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Biological Research

versão impressa ISSN 0716-9760

Biol. Res. v.34 n.3-4 Santiago  2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-97602001000300006 

Comments on Professor Serani's article

Comentario al artículo del Profesor Serani

HUMBERTO MATURANA-ROMESIN

Universidad de Chile e Instituto Matríztico, Santiago, Chile

Received: June 16, 2001. Accepted: June 16, 2001

ABSTRACT

I prefer not to comment on Professor Serani's epistemological and methodological objections, as I find they do not apply to my work from the perspective of a reading that recognizes the differences between his metaphysical position and my own. Neither the introduction nor the book itself constitute a philosophical thesis, as they emerge in a metaphysical position that neither seeks nor requires transcendental arguments to justify it. It is either validated or not by the operational coherencies of the observer's life experiences. There is no doubt that I believe that the book does what it sets out to do: it shows the conditions of the constitution of living beings and the conditions of their survival. (Biol Res 2001; 34 3-4: 191-194)

REFLEXIONES

El Profesor Serani y yo reflexionamos desde posturas metafísicas diferentes. El Profesor Serani(1), al final de su artículo, en la página 188, dice lo siguiente al criticar la introducción a mi libro "De Máquinas y Seres Vivos": ........."Este recurso a la `fundamentalidad' de propiedades, fuerzas y leyes físicas, oculta apenas la circunstancia evidente de que se trata de propiedades, fuerzas y leyes, infundamentadas, o infundamentables más allá de una mera constatación experimental de facto. Siendo cierto que la ciencia experimental puede seguir haciendo su trabajo sin problemas apoyándose solamente en regularidades que no tienen más justificación que la experiencia, la filosofía de la naturaleza no puede permanecer sin encontrarse en la permanente búsqueda de fundamentaciones de razón". Este decir del prof. Serani revela una postura metafísica que supone a priori la necesidad de una fundamentación racional trascendente al espacio de las coherencias operacionales de facto del operar del observador como ser vivo. Yo, en cambio, como es evidente en el mismo trabajo que él critica, tengo una postura metafísica diferente. Esto es, yo pienso que lo único de que de hecho disponemos como seres humanos para explicar todos los sucesos de nuestro vivir, de nuestro pensar, y de nuestro explicar nuestro vivir, ya sea como científicos, como tecnólogos, como filósofos, como teólogos, o como místicos, son las coherencias operacionales de nuestro vivir. Así, pienso de acuerdo a lo anterior, que los seres humanos nos encontramos efectivamente en un suceder que nos ocurre de facto, espontáneamente, y que no tiene ni puede tener fundamentación racional en los términos deseados por el Profesor Serani desde su postura metafísica. Y esto es así precisamente porque la racionalidad, o lo racional, surge como una abstracción que el observador (un ser humano) hace en el ámbito de las coherencias de su vivir (sus coherencias experienciales) al operar como ser que existe en el lenguajear. Ámbito de coherencias del vivir, o coherencias operacionales de facto a las que por la naturaleza del vivir del ser humano estarían sometidos tanto el mismo filósofo como los fundamentos biológicos de su racionalidad.

Estas diferencias metafísicas entre el Profesor Serani y yo no son triviales porque, y no podría ser de otro modo en ambos, penetran todo nuestro pensar y nuestro actuar. Desde la postura metafísica que el Profesor Serani revela, la pregunta central es la pregunta por el ser como un ente trascendente, y sus instrumentos explicativos fundamentales serían la razón y el razonar que tendrían también carácter trascendente. Como su crítica surge desde esa postura metafísica cree ver en la introducción que analiza la defensa de una doctrina mecanicista. Desde mi postura metafísica, en cambio, mi punto de partida es el observador en el observar el que surge desde su propio operar como tal, y no como un ente trascendente a la distinción experiencial de si mismo. Esto implica desde el inicio la aceptación de las coherencias de las experiencias del observador connotadas con la noción de `mecanismo', como coherencias de facto que el observador abstrae de su propio operar con su propio operar al hablar de las coherencias operacionales de lo que distingue en su operar como observador. En lo que digo no hay defensa de una doctrina mecanicista ni de ninguna de otra naturaleza pues no se trata de un planteamiento de principios sino que de una constatación operacional. Los observadores, es decir los seres humanos, surgimos en la experiencia de nuestro vivir humano (en el lenguajear) como el punto de partida de nuestra reflexión cuando nos preguntamos ¿cómo hacemos lo que hacemos?. En otras palabras, desde mi postura metafísica mi pregunta no es por el ser, sino que por el hacer, esto es, mi pregunta es ¿cómo hacemos lo que hacemos los seres humanos en nuestro operar como seres vivos observadores?, y la respuesta a esta pregunta tiene que surgir necesariamente en el ámbito de las coherencias operacionales (experienciales) de nuestro operar como observadores.

Al adoptar una postura metafísica fundada en verdades aceptadas a priori, esto es, en principios, el Profesor Serani no puede sino buscar respuestas coherentes con principios, cualesquiera sean sus preguntas. La dificultad con los principios, es que como nociones aceptadas a priori ocultan lo que quieren revelar, y dan origen a reflexiones engañadoras. Yo, en cambio, al adoptar una postura metafísica fundada en el vivir (operar) del observador, no parto de principios sino que de situaciones experienciales, y no puedo, por lo tanto, sino que buscar respuestas que surjan desde el operar del observador como ser vivo que sean coherentes con ese operar, cualesquiera sean las preguntas.

Después de hacer estas consideraciones fundamentales, quiero agregar ciertas reflexiones sobre el tema mismo del libro, que es la constitución de lo vivo, cosa que el Profesor Serani toca sólo marginalmente al decir al final de su "Comentario": ... "La naturaleza "última" de los seres vivos, cuya precisión intelectual es tarea específica de ese "saber de ultimidades" que se ha dado en llamar "filosofía", es captada en una experiencia intelectual a la vez cercana y compleja. Habrá posibilidad de avanzar en la comprensión de esta complejidad toda vez que no se la niegue de modo expeditivo".

1.- El Profesor Serani dice, y no podría sino ser así, que "la precisión intelectual" de "la naturaleza última de los seres vivos" es tarea específica de "ese saber de ultimidades" que se ha dado en llamar la "filosofía". Desde luego yo pienso que no es así, y pienso que la `precisión intelectual de la naturaleza de lo vivo' es tarea de la biología como el espacio explicativo del vivir que el observador como ser biológico genera desde las coherencias de su vivir, y no de la filosofía. Pero pienso también que el observador al buscar la comprensión de la naturaleza de lo humano a través de su reflexión sobre su propio operar como ente biológico, hace filosofía como un aspecto de su operar biológico. Yo no niego la complejidad involucrada en la comprensión de lo humano, al contrario, la reconozco y acojo en el libro "De Máquinas y Seres Vivos" y en mis trabajos posteriores como perteneciente al ámbito de la forma particular de realización del vivir a que pertenecemos los seres humanos. Sin embargo me temo que el Profesor Serani la niega, y lo hace de un modo expeditivo al no ver lo que implica en el ámbito del conocer y reflexionar el que lo humano exista en el fluir del vivir, y que se pierda al perderse ese vivir.

2.- El vivir es tema del vivir, y pertenece como objeto de reflexión, a lo más cotidiano de la existencia humana, a la constatación de que se vive en un fluir experiencial que está abierto a la muerte, la que se ve como el acabarse el vivir en otros, sin que jamás se vea el acabarse del propio vivir. En fin, es este fluir experiencial lo que desde mi postura metafísica tiene que explicarse mostrando como sucede su ocurrir, y no debe justificarse con un razonar que busca una referencia a un agente trascendente a ese ocurrir, como necesariamente sucede si se adopta la postura metafísica que parece adoptar el Profesor Serani.

3.- Desde mi postura metafísica la pregunta en relación a los seres vivos es ¿cómo ocurre el vivir de los seres vivos?, no ¿qué es la vida?. Desde la postura metafísica que adopta el Profesor Serani es ¿qué es la vida?, no ¿cómo ocurre el vivir de los seres vivos? Al hablar de autonomía hago referencia a una condición que los seres vivos exhiben en su ocurrir cotidiano como entes en los que todo lo que pasa en ellos surge de su operar conservando su vivir o se mueren, y no a la autonomía como la condición esencial que los caracterizaría. Al hablar de autonomía, por lo tanto, uso esta noción solamente como un referente operacional que permite al observador darse cuenta de cuando ha logrado mostrar el operar que en un conjunto molecular dinámico singular constituye el vivir. A partir de esa perspectiva lo que busco, y de hecho logro, es mostrar a la autopoiésis molecular como la condición de existencia y continua realización de los seres vivos como entes singulares autónomos. La autopoiésis es el modo de ser, y por lo tanto, de ser autónomo en ese ser, de un ser vivo. Y como tal ocurre en una dinámica que no requiere de ningún agente activador externo ya que ocurre en la espontaneidad de la agitación molecular térmica que hace posible los encuentros moleculares en un ámbito de procesos ordenados en el orden que surge de las formas moleculares: si la dinámica molecular autopoiética se da, hay un ser vivo, si no se da, no hay un ser vivo. Desde la postura metafísica que adopta el Profesor Serani esto no se puede ver porque ella implica la búsqueda de un agente externo, como la razón (que como el titiritero en un teatro de títeres) operaría justificando desde afuera lo que se dice de la vida y el vivir.

4.- Los seres vivos en general, y el ser humano en particular, no se pueden comprender como entes autónomos desde una postura metafísica como la que adopta el Profesor Serani porque ésta niega de partida la posibilidad de ver como surgen como tales, ya que ésta acepta a priori que la existencia de los seres vivos depende de algún agente trascendente al dominio de su operacionalidad. Desde la postura metafísica que yo adopto, es aparente que los seres vivos existen como sistemas moleculares singulares autónomos (estos es, sistemas autopoiéticos) en el espacio molecular, y como organismos en el espacio relacional en que operan como totalidades que es donde la existencia de los organismos trascienden su existencia molecular como sistemas autopoiéticos. Es desde este espacio relacional en que se trasciende nuestra existencia molecular como sistemas autopoiéticos, que los seres humanos distinguimos nuestra composición molecular como tales. Esto no es comprensible desde la postura metafísica que adopta el Profesor Serani.

5.- Frente al tema de la ciencia, solo quiero destacar que lo que los científicos hacemos es proponer explicaciones; y esto, en un ámbito explicativo en el que el acto de explicar consiste en proponer un mecanismo o proceso generativo de lo que se quiere explicar que se acepta como válido si satisface un criterio particular de coherencias experienciales en el vivir del observador. El explicar científico es, por lo tanto, igual tanto para la postura metafísica que adopta el Profesor Serani como para que adopto yo. La direncia en el hacer ciencia desde una u otra de estas dos posturas metafísicas aparece en relación a lo que se está dispuesto a explicar o a lo que se piensa que se puede explicar de manera científica.

Epílogo

No he querido comentar las objeciones epistemológicas y metodológicas que hace el Profesor Serani porque no me parece que se aplican a mi trabajo desde una lectura que reconoce las diferencias entre su postura metafísica y la mía. Ni la introducción ni el libro mismo constituyen una tesis filosófica pues se fundan en una postura metafísica que no busca ni requiere argumentos trascendentes para justificar lo dicho, porque lo dicho se valida o no se valida en las coherencias operacionales del vivir del observador. Sin duda yo pienso que el libro hace lo que dice que se propone hacer: muestra las condiciones de constitución de los seres vivos y las condiciones de conservación de su vivir.

Por último, si uno se pregunta porqué se adopta una postura metafísica u otra, mi respuesta es, por motivos estéticos, esto es por preferencia de un modo particular de vivir. Y pienso que si el Profesor Serani contestase esta pregunta diciendo que él adopta la suya desde la razón, su respuesta surgiría igual que la mía también por la preferencia de un modo particular de vivir. Es por esto que digo que en último término la elección de una postura metafísica u otra es de naturaleza estética según el tipo de armonía existencial que uno gusta vivir. Pero no da lo mismo una postura metafísica u otra. Así yo veo que desde mi postura metafísica es posible explicar el vivir desde aceptar su espontaneidad experiencial, mientras que desde la postura metafísica que adopta el Profesor Serani, no.

REFERENCES

1.- SERANI-MERLO, A. (2001) Biophilosophical and epistemological problems in the study of living beings: Reflections on the views of Humberto Maturana. Biol. Res. 34: 179-189.         [ Links ]

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