SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
 número30HELLER, Hermann, Europa y el Fascismo [1929] (trad. del alemán por Francisco Javier Conde y estudio preliminar “El fascismo y la crisis política de Europa” a cargo de José Luis Monereo PérezLACOSTE, Pablo, La mujer y el vino. Emociones, vida privada, emancipación económica (entre el Reino de Chile y el Virreinato del Río de la Plata) índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

  • No hay articulos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.30 Valparaíso  2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552008000100035 

Revista de Estudios Histórico-Jurídicos XXX, 2008, pp. 645 - 646

BIBLIOGRAFÍA

HOBHOUSE, Leonard Trelawney, Liberalismo [1911] (traducción de la edición inglesa de Julio Calvo Alfaro, edición y estudio preliminar a cargo de José Luis Monereo Pérez, Granada, Editorial Comares, 2007), liv + 120 págs.


José Luis Monereo Pérez, Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Granada, es el responsable de la edición del presente libro, del que efectúa un completo y documentado “Estudio preliminar” titulado: “Los fundamentos del “liberalismo social” y sus límites: Leonard Trelawney Hobhouse” (pp. VII-LIV), apoyado en una adecuada selección bibliográfica. Sin duda, nos proporciona las pautas fundamentales para comprender la obra de Hobhouse. Comienza Monereo con una introducción donde refleja la evolución ideológica y algunos datos biográficos del jurista, sociólogo, filósofo y político británico Leonard Trelawney Hobhouse (1864-1929) al que considera: “uno de los exponentes más relevantes del liberalismo social del siglo XX” (p. VII), desde su crítica al liberalismo clásico. Precisamente por este motivo, se detiene en la relevancia de la aportación de Hobhouse al Nuevo Liberalismo Social inglés, afirmando que se trata de un clásico que supo modernizar las enseñanzas de Stuart Mill y Green. Seguidamente, Monereo se ocupa de la teoría social-liberal y, en particular, de la concepción orgánica de la sociedad, ciudadanía y garantías sociales, desde la dimensión sociológica de Hobhouse, teniendo en cuenta que éste ocuparía la primera cátedra de sociología en la Universidad inglesa, orientado siempre hacia la reforma social. Concluye precisando que Hobhouse “intentó compatibilizar, sin apartarse de la tradición liberal, individualismo y colectivismo (desde la crítica expresa al individualismo insolidario); defendió la constitución de un orden social capaz de combinar la eficacia económica con la justicia social; pero no llegó a defender una combinación más decidida entre los valores liberales con un tipo de socialismo democrático, al estilo de Cole, socialismo gremial, o Laski, socialismo pluralista)” (p. XLVIII).

Por lo que respecta a la obra de L. T. Hobhouse, se estructura en nueve capítulos. Monereo ha utilizado para la presente edición la traducción de la edición inglesa realizada por Julio Calvo Alfaro. En el primer capítulo se efectúa un repaso a las distintas estructuras sociales históricas para comprender cómo se ha llegado a la moderna concepción del Estado. El punto de partida es que no se pueden entender los nuevos principios del orden social sin analizar, previamente, los antiguos.

En un segundo capítulo, Hobhouse se detiene en los elementos del Liberalismo, en un intento de esbozar el desarrollo histórico del movimiento de liberalización sobre los principales puntos en que se basa el antiguo orden y las ideas fundamentales que impulsaron su evolución: libertad civil, libertad fiscal, libertad personal, libertad social, libertad económica, libertad doméstica, libertad local, racial y nacional, libertad internacional, libertad política y soberanía popular.

El desarrollo de la teoría es el núcleo argumental del tercero de los capítulos. Aquí Hobhause examina “los principales puntos de vista que ha mantenido el movimiento liberal, distinguiendo los principios teóricos esenciales en los que el espíritu de libertad ha luchado para manifestarse por sí mismo” (pp. 26-27). Denomina al primero de estos principios teoría del Orden Natural, centrándose en la concepción de los derechos naturales a partir de las Declaraciones de 1789 y 1793 y en los conceptos de libertad y soberanía nacional. Le sigue la teoría conocida como: “principio de la felicidad máxima” desde el punto de vista de J. Bentham, a cuyo utilitarismo se adhiere Hobhause.

“Laissez faire” es el sugerente título del cuarto de los capítulos donde el autor, partiendo de su rechazo a esta idea, se ocupa de la escuela de Cobden a la que considera afiliada, en líneas generales, a la teoría de la libertad natural y a la disciplina de Bentham y que toma como punto de partida el problema económico y, en concreto, la liberalización del comercio extranjero.

Capítulo aparte dedica Hobhause a las dos grandes figuras de la historia del Liberalismo inglés: Gladstone en el campo de la acción y Mill en el pensamiento. Precisamente, son las enseñanzas de Mill, quien reconcilia el colectivismo con el individualismo, las que nos llevarían a la esencia más íntima del Liberalismo, de la que el autor se ocupa en el sexto de los capítulos, considerando la libertad como una necesidad social más que un derecho individual y apoyando el Liberalismo en la idea de que el progreso social no es una cuestión o fórmula mecánica, sino la liberalización de la energía espiritual.

A continuación, Hobhause se plantea la compatibilidad de las diversas aplicaciones del principio en que se basa la teoría liberal, desde el individuo y el Estado. El fin liberal del Estado sería garantizar al ciudadano los medios de vida desde el acceso a los medios de producción y la participación en la riqueza pública. Mayor atención dedica al Liberalismo económico en el capítulo octavo a partir del socialismo mecánico y el oficial que serían las dos formas de socialismo con las que el Liberalismo no tiene contacto alguno.

A modo de conclusión nos presenta el autor el noveno y último capítulo como una reflexión sobre el porvenir del Liberalismo en su época, vinculándolo al porvenir de la democracia y al desarrollo general de la civilización.

Estamos ante una obra imprescindible para conocer, desde una perspectiva histórica la esencia del Liberalismo, a través de una persona que trató de conciliar el Liberalismo con las ideas socialdemócratas en aras del progreso social; obra, sin duda, enriquecida por las valiosas aportaciones del profesor Monereo Pérez en su “Estudio Preliminar”.

Patricia Zambrana Moral
Universidad de Málaga