SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.83 número2Oxidative stress and the critically ill patient índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. vol.83 no.2 Santiago abr. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062012000200013 

Rev Chil Pediatr 2012; 83 (2): 187-189

CRÓNICA/CRHONICALS

 

Cartas al Editor


Aysén: una realidad desconocida

Aysén, una de las provincias más grandes de Chile, con casi 110 000 km cuadrados de superficie (14% del territorio nacional), con las mayores reservas de agua de Sud-América (Campos de hielos, ríos y lagos, entre ellos el 2° mayor y más profundo, (Lago General Carrera), Posee la menor densidad demográfica del país, con sus 102 000 habitantes, que representa menos del 0,7% del electorado de Chile y 1 habitante por cada 103 hectáreas de la región.

El 75% de sus habitantes residen en Coyhaique y Pto. Aysén. El resto, dividido en varios poblados que van desde 200 a 4 000 habitantes.

El mayor porcentaje de su población está constituido por clase media baja y campesinos. Aunque produce el 2° ingreso del país, después del cobre, a través de la salmonicultura, minería y otros rubros, continúa siendo una región pobre, donde sus riquezas son extraídas sin retorno significativo para su población, desde el gobierno central y particulares.

Posee, quizás, la mejor "Red de Salud" del territorio Nacional, con una cobertura cercana al 99%, considerando la tremenda dispersión geográfica, su clima y dificultades de conexión. Existen localidades a las cuales sólo se puede acceder por bote, avión o a "caballo". No obstante, los "Médicos de Ronda" y el resto del Equipo de Salud, acceden a todas las "Postas Rurales" con la periodicidad establecida, pese al clima que a veces puede ser extremo (Temperaturas hasta de -20° C, lluvias severas, nieve profunda o tormentas de viento).

La región de Aysén tiene un modelo único de salud, a nivel nacional. Cuenta con un Hospital Regional tipo 2, pero con buen nivel resolutivo, aunque faltan muchos especialistas, 3 consultorios dependientes del Servicio (no municipalizados), 4 Hospitales tipo 3, con médicos generales, y 30 "Postas Rurales" que atiende el equipo de salud. No existen Clínicas Privadas ni Institucionales.

Todos los pacientes Particulares, Isapres, Fonasa, Indigentes, Fuerzas Armadas, Carabineros, Investigaciones, Gendarmes, etc., deben acceder al mismo sistema. Por ejemplo, en el peak del IRA, cuando el gobierno ofrece dineros para contratar a médicos y personal extra, para enfrentar la situación, en la región no existe a quién contratar, pues son los mismos médicos y equipo de salud, los que deben enfrentar el problema y ningún profesional, de otra región, llega a reforzar el sistema.

Hemos atravesado por una situación extremadamente crítica: La población se ha levantado para exigir legítimas demandas para la región, que se considera muy olvidada por el gobierno central, que es incapaz de comprender la situación. Como estas demandas se vienen arrastrando desde los últimos 30 años, con muchos diálogos y conversaciones inefectivas, se decidió generar el movimiento "Aysén: Tu problema es mi Problema", movimiento que es absolutamente transversal, apoyado por toda la población, sin distingos sociales ni políticos, donde se solicita una real atención a la región, con subvención a los combustibles, mejoras en la salud, pesca, conectividad y educación. La energía eléctrica y combustibles son los más caros del país y con el clima adverso y dificultades de movilización consumen casi la mitad de los ingresos de una familia promedio. El resto del país desconoce lo duro que puede ser el vivir en esta latitud para muchos de sus habitantes, con dificultades de acceso a la salud, a la educación, a la movilización (pocos y malos caminos) y a un adecuado abastecimiento en todos los rubros, especialmente en alimentos perecibles (frutas, verduras y otros), que además de llegar en mediocres condiciones, duplican o triplican sus precios respecto a su costo en nuestra capital, constituyendo un privilegio para una minoría.

¡Qué contraste con la Patagonia Argentina! Allí existe excelente conectividad, salud de lujo, con todos los especialistas necesarios, educación de primer nivel, los mejores sueldos de Argentina, energía subvencionada y gran apoyo al turismo y las Pymes (baste solamente comparar nuestro triste Puerto Williams con Ushuaia). Esa si que es visión geopolítica, que contrasta con la miopía y desconocimiento de nuestra realidad, de parte de las autoridades de los últimos 30 años.

Este movimiento, ha llevado a un paro regional, con bloqueos de vías, abastecimiento y servicios, por casi 5 semanas, en espera de que el gobierno central escuche las demandas, situación en vías de solución en estos días y para que el resto del país se entere por las noticias de que esta región si existe (jamás se vio en los noticieros de TV los problemas de la región y ahora se ha logrado un pequeño espacio).

Hasta hace pocos días, en Coyhaique no existía bencina, petróleo, gas, frutas, verduras, harina y pan, leche y otros insumos importantes, desde hacía más de 25 días. Se vivió un total desabastecimiento. Parecía una ciudad sitiada, con la mayoría de los caminos bloqueados por barricadas infranqueables, donde escasos vehículos podían circular y la mayoría se desplazaba a pié, en bicicleta o a caballo.

Ha sido una prueba extrema para nuestras vidas y nuestro sistema de salud y me he sentido orgulloso de ser médico, Profesor Titular de la Universidad de Chile y estar viviendo esta situación. Orgulloso, por la calidad humana y compromiso de mis colegas y equipos de salud, que no han dejado sus puestos de trabajo, aunque debieran que movilizarse a pié o en bicicleta. Lo mismo hacía el resto del equipo de salud. Algunos demoraban más de 2 horas en llegar caminando al Hospital y Consultorios.

La medicina se había organizado en un sistema de alerta y emergencia, en espera de que podía suceder cualquier problema mayor, considerando que ya comenzaran saqueo a supermercados y casas, debido al desabastecimiento general. Luego llegaron Fuerzas Especiales de Carabineros y la provincia de Aysén vivió por primera vez en su historia una represión para ellos desconocida, con bataholas y heridos, por ambos lados y la aparición de lumpen, con desproporcionados destrozos. Ello, obligó a reforzar los turnos médicos y del resto del Equipo de la Salud, con el mismo y escaso personal.

Nuestra Pediatría debió cambiar y ajustarse a la contingencia: Muy pocos pacientes hospitalizados. Sólo los estrictamente necesarios, con un gran refuerzo hacia la pediatría ambulatoria. Mucha educación a los padres, para continuar tratamientos en domicilio. Fle-xibilización de indicaciones nutricionales, de acuerdo al abastecimiento y gran refuerzo de

la lactancia natural. Un enfoque diferente a la consulta de Urgencia, que debió ser más resolutiva y no apoyarse en controles posteriores, pues eran poco factibles, en las condiciones que se vivía. En fin, un nuevo enfoque improvisado de nuestro quehacer profesional, con una mirada hacia la medicina familiar.

En la esperanza que la solución definitiva a este conflicto se consolide, aunque ya ha aparecido el "humo blanco", con la satisfacción de las principales demandas de la región, saludo con cariño a todos mis colegas que trabajan con niños, y reitero que lo que estamos viviendo por estos lados, pese a todas las dificultades y privaciones, nos hace sentir orgullosos de ser médicos y trabajar en esta y por esta región.

Fernando Pinto L.

Neurólogo Infantil Profesor Titular Universidad de Chile
Hospital Regional Coyhaique

Coyhaique, 25 de marzo de 2012