registrar las ideas recibidas en el campo de la arquitectura durante la década anterior, tanto en el ámbito profesional como en el académico, como un medio para abrir posibilidades de diseño y teoría arquitectónica. Para ello, se centró en operaciones de diseño y estrategias conceptuales, particularmente en relación a los medios de representación y el léxico por el cual fueron respectivamente articulados. Este proyecto tomó como precedente el libro inacabado de Gustave Flaubert, Le dictionnaire des idées reçues. Al igual que este último, registró ideas recibidas como una serie de instrucciones (o manuales de uso) para hacerlas evidentes. Pero a diferencia de este último, principalmente un inventario de exclusiones potenciales, este proyecto también se propuso movilizar la misma colección de ideas recibidas como una serie de 'objetos encontrados' (o constricciones) para la formulación de argumentos y estrategias alternativas de diseño.

* Enrique Walker Arquitecto, Universidad de Chile, Chile, 1991. Máster en Historia y Teoría, Architectural Association, Londres, 1995. PhD, Architectural Association, Londres, 2012. Sus publicaciones incluyen los libros 12 Entrevistas con arquitectos (ARQ, 1998), Tschumi on Architecture: Conversations with Enrique Walker (Monacelli, 2006), y Lo Ordinario (Gustavo Gili, 2010). Ha publicado artículos y entrevistas en AA Files, Log, El Croquis, 2G, Grey Room, Volume, Hunch y Circo. Ha enseñado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Princeton, en el Instituto de Arquitectura de Barcelona, en el Instituto Tecnológico de Tokio, en el Pratt Institute, en la Pontificia Universidad Católica de Chile y en la Universidad de Chile. Actualmente es profesor asociado en la Universidad de Columbia, donde también dirige el programa de Master of Science en Advanced Architectural Design.

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons