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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. v.73 n.3 Santiago mayo 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062002000300014 

Rev. Chil. Pediatr. 73 (3); 300-301, 2002

Telemedicina en el Mundo

Eduardo Cosoi P.1

El avance de Internet y de los medios tecnológicos han permitido la evolución de sistemas de medicina a distancia.

Se describe que la primera vez que se utilizó la idea de transmitir información a distancia con fines médicos, ocurrió poco después de inventado el teléfono por Alexander Graham Bell, en el que un médico fue consultado respecto a tratamientos e indicaciones por pacientes ubicados en zonas distantes. El primer intento registrado en la literatura, ocurre en 1950 en la Universidad de Pennsylvania, en que se utiliza el teléfono para transmitir imágenes de radiografías. En 1959, en la Universidad de Nebraska, se unen dos equipos de televisión bidireccional, con otras salas, transmitiendo imágenes y sonido que fueron posteriormente utilizados en terapias de grupo. A esto se agregó a comienzos de los años 60, el comienzo de la transmisión radial desde barcos que, encontrándose lejos de puerto, necesitaban informes médicos de radiografías y electrocardiogramas. En 1967, la Universidad de Miami y el Hospital Jackson Memorial, se transformaron en los pioneros en la transmisión de electrocardiogramas desde unidades móviles de los bomberos que acuden al rescate de pacientes con sintomatología de origen cardíaco. Ya en 1968, en el Hospital de Massachussets se transmitieron los primeros sonidos de un estetoscopio, un microscopio y un electrocardiograma.

En Chile, ha habido interesantes experiencias, entre otras, la Universidad Católica, con el Dr. Mena y el Dr. Badía, quienes realizaron una transmisión de radiografías, imágenes de biopsia y una experiencia con un ecógrafo, utilizado por un médico sin experiencia, asesorado a distancia por un obstetra. En 1999, el Dr. Lobos de la Clínica Las Condes, mediante una transmisión de imágenes desde la Isla Juan Fernández, realizó diagnósticos dermatológicos. La Universidad de Chile, en el 2000 ingresó con el proyecto Argonauta liderado por el Dr. Palestrini, transmitiendo imágenes radiológicas desde la Antártica chilena. En el 2001, se incorpora la Universidad de Valparaíso en un proyecto de la Internet 2 (alta velocidad) para la transmisión de imágenes neuroquirúrgicas. Estos son sólo algunos ejemplos de varios otros que se encuentran en la literatura respecto a la experiencia en Chile.

En los últimos años, empresas multinacionales comienzan a realizar pilotos con equipos especialmente diseñados para realizar telemedicina (Unidades de Telemedicina). Esto ha ocurrido por un desarrollo más intenso de las telecomunicaciones y el desarrollo de software específicos, que mediante grandes compresiones de archivos, logra la transmisión de sonido y video en tiempo real, permitiendo una comunicación de carácter fluido entre el paciente y el médico ubicado distante de él. Estos equipos, utilizan simplemente las líneas telefónicas o bandas de ancho relativamente pequeñas para lograr una transmisión apropiada. Asociados a estos equipos, se incorporan estetoscopios electrónicos, capaces de transmitir en tiempo real los sonidos del corazón y pulmón, permitiendo que el paciente sea atendido por una enfermera o incluso por una auxiliar de enfermería. En el otro extremo, un médico especialista evalúa los antecedentes transmitidos por el mismo paciente, o incluso con antelación por la enfermera, dejando un registro en una base de datos. Los sonidos transmitidos por el estetoscopio son similares a los obtenidos al escuchar directamente al paciente y permiten eventualmente hacer diagnósticos de neumonías, derrame, soplos cardíacos, etc. Asimismo, es posible contar con una cámara dermatoscópica, que envía imágenes de alta definición para ser evaluadas a distancia por dermatólogos, permitiendo el seguimiento de lesiones sospechosas o la derivación en caso necesario. Otra de las unidades que se pueden adicionar, es un electrocardiógrafo que tiene la posibilidad de conectarse a través de una red a la unidad de diagnóstico de telemedicina. La recepción también es en el mismo instante y puede quedar almacenada en el computador central o el de la misma unidad para ser interpretado en otro momento. También se puede incorporar un otoscopio y un dentaloscopio, que de la misma manera que el dermatoscopio pueden realizar diagnósticos de precisión a distancia. Otro de los equipos es un esfigmomanómetro, que en forma electrónica es capaz de transmitir la información de la presión arterial. En el futuro cercano, dependiendo de los avances en los sistemas de compresión, tarjetas de video, etc. será posible transmitir todo tipo de exámenes en tiempo real.

Según fuentes del NIH de Estados Unidos, en la actualidad se están desarrollando 260 programas a nivel mundial relacionados con telemedicina; se han publicado 11 587 artículos, y existen 138 congresos o seminarios que involucran este tema (figura 1).

Con alrededor de 4 000 km de largo, zonas en el sur verdaderamente aisladas y una distribución médica preferentemente en áreas urbanas y principalmente en la región metropolitana, nuestro país se presta para realizar este tipo de programas. La distribución de los especialistas aún más irregular especialmente en áreas urbanas, permitirá llevar medicina terciaria en áreas donde sólo existe una auxiliar de enfermería y con precarios recursos médicos. La selección de pacientes que verdaderamente justifican su traslado será otra de las ventajas de éste tipo de sistemas.

Otro de los usos de ésta tecnología es en el área docente, en el cual alumnos pueden aprender semiología e incluso ramos clínicos en forma interactiva con un docente y los pacientes.

En suma, una tecnología de la cual se ha hablado mucho y que finalmente ha desarrollado unidades prácticas para ser utilizadas en Telemedicina con un potencial muy interesantes para países como el nuestro.

Figura 1. Equipo de telemedicina que cuenta con estetoscopio, electrocardiograma, dermatoscopio, otoscopio, dentaloscopio y esfigmomanómetro. Permite interacción en vivo con el paciente y el médico.

1. Médico. Unidad de Lactantes y Nutrición, Hospital Luis Calvo Mackenna.
ecosoi@manquehue.net