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ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.65 Santiago abr. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962007000100020 

ARQ, n. 64 Chile dentro y fuera / Chile in & out, Santiago, diciembre, 2006, p. 79.

ANEXOS

Reseña libros

Werner Hegemann and the search for universal urbanism

Christiane Crasemann Collins
W.W. Norton & Company, Nueva York
418 páginas, 16,5 x 24 cm, b/n color
2005
Texto: inglés
Web: www.wwnorton.com

OBSERVADOR CRÍTICO DE LA CIUDAD MODERNA / Christiane Crasemann Collins le presta un gran servicio a los académicos angloamericanos en este volumen sobre la vida de Werner Hegemann (1881-1936), un urbanista alemán, cuyo compromiso intelectual, idealismo y estilo de vida peripatético enriqueció el análisis de principios del s. XX sobre la ciudad moderna a ambos lados del Atlántico. A pesar de la importancia contemporánea de su aporte, la investigación académica sobre arquitectura y planificación descuidó los escritos de Hegemann hasta hace muy poco tiempo, cuando su trabajo en idioma inglés recibió una atención renovada con la reedición de Manual de Arte Civil para el Arquitecto: El Vitrubio Americano y su celebración de parte de los miembros del movimiento de Nuevo Urbanismo(1). El examen exhaustivo que hace Crasemann de sus escritos en alemán e inglés entrega ahora un contexto para aquellos interesados en sus ideales arquitectónicos y de planificación. Los historiadores urbanos también se benefician con la lectura rigurosa del registro que dejó un individuo cuya vida encarna el traspaso de conocimientos europeos asociado con las políticas sociales de la era progresista y el campo de desarrollo de la planificación de ciudades(2).
El valor de la biografía radica, en gran medida, en el acceso privilegiado de Crasemann a los documentos personales de Hegemann, así como el tiempo que le dedicó a una gran cantidad de archivos europeos y norteamericanos. Como historiadora de la Arquitectura Moderna y de la planificación de ciudades, con especialización en Europa Central y en América, la autora se ganó la confianza de la familia Hegemann y, por ende, se quedó con sus documentos durante un periodo de veinte años mientras trabajó en su biografía. El resultado es una historia que ofrece una visión profunda de la vida de un hombre renacentista, que demostró sólidas convicciones y visiones idealistas que se ajustan a su gran talento durante un periodo de conmoción que puso a prueba dicho optimismo. La narrativa personal de Hegemann es fascinante en sí misma, involucra las condiciones desafiantes de haber estado solo y desamparado fuera de Alemania durante la Primera Guerra Mundial, cuando abandona su país a comienzos de 1930 como refugiado político y lucha para apoyar a su familia durante su exilio en Estados Unidos antes de su muerte relativamente temprana a la edad de 54 años.
El libro, sin embargo, ofrece más que la historia de la vida de un hombre interesante. En la biografía se lee un verdadero quién es quién entre los urbanistas de comienzos del s. XX. Es el esfuerzo de Crasemann por situar la visión de Hegemann sobre la ciudad y la sociedad moderna entre estos individuos, lo que hace que el aporte de la autora a la historia arquitectónica y de planificación, sea especialmente valioso.
En la forma tradicional, la biografía sigue la vida de Hegemann en forma cronológica, estableciendo las fases de su vida en seis capítulos. El capítulo 1 detalla la educación de Hegemann y su desarrollo profesional temprano, ilustrando su buena voluntad y capacidad para moverse entre países e idiomas en búsqueda de sus intereses en los temas sociales. La autora establece diversos temas con respecto a la vida de Hegemann desde las primeras páginas. En primer lugar, su curiosidad sobre el mundo lo convierte en una edad temprana en investigador y viajero independiente. A la edad de dieciséis años y de vacaciones, tiene la intención de caminar solo hasta Copenhague. Después de llegar a la ciudad, compró un pasaje barato y terminó sus vacaciones viajando por mar hasta Nueva York por primera vez. También su amplia curiosidad se extendió a las investigaciones educacionales.
A pesar de sus intereses en el urbanismo y la arquitectura, no se inscribió en el curso de Diseño Urbano en Alemania, que le servía como primer currículum para la planificación de ciudades. En lugar de ello, siguió un curso en Economía e Historia, asistió a universidades en Berlín, París y Filadelfia antes de terminar su doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Munich en 1908. Sus viajes por Estados Unidos le permitieron conocer a los líderes del Movimiento de Planificación de Ciudades a través de su participación en la exposición Boston 1915 y de sus compañeros de curso en University of Pennsylvania: John Nolen, Benjamín C. Marsh y Rexford Tugwell.
El análisis de Crasemann sobre la educación y los compañeros de Hegemann entrega una visión más amplia en el campo de desarrollo de la planificación de ciudades y la lucha para definir su fundamento como una ciencia social o profesional. Un tercer tema sugiere que Hegemann se destacó como un inconformista comprometido para desafiar el statu quo en la búsqueda de un mundo mejor.
Mientras que el capítulo 1 se centra en su “Lehr-und-Wanderjahre” (años formativos), el capítulo 2 analiza su primera carrera en Alemania (1909-1912) que se centra en su experiencia como Secretario General de la Exposición Universal sobre Planificación de Ciudades (Allgemeine Stadtebau-Ausstellung), su documentación de las exposiciones y su participación en debates sobre planificación con respecto a toda la región de Berlín. Este capítulo entrega más evidencia sobre el enorme impulso, intelecto y energía de Hegemann así como sus notables relaciones y oportunidades. La autora describe el periodo desde 1904 a 1914 como el periodo más vibrante de la disciplina emergente de planificación de ciudades, notando que Hegemann tenía la buena fortuna de involucrarse en eventos claves en ambos lados del Atlántico. Su participación en Boston 1915 le entregó las credenciales para su nuevo cargo en el cual organizó dos exposiciones importantes sobre planificación de ciudades e impulsó contactos internacionales entre urbanistas. Luego, basándose en las exposiciones y su conocimiento personal, preparó dos volúmenes titulados Der Stadtebau (Planificación de Ciudades 1 y 2), comparando los logros en ciudades de América del Norte, Francia, Alemania y Gran Bretaña.
En una época en que una creciente cantidad de norteamericanos realizaban un grand tour por Europa, en forma de viajes de investigación social y cívica, el conjunto particular de habilidades, conocimiento e impulso de Hegemann lanzaron su carrera internacional. En la invitación del Instituto de Pueblos en Nueva York, Hegemann abandonó Berlín para realizar una gira de conferencias en EE.UU., en 1913. El capítulo 3 comienza con una descripción del año en que visitó grandes y medianas ciudades en la gira y termina ocho años después con la publicación de Manual de Arte Civil para el Arquitecto: El Vitrubio Americano y su regreso a Alemania. El estallido de la Primera Guerra Mundial interrumpió su primer esfuerzo por volver a casa en 1914 y Hegemann tuvo que lidiar con la inesperada necesidad de establecerse en Estados Unidos. Para aquellos interesados en la práctica de la arquitectura del paisaje de Hegemann y su sociedad con Elbert Peet, este capítulo es el corazón del libro. Crasemann detalla varios de sus proyectos y su colaboración con el Arte Cívico, una elección de los términos que reflejaron el esfuerzo de Hegemann por distanciarse del Movimiento de Ciudad Bella.
La autora también afirma que durante toda su carrera, Hegemann luchó para reconciliar sus ideales progresistas “con sus intereses estéticos, sentido de la historia y conocimiento del valor simbólico de los centros y monumentos cívicos” (p. 87). Su obra póstuma publicada: Planificación de ciudades: viviendas complementó Arte Cívico en esa lucha, aunque recibe incluso menos atención hoy que sus escritos sobre diseño urbano(3).
Por qué el tiempo ha oscurecido el aporte de Hegemann es una pregunta interesante en sí misma. La explicación de Crasemann se basa principalmente en la compartimentalización profesional y el cambio de las tendencias intelectuales y estéticas. Este argumento aparece bien respaldado en el capítulo 4, cuando ella describe las batallas de Hegemann con arquitectos modernistas alemanes durante 1920. Como empleado de la editorial Wasmuth Verlag –reconocida por sus publicaciones sobre arte y arquitectura– Hegemann trabajó como editor de su revista de arquitectura por casi una década. En este cargo, sus tendencias inconformistas se desplegaron claramente como batallas campales en la revista, lo que lo catalogó como una persona hostil frente al Movimiento Moderno y se fue marginando cada vez más. Los debates, cargados a veces con las políticas culturales del nacionalismo alemán, son dignos de atención puesto que iluminan las políticas de diseño en general y los cambios particulares dentro del modernismo.
El capítulo 5 traza un paralelo entre el periodo abordado en el capítulo 4, que llena los detalles de su vida personal, una gira de conferencias en Argentina, y los desafíos para las políticas contemporáneas alemanas a través de sus escritos históricos. El ofrecimiento de un cargo académico en la nueva Escuela de Investigación Social en 1933, le entregó a Hegemann y su familia la forma de escapar de una vida cada vez más difícil en Alemania. El capítulo 6 aborda sus años finales como refugiado, recalcando su productividad continua mientras defendía un currículum académico de planificación de ciudades con una base exhaustiva y científica.
La biografía exhaustiva elaborada por la autora ofrece una penetración en un individuo complejo, que, según su conclusión, podría describirse mejor como un observador crítico, en vez de un planificador o arquitecto que ejercía practicando su profesión. Lleno de información, el libro detalla sus actividades de amplio alcance y, aunque uno podría desear a veces algo de edición, le permite a los lectores con intereses diferentes ubicar los aspectos de la vida de Hegemann que reflejan sus inquietudes particulares. Como resultado de la lectura exhaustiva de su registro escrito en las más de cuatrocientas páginas (incluyendo el texto más las notas) que resultan, el lector tendrá que depender de otras fuentes para comprender el contexto más amplio de las políticas sociales de Alemania durante los primeros años del s. XX(4). Sin embargo, el trabajo llena un vacío que existe en la mayor parte de la historia arquitectónica sobre planificación y urbanismo, abarcando las influencias alemanas sobre la planificación de ciudades. El registro cuidadoso de la Dra. Crasemann sobre las ideas e ideales de Hegemann debería apelar a muchos que tienen interés en el Movimiento Moderno y la ciudad moderna.

Reseña preparada para H-Urban por Judith Kenny, Department of Geography, University of Wisconsin, Milwaukee


Notas
1. Hegemann Werner y Peets, Elbert. The American Vitruvius: An Architect’s Handbook of Civic Art Ed. Book Publishing Co., Nueva York, 1922.
2. Ver Rodgers, Daniel T., Atlantic Crossings: Social Politics in a Progressive Age. Ed. Belknap Press of Harvard University Press, Cambridge, 1998.
3. Hegemann, Werner y Peets, Elbert. City Planning: Housing, vol. 1, Historical and Sociological y vol. 2: Political Economy and Civic Art, ed. Ruth Nanda Anshen; vol. 3: A Graphic Review of Civic Art 1922-1937, eds. Forster, William W. y Weinberg, Robert C. Ed. Architectural Book Publishing Co. Inc., Nueva York, 1936, 1937, 1938.
4. Por ejemplo, ver análisis de Daniel T. Rodgers en Atlantic Crossings sobre la cultura política democrática social de Alemania y su influencia en las consideraciones británicas y norteamericanas de las condiciones políticas sociales y urbanas de principios del s. XX.