SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número57Ocupación humana del paisaje desértico de Atacama, Región de AntofagastaTermas de Puritama índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

ARQ (Santiago)

versión On-line ISSN 0717-6996

ARQ (Santiago)  n.57 Santiago jul. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-69962004005700005 

ARQ, n. 57 Zonas áridas / Arid zones, Santiago, julio, 2004, p. 20 - 25

OBRAS Y PROYECTOS

Escuela Villa El Palqui

José Cruz O., Ana Turell
Montepatria, Chile

Resumen
La construcción de un embalse en el valle del río Elqui aumentó las posibilidades de la agricultura y el nacimiento de nuevos poblados, con nuevos habitantes y los lugareños que debieron trasladarse desde el valle inundado. Esta escuela es el mayor edificio público de uno de estos nuevos enclaves: signo de la comunidad, mantiene a través de materialidad y trazado la relación con un territorio de frágil equilibrio.
Palabras clave: Arquitectura – Chile, zonas áridas, establecimientos educacionales, escuelas, arquitectura en madera, Valle del Elqui.

Abstract
The construction of a dam in the Elqui River valley means new possibilities for agriculture and the founding of new settlements populated by former inhabitants of the flooded zone and newcomers to the area. This school is the largest public building in one of these new enclaves. A symbol of the community, its materiality and design are in keeping with the area’s fragile equilibrium.
Key words: Architecture – Chile, arid zones, educational institutions, schools, wood architecture, Elqui Valley.


Esta escuela se pensó para ser levantada en un poblado situado a 10 km del pueblo de Montepatria, en un valle regado por el embalse La Paloma en el que viven principalmente obreros agrícolas que trabajan en la zona. Ciertamente se trata más bien de un campamento y no de un pueblo porque, aparte de su origen reciente, carece de plaza, de iglesia y de lugares públicos constituidos(1).

El sitio asignado es, a decir verdad, un baldío. Una resultante del loteo sumido en la extensión, dentro de este poblado sin manifestaciones de voluntad de forma e inmerso en un cierto derivar.
Un derivar con el que ha de habérselas la educación, la que se piensa aquí como el enseñar y aprender a dar forma. A las cosas, a los actos, a las maneras, a las ocurrencias… Es en este sentido que la educación puede ser considerada literalmente formación. Y es en este punto precisamente donde la educación y la arquitectura se tocan. Por eso la experiencia de habitar la arquitectura es el primer hecho educativo de un colegio.

Y este primer hecho educativo que significa la arquitectura en su dar forma al espacio habitable para constituirlo ante el baldío, no se acomete esta vez por medio de un orden tal que suspenda de un golpe el derivar como bien puede hacerlo un orden urbano. No. Pues este lugar se inscribe también dentro de un régimen campesino y por tanto su carencia no es sólo ausencia de ciudad. Es que el campo, aún en medio de su aire de indolencia, lleva consigo siempre oculta alguna precisión; la pendiente de una acequia, la distancia entre surcos, la tensión de un alambrado o los cortes de una poda… Son modos de obrar de la voluntad. Voluntades que se encauzan entre voluntades para levantar la ciudad; voluntades que encauzan la naturaleza para cultivar el campo. Podría decirse, voluntad elocuente en la ciudad y voluntad velada en el campo. Ambas pueden ser elaboradas esta vez para entregar la doble dimensión de lo que podría llamarse elocuencia velada; la que no detenga simplemente el derivar, sino que lo encauce para, simultáneamente, relanzarlo como fuga y retenerlo como detención. Una doble dimensión fundada en un doble origen: el campo y la ciudad(2).

Y este doble origen con el que se piensa la obra, se lleva a cabo a partir del aula, concebida para engendrar dos órdenes: el concéntrico y el excéntrico, levantados en las tres dimensiones del vacío como horizontes de concentración –detención– y de expansión –fuga– respectivamente. Y es que la vida de un colegio no acontece dentro de un régimen único sino en aquel que da cabida a la simultaneidad de una alternancia –como en el ritmo de una respiración, con su inspiración y expiración– entre atención y distracción, detención y expansión(3).

Pero estas aulas, para lograr ese tamaño habitable que alcance autonomía ante lo desconstituido y extenso del baldío, se reúnen enfigurándose en anchos breves que multiplican los espacios y el tamaño, conformando una suerte de interior total, cual vacío arquitectónico, que deja a los alumnos simultáneamente dentro del colegio y ante la extensión.

Es que, esta vez, el paso de lo que podría ser mera adición de unidades de espacio interior, a lo que busca ser elevación a potencia del espacio para conformar un interior con totalidad, se juega en los tamaños, en cada una de sus medidas. Por eso en esta obra la forma pende de ese cálculo preciso(4).
Porque esa elocuencia velada, señalada anteriormente, indica que la obra no se acomete con las formas pletóricas, voluntariosas de sí mismas, ni con las de la indolencia, abandonadas de sí mismas, pero sí con aquellas de la levedad –que acompaña la madera–, cuyo cálculo en la precisión de los tamaños porfía para alcanzar la máxima densidad arquitectónica con la mínima cantidad de forma(5).
Es que la arquitectura debe saber elaborar tanto las formas de la profusión como las formas de la brevedad; ello toca, por cierto, la libertad de formas que abriera este siglo XX y que esta obra busca levantar.


Ficha técnica
Escuela Villa El Palqui
Arquitectos: José Cruz Ovalle, Ana Turell
Ubicación: Villa El Palqui, comuna de Montepatria, Limarí, Chile
Cliente: Ministerio de Educación del Gobierno de Chile
Cálculo estructural: Juan Acevedo
Inspección técnica: Fundación Chile
Materialidad: Estructura de madera aserrada y madera laminada de pino radiata, revestimientos en tableros contrachapados ranurados tratados con imprimante - filtro UV y repelente a termitas, cubierta de acero zinc-alum PV4
Presupuesto de la obra: 13,5 UF/ m2 (US$ 380/ m2) incluyendo urbanización, movimientos de tierra y contenciones
Superficie terreno: 9.750 m2
Superficie construida: 2.762 m2
Año proyecto: 1998
Año construcción: 2001 – 2002
Fotografía: Juan Purcell, Ana Turell

notas
1. Un pequeño galpón utilizado por la junta de vecinos, colindante al sitio destinado al colegio, constituye el único lugar de reunión dentro del poblado.
2. La dimensión de campo no es algo que se deje atrapar fácilmente; su existencia “velada” dice aquí de aquella realidad constituida desde lo opaco, a diferencia de la utopía de la transparencia que rige la ciudad y la educación en el mundo actual. Para ver sus alcances sería necesario otro texto.
3. Esto de la simultaneidad de una alternancia entre atención y distracción, en cuanto al régimen que supone la enseñanza en un colegio, fue estudiado a propósito de otro colegio, situado también en el campo, y que esta obra reelabora.
4. La precisión será, esta vez, hija del grado de elaboración, de su complejidad. Bien se entiende que la complejidad de la forma no radica en su generación sino en su origen.
Pero los tamaños de una obra son inexpresables en planos, maquetas o fotografías. Por eso los proyectos dan cuenta de la figura nunca de la forma. De algún modo en la arquitectura la creatividad se estrella con la virtualidad.
5. Es que la levedad de la forma proviene también en este caso desde el construir la masa de la obra con la máxima variación; es lo que otorga la madera.
La madera, en virtud de su tactilidad, le concede al espacio otra medida de libertad para habitarlo, otorgada por el grado de proximidad del cuerpo con los límites. Es que el propio cuerpo puede –por así decirlo– absorberlos en el contacto, tal como sucede con los muebles.

José Cruz Ovalle
Arquitecto, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, 1973. Estudios de postgrado y de filosofía en esa misma ciudad. Estudios de arquitectura en la Universidad Católica de Chile (1968-1970). Ha sido profesor asociado de la Escuela de Arquitectura de la U.C.; su obra ha sido expuesta en Europa y Sudamérica. Actualmente ejerce de manera independiente.