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Revista musical chilena

versão impressa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.65 no.216 Santiago dez. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902011000200009 

Revista Musical Chilena, Año LXV, Julio-Diciembre, 2011, N° 216, pp. 107-108

RESEÑAS DE PUBLICACIONES

 

Olivia Concha Molinari. El párvulo, el sonido y la música. La Serena: Editorial Universidad de La Serena, 2010. 197 pp.

 

Es imposible realizar una reseña de este libro sin considerar el contexto histórico y nacional en que se ha hecho su lectura y se escriben estas palabras. En un momento en que ante la luz pública ha emergido de un modo patente el problema de la educación en Chile a través de múltiples manifestaciones, diálogos, encuentros y desencuentros, expresiones verbales, artísticas, valores y antivalores, un libro como este debiera ser puesto en el diálogo. En un momento en que ciertas autoridades se han dejado seducir por el paradigma sospechosamente añejo del hombre moderno y han resuelto reducir horas de estudio para disciplinas humanísticas como historia o filosofía y para disciplinas artísticas como la música, a favor de otorgar más horas a "Lenguaje" o "Matemáticas", con una fe ciega (o sorda) en que la fórmula del "aumento de horas" (o más bien, de desvestir santos para vestir otros) realmente podrá resultar en la "formación" de mejores (¿para quiénes?) ciudadanos.

Por otra parte, un momento en que hay quienes intentan ampliar su mirada (y ojalá también su escucha) hacia todo el sistema educacional y apuntan hacia la educación parvularia como la etapa que más atención requiere. Precisamente hacia este ámbito apunta el presente libro.

La autora recoge y elabora una propuesta a partir de su propia vivencia, principalmente de sus años en Italia (pero también en Chile), de sus lecturas y de sus trabajos e investigaciones. El libro se articula en tres grandes partes, precedidas de algunas páginas introductorias y cerradas con una página y media de "palabras finales", además de la bibliografía. No pretendo hacer un resumen de este, pero sí centrarme brevemente en tres conceptos o ideas clave que se desarrollan:

      1)    Los niños (y niñas). Una idea subrayada continuamente por las corrientes pedagógicas contemporáneas que recoge la autora es que los niños y niñas son personas que merecen un respeto igual o aun mayor que los adultos. Esta idea que para algunos puede resultar de perogrullo, sin embargo, no se traduce en la práctica o quizás muy rara vez. Tal como observa la autora, nuestra tendencia "natural" parece ser inculcarles (imponerles) nuestra perspectiva adulta, nuestros valores y, como dice Serrat, "les vamos transmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canción". En vez de esto, debiéramos aprender a escucharlos y saber cómo escuchan (sería interesante saber qué hubiera opinado Ligeti acerca de lo que aquellos niños citados en el comienzo de algunas secciones dijeron sobre su Lontano). Una recomendación muy sugerente para quienes están pensando en la reforma de la educación.

      2)    Música. La autora, en consonancia igualmente con los logros de la música contemporánea, propone una apertura hacia otras maneras de concebir lo "musical", no solamente en términos de músicas vanguardistas, tradicionales u otros repertorios que poca o ninguna cabida tienen en los medios de comunicación masiva, sino en cuanto reconocer la musicalidad en el contexto sonoro cotidiano que rodea tanto a los niños como a los adultos.

Pero además, se propone incentivar el desarrollo de prácticas musicales que favorezcan la participación colectiva por encima del lucimiento individual con un espíritu de juego "agonístico", como dice la autora. Muy saludable resultaría dar énfasis así a una "socialización en música" que apunte desde los primeros años hacia una sociedad donde la "competencia" no se entienda en términos de lucha egoísta por el éxito individual, sino de participación comprometida donde se reconozca la importancia del otro. En otras palabras, una "educación de calidad" debiera implicar una educación para apreciar tanto la musicalidad que nos rodea como la necesidad de una "musicalidad social" que nos acoja.

      3)    La formación de las educadoras de párvulos. Para quienes hemos tenido la oportunidad tan solo de conversar con educadoras de párvulos no es ninguna novedad la falta de formación musical que ellas reciben, al menos en Chile. Paradójico resulta saber al respecto que la fundadora de los Kindergarten en Chile, Leopoldina von Trupp, fue profesora del Conservatorio Nacional de Música... desde un comienzo se tuvo claro que no podía concebirse la formación de los párvulos ni de sus educadoras sin música, pero parece que algo ocurrió en el camino. Por supuesto que el concepto "música" de la señora Von Trupp era seguramente diferente al concepto contemporáneo que propone la autora, pero una "reforma" de la "educación de las educadoras" podría pasar por un estudio y rescate de propuestas que se han hecho a lo largo de su historia, y observar las coincidencias que a menudo pueden encontrarse tanto con los problemas de hoy como con las soluciones que se proponen.

Como se ha dicho, este libro debe ser puesto en diálogo con otros trabajos y propuestas sobre el tema, como por ejemplo las ideas de François Delalande expuestas en La música es un juego de niños. O podrían discutirse algunos aspectos de la propuesta de la autora, como el papel de la música grabada, especialmente aquella difundida con profusión en los medios de comunicación masiva. O bien, postular ciertas preguntas que, a partir de estos planteamientos, podrían formularse más allá de las temáticas que se abordan, por ej., por qué no se puede incentivar la formación de educadores de párvulos y no solamente "educadoras". Pero como he dicho al comienzo, un libro como éste debiera ser escuchado en el contexto histórico chileno en que se escriben (y espero que se lean) estas palabras. Como "palabras finales" de esta reseña, una respetuosa paráfrasis: Si no nos hacemos como niños, no entraremos en el "reino de la música".

Cristián Guerra Rojas
Facultad de Artes, Universidad de Chile, Chile
Cristianguerrar@gmail.com