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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.24 n.1 Santiago feb. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182007000100013 

 

Rev Chil Infect 2007; 24 (1): 72-72

Revista de Revistas

Baja eficacia clínica de oseltamivir contra influenza B. Lower clinical effectiveness of oseltamivir against influenza B contrasted with influenza A infection in children.
Sugaya N, Mitamura K, Yamazaki M, Tamura D, Ichikawa M, Kimura et al. Clin Inf Dis 2007; 44: 197-202.


 

En Japón han ocurrido grandes avances en el diagnóstico y tratamiento de la influenza (Flu). Existe una amplia cobertura de pruebas rápidas de diagnóstico, estimándose que 17 millones de personas (14% de la población japonesa) se realizaron estas pruebas durante la temporada de influenza 2004-05. Además, Japón es uno de los mayores consumidores de inhibidores de neuraminidasa en el mundo (70-80% del total de oseltamivir prescrito en el globo), siendo actualmente un tratamiento de rutina en casi todos los niños, independiente de su condición. Durante la epidemia 2004-05 ocurrida en Japón, causada por las cepas Flu A (H3N2) y Flu B (linaje Yamagata), se constató que los pacientes con Flu B evolucionaron con fiebre persistente a pesar del tratamiento con oseltamivir iniciado en forma precoz, lo que confirmaría la aparente menor efectividad del antiviral contra Flu B, ya descrito en adultos. Este es un estudio observacional que comparó la eficacia clínica de oseltamivir contra Flu A (H3N2) y Flu B en base a la duración de la fiebre; además se estudió excreción viral y concentración inhibitoria 50 (CI50) de las cepas aisladas.

Pacientes y Métodos: Se trató con oseltamivir a 127 niños con Flu A (H3N2), media de edad de 6,9 años (rango 1-15 años) y 362 niños con Flu B, media de 5,1 años (rango 1-15 años) atendidos en centros de salud ambulatorios en Japón. Todos los pacientes presentaron temperatura sobre 38ºC dentro de las 48 hrs después de iniciada la enfermedad, a todos los se les realizó una prueba rápida comercial (que detecta Flu A y B) antes del inicio del tratamiento con oseltamivir y cultivo viral, aislándose 103 cepas de Flu A y 321 de Flu B. La dosis de oseltamivir fue 2 mg/kg de peso, dos veces al día, durante 5 días. A los padres se les pidió llenar un registro de temperatura dos veces al día.

Se utilizó un grupo control histórico de pacientes con Flu A, no tratados y para Flu B, un grupo no tratado de la epidemia 2004-05. Además se midió la susceptibilidad a oseltamivir mediante un ensayo de inhibición de sialidasa, calculándose la CI50.

Resultados: Hubo una diferencia significativa en la duración de la fiebre entre los pacientes con Flu A tratados con oseltamivir y el grupo control (2,1 vs 4,4 días; p < 0,001) así como los pacientes con Flu B tratados y sus controles. (2,9 vs 5,5 días p > 0,001). La duración de la fiebre, después del inicio del tratamiento con oseltamivir, fue significativamente mayor en el grupo con Flu B que con Flu A (2,2 vs 1,3 días; p < 0,001); declinó, después de 2 días de tratamiento, en 90% de los pacientes con Flu A y sólo en 62% de los con Flu B, los que tuvieron fiebre prolongada o bifásica en más de 20% de los casos. Esta diferencia en la evolución fue más marcada en los niños menores (1-5 años; 2,3 días para Flu B vs 1,4 días para Flu A), lo que no fue significativo en niños mayores (11-15 años). En niños con Flu B, entre 1-5 años, la duración de la fiebre fue significativamente menor en los vacunados que en los no vacunados (2,1 vs 2,5 días; p = 0,03).

Al medir excreción viral (en 18 pacientes con Flu A y 39 con Flu B), después de iniciado el tratamiento, la carga viral disminuyó más rápidamente en los niños con Flu A que con Flu B (p > 0,001). La CI50 de oseltamivir contra Flu B fue de 75,4 + 41,7 nmol/L, lo que fue sustancialmente más alto que para Flu A (H3N2) (0,3 ± 0,1 nmol/L). Sólo 3 (1,6%) de 192 cepas Flu B fueron resistentes a oseltamivir.

Conclusiones y Comentario: Oseltamivir fue menos efectivo contra Flu B en niños pequeños, objetivado en mayor duración de la fiebre, mayor excreción viral y concentraciones inhibitorias. Su eficacia parece ser determinada por la edad e inmunidad del hospedero. A pesar de lo observado, la resistencia demostrada al antiviral fue baja (1,6%). Las epidemias recientes de Flu B en Japón han sido de linajes y, por lo tanto, antigénicamente distintas, sorprendiendo sobre todo a la población de menor edad sin inmunidad, lo que altenativamente podría explicar la menor efectividad de oseltamivir. Esta menor acción sobre Flu B y, en consecuencia, una excreción viral más prolongada, debiera considerarse al indicarlo como tratamiento en niños con Flu B y en el esfuerzo del control intrahospitalario del virus.

A pesar de sus limitaciones (no es un estudio randomizado), es una interesante experiencia japonesa en Flu y que pone en evidencia una impresionante cobertura masiva de confirmación diagnóstica y tratamiento específico, transformando a Japón en un país pionero, tanto en investigación científica del tema, como en la preparación y manejo ante futuras pandemias.

Paulina Coria De la H.