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Revista chilena de infectología
versión impresa ISSN 0716-1018
Rev. chil. infectol. v.25 n.5 Santiago oct. 2008
doi: 10.4067/S0716-10182008000500014
| Rev Chil Infect 2008; 25 (5): 390-394 INFECTOLOGÍA PRÁCTICA
Varicela: Consultas frecuentes acerca de su tratamiento y el manejo de los contactos Varicella: Frequent questions on treatment and recommendations for management of contacts
José Cofré G. Hospital Luis Calvo Mackenna, Santiago, Chile Unidad de Infectología Dirección para correspondencia
Dealing with varicella often causes doubts to general practitioners and pediatricians. In this article the author summaries guidelines based on solid evidence to treat varicella and prevent the disease in susceptible contacts in different clinical scenarios and presents his personal point of view in those controversial aspects commonly resolved by the authorized opinión of experts. Key words: Varicella, chickenpox, treatment, acyclovir, valacyclovir, contacts, prophylaxis. Resumen El manejo de la varicela despierta, con alta frecuencia, dudas en los médicos generales y pediatras. En este artículo, el autor resume aquellas recomendaciones basadas en sólida evidencia, para tratar la varicela y prevenir la enfermedad en los contactos susceptibles de un caso índice, en diferentes situaciones clínicas. Además emite su personal punto de vista en aquellos aspectos que despiertan controversia y comúnmente son resueltos en base a la opinión de reconocidos expertos. Palabras clave: Varicela, tratamiento, aciclovir, valaciclovir, contactos, profilaxis.
Trascendencia clínica de la varicela P: ¿Qué complicaciones de la varicela se presentan usualmente en pacientes inmunocompetentes? R: Principalmente sobre-infecciones bacterianas cutáneas: impétigo "melicérico" (estreptocóccico) o buloso (estafilocóccico), adenoflegmones, celulitis en tronco y extremidades, escarlatina "quirúrgica", (así llamada porque no se origina en un foco faucial y, en algunas oportunidades requerirá drenaje quirúrgico) de etiología estreptocóccica y/o estafilocóccica. En situaciones extremas: celulitis o fascitis necrosantes, shock tóxico y septicemia con focos secundarios, todos de causa estreptocóccica. Otras: neumonía neumocóccica, ataxia cerebelosa aguda (benigna), encefalitis desmielinizante (esta última con una frecuencia estimada en 3 por cada 10.000 casos de varicela). Grupos en riesgo de desarrollar enfermedad grave P: ¿En quiénes la varicela amerita un tratamiento específico y por qué? R: En las siguientes condiciones clínicas:
La encefalitis varicelatosa desmielinizante es de patogenia poco comprendida, el eventual beneficio de un tratamiento antiviral en estos pacientes no ha sido establecido. Eficacia clínica de la terapia específica P: ¿Qué beneficio puede esperarse con el empleo de antivirales: aciclovir y valaciclovir? R: El uso precoz (hasta 48 horas de iniciado el período eruptivo), en el paciente inmunocompetente aminora la intensidad del exantema y acelera la caída de la fiebre, en aproximadamente un y medio día. En pacientes con inmunocompromiso celular, el inicio de terapia específica antes de cumplirse 24 horas de exantema, evita la diseminación visceral de la enfermedad. Algunos expertos recomiendan el tratamiento prolongado (sobre 10 días) en hospederos gravemente inmunocomprometidos, con el objeto de evitar además la reactivación de la varicela al suspender la terapia específica. En adultos, valaciclovir ha demostrado el mismo beneficio que aciclovir; en Pediatría no hay evaluaciones sistemáticas de su eficacia y no se dispone de presentación farmacéutica en suspensión. Este autor es de opinión favorable al empleo de valaciclovir (reemplazando a aciclovir oral o como terapia secuencial de un tratamiento parenteral a la vía oral), en escolares y adolescentes, en virtud de su ventajosa farmacocinética Indicaciones de la terapia anti-viral P: De acuerdo a los conceptos exhibidos, ¿cuáles son la indicaciones terapéuticas de aciclovir/ valaciclovir? R: Las siguientes:
El tratamiento específico de la varicela no está indicado en pacientes inmunocompetentes que carezcan de una o más de las condiciones antes enumeradas. (Academia Americana de Pediatría-Red Book 2006). Algunos médicos indican terapia específica a los casos secundarios en el hogar; se sabe que la enfermedad suele ser más intensa en ellos que en el caso primario. Este autor no apoya dicho uso, en el predicamento de evitar la excesiva prescripción de aciclovir y reducir el riesgo de aparición de resistencia del virus varicela-zoster a aciclovir. Tratamiento P: ¿Cuál es "la receta" en varicela? R: La primera indicación será apartar al paciente de los susceptibles (retiro de guarderías y colegios), reposo (en grado variable según la magnitud de la enfermedad), higiene corporal diaria (ducha con jabón líquido y evitar sustancias que "cubran" las lesiones), analgesia con paracetamol (evitar ácido acetilsalicílico por su asociación con varicela y síndrome de Reye, controversiales son los efectos adversos asociados al uso de anti-inflamatorios no esteroidales), calmar el purito evitando el grataje, con clorfeniramina (0,3 mg/ kg/día) o hidroxicina (2 mg/kg/día). Esquemas terapéuticos
Manejo de los contactos P: ¿Qué antecedentes deben tenerse en cuenta para la toma de decisiones en el manejo de los contactos? R: La varicela es producida por un solo virus -no se ha descrito la infección subclínica- y deja inmunidad contra la re-infección "de por vida". Usualmente no se repite; se ha descrito, muy excepcionalmente, una reinfección en aquellos pacientes que desarrollaron la enfermedad en forma atenuada y precozmente (primer o segundo año de vida). Su contagiosidad es alta, basta permanecer una hora en la misma habitación que un paciente con varicela para contraer la enfermedad. Probablemente el contacto, cara a cara durante pocos minutos, sea una forma aún más eficiente de adquirir la infección. En el seno de una familia, sobre 90% de sus miembros susceptibles contraerá la enfermedad. La transmisibilidad de la varicela es máxima por vía aérea, desde 1-2 días antes de brotar la erupción cutánea hasta tres a cinco días de iniciado el exantema. El contacto físico con las vesículas cutáneas es otra forma de contagio; se mantiene la contagiosidad por contacto físico, mientras existan lesiones vesiculosas en la piel y en las mucosas (usualmente alrededor de una semana). En los pacientes inmunocomprometidos, los plazos establecidos para la contagiosidad aérea y por contacto físico, de no mediar terapia antiviral, pueden extenderse más allá de 7 días. También la enfermedad puede transmitirse, en forma vertical al embrión o feto de una mujer embarazada que contrae la enfermedad. El período de incubación es, en promedio, de 14 a 16 días (máximo 21 días), se abrevia a 5-7 días en RN que adquieren la infección en forma vertical, puede prolongarse hasta 28 días si se administró inmunoglobulina específica anti-VZ o IGIV. Prevención de casos secundarios en la comunidad P: ¿Qué medidas son eficientes en la prevención de casos secundarios? R: La primera es identificar los susceptibles por el "dato anamnéstico" (antecedente de varicela), en general es útil si el antecedente está presente. Los neonatos que han nacido de una madre seropositiva, tras 28 a 32 semanas de gestación o más, son, en su inmensa mayoría, inmunes. A continuación, dependiendo de los recursos materiales y del tiempo transcurrido desde que se produjo el contacto se puede optar por:
Prevención de casos secundarios en hospitales y otras instituciones P: Las medidas recomendadas en la comunidad ¿son aplicables en el hospital o instituciones cerradas? R: En parte sí, la identificación de los pacientes inmunes y susceptibles es imprescindible. Deben agregarse:
Una medida anticipatoria, necesaria en los hospitales y servicios de pediatría, es evaluar el estado inmunitario del personal de salud estable y en entrenamiento profesional, como requisito para ingresar a las unidades clínicas. Debe indagarse el dato anamnéstico de la enfermedad y, si es negativo o dudoso, proceder a inmunizar en forma electiva, con dos dosis de vacuna espaciadas por dos a tres meses. Prevención de casos secundarios entre hospederos de alto riesgo
P: ¿Qué medidas específicas deben adoptarse en el caso que un contacto susceptible padezca de un compromiso inmunológico celular? R: En él está indicada la inmunoprotección pasiva con inmunoglobulina específica anti-varicela (VariZIG®). Debe aplicarse, antes de 96 horas de producido el contacto con el caso índice, en dosis de 125 UI/ cada 10 kg de peso (máximo 625 UI) por vía IV. (Algunos expertos recomiendan duplicar esta dosis para asegurar su efectividad). Una ampolla contiene 125 UI en forma liofilizada. En Chile puede obtenerse, para uso en el Sistema de Salud Público, en el Stock Crítico-Crítico de la Farmacia del Hospital de Urgencia: Asistencia PúblicaDr. Alejandro DelRío, en Santiago (Fono: 56(2)463-3763). Si no está disponible el producto, puede optarse por la indicación de IGIV, recomendación que no está basada en estudios de eficacia clínica sino, tan solo, en la constatación que la concentración de anticuerpos específicos anti-varicela en diversos lotes de IGIV es similar a la que contiene VariZIG®. La dosis a emplear de IGIV no está establecida y, en forma empírica, se emplea 400 mg/kg por una sola vez. Como tercera opción está la quimioprofilaxis con aciclovir recomendada en inmunocompetentes (ver Alternativa 2 en Prevención de casos secundarios en la comunidad), recomendación que no está avalada por una evidencia científica.
P: ¿Cuál es el manejo específico en el RN si el la madre desarrolla la varicela en el periparto? R: Como ya se expresara, el riesgo de adquirir la varicela por vía hematógena (en ausencia de anticuerpos maternos), está definido para el período: inicio de exantema en la madre desde 5 días antes del parto hasta 2 días post parto; el neonato debe recibir, de inmediato al nacer, inmunoglobulina específica antivaricela o, en su defecto, IGIV (ver las dosis recomendadas en el párrafo: Pacientes con compromiso de la inmunidad celular). El RN debe ser separado, junto a su madre, en aislamiento aéreo; si requiere su hospitalización en unidad de RN debe continuarse su aislamiento en igual forma. Fuera de los plazos de enfermedad materna ya señalados no se recomienda adoptar medidas preventivas y sí estar atento a la aparición de la enfermedad. De enfermar el RN, debe efectuarse tratamiento por vía parenteral.
Recibido: 15 marzo 2008 Aceptado: 21 julio 2008 José Cofre Guerra | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||












