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Revista chilena de pediatría
versión ISSN 0370-4106
Rev. chil. pediatr. vol.82 no.5 Santiago oct. 2011
doi: 10.4067/S0370-41062011000500015
Rev Chil Pediatr 2011; 82 (5): 463
CRÓNICA
CRHONICALS
Cartas al Editor
El aborto
Considero que es importante precisar lo que entendemos por aborto terapéutico, para que la futura ley que seguramente será aprobada en el parlamento, no deje vacíos que obliguen a perfeccionarla, como ha sido la experiencia en países que conocemos como desarrollados, y que terminan aceptando la la interrupción del embarazo por mera determinación de la madre. En estos países, no se aprecian niños con alteraciones genéticas. En Francia el 96% de los embarazos con fetos con síndrome de Down son abortados, permaneciendo un 4% que constituye un problema para los legisladores que se preguntan por qué aún permanece este 4%.
Indiscutiblemente las enfermedades genéticas necesitan de inversión investigativa para poder evitarlas pero la inversión se orienta a eliminar al enfermo portador de alguna de ellas.
En Chile se practican abortos de tipo criminológicos, eugenésicos, económico-sociales, y terapéuticos. Invito a reflexionar sobre este tema y expresar al respecto el pensamiento de la Sociedad Chilena de Pediatría y darlo a conocer al país tratando de valorar y respetar los diferentes argumentos que en este análisis se emitan.
¿El aborto es realmente una decisión que sólo las mujeres deben adoptar porque son ellas las que llevan en su vientre a un ser que tiene muchas desventajas para desempeñarse en un mundo en el que no será acogido? No cabe duda que estamos presenciando muchas desigualdades, una organización imperfecta donde mueren millones de hambre, donde no pueden incluso expresar su potencial genético, donde lo físico y corporal se sobreponen a lo espiritual y racional. Un mundo donde ser joven o aparentar serlo es lo más lógico. Esta situación por la atravesamos es la que nos permite aceptar que lo material y el egoísmo son primarios en nuestro actuar. ¿Por qué debemos aceptar seres defectuosos y con enfermedades que los seguros no cubren? Es más fácil eliminar al enfermo que combatir su enfermedad.
La juventud y la obsesión por el cuerpo están orientando las reglas del vivir, un mundo del momento, del instante pero la realidad es otra. El tiempo estropea todo, deteriora la juventud, deteriora la belleza física, menoscaba las aspiraciones, y hace aparecer las deficiencias y disminuye los ingresos.
Lo que debe primar sobre estos factores es la espiritualidad y sentir la presencia de Dios y estoy seguro que nuestro comportamiento ante el ser indefenso sería diametralmente opuesto a la actitud imperante.
Dr. Juan José Latorre L.










