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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.57 n.199 Santiago ene. 2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902003019900010 

Música chilena en el exterior

Cuatro estrenos de Allende-Blin. (A propósito de su 75 aniversario)

Para un artista, interpretar una obra nueva resulta ciertamente la tarea más bella, más excitante y más creativa. No existe, por fortuna, ningún modelo que se pudiera copiar; se es el primero en volcar en sonidos lo que ha escrito el compositor. Hay que tratar de penetrar el espíritu del compositor, entender profunda y honestamente a qué se refiere y qué es lo que quiere decir y luego hacer la entrega musical de la obra, a la cual el intérprete le ha integrado su propio pensamiento.

En el curso de mi carrera de cantante, he tenido la suerte de tener que enfrentar a menudo esta tarea. La mayoría de las veces resultó ser un interesantísimo trabajo conjunto, que casi siempre condujo a una amistad de mayor o menor intimidad con el autor. Y, por cierto, no quisiera relegar a un segundo plano a ninguno de estos músicos, al poner de relieve el trabajo con mi amigo Juan Allende-Blin, que el 29 de febrero de este año cumplió 75 años de edad, lo que ha sido celebrado con entrevistas, conciertos y audiciones radiales.

A fines de 1977 recibí un llamado telefónico de Gerd Zacher -en ese momento yo vivía en Berlín- para comunicarme que, con motivo del quincuagésimo cumpleaños de Juan Allende-Blin, se emitiría un programa radial con obras del festejado, interpretadas por sus amigos. Por supuesto que me manifesté más que de acuerdo en tomar parte en el homenaje y Gerd me envió la partitura del lied titulado Erinnerung an... (En recuerdo de...), con texto de Bertolt Brecht.

Encontré que la canción era muy, muy hermosa. Además el hecho de que el texto fuera de Brecht resultaba muy de mi gusto: yo había cantado muchos textos de Brecht en obras de Weill -sobre todo en musicalizaciones de Eisler-, que coincidían con mi modo de ver el mundo.

Grabé la canción en Berlín y la envié a Essen. Dos días después, recibí un llamado de Juan, quien me dijo que mi interpretación de su canción coincidía totalmente con su intención y me ofreció la parte de tenor en su obra Des Landes verwiesen (Desterrado de su país), obra escrita por encargo de las Berliner Festwochen (Festival Semanas Musicales de Berlín).

El autor calificó su composición como "Acciones concertantes y escénicas". Se trata de los destinos sufridos por algunos poetas, Albert Ehrenstein, Carl Einstein y Erich Mühsam, que fueron expulsados de su patria. La obra termina con una representación emblemática del entierro del poeta Pablo Neruda, que tuvo lugar pocos días después del golpe militar en Chile.

Yo mismo vivía en ese momento el exilio berlinés, junto a mi familia; después del golpe había tenido que abandonar Chile, de manera que también resultaba ser un expulsado de mi país. Me sentía profundamente ligado al contenido de la pieza; me sentía gozosamente conmovido por el hecho de poder tomar parte en su estreno.

La partitura de la obra tiene 186 páginas, su duración es de 90 minutos. Las partes de los cantantes no son precisamente fáciles. La música es tan complicada como lo demanda el contenido. Como suele suceder en la historia de la música, la partitura aún no estaba completa. Yo iba recibiendo de 10 o 20 páginas y la fecha del estreno en la Academia del Arte de Berlín se acercaba. Juan componía y yo transpiraba y estudiaba, seguramente al igual que lo hacían mi colega Barbara Scherler y los actores e instrumentistas. El estreno absoluto se realizó el 3 de octubre de 1978 seguido al día siguiente de la (lamentablemente) única reposición. Creo que el estreno estuvo bien desde el punto de vista musical; desde el punto de vista escénico la obra resultó algo problemática. Para mí, el trabajo en los ensayos y la representación fue una vivencia grande y estremecedora. Casi todo en la obra tenía algo que ver con mi propio destino y el de mi familia. Creo que para todos los participantes fue una impresión que marcó su vida.

Luego vinieron las Cinco canciones judías. Juan tuvo la gran idea de componer una versión instrumental para acompañar esas cinco canciones. Aunque se sabe quiénes fueron sus autores, las canciones son consideradas ya como parte del folclore del ghetto. Hay que agregar que los autores no eran de ninguna manera músicos o poetas profesionales, pero sería mezquino calificarlos de diletantes. En la versión de Juan, se respeta estrictamente la melodía original en la parte vocal, y los siete instrumentos constituyen, mucho más que un acompañamiento, un comentario expresionista de las circunstancias que describen las canciones. Tanto las tragedias como las lamentaciones y las situaciones combativas son realzadas por los instrumentos de una manera genial. Así, una sencilla canción popular se convierte en una escalofriante y sutil obra de arte.

Las Cinco canciones judías fueron estrenadas en Hamburgo, el 18 de octubre de 1981. Se conmemoraba el trigésimo sexto aniversario de la liberación del campo de concentración de Neuengamme y el público estuvo compuesto en su mayoría por ex prisioneros del mencionado campo. La última vez que canté estas canciones fue el 30 de septiembre de 2000 en el Goethe-Institut de Santiago de Chile, en uno de los conciertos de la serie que Juan Allende-Blin organizó para ese organismo. Fue mi despedida de los escenarios.

El 24 de noviembre de 1982, bajo la consigna ¿Dónde estás, hermano?, se realizó en la ciudad de Colonia un concierto en el cual destacados compositores de nuestro tiempo expresaron su repudio a la dictadura militar argentina, y al mismo tiempo su solidaridad con los artistas argentinos presos y desaparecidos. El concierto fue organizado por la Asociación Internacional para la Defensa de Artistas Perseguidos (AIDA) y en él participaron con sus obras los siguientes compositores; Dieter Schnebel, Jürg Baur, Wilhelm Killmayer, Johannes Fritsch, Joachim Blume, Tilo Medek, Charles Almirkhanian, Luigi Nono, Wolfgang Rihm, Thomas Jahn, Hans Jürgen von Bose, Manfred Trojahn, Eric Stokes, Hans Werner Henze y, naturalmente, Juan Allende-Blin. Para esta ocasión Juan compuso la obra Testamento, sobre el texto homónimo escrito por Pablo Neruda. El poema, un testamento simbólico del poeta, se inicia con las siguientes palabras: "Dejo a los sindicatos del cobre, del carbón y del salitre mi casa junto al mar de Isla Negra". Y concluye, "aquí tienes la paz que te destino, agua y espacio de mi oceanía".

Pablo Neruda tenía una manera muy peculiar de hablar y de recitar sus poemas. Una vez me pidió que recitáramos algo juntos. Su argumento fue que los músicos entendían su poesía mejor que los actores, ya que en su mayoría estos últimos carecían de ritmo.

La obra de Juan Allende, para tenor y siete instrumentos (los mismos empleados en las Canciones judías ya comentadas), concebida casi exclusivamente en una forma recitativa, permite -sin imitar a Neruda- seguir el ritmo de sus versos y de esa manera también dar expresión a sus intenciones. La ejecución de esta pieza en el marco de este conmovedor acto de solidaridad, fue un encuentro con el espíritu del gran poeta, convertido en sonidos por obra de un gran músico. Qué pena que Pablo no haya podido estar presente.

¿Habrá sido casualidad que las cuatro obras de Juan Allende-Blin que tuve ocasión de estrenar hayan estado tan cerca de mis ideas, mis sentimientos, mis vivencias? ¿Y que a raíz de ello hayan llegado a ser una parte tan importante de mi vida? ¿Y no sólo de mi vida artística? Es posible. Pero también es posible, yo diría probable, que relaciones personales, acontecimientos históricos frente a los cuales es necesario tomar posición, lleve -en personas sensibles- a un desarrollo paralelo. Desde su juventud, Juan conoció a muchos inmigrantes judíos, sobre todo músicos, que llegaron a Chile huyendo del nazismo. El destino sufrido por ellos lo impresionaron en lo más profundo. Yo conocí a Juan mucho después, el año 1956, pero yo también era uno de esos inmigrantes. Cuando en el año 1973 los militares chilenos dieron un golpe de Estado y en el país se impuso una sangrienta dictadura, tuve que exiliarme junto a mi familia, esta vez por razones políticas: tanto mi esposa como yo colaborábamos activamente en la puesta en marcha de los planes culturales del gobierno de Allende. Sólo el año 1975 reanudé el contacto con Juan y con alegría me enteré que él, apenas ocurrido el golpe, expresó activa y públicamente su opinión respecto a lo acontecido en Chile. Pienso que todo esto debería explicar por qué Juan me escogió para interpretar estas obras ( o incluso que algunas hayan sido pensadas para mí) y por qué siento que el cantar estas obras representa la verdadera realización de mi vocación como artista.

Hanns Stein

Festival en El Salvador dedicado al Colegio de Compositores Latinoamericanos

Del 24 al 28 de febrero pasado se realizó en la ciudad de San Salvador el Festival Internacional de Música Contemporánea de El Salvador, organizado por el compositor Germán Cáceres, miembro del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte, y dedicado a esta institución. Dicho Festival se suma a otras actividades anteriores impulsadas por integrantes de la mencionada entidad de creadores, que programaron obras de sus colegas del Colegio de Compositores Latinoamericanos, como fueron los festivales musicales de 2002 dirigidos por los compositores Alfredo Rugeles, en Venezuela, y Andrés Posada, en Colombia, y los programas radiales efectuados por los compositores Marlos Nobre, en Brasil, y Carlos Alberto Vásquez, en Panamá.

El Festival Internacional efectuado en San Salvador estuvo conformado por un programa -el del 25 de febrero- de obras de los compositores salvadoreños James Price, Ezequiel Nunfio (hijo), Víctor D. Martínez, Manuel Carcache, Gilberto Orellana (padre) y Francisco Huget, junto a cuatro conciertos dedicados a obras de miembros del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte, entre los cuales se cuentan los chilenos Eduardo Cáceres y Fernando García. Los cinco conciertos se efectuaron en el Museo Nacional David J. Guzmán, con excepción del concierto de la Orquesta Sinfónica del país anfitrión, que se llevó a cabo en el Teatro Presidente.

La presentación inaugural del Festival, el 24 de febrero, estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara de San Pedro Sula, dirigida por el cubano José Iglesias, y en su programa se incluyeron los siguientes compositores del Colegio: Carlos Fariñas (Música para cuerdas), Germán Cáceres (Concierto N°2 para guitarra), León Biriotti (Sinfonía Ana Frank) y Guido López Gavilán (Camerata en Guaguancó). El 26 de febrero se presentaron obras de Ricardo dal Farra (Tierra y sol), Carlos A. Vásquez (Aquel álbum), Fernando García (Cuatro comentarios), Manuel de Elías (Cinco Preludios), Alfredo del Mónaco (Syntagma), Alfredo Rugeles (Tanguitis) y Rafael Aponte-Ledée (Algo flota sobre El Palladium). El concierto del 27 de febrero estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional de El Salvador, dirigida por el compositor mexicano, director de orquesta y presidente del Colegio de Compositores Latinoamericanos, Manuel de Elías. El programa contempló obras de los compositores Fernando García (Firmamento sumergido), Carlos Fariñas (Seis sones sencillos), Marlos Nobre (Convergencias) y Manuel de Elías (Sonante N° 9). El recital de clausura del Festival, el 28 de febrero, estuvo a cargo del pianista uruguayo-mexicano Edison Quintana, quien interpretó obras de los siguientes miembros del Colegio: Jorge Sarmientos (Cinco expresiones op. 16), Alberto Villalpando (Mística N°2), Harold Gramatges (Movil I), Celso Garrido-Lecca (Preludio y toccata), Andrés Posada (Cuatro piezas), Rafael Aponte-Ledée (Tema y seis diferencias) y León Biriotti (Seis piezas).

El comentado festival musical de El Salvador es otro aporte a la consolidación del Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte, que el 12 de marzo de 2003 cumplió tres años de vida, y una demostración más de su necesaria existencia en nuestro continente. En su corta existencia ha logrado dar un importante impulso al conocimiento en nuestra región de las creaciones de sus propios compositores y las obras de estos van siendo incorporadas paulatinamente al repertorio de los intérpretes latinoamericanos.

F.G.

Según las informaciones llegadas a la RMCh las obras de compositores nacionales que se señalan a continuación se han presentado últimamente en el exterior.

Estrenos de Jorge Martínez Ulloa en el extranjero

El 12 de junio de 2002, en la Iglesia de la Merced, Arequipa, Perú, la Orquesta Sinfónica de Arequipa, bajo la dirección de Abraham Padilla, interpretó Divertimento, op. 101, de Jorge Martínez Ulloa.

El 7 de agosto, en el ciclo "Música Nuova Festival" XI Edizione 2002, en el Palazzo Baviera, Senigallia, Italia, el clarinetista Guido Arbonelli presentó Ayer y hoy para clarinete solo de Jorge Martínez.

El 3 de diciembre de 2002 se presentó Leitmotiv N°6 para trombón (Filippo Cangiamila) de Jorge Martínez Ulloa. El estreno se realizó en el marco del ciclo "Cecilia Elettrica", en la Sala Accademica del Conservatorio Santa Cecilia de Roma, Italia. El 22 del mismo mes en la Sala Alejandro García Caturla del teatro Amadeo Roldán, en La Habana, Cuba, se interpretaron Ritmos y Atardecer de la obra electroacústica Proteo de Jorge Martínez Ulloa. El concierto formó parte del ciclo "Música Nueva", dedicada a la Comunidad Electroacústica de Chile (CECH), de la XII temporada de conciertos que organiza el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica.

El 5 de marzo de 2003, dentro del ciclo "The New Works Calgari", en el Engineerd Air Theatre, EPCOR Centre for Performing Arts, Calgary, Canadá, tuvo su estreno en ese país Ayer y hoy, para clarinete solo (Guido Arbonelli), de Jorge Martínez.

Eduardo Cáceres visita Buenos Aires y Montevideo

En septiembre Eduardo Cáceres visitó Buenos Aires, Argentina, ofreciendo en la sala de conciertos de la Embajada de Chile una charla-concierto de sus obras. En esa oportunidad el compositor contó con la colaboración de la pianista argentina Adriana de Los Santos, que interpretó Seco, fantasmal y vertiginoso de Cáceres. Terminadas sus actividades en Buenos Aires, Eduardo Cáceres se trasladó a Montevideo donde ofreció una charla sobre su música en el Conservatorio Nacional de Música de Montevideo. En esta institución realizó un taller de composición.

Orquestas Juveniles presentan música chilena en el extranjero

En la gira realizada en octubre por Rusia, Hungría y Polonia, el Presidente de la República, señor Ricardo Lagos, se hizo acompañar por un quinteto de cuerdas de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, quienes en los tres países visitados ofrecieron conciertos que contemplaron sólo piezas de compositores latinoamericanos y chilenos. Además, en cada uno de los países visitados se entregó una colección impresa con diez obras de músicos nacionales, tales como Pedro Humberto Allende, Violeta Parra, Guillermo Rifo, Carlos Zamora, Sebastián Vergara, Fernando García y Pablo Matamala.

A fines de octubre la Orquesta Juvenil de La Serena, bajo la dirección de Hugo Domínguez, realizó dos conciertos en Madrid, España. Se interpretaron, entre otras obras, piezas de Jorge Peña Hen, Enrique Soro y Violeta Parra.

El 17 de noviembre, en el Salón de Honor del Hotel Crowne Plaza, Miami, invitados por la directora del Cornucopia of the Arts y con los auspicios del Consulado de Chile en Miami, se presentó la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigida por Elías Allendes, en el marco del Festival de Música del Condado de Miami-Dade, Florida. Dentro de su programa la orquesta de jóvenes músicos chilenos incluyó Andante para cuerdas de Alfonso Leng.

Música chilena en gira del Cuarteto de Guitarras de Chile

El Cuarteto de Guitarras de Chile (Luis Orlandini, Rodrigo Guzmán, Sebastián Montes, Luis Mancilla) estrenó en Ingolstadt, Alemania, el 23 de noviembre de 2002, en el Stadttheater, en el marco de la Lateinamericanische Nacht el Concierto para cuatro guitarras y orquesta de Carlos Zamora. El Cuarteto de Guitarras de Chile estuvo acompañado por la Georgisches Kammerorchester Ingolstadt, bajo la dirección de David del Pino Klinge. Además, el cuarteto chileno presentó la obra de Juan Antonio Sánchez Tangos de hielo.

Obras de Fernando García en el exterior

El 23 de octubre de 2002, en el Salón del Consejo Universitario, dentro del marco del XXX Festival Internacional Cervantino de México, se presentó el Dúo Claro, formado por el flautista Lars Graugaard y la arpista Sofía Asunción Claro. En esa ocasión se escuchó la Sonata para arpa sola de Gustavo Becerra-Schmidt y Comentarios breves para flauta y arpa de Fernando García.

El 24 de octubre del año pasado, en el Teatro del Centro Nacional de las Artes, Ciudad de México, la cubana Ninowska Fernández-Brito interpretó Nueve relatos para piano de Fernando García. Este concierto formaba parte del ciclo "Un puente entre dos milenios" organizado por el Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte.

El 13 de noviembre, en el concierto organizado por el Núcleo Música Nueva de Montevideo y realizado en el Auditorio Vaz Ferreira de la Biblioteca Nacional, se presentó la obra para tres instrumentos Glosario (Golongira, Horitaña, Carabantantina, Montazonte, Faransí) de Fernando García. Los intérpretes fueron Ana Apotheloz (flauta), Mariana Berta (oboe) y Fernando Britos (guitarra).

La Orquesta Sinfónica de Arequipa, dirigida por Abraham Padilla, incluyó dos obras de Fernando García. El 28 de noviembre de 2002, en la Pinacoteca del Monasterio de Santa Catalina de Arequipa, presentó Preámbulo para crónicas americanas y el 5 de diciembre interpretó Misterios en el Centro Cultural Peruano Norteamericano de la misma ciudad.

En el ámbito del Festival Internacional de Música Contemporánea de El Salvador, realizado en San Salvador y auspiciado por el Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte, se presentaron dos obras de García, miembro de dicho Colegio. El 26 de febrero de 2003, en el Auditorium del Museo Nacional David J. Guzmán, el guitarrista Manuel Carcache estrenó Cuatro comentarios, y el 27 de febrero, en el Teatro Presidente, la Orquesta Sinfónica Nacional de El Salvador, conducida por Manuel de Elías, presentó Firmamento sumergido.

Estreno de David Serendero en Alemania

Con ocasión de celebrar 30 años de vida, el Collegium Musicum Renano de Wiesbaden, bajo la dirección artística de David Serendero, ofreció un concierto en que se estrenó Tríptico para flauta dulce y orquesta de David Serendero. La obra fue dirigida por su autor y actuó como solista el virtuoso norteamericano John Tyson. El concierto se realizó el 16 de marzo de 2003 en la Iglesia de San Esteban de Wiesbaden, con éxito de crítica y de público.

Compositores chilenos en el XII Festival de Caracas

El XII Festival Latinoamericano de Caracas, Venezuela, cuyo director artístico es el compositor y director de orquesta Alfredo Rugeles, se efectuó del 15 al 24 de noviembre de 2002. En esta ocasión el Festival estuvo dedicado a la memoria de los maestros Héctor Tosar (Uruguay) y Carlos Fariña (Cuba), ambos fallecidos en el año 2002. De Celso Garrido-Lecca, la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, dirigida por Alfredo Rugeles, interpretó Eventos para orquesta de cámara, el 15 de noviembre, en la Sala José Ribas del Teatro Teresa Carreño. Además, en los programas del XII Festival de Caracas se incluyeron obras de los siguientes compositores nacionales: Guillermo Rifo, del que se interpretó Jarana para percusión (Gustavo Olivar) y flauta (Jaime de Armas), y Eduardo Cáceres del que se programó Antisonata chilótica A2 para percusión (Gustavo Olivar) y piano (Marianela Arocha). Estas dos obras para percusión se presentaron en el Centro Cultural Corp Group, el 19 de noviembre.

Obras electrónicas de autores chilenos en Argentina

El 28 de diciembre se realizó una instalación - concierto electroacústico, con composiciones de músicos latinoamericanos y proyecciones del artista plástico argentino Víctor Magariños, actividad que se efectuó en su casa-museo en Pinamar, Provincia de Buenos Aires, Argentina. En esa ocasión se escucharon obras de los compositores chilenos Juan Amenábar (Los peces) y Eduardo Cáceres (La otra concertación).

Música chilena en París

El 9 de enero de 2003, en el Instituto Goethe de París, se presentó un CD de la pianista María Paz Santibáñez, en el que colaboró el pianista Remi Masunaga. La ceremonia de presentación del disco se realizó en la Embajada de Chile en Francia. Ésta comenzó con palabras de bienvenida del Embajador Sr. Marcelo Schilling E., a continuación el CD fue presentado por el pianista francés Claude Helffer y el acto concluyó con un concierto que incluía obras contenidas en el CD. Se escuchó, entre otras obras, Fantasía araucánica de Eduardo Cáceres, Preludio y toccata de Celso Garrido-Lecca, que fueron interpretadas por María Paz Santibáñez, y Bell, para dos pianos de Andrés Alcalde, en la que a la pianista Santibáñez se sumó Remi Masunaga. Además, el fonograma tiene obras de otros compositores chilenos (Alejandro Guarello, Carmen Aguilera, Cirilo Vila y Pablo Aranda). Posteriormente, en Pacy-Sur-Eure, el 16 de marzo de 2003, María Paz Santibáñez interpretó Pour Klavier de Alejandro Guarello, Opiniones de Andrés Alcalde y Preludio y toccata de Celso Garrido-Lecca. Al día siguiente, 17 de marzo, estrenó Pazzanti de Boris Alvarado, en la Maison des Etudiants Canadiens, en la Cité Internationale Universitaire, en París.

Juan Allende-Blin celebra su 75 aniversario

Con ocasión de celebrarse en 2003 el septuagésimo quinto aniversario de su nacimiento, el compositor Juan Allende-Blin ha sido objeto de numerosos homenajes. El 22 de febrero de este año, en la Iglesia Evangélica Essen-Rellinghause, el organista Gerd Zacher ofreció un concierto con obras de Allende-Blin, en que figuraron las siguientes: Echelons (1962-1967), Transformations II (1952), Coral de caracola (1985), Transformations II (Wiederholung) y Mein blaues Klavier para órgano y órgano manual (1970), con la participación de Klaus Linder en órgano manual. El 23 de febrero, en el Museo Folkwang de Essen, el pianista Thomas Günther ofreció un recital con música de Juan Allende-Blin en el que incluyó las siguientes obras: Transformations IV (1960), Sonatina (1949-1950), Zeitspanne (1971-1974) y Dialogue, para dos recitantes (1983), en la que participó Juan Allende-Blin. El 24 de febrero, en la WDR III, se efectuó una transmisión radiofónica bajo el título de "Pasajes musicales con Juan Allende-Blin. Mis caminos". En esta audición se interpretaron las siguientes obras de Allende-Blin: Transformations III (1952) para percusiones; Transformations VI (1999) para 14 instrumentos, obra dedicada a Gerd Zacher; Fragmento sobre textos de Hölderlin, para soprano, trompeta y eufonium (1984), y Le voyage (textos de Charles Baudelaire), cantata para barítono y 10 instrumentos (2001), dedicada a Jorge Semprún. Las piezas de Juan Allende-Blin se alternaban con obras de Arnold Schönberg, Anton Webern, Olivier Messiaen, Heinrich Scheidemann, Erich Itor Kahn y Klaus Linder. Además, se realizaron las siguientes audiciones radiales en homenaje al 75 aniversario del compositor chileno: el 20 de febrero del presente año se transmitió a través de la SWR2 Muttersprachlos, un hörspiel de 1985; el 22 del mismo mes, en la WDR III, se trasmitió Au bord des espaces, otro hörspiel, de 1991, y el 24 de febrero, en la DLF, se escuchó un comentario de Jean-Claude Kuner, en la audición "Musikjournal", sobre el compositor chileno.