SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número76Ocho casas, tres patios: Gran Canaria, EspañaJuhani Pallasmaa índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Journal

Artigo

Indicadores

Links relacionados

Compartilhar


ARQ (Santiago)

versão On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.76 Santiago dez. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962010000300014 

ARQ, n. 76 Día y noche, Santiago, diciembre 2010, p. 76-81.

 

OBRAS Y PROYECTOS

Intervención en el edificio Clave(1)
Valparaíso, Chile

Daniel Ruddoff *

* Arquitecto independiente, Santiago, Chile


Resumen
Como resultado de un proyecto de título que estudia el plan de Valparaíso –con sus diferentes modos de ocupación de las manzanas–, se presenta la posibilidad de intervenir un edificio de viviendas en la base del cerro Cordillera, a partir de la generación de patios interiores de luz y visión.

Palabras clave: arquitectura-Chile, Valparaíso, iluminación natural, croquis, restauración.


Abstract

As the result of a thesis project that studied the plan of Valparaiso, with the various ways of occupying the blocks, a possibility is presented for intervening a residential building on the base of the Cordillera hill starting with its interior light patios.

Key words: Architecture-Chile, Valparaíso, natural lighting, sketch, restauration.


 

A LA LUZ DE LO INTANGIBLE: EL PRESENTE DE VALPARAÍSO / La ciudad es el hecho tangible de la vida colectiva en un lugar y su manifestación más patente ha sido la operación del hombre al poblar con un criterio de densidad. La forma urbana se ha dividido tradicionalmente en forma de lote-manzana, por lo que se ha establecido una relación directa entre el trazado y la oportunidad de vincularse con la luz. Esto plantea al menos dos modos reconocibles de densificación de la manzana: la edificación de su perímetro y, en contraposición, la ocupación de su centro.
La consolidación del plan de Valparaíso, guiada por la tradición premoderna de ocupación perimetral que deja los núcleos como patios de luz y entre cada edificio muros ciegos, da lugar a la conformación, entre los edificios de una manzana, de un conjunto compacto reconocible en su perímetro. Este trazado de ciudad establece una clara escisión entre la calle y el interior de los edificios, donde la ausencia de gradación en el recorrido hacia el interior genera una radical relación entre habitante y luz dentro de cada departamento.
Se trata de orientar esta conexión en el ámbito de la conservación de un inmueble de interés patrimonial, donde la luz no solo es elemento configurador en el campo de la proyección de ciudad, sino también una cualidad originadora en la reconstrucción de un edificio consolidado e identificado como un hecho arquitectónico de Valparaíso.
Valparaíso y su centro histórico parecen encontrarse en un estado de inercia temporal, que genera una tensión evidente entre los anhelos planteados y el real avance en el cuidado del patrimonio que inició virtualmente con la declaración UNESCO(2). Dicho reconocimiento originó un interés superficial por un lugar sumido en la obsolescencia. La institucionalidad, incapaz de ordenar los intereses originados en torno al patrimonio, y la ausencia de una planificación urbana han dejado que los impulsos aislados primen por sobre el ámbito de lo público. Así, han quedado relevantes estudios y proyectos urbanos sin concretarse (Pérez de Arce, 2009).

CONTEXTO URBANO Y ESCALA DEL EDIFICIO COLECTIVO / El presente de la ciudad se puede asir desde ciertas relaciones que mantiene el hecho construido con la vida que cobija. El presente ─que en Valparaíso pareciera estar fundido con el pasado─ toma lugar desde los vínculos entre lo que sucede al interior de los edificios colectivos y ciertas condiciones estructurales de la ciudad misma; es decir, se trata de realidades que son reflejo del hoy, capaces de informar la contingencia del quehacer arquitectónico y urbano con una mirada en la renovación y cuidado por el patrimonio de la ciudad.
En Valparaíso, las correlaciones entre la vida al interior del departamento y el orden primario de la forma urbana se pueden discernir desde la operación en torno a la luz; una ciudad habitada en intersticios y acoplada a su topografía. Sobre esta estructura de laderas y quebradas que subyace a cualquier intervención o construcción en el espacio urbano, se ha de densificar por escasez de superficie. Tales condiciones naturales, aparentemente adversas, han conformado el modo en que el habitante se relaciona con la ciudad: mira desde dentro y está comprometido con la trama urbana. En este ámbito, el modelo tradicional de colectividad del plan es el edificio colectivo de vivienda y el departamento, el género habitacional usual. El edificio colectivo de vivienda se plantea como el motor de un proyecto urbano que es capaz de renovar su centro histórico desde el tejido, y reconocer el valor de uso como condición connatural a los edificios de vivienda(3).
Los criterios de integridad entre habitantes, conjuntos edificados y espacio urbano están desafiados por la separación que existe entre las ideas tradicionales de patrimonio público y patrimonio privado, una escisión anacrónica si se piensa la ciudad como un acto cultural universal. En esta problemática está inmerso el edificio colectivo de vivienda, que para ser integrado en una planificación sería conveniente recomponer cierta apropiación e identidad del habitante con la ciudad.
Se insiste en la relevancia de este modelo de colectividad que, de acuerdo a su magnitud y permanencia en el tiempo, plantea un considerable impacto sobre su entorno, y lo convierte en una pieza con la capacidad potencial de enlazar el tejido urbano. La escala de estos edificios y su densidad señalan influencias e impacto físico en el terreno donde se emplazan; por ejemplo, el edificio Clave, el pasaje Villagrán y los inmuebles adyacentes sobre el cerro Cordillera dependen del muro de contención que se construyó para la sucesión de terrazas. Estas capacidades inherentes al edificio colectivo generan relaciones beneficiosas que se dan claramente en el centro histórico de Valparaíso. (C3P01)

Desde el edificio Clave
Este inmueble, construido cerca de 1890, se ubica en pleno centro histórico de la ciudad, a dos cuadras de la plaza Echaurren. Se apoya en la ladera del cerro Cordillera para conformar una conexión entre plan y cerro, pero por el interior del edificio(4).
Su morfología y magnitud responden al momento en que Valparaíso comenzaba a densificar y construir las laderas de los cerros. Estas, a pesar de su aparente condición desfavorable como lugar de intersticios, se convirtieron en oportunidad de los mejores ingenios y procesos constructivos.
Su organismo estructural, de concepción premoderna, fue fundado sobre una base de sillería de granito y edificado en muros de albañilería gravitacional, solidariamente atirantada por tensores metálicos trabados(5).
La utilización del predio de 725 m2 contempla el perímetro y la ladera completa, con un frente hacia la calle Clave y uno hacia el cerro Cordillera. Esto permite la conformación de un conjunto edilicio de dos cuerpos estructuralmente dependientes y aunados espacialmente por dos vacíos. Estos patios de luz son articuladores del edificio y ordenan los recorridos expuestos en torno a dos sistemas de escaleras, las cuales tienen como partida y llegada una plataforma que escapa de su condición de descanso, para transformarse en prolongación del departamento y un jardín seco. El estrecho corredor principal es la extensión interior de calle Clave, y desde este vacío las galerías y zonas húmedas de cada departamento se abastecen de luz y ventilación.
De esta manera, el valor fundamental de este edificio es su corredor principal, ya que cobra dimensión de pasaje público-interior. Su proporción y verticalidad reúne cinco a siete niveles que se ordenan con la sucesión de galerías y abren tramos de cielo. Dentro de cada departamento, la galería es la culminación del recorrido en torno a la luz; la radical relación habitante-luz se orienta para renunciar a las vistas. Un primer tramo opaco inferior de 1,7 m de alto inscribe al ojo y lo orienta hacia el interior; sin vistas exteriores, se busca desde la franja superior un trozo de cielo o el paso de una gaviota como única lejanía posible. (Figs. 08 y 09)
Entre los habitantes y el edificio existe una malla de relaciones dinámicas en torno a la luz, que  comprende criterios arquitectónicos sujetos a la habitabilidad, a la belleza y al funcionamiento interno. Estos son clave para conocer la valoración y los distingos que los habitantes hacen de cada vivienda. La apreciación de cada departamento se relaciona con la cantidad de sol. Y esta dinámica, en relación al tiempo de permanencia, se puede leer en un mapeo tridimensional, desde el cual se deducen los movimientos y migraciones internas de las familias, marcados por el mayor trazo de sol dentro del edificio. La relación con la luz es entonces la generatriz para operaciones que puedan equilibrar estos movimientos y fijar relativamente las migraciones, una ecuación espacial: a mayor luminosidad menor superficie y, en sentido inverso, a menor cantidad de luz mayor superficie habitable.

EPÍLOGO URBANO / En consecuencia, se trata de un problema casuístico, pero recurrente, que podría llamarse "urbanismo puertas adentro". Una realidad que atañe al patrimonio no reconocido de la ciudad, donde familias que arriendan en el mismo edificio por más de 75 años tienen la condición de ser residentes permanentes ─aunque no son dueños podrían haber pagado varias veces su casa propia─ y son parte de la contingencia del quehacer urbano. Estas dinámicas externas al edificio son parte del patrimonio intangible de la ciudad ─como lo es el valor singular de vivir en el centro histórico de la ciudad─. Los porteños salen del centro a realizar sus quehaceres cotidianos. Vivir en el centro histórico es una condición positiva que hoy es paradójicamente periférica.


Ficha Técnica

Restauración edificio Clave / Proyecto de título
Arquitecto Daniel Rudoff
Ubicación cerro Cordillera, Valparaíso, Chile
Profesor guía: Mauricio Puentes
Universidad Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Superficie intervenida 725 m²
Año del proyecto 2008

Notas
1. Artículo y material gráfico derivado de la tesis de titulación del autor: "Re-fábrica del edificio Clave: desde el valor de su hecho arquitectónico". Escuela de Arquitectura y Diseño, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 2008.
2. La ciudad de Valparaíso fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la unesco el año 2003.
3. Se encuentran ciertas luces sobre este tema en el plan de renovación del centro de Bolonia que, en la década de 1970, fue guiado con premisas similares para abordar el problema de la segregación socio-espacial de los habitantes permanentes. Distintas han sido las experiencias latinoamericanas en Pelourinho en Brasil o Ciudad Vieja de Panamá, donde primó el capital turístico haciendo una reconversión urbana desde de un centro histórico de interés cultural a enclave turístico con actividades culturales y comerciales implantadas, lo que produjo la migración de los grupos residentes permanentes del centro histórico.
4. Un dato relevante para comprender su escala, fue el cambio de uso que lo transformó en establecimiento de salud después del terremoto de 1906. Luego volvió a ocuparse como vivienda unifamiliar, incluso todavía permanecen algunas familias que habitaban el edificio en aquella época.
5. Como parte del trabajo de investigación, se describió el léxico constructivo tradicional y se descompusieron sus elementos para conocer cada una de sus materialidades. Esta indagación permitió comprender los valores espaciales particulares del edificio y los efectos positivos que lo vinculan con su entorno inmediato.

Referentes
Pérez de Arce, Rodrigo. "Mercado Puerto". ARQ Nº 73, Valparaíso. Ediciones ARQ, Santiago, diciembre de 2009.
        [ Links ]

Creative Commons License Todo o conteúdo deste periódico, exceto onde está identificado, está licenciado sob uma Licença Creative Commons