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Parasitología al día

versión impresa ISSN 0716-0720

Parasitol. día v.25 n.3-4 Santiago jul. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-07202001000300008 

Dinámica de los niveles de infección por estrongilidos
digestivos en bovinos a pastoreo

GUSTAVO MORALES*, LUZ ARELIS.PINO, ESPARTACO SANDOVAL, LIBIA DE MORENO,
L, D JIMÉNEZ Y C BALESTRINI

*Laboratorio de Parasitología, Instituto de Investigaciones Veterinarias, CENIAP-INIA, Av. Las Delicias, Maracay, Edo. Aragua, Venezuela.
**Centro de Investigaciones Agropecuarias del Estado Yaracuy, Apdo. 110, San Felipe 3201, Yaracuy, Venezuela
***Asistente de Investigación en Ejercicio libre.

DYNAMIC OF GASTROINTESTINAL PARASITE INFECTION
LEVELS IN GRAZING CATTLE

A total of 54 young cattle were monthly submitted, during 1 year to coprological (Mac Master technique) and hematogical (microhematocrit) examination. Statistical differences in the fecal egg count (epg) of strongylids was found between sexes, corresponding the highest values to the males (P<0.04). A significant positive correlation (rs = 69, P < 0.05) between strongylid prevalence and the percentage of animals with high worm burden («wormy animals») was found. A significant negative correlation between the hematocrit values and the epg counts was found (rs = 0.29, P < 0.05). The hematocrit values resulted lower in males than in females, but without statistical differences. Some animals resulted negatives in many or in the total of coprological evaluations, independently of breed or sex, indicating a individual response. This animals has been classified as high responder against the strongylid infection, being this manifestation of resistance genetic in nature and therefore heritable, the importance of this fact in animal selection as a mechanism of parasite control, is discussed.

Key words: cattle, worm control, genetic resistance, wormy animals, high responders.

INTRODUCCIÓN

La amplia distribución de las infecciones por parásitos internos en animales a pastoreo, así como las pérdidas asociadas a la producción y el elevado costo ocasionado por los antihelmínticos y muerte de algunos animales, constituyen algunos de los problemas mayores vinculados al parasitismo gastrointestinal. Así vemos como las infecciones helmínticas son consideradas como la causa principal de las pérdidas económicas en la producción ganadera.

Las razones de la ocurrencia de las enfermedades parasitarias son múltiples y frecuentemente interactivas y la gran mayoría se presenta por al menos una de las siguientes causas1: al incremento en el número de los estados infectantes, a la alteración de la susceptibilidad de los hospedadores, a la introducción de animales susceptibles o a la introducción de la infección en la explotación.

En condiciones naturales las infecciones parasitarias son pluriespecíficas2-4 concentrándose las mayores cargas en tan sólo unos pocos individuos de la población hospedadora5,6.

La resistencia a la infección parasitaria ha sido definida como la iniciación y el mantenimiento de respuestas provocadas en el hospedador para suprimir el establecimiento de parásitos y la eliminación de las cargas parasitarias7-10. En el caso de los bovinos existen diversas publicaciones sobre resistencia genética a las enfermedades, lo cual ha sido considerado como un fuerte componente de la adaptabilidad, como resultado de la selección natural7. La influencia de la variación genética en la resistencia a la infección por nematodos en rumiantes, es tanto entre como intra raza, llegando a ser un factor de tal importancia que muchas de las diferencias observadas a este respecto entre razas, se deben en realidad al efecto de un semental en particular9,11.Otros autores han reportado la existencia de diferencias de susceptibilidad a la infección parasitaria entre razas, como es el caso de los bovinos de N'dama, que son capaces de sobrevivir en regiones de Africa en donde los riesgos de infección por Trypanosoma vivax son muy elevados13. Así como también hay evidencias de que al interior de una raza existen variaciones en la respuesta a la infección parasitaria y se ha reseñado variación genética en la resistencia a la infección con nematodos en rumiantes9 siendo por consiguiente, dicha resistencia heredable13.

El objetivo del presente trabajo fue la evaluación de los niveles de infección por estrongilidos gastrointestinales en bovinos mestizos, pero discriminados según predominancia racial (Holstein, Pardo Suizo o Cebú), considerando la distribución de las cargas parasitarias en 12 meses consecutivos tanto en grupos raciales como al interior de dichos grupos.

MATERIAL Y MÉTODOS

El presente trabajo se desarrolló en el Valle del Aroa en el Estado Yaracuy, ubicado entre 10°35' y 10°50' de Latitud Norte y 68°15' y 69°00' de Longitud Oeste. El área donde se desarrollo el presente trabajo, está ubicado en unas zonas agroecológicas que van desde Bosque Sub-Húmedo a Bosque muy Húmedo Tropical con una precipitación anual promedio de 1.000 a 1.500 mm, extendiéndose el período húmedo de 6 a 9 meses, durante el período seco los pastos son irrigados artificialmente.

Los bovinos predominantes en la zona son el producto de cruces indiscriminados entre las razas Holstein, Pardo Suiza y Jersey con Cebú o criollo. Para los 58 animales del ensayo se destinaron dos módulos de potreros, uno de 6 Has y otro de 8 Has, con 7 divisiones de 2 Has cada una. Los pastos sembrados en dichos módulos son: Brachiaria humidicola (3 Has), Pennisetum spp (8 Has) y Cynodom nlemfuensis (3 Has).14

Se seleccionaron 54 animales (26 machos y 28 hembras), los cuales fueron clasificados fenotípicamente en tres grupos: predominantemente Holstein, predominantemente Pardo Suizo y predominantemente Cebú, a razón de 18 animales en cada grupo. Al comienzo del ensayo las edades de los animales oscilaron entre 4 y 7 meses.

Muestreo hematológico: Las muestras de sangre total con anticoagulante EDTA, fueron extraídas asépticamente de la vena yugular con tubos de sangre tipo Vacutainer. El valor del hematocrito fue establecido mediante la técnica del micro hematocrito y los resultados se expresaron en litros por litro14. A cada animal del ensayo se le tomaron 12 muestras de sangre, a razón de 1 por mes.

Muestreo coproparasitológico: La toma de muestras de heces se realizó durante doce meses consecutivos (Mayo 1998 a Abril 1999). Estas muestras fueron tomadas directamente del recto de cada animal, con la mano cubierta con un bolsa de polietileno, en la cual se colocaba la identificación del animal, luego se mantenían en refrigeración hasta su procesamiento en el laboratorio mediante la técnica de Mac Master modificada15.

Durante el desarrollo del ensayo y por exigencias del personal técnico de la finca, los animales fueron sometidos a tratamiento antihelmíntico en tres ocasiones (Mayo, Septiembre y Enero), con albendazole oral a la dosis de 7,5 mg/Kg. Los tratamientos fueron realizados simultáneamente con la toma de la muestra de heces, es decir que después del tratamiento la siguiente muestra se tomó con al menos 30 días de intervalo.

Análisis de los datos:

Intensidad del parasitismo: Para establecer el nivel de infección de cada bovino, se consideró el número de huevos por gramo de heces (hpg) de estrongilidos16. Los animales fueron clasificados en: Negativos (0 hpg), Infección leve: (hasta 200 hpg), Infección moderada: (entre 200 y 700 hpg) e infección alta: (más de 700 hpg «wormy animals» o acumuladores de parásito).

Con esta información derivada del análisis coproparasitológico cuantitativo, se realizó la clasificación mensual de los animales del ensayo. Aquellos que al menos en 10 de los 12 muestreos coproscópicos resultaron negativos y que cuando se infectaron nunca alcanzaron un nivel superior a la infección leve, se consideraron «respondedores»1,18, es decir individuos cuya respuesta inmunológica impide o limita el número de vermes instalados.

Para los valores de hpg obtenidos, se calculó el Indice de Variación Mensual17.

Pruebas estadísticas: Tanto para los valores de hpg como para los correspondientes al hematocrito, se emplearon pruebas estadísticas no paramétricas, tales como el Análisis de Varianza de Kruskal-Wallis, la prueba de U de Mann y Whitney y la Correlación de rangos de Spearman17, señalándose la prueba empleada en cada caso, en las tablas de resultados.

RESULTADOS

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en los valores de hpg según sexo (Tabla 1), diferencias que no se evidenció al considerar la raza.

Tabla 1. Huevos por gramo de heces (hpg) de estrongilidos gastrointestinales en relación
con la raza y el sexo de los bovinos estudiados


Raza N h p g (media) h p g (mediana)
P
(Prueba estadística)

Cebú 18 169,1 29,7 N.S.
Hosltein 18 319,9 50,0 (Kruskal Wallis)
Pardo Suizo 18 182,9 00 0  
SEXO     50,0  
Machos 26 00227 00 0 P<0,05
Hembras 28 208,4   (U de Mann y Whitney

N.S.= No significativo
P= Nivel de significación

Los valores del hematocrito resultaron más bajos en los animales con infecciones parasitarias moderadas o altas. Lo cual fue corroborado al encontrarse una correlación negativa significativa entre el valor del hematocrito y los conteos de hpg (rs = - 0,29, P < 0,05). El hematocrito de los machos resultó con valores inferiores a las hembras, aunque dichas diferencias no tuvieron significación estadística (Tabla 2).

Tabla 2. Valores del hematocrito en bovinos en relación con el sexo y el nivel de
infección por estrongilidos gastrointestinales


Sexo

N Hematocrito (media) Hematocrito(Mediana)
P
(Prueba estadística)

Machos

26 28,7 28,0 N.S.

Hembras

28 28,9 30,0 (U de Mann y Whitney)
NIVEL DE INFECCION      
Negativo 27 28,7 29,0 P<0,03
Leve 15 29,6 30,0 (Kruskal-Wallis)

Moderado

07 27,5 27,0  
Alto (W.A.) 05 28,5 28,0  

W.A.= Wormy animals (Acumuladores de parásitos)
N.S.= No significativo
P= nivel de significación

El porcentaje de bovinos con cargas superiores a 700 hpg no superó en ningún mes el 30%. El mayor porcentaje de «wormy animals» fue observado en los meses de Junio (25,9%) y Julio (29,6%), que son a su vez los meses que destacaron por presentar los mayores valores relativos de los hpg expresados a través del Índice de Variación Mensual (Tabla 3). Se constató que el incremento en el porcentaje de «wormy animals» se correlacionó positivamente con el incremento de animales infectados (rs = 0,69, p 0,05). Se encontró además una correlación negativa entre el hpg y el incremento de la edad de los animales (rs = 0,52, P < 0,05).

Tabla 3. Porcentaje de animales acumuladores de
parásitos (W.A), Índice de Variación Mensual
(I.V.M.) del hpg y porcentaje de animales infectados
por estrongilidos gastrointestinales en el curso del año


Mes

W.A. (%)

I.V.M.
(hpg)
Porcentaje de
infectados

Mayo (1998) 05,5 104,7 46,3
Junio 25,9 511,0 68,5
Julio 29,6 710,0 75,9
Agosto 07,4 309,0 66,6
Septiembre 03,7 089,9 44,4
Octubre 03,7 134,3 53,7
Noviembre 000 083,9 53,7
Diciembre 11,1 260,8 72,2
Enero (1999) 05,5 123,1 44,4
Febrero 000 00,99 01,8
Marzo 05,5 091,8 20,4
Abril 07,4 183,4 50,0

Coeficiente de Correlación de Rangos de Spearman (rs) entre el porcentaje de W.A. y el porcentaje de animales infectados: rs = 0,69, P<0,05.

Durante las 12 evaluaciones coproscópicas realizadas, únicamente 4 bovinos (1 hembra de raza Pardo Suizo; 2 hembras de raza cebú y un macho de raza Holstein) resultaron con 10 o más recuentos de hpg negativos y en ninguna ocasión con un nivel de infección superior al «leve», pudiendo ser considerados estos animales como «respondedores», frente a la infección con nematodos gastrointestinales.

DISCUSIÓN

Los métodos coproparasitológicos cuantitativos continúan siendo la vía más eficaz y económica para evaluar los programas de control de los estrongilidosis de los rumiantes13 y constituyen la medida indirecta del nivel de resistencia a la infección parasitaria más comúnmente utilizada18.

Diferencias en cuanto a la susceptibilidad a las infecciones parasitarias según la raza de los animales han sido informadas en infecciones por Trypanosoma evansi12, garrapatas7 y también se ha mencionado diferencias entre individuos de una misma raza11, tal como se evidenció en el presente trabajo. Es así, como independientemente de la raza o el sexo, algunos animales resultaron siempre negativos (o en el 80% de las veces) a la coproscopía y cuando se diagnosticaron positivos, nunca sobrepasaron el nivel de infección leve. Esta condición de «respondedores»1,18, es de carácter hereditario13. Este es un argumento adicional que justifica el uso de la coproscopía cuantitativa como criterio de selección al interior del rebaño, para determinar el segmento de animales a ser tratado con antihelmínticos y como criterio para seleccionar animales resistentes a la infección parasitaria18.

Las diferencias observadas en este trabajo entre las cargas parasitarias de machos y hembras y la mayor susceptibilidad de los machos enteros es coincidentes con lo señalado por otros autores1,22. Presumiblemente la resistencia de las hembras se deba a que los estrógenos incrementan la habilidad del sistema monocito macrófago para fagocitar partículas antigénicas y aumentan la inmunidad humoral, mientras que las hormonas masculinas tienden a suprimir la respuesta humoral y celular23. En efecto, la testosterona incrementa la susceptibilidad y patogenicidad a las parasitosis por supresión del sistema inmunitario24.

En cuanto a los valores del hematocrito, se ha reportaron la existencia de una correlación entre los valores de dicho parámetro sanguíneo y ciertas condiciones de salud animal25. Los resultados de este trabajo son concordantes al respecto e indicativos de que los valores del hematocrito de los animales estudiados fueron influenciados por el nivel de infección parasitaria, correspondiéndole los valores más elevados de hematocrito a los animales negativos o con infecciones leves. También ha sido ampliamente reseñada por la bibliografía, la correlación negativa entre la carga parasitaria y el valor del hematocrito18,25 lo cual es coincidente con los resultados del presente trabajo y que ha sido vinculado con la presencia en los animales de parásitos hematófagos como los de los géneros Haemonchus y Mecistocirrus, ambos ampliamente distribuidos en Venezuela2,4,26.

La clasificación de animales considerando su nivel de infección evidenció que durante el transcurso del año, tan solo un bajo porcentaje de bovinos se comportó como acumulador de parásitos o «wormy animals». Estos individuos que dentro de la población de hospedadores albergan las mayores cargas parasitarias tienen gran importancia en la dinámica de la transmisión de la infección debido a que constituyen la mayor fuente de contaminación ambiental y por consiguiente, de infección para otros individuos6,19 como lo evidencia la existencia de una correlación positiva entre la carga total de vermes y el hpg, demostrada tanto en bovinos3 como en caprinos20 infectados en condiciones naturales. Además, nuestros resultados demuestran que cuando se incrementa el porcentaje de «wormy animals», también aumenta el porcentaje de animales positivos a la infección por estrongilidos digestivos. Por consiguiente, el tratamiento selectivo de dichos animales acumuladores garantizaría una drástica reducción de la contaminación ambiental6.

Por otra parte, estos tratamientos selectivos, además de ser económicos, se vislumbran como una vía idónea para limitar la aparición de cepas de parásitos resistentes a los antihelmínticos al disminuir la presión de selección sobre las poblaciones de parásitos y en caso de desarrollarse alguna cepa resistente, sus larvas se diluirían en el potrero con larvas de cepas susceptibles21.

En conclusión, dado el carácter hereditario de la resistencia a la infección parasitaria11,13, el uso de toros y vientres «respondedores» en los programas de cruzamiento, se presenta como una vía alternativa para el control parasitario, lo cual conjuntamente con el tratamiento selectivo de tan solo el segmento de la población hospedadora que se comporta como «wormy animal», permitiría la reducción al máximo del uso de químicos en dicho control, todo lo cual conllevaría a la reducción de la presión de selección sobre las poblaciones parasitarias y limitaría la aparición de cepas quimioresistentes6,13,27.

RESUMEN

Un total de 54 bovinos, fenotípicamente clasificados en tres grupos: predominantemente Holstein, predominantemente Pardo Suizo y predominantemente Cebú, a razón de 18 animales en cada grupo, fueron coprológica y hematológicamente examinados mensualmente durante un año, mediante las técnicas de Mac Master y microhematocrito, respectivamente. Se encontraron diferencias estadís-ticamente significativas entre los valores del número de huevos por gramo de heces (hpg) de estrongilidos digestivos en los animales clasificados por sexo (P < 0,05), correspondiéndole las mayores cargas a los machos. Los valores del hematocrito de los machos fueron inferiores a los de las hembras, aunque dichas diferencias no tuvieron significación estadística. Se encontró una correlación positiva y significativa (rs = 0,69, P < 0,05) entre la prevalencia de estrongilidos gastrointestinales y el porcentaje de animales con altas cargas (acumuladores de parásitos o «wormy animals»). Mientras que se encontró una correlación negativa y significativa entre el hpg de estróngilos digestivos y la edad (rs = - 0,52, P < 0,05). Los animales que independientemente de la raza o del sexo, resultaron o negativos o con 10 o más resultados negativos, fueron clasificados como «respondedores» ante la infección, lo cual es una manifestación de resistencia a esos parásitos.

Agradecimientos: agradecemos a los Hermanos Alcalá, propietarios de Agropecuaria Los Médanos, la valiosa colaboración prestada para la realización del presente trabajo.

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