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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.59 n.203 Santiago jun. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902005020300025 

 

Revista Musical Chilena, Año LIX, Enero-Junio, 2005, N° 203, pp. 126-126

IN MEMORIAM

 

Luis Advis nos hará mucha falta

 

A nombre de los compositores de la Asociación Nacional de Compositores, agrupación donde participó activamente, quiero decir que Luis nos va a hacer mucha falta.

Lo recordamos en las asambleas con sus intervenciones lúcidas, acotadas y certeras y su permanente apoyo a la Asociación desde su cargo de Presidente de la SCD.

Haré un breve recuerdo de lo que para Luis, seguramente, fueron insignificantes apéndices en su vida musical, pero que constituyen el núcleo de esta memoria.

Lo conocí hace casi 30 años cuando reestrenamos su Cantata de primavera, en 1975. Obra religiosa de comienzos de los 60 que seguramente no figura en su catálogo, pero que nos dejó una honda impresión a los que participamos en la interpretación. Luis nos acompañaba en un pequeño armonio electrónico, cuya parte improvisaba a partir de unos bosquejos con lápiz de pasta azul, en papel pautado amarillento. De esas grandes manos salían unos acordes y unos gestos poderosos que nos hacían olvidar el frío típico de la Iglesia de Peregrinos de Nuestra Señora de Schoenstatt.

Tres años más tarde, en 1978, tomamos breve contacto cuando me encargó que armonizara para voces mixtas su Himno Eucarístico, con texto de Joaquín Alliende Luco, y que grabamos para las celebraciones del Congreso Eucarístico de ese año. También recuerdo algunas visitas a su departamento en Ahumada para que, en un dos por tres, nos escribiera alguna canción religiosa para algún peregrinaje.

Después de haber estudiado e imitado académicamente la música de las vanguardias, pienso que lo original de la voz musical de Luis, más que su impecable oficio germano posromántico, es el filtro por lo chileno. En eso fue pionero y nos influenció, y muchos hicimos cantatas con instrumentos del folclore. Luis no necesitó destrozar el lenguaje para reinventarlo; no necesitó de la academia y nos enseña a los "doctos académicos contemporáneos" que no hay doctrina más clásica y actual que cantarle a todo Chile, a su lucha de clases, a su Virgen María, a su Violeta Parra, a su teatro, cine y Festival de Viña.

Luis, durante tu vida fuiste preparando un destilado de todos nuestros cantos y ahora que estás en la asamblea de más arriba y lo escuchas todo -te escuchas entero y eres tiernamente escuchado- tu recuerdo nos congrega para seguir en el arte de un Chile más verdadero y luminoso.

Rolando Cori
Asociación Nacional de Compositores, Chile