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Boletín chileno de parasitología

Print version ISSN 0365-9402

Bol. chil. parasitol. vol.56 no.3-4 Santiago July 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0365-94022001000200008 

Iniciativa México: Propuesta para el control y vigilancia epidemiológica 
de la enfermedad de Chagas en México.

Paz María Salazar Schettino*1, Alejandro Cravioto Q.2 y Roberto Tapia Conver3.

1) Departamento de Microbiología y Parasitología, Laboratorio de Biología de Parásitos, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Medicina, Edificio "A" 2½ piso, Ciudad Universitaria, C.P. 04510 México, D.F.
2) Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Medicina, Edificio "B" 2º piso, Ciudad Universitaria, C.P. 04510 México, D.F.
3) Subsecretaría de Prevención y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud.

Abstract

Mexico iniciative: A proposal for the epidemiological control and surveillance of Chagas disease in Mexico.

It is showed the programme for the knowledge, control and epidemiological surveillance of Chagas disease in Mexico.

Palabras clave (Key words): enfermedad de Chagas (Chagas disease); Trypanosoma cruzi; triatóminos (triatomines); control; Mexico.

La República Mexicana está situada en Norteamérica, tiene una larga frontera con los Estados Unidos, al norte, al este con el Golfo de México y el mar Caribe, al sur con Belice y Guatemala y al oeste con el océano Pacífico. Tiene una superficie de 1.958.200 km2. La mayor parte del país es una inmensa meseta elevada, flanqueada por sistemas montañosos que descienden abruptamente hasta las estrechas llanuras costeras situadas al este y oeste. Las dos cadenas montañosas son las sierras Madre Oriental y Occidental, las que confluyen en la región conocida como la Junta, en el sureste, en donde las dos cordilleras forman la sierra Madre del Sur, laberinto de montañas volcánicas en las que se encuentran los picos más altos de México; esta última sierra conduce al istmo de Tehuantepec, situado entre la bahía de Campeche y el golfo de Tehuantepec y que corresponde a la zona más estrecha de México, 194 km entre Coatzacoalcos y la costa de la Laguna Superior. El rasgo topográfico más notable es la meseta central, continuación de las llanuras del suroeste de los Estados Unidos y la cual comprende más de la mitad de la superficie del país y sus laderas descienden de oeste a oeste y de sur a norte. Dos valles forman notables depresiones en la meseta, el Bolsón de Mapimí, en el norte, y el Valle de México o Anáhuac en en centro del país.

Las llanuras costeras son bajas, llanas y arenosas, aunque la costa del Pacífico se caracteriza por estar cortada por espolones. Baja California es una península estrecha y alargada que se extiende 1.223 km hacia el sur, desde la punta noroeste, está atravesada por montañas, continuación de las cordilleras costeras del estado de California, EEUU. La península de Yucatán, baja y plana, ocupa el extremo sureste del país.

En relación a los climas, debido a que el Trópico de Cáncer divide a México en dos partes, la mitad sur está incluida en la zona tórrida, aunque en general el clima varía en relación a las diversas altitudes. La llamada tierra caliente comprende las bajas llanuras costeras que se extienden desde el nivel del mar hasta unos 900 m de altitud. El clima en esta zona es extremadamente húmedo con temperatura que oscilan entre 16 y 40½C. La zona templada se extiende entre los 900 y 1.800 m, con temperaturas medias entre 17 y 21½C. Por último, la tierra fría se extiende desde los 1.800 hasta 2.750 m de altitud, con temperaturas que oscilan entre 15 y 17½C. No obstante lo anterior, México se caracteriza por ser un verdadero mosaico de climas con una diversidad de subdivisiones que siguen las escalas propuestas por Köppen y que han sido modificadas para el país por García (1973).

La enfermedad de Chagas una de las seis enfermedades prioritarias del Programa del Banco Mundial de la OMS/UNDP, después del paludismo es la más seria y extensa enfermedad de los seres humanos en las Américas. En México esta enfermedad es un problema de salud pública que afecta a 11 estados; en los últimos años se han registrado 441 casos con una prevalencia de 0,10 por 100.000 habitantes estimada por Velasco y col., (1986, 1992). En la historia natural de esta enfermedad, uno de los eslabones que permite establecer las medidad de control y vigilancia epidemiológicos es, sin duda, el estudio de los triatóminos transmisores y los factores determinantes para considerarlos vectores efectivos. En México, dadas las condiciones topográficas y climáticas referidas en líneas anteriores, se tiene una enorme población de vectores, La importancia de esta gran población ha sido ya señalada por Lent y Wygodzinsky (1979).

Según diversos autores, Días (1951), Tay y col., (1980), Zárate y Zárate (1985), Salazar-Schettino y col., (1988), Velasco y col., (1991), Tay y col., (1992), Schofield (1994), Ibáñez y col., (1995), Magallon y col., (1998), Alejandre y col., (1999) y Ramsey y col., (1999), existen registros en el país de 23 especies del género Triatoma, de las cuales 15 se han encontrado con infección natural con Trypanosoma cruzi. Además también se tiene registros de la presencia de uno de los más grandes triatóminos, localizado en la península de Baja California, Dipetalogaster máxima juntamente con otra especie norteña, Paratriatoma hirsuta, que se ha encontrado en localidades de la misma península y en Sonora. Eratyrus cuspidatus, Panstrongylus rufotuberculatus, Rhodnius prolixus y Belminus costaricensis, se han encontrado en localidades del sureste, todas las especies mencionadas, con excepción de B. costaricensis y P. hirsuta. se han encontrado con infección natural por T. cruzi.

En el sur y surestte de México se localizan tres especies de triatóminos domiciliados, T. barberi, T. dimidiata y T. pallidipennis, las tres con diferentes comportamientos, así la última se encuentra con mayor abundancia en el peridomicilio, mientras que las dos primeras están perfectamente adaptadas al domicilio humano, por lo que se considera que existe mayor riesgo en la transmisión de T. cruzi. También se sabe que D. máxima, conocida en Baja California Sur como chinche de piedra, por tener localización entre las piedras de zonas áridas y semiáridas de la región, actualmente está en proceso de domiciliación, y como ya ha quedado señalado se encuentra con infección natural, lo que hace ensombrecer el futuro de esta región, pues es uno de los triatóminos más grandes y voraces descrito.

No obstante que desde 1940 Mazzotti, diagnostica y hace el registro de los dos primero casos de enfermedad de Chagas aguda, en México, es hasta 1989 cuando Salazar Schettino y col., informan el único caso de esta enfermedad adquirida por transfusión sanguínea. En la Tabla I se muestran estudios llevados a cabo en bancos de sangre.


Los más grandes núcleos urbanos de México se encuentran enclavados en la zona endémica, como son las ciudades de México, Guadalajara, Puebla y León, y si se considera que el segundo mecanismo de infección por T. cruzi es el transfusional, un considerable número de individuos se encuentra en riesgo de adquirir la infección por este mecanismo. Por otro lado, si se toma en consideración lo que Hayes y Sholfied (1990) estiman que según la tasa de incidencia de la enfermedad de Chagas, el número de infectados es de 3,8 millones con 142.880 casos nuevos por año, esta estimación es preocupante y debe confirmarse.

En la Quincuagésima Primera Asamblea Mundial de la Salud, llevada a cabo el 16 de mayo de 1998 en Ginebra, en el punto cuatro se pide, a todos los Estados Miembros entre los que se encuentra México, con poblaciones todavía afectadas por la enfermedad de Chagas, que determinen con precisión la extensión de la misma y se establezcan las políticas para llevar a cabo el control, con miras a una futura certificación de no transmisión vectorial. En octubre de 1999 se llevó a cabo el cuadragésimo primer Consejo Directivo y la quincuagésima primera sesión del Comité Regional en San Juan de Puerto Rico, en los cuales se resolvió instar a los Países Miembros de las Américas establecer los lineamientos necesarios para la seguridad de la sangre a ser tranfundida.

Esta asamblea tiene sus bases en la Iniciativa de los paises del cono Sur.

Por lo antes expuesto se propone que en el país se lleve a cabo la Iniciativa México en donde objetivos para la misma, estarían enfocados hacia el establecimiento de las medidas necesarias para el control y vigilancia epidemiológicos de las transmisiones por vector y por transfusión. estos objetivos serían los siguientes:

1. Delimitar mediante mapeo de todo el país, cuáles y cuantas especies de triatóminos están infectadas naturalmente, si son intradomiciliarias y qué hábitos tienen.

2. Eliminar las especies estrictamente domiciliadas por medio de insecticidas y mejoramiento de la vivienda.

3. Realizar un estudio seroepidemiológico de la población considerada de mayor riesgo (1-17 años) para tratamiento medicamentoso.

4. Establecer el tamizaje obligatorio en bancos de sangre para la eliminación de la transmisión por transfusión.

5. Realizar estudio serológico en mujeres embarazadas de zonas de alto riesgo y control materno infantil en madres positivas.

6. Definir la morbilidad y mortalidad.

7. Establecer la interrelación con las Iniciativas de los Países del Cono Sur, de los Andinos y de los Centroamericanos para tomar las experiencias que sean factibles y de utilidad para la Iniciativa México.

De los resultados sobresalientes de la Iniciativa del Cono Sur es la declaración por la OMS de estar libre de la transmisión de la enfermedad de Chagas a Uruguay en 1997 y a Chile en 1999 y se espera lo mismo en el 2001 para Brasil y Argentina. Esta es una razón más por lo que se espera que la iniciativa México tenga éxito. (Moncayo, 1999).

Agradecimientos: Irene de Haro Arteaga, Martha I. Bucio Torres, Margarita Cabrera Bravo, M. Guadalupe García de la Torre, Yolanda Guevara Gómez, José Agustín Jiménez Rodríguez, Gloria Rojas Wastavino, Adela Ruíz Hernández, y Evangelina Anaya Gil.

*Correspondencia: tel/fax: 56-23-24-68.
e-mail: pazmar@servidor.unam.mx

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