SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número81Los museos en el siglo XXI índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  no.81 Santiago ago. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962012000200001 

ARQ, n. 81 Espacios para la cultura, Santiago, agosto 2012, p. 12.

EDITORIAL

Espacios para la cultura | Space for culture

  

Patricio Mardones Hiche *

* Director Ediciones ARQ, Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.


Para abrir esta edición dedicada a los espacios para la cultura, valdría la pena recordar a un hombre que encarnó un punto de vista radical y adelantado al respecto. Pontus Hultén, historiador de arte y curador nacido en Suecia en 1924, describió así su exposición Utopians and visionaries 1871-1981, realizada en 1971 en el Moderna Museet de Estocolmo: ".fue la primera exposición al aire libre de esta tipología. Una de las secciones era una celebración del centenario de la Comuna de París, en la que la obra se agrupaba en cinco categorías -trabajo, dinero, escuela, prensa y vida de la comunidad- que reflejaban sus objetivos. Había un servicio de impresión en el museo; se invitaba a la gente a producir sus propios posters y copias. Las fotos y las pinturas se instalaban en los árboles. Había también una escuela de música dirigida por el gran músico de jazz Don Cherry, el padre de Neneh Cherry. Construimos una de las cúpulas geodésicas de Buckminster Fuller en nuestros talleres y nos lo pasamos en grande. Un télex permitía a los visitantes plantear preguntas a personas de Bombay, Tokio y Nueva York. Cada participante tenía que describir la imagen que tenía del futuro, de cómo sería el mundo en 1981". Hace 40 anos, y desde el núcleo institucional -era el director del Museo- Hultén montaba a cielo abierto una operación participativa y multidisciplinar, que echaba mano a tecnologías constructivas y comunicacionales de punta para celebrar el aniversario de un cambio político clave en la historia de Occidente.

Con esta y otras exposiciones como Poetry must be made by all! o la controversial Hon (una enorme estructura construida en 1966 junto a Nikki de St. Phalle, Jean Tinguely y Per Olof Ultvedt, con la forma de una mujer recostada dentro de la cual se proyectaba una película de Greta Garbo, mientras en el pecho derecho había un café, en el izquierdo un planetario y una de las piernas alojaba una galería falsificaciones de obras maestras) Hultén dejaba claro que para él el museo era, literalmente, "espacio disponible" para las expresiones marginadas del teatro, la ópera, las ciencias o las artes en general: todo lo que no tuviese cabida en el circuito cultural establecido podía encontrar un lugar en el museo. Esa actitud anunciaba su futuro como director fundador del Centro Georges Pompidou en París, inaugurado en 1977 y tan caro a las utopías de fines de los sesenta.

La misma mirada anima la reflexión que ARQ81 intenta estimular: si la cultura es el conjunto total de modos de vida, creencias y costumbres de un grupo o época, el espacio para la cultura debiera ser necesariamente un ámbito colectivo y de participación; una instancia de intercambio, juego y encuentro y, ante todo, un campo no resuelto, donde aún hay espacio disponible. La inmunidad a la norma legal y social de las animitas en Chile, la celebración de fiestas multitudinarias en las calles catalanas, el replanteo de la estructura de una biblioteca pública en Seattle y los proyectos de arte en las barriadas de Quito que este número presenta hablan, justamente, de ese espacio en blanco que levanta sus barreras y posibilita la construcción espontánea y colectiva de nuevas realidades.