SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.29 número2Klebsiella pneumoniae multi-resistente, factores predisponentes y mortalidad asociada en un hospital universitario en ColombiaQuince años de experiencia clínica con hidatidosis índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

  • No hay articulos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. vol.29 no.2 Santiago abr. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182012000200010 

Rev Chil Infect 2012; 29 (2): 163

MICROSCOPIO DEL ARTE Y LA CULTURA

 

La recuperación del centro histórico de La Habana

Restoration of the historical centre of La Habana


Sábanas blancas colgando de los balcones de un edificio del siglo diecinueve primorosamente restaurado; escolares con pañoletas rojas y azules saliendo de su sala de clases ubicada en el interior de un museo; ancianos comenzando el día haciendo ejercicios a las afueras del Convento de Belén; trabajadores de hotel, jóvenes restauradores, y peluqueros que viven y trabajan en el mismo barrio, entremezclados con multitud de turistas de las etnias más diversas; todo esto sucede un día cualquiera en el centro histórico de la ciudad de La Habana.

La capital de Cuba fue fundada por Diego Velázquez de Cuéllar en 1519 con el nombre de "Villa de San Cristóbal de La Habana" en honor al patrono de los navegantes y en los dominios del cacique taino Habaguanex. Actualmente es una gran metrópoli, de 700 kilómetros cuadrados y 2 millones y medio de habitantes.

Durante el siglo XVI, fue el centro comercial más importante de la corona española en América, ya que todas las riquezas de las colonias se embarcaban en su puerto con destino a España. Debido al frecuente asalto de piratas y corsarios, se construyeron numerosas fortificaciones, siendo las más importantes conservadas hasta hoy, los castillos de la Real Fuerza, de los Tres Santos Reyes del Morro y de San Salvador de La Punta, además de la gran fortaleza de San Carlos de la Cabaña. La ciudad antigua estaba rodeada por una muralla que se mantuvo en pie hasta mediados del siglo XIX.

Los períodos de bonanza económica provenientes de su privilegiada ubicación, el comercio, la explotación de la caña de azúcar, además de la cercanía con los Estados Unidos, y los avatares de su historia pasada y presente han dejado un legado patrimonial enorme, y una riqueza urbanística y arquitectónica indisolublemente ligada a su agitada vida política, cultural y artística.

Ésta comprende joyas arquitectónicas coloniales en forma de fortificaciones y palacios, numerosas iglesias y conventos en el llamado estilo barroco cubano donde destaca la Catedral de La Habana, y los palacios de los nobles de la colonia de los siglos diecisiete y dieciocho. Se conservan además numerosas construcciones neoclásicas; de los períodos del art nouveau y del art decó; otras con influencias mozárabes; del modernismo de los años cincuenta, y contemporáneas. Sin embargo, el eclecticismo arquitectónico propio del siglo XIX es el que predomina en gran parte de la ciudad.

Durante el siglo XX este patrimonio comienza a sufrir un lento pero acentuado deterioro y los edificios de la ciudad vieja comienzan a ser abandonados al migrar sus antiguos moradores a los barrios nuevos de la ciudad como El Vedado o Miramar. Las construcciones son ocupadas como bodegas, oficinas o viviendas para múltiples familias en condiciones de hacinamiento e insalubridad. Otros edificios simplemente son abandonados o destruidos por derrumbes o incendios.


Correspondió a Emilio Roig y luego a Eusebio Leal llevar adelante una ardua lucha para conseguir, desde su cargo de Historiador de la Ciudad, la designación del centro histórico como monumento nacional en 1976 y luego, en 1982 la declaración de patrimonio de la humanidad por parte de la UNESCO. A partir de esa fecha, con fondos estatales, de organismos internacionales y regionales se logran recuperar en primer lugar las fortificaciones y palacios coloniales y luego numerosas iglesias y conventos.


La crisis económica de los años noventa produjo un giro dramático en el modelo de gestión de la recuperación patrimonial que a la postre resultaría mejor que el modelo de mecenazgo anterior e incluso un ejemplo para otros países. La oficina del historiador obtuvo amplias facultades para obtener fondos internacionales, manejar las finanzas de forma descentralizada, y crear empresas inmobiliarias, hoteleras y de servicios, lo que le ha permitido la autofinanciación y sustentabilidad en el tiempo del proyecto de rehabilitación del centro histórico ya que todos los ingresos provenientes de la gestión económica son reinvertidos en proyectos patrimoniales o sociales.

Hoy no sólo se ha avanzado en la recuperación urbanística y arquitectónica del centro histórico, sino que también en la recuperación de espacios en toda la ciudad, al mismo tiempo que se desarrollan los proyectos sociales destinados a crear empleos, proteger a los sectores más vulnerables, y mejorar la calidad de vida de los habitantes del centro y de la ciudad.

En palabras de Eusebio Leal: "En todas las ciudades históricas que conozco cuando se modifica el uso de los lugares y se alteran los precios de los terrenos son otras clases las que vuelven como conquistadoras a ocupar lo que una vez abandonaron. En La Habana no es así. Hemos tenido también el valor político de hacer nuestra obra transformadora trayendo a los turistas a vivir a un centro histórico habitado, sin temor ninguno. De esa manera, frente a uno de los más prestigiosos hoteles está el hogar materno infantil, frente a la preciosa inmobiliaria está la más bella escuela, frente a la más bella escuela, el espléndido hotel, y cerca todas las instituciones culturales, ésa es la doctrina. Si hubiésemos hecho lo contrario habría sido fácil construir una Disneylandia en La Habana Vieja, un parque temático donde se habrían distribuido uniformes y disfrazado a la gente del barrio, cantando falsos pregones por las esquinas y vendiendo recuerdos. Todo eso habría sido fácil. El desafío verdadero está en salvar el patrimonio de la humanidad, y el principal patrimonio es la humanidad misma. Nos alejamos, pues, de tendencias folkloristas y apostamos por un clima de integración y mutuo respeto y enriquecimiento espiritual."

Ernesto Payá
Hospital de Carabineros

 

Referencias

1.- La Habana, guía de arquitectura. María Elena Martín y Eduardo Rodríguez. Ed. Junta de Andalucía, Sevilla, 1998.         [ Links ]

2.- La rehabilitación del centro histórico de La Habana: Una obra esencialmente humana. Eusebio Leal Spengler. Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona 2004. http://www.cccb.org/ (accedido el 25/02/2012).         [ Links ]