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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. vol.29  supl.1 Santiago set. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182012000500008 

Rev Chilena Infectol 2012; 29 (Supl 1): 41-43

SUPLEMENTO

 

Profilaxis de enfermedad de Chagas en niños y adultos sometidos a trasplante de órganos sólidos y de precursores hematopoyéticos

Prophylaxis against Chagas disease in pediatric and adult patients undergoing solid organ and hematopoietic stem cells transplantation

 

Rosana Benítez, Isabel Noemí, Renzo Tassara, Paula Catalán y Carmen L. Aviles

Servicio de Medicina, Hospital DIPRECA, Santiago (RB).
Departamento de Pediatría, Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Santiago. Facultad de Medicina, Universidad de Chile (IN).
Departamento de Pediatría, Hospital San Juan de Dios, Santiago. Facultad de Medicina, Universidad de Chile (RT).
Unidad de Trasplante de Precursores Hematopoyéticos, Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Santiago (PC).
Departamento de Pediatría, Hospital San Borja-Arriarán. Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Santiago (CLA).

Correspondencia a:


Chagas disease is a zoonosis caused by T. cruzi. The estimated prevalence in endemic areas is 0.6-0.9 / 100,000. In immunocompromised behaves as an opportunistic pathogen highly aggressive and can evolve with meningoencephalitis, myocarditis or systemic disease. We recommend obtaining serology for all donor and recipient of SOT and HSCT. An infected donor should be discarded as such. In the case of D (-) R (+) exists controversy between prophylaxis and pre emptive therapy. The chosen drug for prophylaxis is nifurtimox for 3 months, effective but with relevant adverse effects. Monitoring should be done with RPC and MicroStrout weekly until six months post-transplant, then on a monthly basis for the duration of immunosuppression and continued for life clinical monitoring (C3).

Key words: Chagas disease, South American trypanozomiasis, transplant, solid organ transplantation, hematopoietic stem cells transplantation.


Resumen

La enfermedad de Chagas es una zoonosis producida por T. cruzi. La prevalencia estimada en áreas endémicas es de 0,6-0,9/100.000 habitantes . En inmunocomprome-tidos se comporta como un patógeno oportunista de alta agresividad, pudiendo evolucionar con cuadros meningo-encefálicos, miocárdicos o sistémicos. Se recomienda obtener serología para todo donante y receptor de TOS y TPH. Un donante infectado se descarta como tal. En caso de D (-) R (+) existe controversia entre realizar proilaxis o vigilancia más terapia anticipada. La proilaxis aceptada es con nifurtimox por tres meses, efectiva pero con efectos adversos importantes. El seguimiento debe realizarse con RPC y MicroStrout semanal hasta los seis meses post-trasplante; luego, en forma mensual mientras dure la inmunosupresión y continuar de por vida la vigilancia clínica (C3).

Palabras clave: Enfermedad de Chagas, tripanozomiasis sudamericana, trasplante, trasplante de órganos sólidos, trasplante de precursores hematopoyéticos.


Introducción

La enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana es una zoonosis vectorial de carácter crónico en hospederos inmunocompetentes y se comporta como patógeno oportunista de alta agresividad en inmunocomprometidos, pudiendo evolucionar con cuadros meningoencefálicos, miocárdicos o sistémicos1.

Epidemiología

En Chile, el área endémica se extiende desde las regiones de Arica, Parinacota y Tarapacá a la Región del Libertador B. O'Higgins incluyendo la Región Metropolitana, áreas rurales y periurbanas. Habitan esta área 10.029.335 de personas (Censo Nacional del año 2002), lo que corresponde a 77% de la población chilena, estimándose una población expuesta de 801.000 personas y aproximadamente 160.200 infectados. La mortalidad se ha mantenido estable en 0,35-0,4/100.000 habitantes. Los datos de prevalencia nacionales corresponden mayoritariamente a censo en áreas endémicas y tamizajes en banco de sangre y se estima en 0,6-0,9 el año 2005 (tamizaje con ELISA IgG, confirmación con IgG específica mediante técnica de IFI)2,3. Dada la migración de la población dentro de Chile y en el mundo, surge la necesidad de establecer criterios de tamizaje serológico de esta enfermedad en todo binomio D-R4,5. En Chile carecemos de información sobre seroprevalencia en D y R de trasplante de órganos sólidos (TOS) y trasplante de precursores hematopoyéticos (TPH), tanto en adultos como en niños. Pese a esta deiciencia, debe enfatizarse que no diagnosticar y tratar oportuna y adecuadamente una reactivación o una infección aguda de esta parasitosis en el período post-trasplante es una situación clínica grave6.

Probabilidad de reactivación

Como regla general, a mayor grado de inmunosupre-sión mayor es la posibilidad de reactivación y mayor será la gravedad de la misma. La mayor experiencia se tiene en pacientes sometidos a trasplante de riñón, D(-) R(+), con una incidencia de reactivación de 22 a 50%, mayoritaria-mente durante el primer año post trasplante7. En trasplante de corazón, D(-) R(+), se reporta reactivación en 70% de los casos8. En relación a otros órganos sólidos y TPH, la reactivación estimada es de 17 a 40%9,10.

Respecto a la transmisión de la infección desde D(+) a R(-) los datos son escasos, reportándose incidencias de 18% en pacientes sometidos a trasplante de riñón11 en el primer semestre post trasplante.

Criterios para seleccionar población de riesgo y necesidad de tamizaje pre-trasplante

No existen trabajos prospectivos, randomizados11 que avalen las siguientes recomendaciones, por lo que son recomendaciones de expertos (C3). Rigen para niños y adultos con TOS y TPH.

Todo posible donante para TOS o TPH, debe ser estudiado y descartado si resulta estar infectado. Para este estudio se sugiere usar dos técnicas diferentes, ELISA y RIFI, en centros acreditados (ISP)11. En casos de donante cardíaco, se puede efectuar el estudio de líquido pericárdico.
En el receptor infectado existe controversia de cuál estrategia es más eicaz9, proilaxis universal o terapia anticipada, siendo esta última la preferida en los países que cuentan con mayor experiencia como Brasil y Argentina. En estos pacientes y debido a la alteración de la inmunidad humoral existente, se recomienda el tamizaje con técnicas directas de detección, siendo el óptimo, MicroStrout. Esta técnica consiste en la observacion microscópica de la fracción leuco-plaquetaria de la sangre total, a partir de un microhematocrito del paciente, en busca de las formas tripomastigotas de T. cruzi2. En Chile, contamos con escaso personal capacitado para realizar MicroStrout.

Estrategias de terapia y seguimiento

Manejo del receptor positivo

 El tratamiento pre-trasplante de los R (+) es recomendable pero su factibilidad debe ser evaluada con precaución por un especialista dada la posibilidad de efectos secundarios e interacciones medicamentosas9.
Monitorización
   Fase 1: primeros 6 meses (inmunosupresión intensa)11,5,12-14 con:
    RPC para T. cruzi semanal en laboratorio de referencia (ISP) o bien en centros acreditados.
    MicroStrout para T. cruzi semanal.
    Expresión clínica.

La serología no es útil en esta fase ya que la seroconver-sión no siempre ocurre detectándose falsos negativos en hasta 41%5.

  Fase 2: Seguimiento de por vida.
  Monitoreo clínico mensual de por vida, que permitirá detectar manifestaciones neurológicas, cutáneas (paniculitis o nódulos) y cardíacas. Dependiendo del caso, se debe efectuar biopsia de estos tejidos para evidenciar los nidos de amastigotes, solicitando tinción de H-E, Giemsa y RPC.
  Mientras dure la inmunosupresión, RPC y Mi-croStrout mensual.
  En caso de EICH, uso de micofenolato15 o reagudización del rechazo, reiniciar la fase 1.

Tratamiento con fármaco antiparasitario

En Chile se dispone de nifurtimox (Lampit®) que debe iniciarse tan pronto como el MicroStrout y/o la RPC sean positivos (Tabla 7.a) . La duración del tratamiento debe ser por tres meses y hasta que dos RPC, separadas por 15 días, sean negativas. Está contraindicado el empleo de nifurtimox en presencia de insuiciencia hepática o renal y en embarazo por su potencial teratogénico. Su uso en mujeres en edad fértil debe acompañarse de tratamiento anticonceptivo. Las reacciones adversas son comunes y dosis dependientes; entre ellas destaca el dolor abdominal, náuseas/vómitos (40-70%), polineuritis (30%), desorientación, insomnio, convulsiones, vértigo, exantema y hemólisis ante la deiciencia de G-6-P-deshidrogenasa. En la Tabla 7.a se detallan las dosis según edad2,16.


Tabla 7.a. Dosis de nifurtimox según edad y peso

En TOS, la negativización de la parasitemia se logra en general en menos de 15 días; la reactivación posterior es poco común en pacientes que han recibido trasplante de riñón o hígado.

En TPH, el tratamiento ofrece buena respuesta10. El seguimiento en estos casos se prolonga hasta que la inmunidad se restablece. El seguimiento clínico es de por vida2,17.

Ante la eventualidad de haber realizado un trasplante D(+) R(-) accidental se puede efectuar seguimiento con RPC y/o MicroStrout semanal. En ausencia de estos test diagnósticos se sugiere efectuar quimioproilaxis desde el post-trasplante inmediato2 durante tres meses y hasta que dos RPC cuantitativas sucesivas, efectuadas al terminar la proilaxis, con separación de al menos 15 días, sean negativas9.

 

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Los autores declaran no tener conflictos de interés.

Correspondencia a: rbenitez1968@gmail.com, isabelnoemi@gmail.com, rtassara@med.uchile.cl, paulacatalanm@gmail.com, cavilesl@gmail.com