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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.59 n.203 Santiago jun. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902005020300024 

 

Revista Musical Chilena, Año LIX, Enero-Junio, 2005, N° 203, pp. 125-126

IN MEMORIAM

 

Luis Advis (1935-2004)

 

El domingo 12 de septiembre de 2004, en la Sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes, sus amigos y admiradores le rindieron un homenaje póstumo al compositor Luis Advis. En esa oportunidad se leyeron poemas por los que Luis Advis tuviera afición en vida, de Gabriela Mistral, San Juan de la Cruz y Violeta Parra y se interpretaron varias obras de Advis (Nuestro tiempo terminó, Interludio de la Suite latinoamericana; Bolero, de la película Coronación; algunos de sus Preludios, para piano, y La muerte, de Canto para una semilla), que se alternaron con la palabra de Fernando Ubiergo, posteriormente elegido Presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), por el Consejo de la SCD y los autores de música popular; Rolando Cori, académico de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y Presidente de la Asociación Nacional de Compositores, por los académicos y compositores de música de tradición escrita; Silvio Caiozzi, Consejero de la Asociación Nacional de Autores de Teatro, Cine y Audiovisuales (ANT) Chile, por el mundo de las artes audiovisuales; Jaime Silva, dramaturgo, por el mundo de las artes escénicas; José Balmes, Premio Nacional de Arte, por el mundo de las artes visuales; Eduardo Carrasco, académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y del Consejo de Fomento de la Música Nacional, y Santiago Schuster, Director General de la SCD. La RMCh, como un homenaje al compositor Luis Advis, publica las palabras que leyeron en la ocasión los señores Ubiergo, Cori, Carrasco y Schuster, y versiones de las improvisaciones de los señores Caiozzi y Silva.

Hasta siempre, querido amigo

 

Hablo en nombre del Consejo Directivo de la SCD, por todos los compañeros que compartimos la mesa junto a ti, hablo por los miles de músicos que este Consejo representa, por los que te conocieron y por los que no alcanzaron a hacerlo, hablo por el equipo de trabajadores de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, por todos los que desde más cerca o más lejos, hoy sentimos el vacío profundo que nos deja tu partida. Hablo por los músicos, por los que escriben, por los que componen y por los que cantan, por los que hoy no hablarán, por tus discípulos asombrados y por sus corazones entristecidos, hablo desde el dolor multiplicado esta mañana, en que el silencio te ha vestido.

Conocí parte de la obra del maestro Luis Advis en la primavera de 1972, como alumno del cuarto medio del Liceo Experimental Darío Salas, con la Cantata de Santa María, y en forma personal lo conocí hace más de veinte años. Después, en estos últimos diez años, compartimos y trabajamos juntos en el Consejo Directivo de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor. Con certeza creo interpretar a mis compañeros cuando digo que todos los que nos sentamos a esa mesa comprendíamos el privilegio que representaba su presencia.

Ahora, aquí, frente a tu familia, frente a tus seres queridos y a los que fueron tus amigos de una vida entera, digo estas palabras y escucho el eco, porque desde ese día todos los sonidos regresan. Se siente tu ausencia, todos la sentimos. Confieso que muy temprano en el camino acusé recibo de tu carácter generoso, de tu grandeza, de tu talento que nunca esquivó lo cotidiano. Luis Advis, amable y riguroso, culto, universal y cercano, todos sabíamos de esa incomodidad que provocaban en ti los homenajes o las adulaciones, es por eso, amigo mío, que esta vez, con pudor y con respeto, me permito contar un par de hechos personales… entreabrir un poco la puerta, esa que a algunos nos dejaste cruzar para compartir algo más de ti.

El primero ocurrió este año. Quiso el destino que Luis Advis se convirtiera en el primer maestro de música que tuve en mi vida, y el que habla, se convirtiera en su último alumno. Un extraño honor, una pesada sensación. En encuentro periódico junto al piano de su casa, su conmovedor entusiasmo, su figura entrañable zamarreándome los oídos y llenándome de asombro el alma, consiguieron casi siempre que el tiempo se rindiera … y allí otra era la dimensión; entonces me olvidaba … Sinceramente me olvidaba. Yo era consciente de su frágil condición, ambos lo sabíamos, y de un modo u otro, yo intuía que en esas magníficas horas regaladas por él, la música era el puente por el que también estaba transitando parte de su esencia. Nacen estas palabras desde lo más íntimo, desde lo más preciado, con infinita gratitud, son mi tributo, maestro, por las huellas que has dejado y por el profundo significado de tu gesto.

Pero hay un hecho sugerente que ocurrió hace pocos días y cuyo significado no sé descifrar. Esta mañana quisiera compartirlo con ustedes que han sido sus amigos, deseo dar testimonio sobre este mágico momento vivido en su último encuentro con otros, la misma noche de su partida. Maricarmen Flores, la más entrañable, noble y abnegada amiga de Luis Advis en todos estos años, sentada junto a él y en compañía de un reducido grupo de amigos y familiares, advierte que Lucho, con sobrecogedora tranquilidad y observando a los que lo rodeaban en ese momento, serenamente les dice: "¿Qué estamos esperando? ¿Qué estamos esperando?...". Los segundos que siguieron fueron como una metáfora de lo esencial… Al rato alguien habló de otra cosa y la conversación tomó otro rumbo.

Cuando Maricarmen lo cuenta y revivimos ese momento y la pregunta que nos hizo Lucho, tenemos la sensación de que ninguno de nosotros la podría responder… Quizá exista esa respuesta y está bien que así sea, entonces nos queda lo humano; aferrarnos con amor a tu recuerdo, al legado de tu inmensa obra y quizá algún día, con menos certeza y con algo más de intuición, podamos comprender el verdadero significado de tu pregunta.

Hasta siempre, querido amigo… Hasta siempre, Maestro Luis Advis.

Fernando Ubiergo
Sociedad Chilena del Derecho de Autor, Chile