SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.65 número215Cláusulas, secuencias, salmos de Manuel de Sumaya [Del archivo musical de la Catedral de Oaxaca]. Revisión, estudio y transcripción de Aurelio Tello. Tesoro de la Música Polifónica en México, XIIMario Godoy Aguirre. Breve historia de la música en Ecuador [Biblioteca General de Cultura] índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

  • No hay articulos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.65 no.215 Santiago jun. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902011000100008 

Revista Musical Chilena, Año LXV, Enero-Junio, 2011, N° 215, pp. 67-69

 

RESEÑAS DE PUBLICACIONES

 

Iconografía de Luis Herrera de la Fuente: una vida en imágenes. Texto introductorio de Aurelio Tello. Investigación iconográfica de Aurelio Tello y Amílcar Cárdenas. México D.F.: 38 Festival Internacional Cervantino, 2010, 125 pp.

 

Para su 38a edición, el Festival Internacional Cervantino -importante actividad artística y cultural que se desarrolla desde 1972 durante una quincena de días en la ciudad de Guanajuato, México- instauró un nuevo reconocimiento a la labor y obra de una personalidad destacada de la vida cultural mexicana, en la Presea Cervantina a la Trayectoria Artística. La edición 2010 del Festival, enmarcada además en el año del Bicentenario Mexicano, consideró junto a la entrega de dicha presea, realizar una publicación dedicada a la vida y obra de la figura homenajeada. La primera Presea Cervantina fue otorgada al director Luis Herrera de la Fuente, quien se destaca por una notable labor como director y fundador de conjuntos y orquestas en México, con una importante carrera internacional, y que además fue compositor y maestro de generaciones de músicos.

A solicitud de la Directora General del Festival, esta publicación fue asignada al musicólogo y compositor peruano Aurelio Tello (1951), quien decidió según expresa en el libro, hacer este homenaje a través de imágenes en lugar de palabras. Así es como, junto a Amílcar Cárdenas fueron "a la búsqueda de cuanto material pudiera decirnos cómo ha sido la existencia de este hombre y músico extraordinario a lo largo de sus gozosos 94 años de vida que aún comparte con nosotros" (p.17). Tello, radicado desde 1982 en México, ha desarrollado una labor como académico y director coral, con importantes reconocimientos por su labor musicológica. Se desempeña actualmente como investigador musicólogo en el Instituto Nacional de Bellas Artes en México (INBA)2.

Luis Herrera de la Fuente nació en Ciudad de México en 1916, estudió piano y posteriormente composición con Estanislao Mejía en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y posteriormente con Rodolfo Halffter, entre otros. Fue uno de los primeros compositores mexicanos en incursionar en el dodecafonismo (p.23). Inició sus estudios de dirección de orquesta con Sergiu Celibidache en México e Italia, los que continuó con Hermann Scherchen en Zurich y Franco Ferrara en Siena, Italia. Durante su extensa carrera como director, fundó orquestas y ha conducido como director titular o invitado en una notable cantidad de países. Entre ellos, destacamos que ha dirigido a nuestra Orquesta Sinfónica de Chile. Asimismo, ha recibido numerosas distinciones y premios, de las cuales una muestra la constituye el presente libro. Además recibió el grado de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oklahoma y la Universidad de las Américas, es Caballero de la Orden del Rey de Bélgica, y recibió en 2005 el Premio Nacional de Ciencias y Artes, máxima distinción que el estado mexicano otorga a sus artistas. Hoy constituye un emblema de la cultura mexicana.

En cuanto al libro que reseñamos, en tanto iconografía se presenta en imágenes recogidas a lo largo de la vida de Luis Herrera de la Fuente. Las palabras son las brevemente necesarias; "Hay aquí un texto no escrito. Las palabras las pondrá el lector"(p.20). En la primera parte, importantes autoridades de México, país reconocido por su abundante riqueza cultural, introducen tanto el Festival como la Presea Cervantina en su primera adjudicación. Así, Juan Manuel Oliva Ramírez, Gobernador Constitucional del Estado de Guanajuato, Consuelo Sáizar, Presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Lidia Cama-cho, Directora General del Festival Internacional Cervantino presentan en textos breves reflexiones en torno al rol de los artistas como parte de la sociedad.

En la Introducción no tan necesaria, nombrada así por Aurelio Tello, plantea un resumen de las motivaciones y opciones de este trabajo, así como una descripción de los capítulos que forman el libro. Se trata de una introducción bien ordenada y de eficiente simpleza, que trasunta en claras líneas la admiración y el cariño que el autor tiene por el maestro. Una biografía, un completo catálogo de obras de Herrera de la Fuente en su faceta de compositor y una breve bibliografía completan la primera parte del libro. Dicho catálogo de 26 obras, contiene además información acerca del estreno, las ediciones y las grabaciones cuando corresponde.

La iconografía se ordena en siete capítulos organizados y titulados por Tello. Los dos primeros, I Batuta en ensayo y II Batuta en concierto, muestran al director activo tanto en conciertos como ensayos, desde su juventud como director asistente en la recién creada Orquesta Sinfónica Nacional de México hasta sus actuaciones cerca de los noventa años, junto a imágenes suyas dirigiendo en México y en el extranjero. El tercer capítulo, III Galería de retratos, muestra en numerosas imágenes a Luis Herrera, el niño, el hombre, el ser humano que llega a los 94 años. Ordenadas cronológicamente, muchas de ellas son fotografías de estudio. IV En familia, se concentra en imágenes de vida familiar a lo largo de su vida, su matrimonio y junto a sus hijos. El capítulo V Estampas de vida, es un hermoso muestrario de este músico visto por artistas plásticos, caricaturistas, dibujantes e ilustradores. Esta inclusión de dibujos, que retratan a Herrera de la Fuente en papel o partituras, denota una sutileza especial de parte de los autores del libro, toda vez que surgen de la imaginación de aquellos que han compartido con este maestro. El siguiente, VI La música no viaja sola, toma el nombre de la autobiografía escrita por Herrera de la Fuente, y muestra la faceta social de este músico junto a sus relaciones e intercambios a lo largo de su fructífera carrera. El último capítulo, VII Hacedor de orquestas, aborda fotografías, muchas de ellas oficiales, de su vida y obra como gestor en lo que a agrupaciones de cámara y orquestas sinfónicas se refiere. Destacamos lo afirmado por Tello en cuanto a que Herrera de la Fuente "hizo del podio una cátedra y del ensayo una clase magistral" (p.19).

Luis Herrera de la Fuente dirigió en varias oportunidades nuestra Orquesta Sinfónica, desde el año 1958 cuando viniera como director invitado. Posteriormente fue nombrado para desempeñar el cargo de director Titular por el Instituto de Extensión Musical de la Universidad de Chile entre 1959 y 1960, y dirigió entonces algunos conciertos como director invitado en cada temporada en el Teatro Astor, hasta 19613. Fue reconocido por esta labor, en la cual "el maestro mexicano impuso una personalidad de gran seriedad interpretativa, y obtuvo un rendimiento sobresaliente de la Orquesta Sinfónica de Chile"4. En tal sentido se debe hacer un alcance a la nota de la única foto que se refiere a esta experiencia en p. 114. Aparece el maestro mexicano al ser recibido en el aeropuerto por el compositor chileno Juan Orrego-Salas, entonces director del Instituto de Extensión Musical. Esta foto está fechada en 1962. No obstante corresponde al año de la última aparición de Herrera de la Fuente con la Orquesta Sinfónica de Chile, previo al inicio de la XX temporada en mayo de 19615.

Este hermoso libro nos invita y entusiasma a conocer más a esta figura de la música mexicana. Tello ha incluido una selección de fragmentos de la autobiografía de Herrera de la Fuente, insertos entre las imágenes, con palabras que destacan por su intención poética hacia la música. Citamos a manera de ejemplo: "en verdad la música, por esencia, es una constante del volar sin perder suelo" (p.38). Contiene numerosas fotografías, algunas de notable calidad artística y documental que con buen diseño y diagramación, no sobrecargan sus páginas. Las imágenes son mostradas en blanco y negro con algo de tono azulado, lo que produce un sutil efecto de conjunto, pero que, en el caso de algunas fotos, les hace perder nitidez. Algunas series cautivan por su expresiva intensidad, que nos permiten apreciar la concentración y profesionalismo que Herrera de la Fuente imprimía en su desempeño, a la vez de permitirnos imaginar su gestualidad y movimientos. Creemos sí, que los textos de pie de foto son de tamaño muy pequeño, lo que sin duda dificultará la tarea a algunos lectores, aunque esto se puede entender dentro del afán de sumisión del texto hacia las imágenes.

En términos generales, alabamos la aparición de este libro a la vez que reconocemos una labor exhaustiva y generosa de su autor, su equipo, y tras ellos, un importante apoyo de parte de las instituciones de la cultura de México. Fruto de este trabajo, podremos ver "la imagen de la batuta herreriana conduciendo a una suma de voluntades para regalarnos por un rato un atisbo de felicidad gracias al don de la música" (p.17).

Fernanda Ortega Sáenz
Archivo de Música, Biblioteca Nacional, Chile
lfortega@uc.cl

NOTAS

2 En Internet: http://www.composers21.com/compdocs/telloa.htm        [ Links ]

3 Crónica, RMCh, XV/76 (abril-junio, 1961), p 78.         [ Links ]

4 Crónica, RMCh, XII/60 (julio-agosto, 1958), p 125.         [ Links ]

5 Crónica, RMCh, XV/76 (abril-junio, 1961), p. 78.         [ Links ]