SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.54 número3-4Acaros del polvo de habitaciones enla ciudad de Punta Arenas, ChileTricocefalosis masiva en un adulto diagnosticada por colonoscopía índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Boletín chileno de parasitología

versión impresa ISSN 0365-9402

Bol. chil. parasitol. v.54 n.3-4 Santiago jul. 1999

http://dx.doi.org/10.4067/S0365-94021999000300009 

Marcadores de riesgo para individuos con altas cargas de Ascaris lumbricoides en una comunidad rural del Estado Cojedes, Venezuela.

Gustavo Morales1, Lisbeth Loaiza2 y Luz A. Pino2.

1) Laboratorio de Parasitología, Instituto de investigaciones Veterinarias, CENIAP-FONAIAP, Av. Las Delicias, Maracay, Estado Aragua, Venezuela. e-mail: gamc@cantv.net.v2) Centro de Investigaciones en Enfermedades Tropicales, Universidad de Carabobo, San Carlos, Estado Cojedes, Venezuela.

Abstract

Risk markers for the high worm burden condition for Ascaris lumbricoides in a rural community of Venezuela.

A total of 337 individuals from a rural community of Venezuela (Mapurite, Estado Cojedes) were studied. Stoll faecal examination was carried out and the total number of A. lumbricoides was recovered after the treatment of the individuals sampled with Pyrantel pamoate at a dose of 10 mg/Kg body weight in children and 15 mg/Kg in adults. A relationship between the high worm burden condition (individuals excreting more than 10000 epg of A. lumbricoides) and the age of the hosts was found. Resulting with the major values of relative risk index (Rr) the 5-9 years old class (Rr= 3.2 t= 3.4). This relationship was not found between high worm burden condition (HWB) and the sex of the hosts. The following individuals have the the highest possibilities to become HWB: with blood group A (Rr= 3.05 t= 4.08), with haemoglobine type HbA HbS (Rr= 1.86 t= 2.13), individuals with the combinations A HbA HbF (Rr= 3.46 t= 2.31) and A HbA HbS (Rr= 3.11 t= 2.78). It was estimated that the selective treatment of the total HWB detected (72) with an effective product, determined a reduction of 95.4% of the environmental contamination with de eggs and 72.3% of the worm burden.

Palabras clave (Key words): Ascaris lumbricoides, marcador de riesgo (risk marquer), acumuladores de parásitos (high worm burden individuals).

INTRODUCCION

Las infecciones por helmintos intestinales se encuentran entre las mas prevalentes de las infecciones humanas (Chan y col., 1994), la ocasionada por Ascaris lumbricoides afecta a aproximadamente a un cuarto de la población mundial, por lo que se le considera el geohelminto mas común, siendo frecuente en aquellos lugares donde la malnutrición es elevada (Stephenson, 1984).

La alta prevalencia de A. lumbricoides está relacionada además con la elevada prolificidad de las hembras y con la resistencia de sus huevos a las condiciones ambientales adversas como el calor excesivo y la desecación (Stephenson y col., 1980; Sinniah y Subramaniam, 1991), conjuntamente con condiciones higiénicas deficientes e inadecuado saneamiento ambiental (Gabaldón, 1967).

Diversos autores han demostrado que la disposición espacial de los parásitos en el seno de la población hospedadora es de tipo contagiosa (Croll y col., 1982; Anderson y col., 1993; Morales y col., 1994; Ruiz y col., 1996; Loaiza, 1997;). Esta forma de disposición es muy frecuente y está vinculada a variaciones de las características del medio, que en el presente caso, sería el hospedador, el cual hace que los parásitos se agrupen en los individuos mas favorables. Hecho que forma parte de la "estrategia" de A. lumbricoides para la contaminación ambiental con sus huevos y para la conquista de nuevos hospedadores (Morales y Pino, 1988).

Los individuos que albergan elevadas cargas parasitarias tienen gran importancia en la dinámica de la transmisión de la parasitosis, puesto que ellos constituyen la mejor fuente de contaminación ambiental con los huevos de los parásitos (Anderson y May, 1985; Anderson, 1986; Bundy, 1986).

Los modelos matemáticos sugieren que el tratamiento selectivo de aquellos individuos con elevadas cargas parasitarias o acumuladores de parásitos, en una comunidad puede ser superior a la quimioterapia en masa como medida de control, en términos de reducción de las cargas parasitarias y en el decremento del número de tratamientos necesarios (Anderson y May, 1982). Esto justifica la la búsqueda de criterios que puedan ser utilizados como "marcadores de riesgo" que ayuden a caracterizar a los individuos acumuladores de parásitos (Morales y col., 1994).

MATERIALES Y METODOS

Definiciones:

Marcadores de riesgo: características no modificables del individuo tales como edad sexo, asociadas indirectamente a una enfermedad, pero con la cual la relación causal está excluida (Jenicek y Cleroux, 1982; Faye y col., 1994).

Individuos acumladores de parásitos (AP): individuos que en el seno de una población albergan las cargas parasitarias mas elevadas (Anderson, 1986), predisposición que no está circunscrita a una especie de nematodo en particular sino mas bien a infecciones multiespecíficas (Elkins y col., 1986). Para el presente artículo se consideró AP a aquellos individuos que excretaban amas de 10000 hpg de lumbricoides.

Abundancia: número promedio de parásitos por hospedador examinado en una muestra. Se corresponde con una media aritmética y se obtiene al dividir el número total de parásitos presente en una población de hospedadores entre el número total de hospedadores examinados (Margolis y col., 1982; Morales y Pino, 1995).

Prevalencia: número de hospedadores infectados por una especie parásita en particular entre el número total de hospedadores examinados. Se expresa como un porcentaje (Margolis y col., 1982; Morales y Pino, 1995).

Descripción de la zona

El presente estudio se realizó en la localidad rural de Mapurite (Municipio San Carlos, Estado Cojedes Venezuela); conformada por 83 casas, de las cuales 81 (98%), fueron construidas a través del Programa Nacional de Vivienda Rural del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Estas viviendas cuentan con servicio de agua intradomiciliar y sanitarios con pozos sépticos. Sin embargo, el 63% de los integrantes de la muestra, informó que defecaba cielo abierto, en los alrededores del domicilio, como en las márgenes del río de las haciendas donde trabajan, debido a las deficiencias del servicio de agua intradomiciliar y a las carencias sanitarias en el sitio de trabajo.

La zona está clasificada como semi-árida, con una pluviosidad que oscila entre 3,2 mm en los meses de Enero a Febrero y 186,3 mm durante Julio y Agosto, registrándose una pluviosidad anual de 630 mm. La humedad relativa es de 75%, con una temperatura mínima en Enero de 28,4°C y una máxima en Marzo - Abril de 39,8°C. El suelo está constituido por una capa arenosa de unos 20 cm de espesor y tiene como soporte una capa de compacta de material arcillo - arenoso de gran plasticidad y poca permeabilidad.

Descripción de la población

La comunidad de Mapurite tiene una población total de 388 personas, de las cuales se muestreó el 86,8% (337 personas). El 61,1% de los pobladores tienen menos de 25 años y en cuanto al género, el 47,2% son del género masculino (159) y el 52,8% (178) del femenino.

Fueron conformados 10 grupos de edades, siguiendo la recomendación de Anderson y col. (1993):

Edad
(años)
n
Edad
(años)
n

0-4
53
25 - 29
21
5-9
43
30 - 34
22
10-14
46
35 - 39
19
15-19
34
40 - 44
12
20-24
30
> 45
57


n= número de invididuos

La participación de los adultos fue voluntaria y para menores de edad se requirió de la autorizadación de sus representantes legales. En todos los casos se siguieron en la presente investigación estrictos procedimientos éticos.

Antes de dar inicio al muestreo se estableció una serie de requisitos y compromisos obligatorios:

1) No haber sido tratado con ningún tipo de antihelmíntico al menos durante los seis últimos meses.

2) Recoger y conservar las heces evacuadas durante las 72 horas siguientes a la administración del antihelmíntico.

Dosificación antihelmíntica

En vista de que la expulsión de vermes mediante el tratamiento antihelmíntico, es el método mas confiable para la estimación de las cargas (Guyatt y col., 1990); todos los individuos integrantes de la muestra fueron tratados con pamoato de pirantel* en dosis de 10 mg/kg de peso en niños de hasta 12 años de edad y de 15 mg/kg a partir de los 13 años de edad.

Métodos parasitológicos

Los recipientes plásticos con capacidad para 10 g de heces y con la identificación del individuo integrante de la muestra, fueron entregados 24 horas antes de la dosificación antihelmíntica. Luego de entregada la muestra de heces, cada individuo recibió sus dosis de antihelmíntico. Las muestras de heces fueron procesadas en un lapso no mayor de 24 horas, mediante la técnica coproscópica cuantitativa de Stoll (Botero y Restrepo, 1992). Durante las 72 horas posteriores a la dosificación, se recolectaron los A. lumbricoides expulsados siguiendo la técnica de Magalhaes (Pessoa y Martins, 1982). Los parásitos recogidos fueron lavados en solución fisiológica y conservados en formol salino al 7%. La información concerniente al número total de A. lumbricoides recuperados, era registrada en la ficha individual de cada integrante de la muestra. La carga total de A. lumbricoides por individuo fue estimada sobre la base del número expulsado de dichos vermes.

Intensidad del parasitismo

El grado de parasitismo fue establecido considerando el número de huevos por gramo de heces, sobre la base de la información suministrada por Urdaneta (1973), el cual clasifica a las infecciones de la siguiente manera, leve: hasta 5000 huevos por gramo de heces (hpg); moderada: entre 5001 y 10000 hpg y masiva: de 10000 hpg en adelante.

Determinación de los grupos sanguíneos y del tipo de hemoglobina

Inmediatamente después que las personas encuestadas entregaban la muestra fecal se procedía a la toma de la muestra sanguínea, mediante punción de la vena cefálica con y sin anticoagulante.

La determinación del grupo sanguíneo de las muestras sin anticoagulante se hizo por hemaglutinación directa y la determinación del tipo de hemoglobina se hizo en las muestras tratadas con anticoagulante, sometiéndolas a un proceso de electroforesis de hemoglobina en acetato de celulosa (Saenz y Moreira, 1980).

Análisis de los datos

Para establecer la posible correlación entre el número de huevos por gramo de heces y el número de vermes expulsados, se recurrió a la prueba de correlación de rangos de Spearman (Morales y Pino, 1995).

Para comparar las frecuencias de acumuladores de parásitos (AP) en relación a los grupos de edades, grupos sanguíneos, tipos de hemoglobina y género de los hospedadores, se empleó la prueba de Jicuadrado (Morales y Pino, 1995).

En la búsqueda de criterios de utilidad para ser usados como marcadores de riesgo y para evaluar las posibles asociaciones entre la condición de AP y grupo sanguíneo y tipo de hemoglobina recurrimos al cálculo del riego relativo (x), según el método de Woolf (1955), el cual está incluido en el sistema para el análisis de datos de genética GENIOC desarrollado por Cabello y Krieger (1997). La significancia de los valores superiores a 1 se evaluó medante la prueba t de Student, mientras que para los valores inferiores a 1, se concluyó que no existían diferencias de riesgo entre los grupos evaluados.

RESULTADOS

La prueba de correlación de rangos de Spearman entre el número de huevos por gramo de heces y la cantidad ce vermes recuperados postratamiento, resultó positiva y altamente significativa (r= 0,94; P< 0,001), lo cual es indicativo de que existe asociación entre ambas variables y que el incremento de la carga en vermes se traduce en un mayor número de huevos en las heces.

En la Tabla I se observa que no existen diferencias estadísticamente signicativas en la frecuencia de AP en relación con el género del hospedador, mientras que esta diferencia sí se encontró entre los grupos de edades considerados, correspondiéndo el porcentaje de casos mas elevado y el mayor riesgo relativo al grupo etáreo de 5 a 9 años (Tabla II).

 

TABLA I

Frecuencia de individuos acumuladores de parásitos (AP) en relación al género
de los habitantes de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela.


Género N n AP No AP

Masculino 159 89 37 122
Femenino 178 94 35 143

X2= 0,65 P< 0,42 (N.S.)

N= número de individuos examinados
n= número de individuos positivos a A. lumbricoides
AP= >10000 hog de A. lumbricoides
No AP= individuos no acumuladores de parátisot (< 10000 hpg o negativos).
x2= estadístico de prueba
N.S= no significativo

TABLA II

Riesgo relativo (Rr) y frecuencia de individuos acumuladores de parásitos en relación a la
edad de los pobladores de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela.


Grupo de N n AP No AP Rr t p
edad años               

0-4 53 21 6 47 0,4 -- --
5-9 43 32 18 25 3,2 3,4 0,001
10-14 46 27 11 35 1,2 0,4 N.S.
15-19 34 23 10 24 1,6 1,2 N.S.
20-24 30 14 5 25 0,7 -- --
25-29 21 11 3 18 0,6 -- --
30-34 22 14 6 16 1,4 0,7 N.S.
35-39 19 9 3 16 0,7 -- --
40-44 12 5 2 10 0,7 -- --
> 45 57 27 8 49 0,5 -- --

X2= 19,2 P< 0,02

AP= acumuladores de parásitos (> 10000 hpg de A. lumbricoides)
No AP= individuos no acumuladores de parásitos (< 10000 hpg o negativos).
n= número de individuos positivos a A. lumbricoides.
t= estadístico de prueba (prueba de Student)
X2= estadístico de prueba (prueba de ji cuadrado)
P= probabilidad
N= número de individuos examinados
N.S= no significativo

Al considerar al Sistema ABO, se consiguieron diferencias estadísticamente significativas entre las frecuencias de AP de cada grupo y vemos como los individuos del grupo A tienen tres veces mas posibilidades de ser AP que los de otros grupos (Rr= 3,05; P< 0,001) (Tabla III).

TABLA III

Riesgo relativo (Rr) y frencuenia de individuos acumuladores de parásitos en relación con el grupo
sanguíneo de los pobladores de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela.


Sistema N n AP Rr t p
ABO             

A 113 85 39 3,05 4,08 0,001
B 47 21 11 1,15 0,37 N.S.
AB 29 6 2 0,25 -- --
0 148 71 20 0,41 -- --

X2= 20,8 P< 0,0001

AP= Individuos acumuladores de parásitos (> 10000 hpg de A. lumbricoides)
n= número de individuos positivos a la infección con A. lumbricoides.
t= estadístico de prueba (prueba de Student)
X2= estadístico de prueba (prueba de ji cuadrado)
P= nivel de probabilidad
N= número de individuos examinados
N.S.= no significativo

Para los tipos de hemoglobina también se detectaron diferencias estadísticamente significativas entre las frecuencias de AP (X2= 6,72; P< 0,03) y le correspondió al tipo HbA HbS el mayor riesgo relativo (Rr= 1,87; P <0,05) de ser AP (Tabla IV).

 

TABLA IV

Riesgo relativo (Rr) y frencuenia de individuos acumuladores de parásitos en relación con el tipo de
hemoglobina en los pobladores de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela.


             
Tipo de hemoglobina N n AP Rr t p

HbA HbA 221 123 38 0,50 -- --
HbA HbF 36 18 10 1,48 0,98 N.S.
HbA HbS 80 42 24 1,86 2,13 0,01

X2= 6,72 P< 0,03

N= número de individuos examinados
n= número de individuos positivos a A. lumbricoides.
t= estadístico de prueba (prueba de Student)
P= probabilidad
N.S.= no significativo

Cuando se calculó este índice considerando simultáneamente el sistema ABO y el tipo de hemoglobina, resultaron con valores estadísticamente significativos las siguientes combinaciones: A HbA HbF (Rr= 3,46; P< 0,01) y A HbA HbS (Rr= 2,78; P< 0,01) (Tabla V).

TABLA V

Riesgo relativo (Rr) para la condición acumulador de parásitos en relación al grupo sanguíneo y tipo de
hemoglobina (Hb) en los pobladores de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela.


Sistema Hb N AP n No AP Rr t p
ABO                 

A AA 70 20 52 50 1,65 1,63 N.S.
A AF 15 7 13 8 3,46 2,31 0,01
A AS 28 12 20 16 3,11 2,78 0,01
B AA 22 2 7 20 0,35 -- --
B AF 4 1 2 3 1,23 0,18 N.S.
A AS 21 8 12 13 2,42 1,88 N.S.
AB AA 18 1 3 17 0,20 -- --
AB AF 3 1 1 2 1,85 0,50 N.S.
AB AS 8 0 2 8 -- -- --
0 AA 111 15 61 96 0,46 -- --
0 AF 14 1 2 13 0,27 -- --
0 AS 23 4 8 19 0,76 -- --

N= número de individuos examinados
n= número de individuos positivos
AP= Individuos acumuladores de parásitos (> 10000 hpg de A. lumbricoides)
No AP= Individuos no acumuladores de parásitos (> 10000 hpg de A. lumbricoides o negativos)
t= estadístico de prueba P= nivel de probalidad
N.S.= no significativo

En esta tabla vemos como los integrantes del grupo AB son los que presentan menor frecuencia de casos de AP, mientras que en la combinación AB HbA HbS no se observó ningún AP.

El tratamiento selectivo de los 72 AP con un producto del 100% de eficacia contra A. lumbricoides ocasionó una reducción de la contaminación ambiental con huevos del parásito del 95,4% y una reducción de la población parasitaria del 72,3% (Tabla VI).

TABLA VI

Sumatoria del número total de huevos por gramo de heces (NHPG) y de A. lumbricoides recuperados
de los pobladores de la comunidad rural de Mapurite, Estado Cojedes, Venezuela, discriminados
como acumuladores de parásitos (AP) y no acumuladores de parásitos (No AP)


  N HPF Vermes  
   

    N % N

           
A.P. 72 6.378.300 95,4 983 72,3
No AP 265 305.500 4,6 376 27,7


--------------------------- N= número de individuos examinados

 

DISCUSION

La incidencia y severidad de las infecciones por A. lumbricoides están relacionadas con el nivel higiénico de la población y son comunes en aquellos lugares donde la contaminación del suelo con heces es frecuente (Sinniah y Subramaniam, 1991), tal como ocurre en la localidad estudiada, en donde el 63% de los encuestados reconoció defecar en el suelo.

Las infecciones naturales por helmintos se evaluán sobre la base del número promedio de huevos por gramo de heces y del porcentaje de individuos infectados, lo cual conjuntamente con el conocimiento de la dispersión de los parásitos en el seno de la población hospedadora, es de gran impotancia por su influencia en el equilibrio hospedador - parásito (Anderson, 1978).

El geohelminto A. lumbricoides se distribuye en la población de hospedadores formando paquetes o agregados (Croll y col., 1982; Morales y col., 1994; Ruíz y col., 1996) comportamiento frecuentemente observado en la naturaleza, tanto en depredadores como en parásitos, quienes se concentran en los individuos mas favorables (Barbault, 1981). Esta disposición contagiosa significa que unas pocas personas albergan la mayor cantidad de parásitos (Croll y col., 1982; Morales y Pino, 1988). Constituyendo dicha minoría un grupo de suma importancia epidemiológica, debido a su papel como contaminadores del ambiente (Morales y col., 1995).

El haber encontrado una alta y significativa correlación positiva entre el número de huevos por gramo de heces y la carga en vermes, es un buen indicador de que el incremento de ésta última está asociado a un aumento en el número de huevos por gramo de heces. Esto no significa que se puedan hacer estimaciones lineales ya que tanto la distribución de los huevos en las heces como la de los vermes en la población de hospedadores, se ajusta bien a una distribución binomial negativa (Croll y col., 1982; Morales y Pino, 1988; Morales y col., 1994). Por lo tanto, la existencia de dicha asociación permite inferir acerca de la intensidad de la infección en base a los resultados de la coproscopía (Urdaneta, 1973; Melvin y Brooke, 1989) y por ende, clasificar a los individuos muestreados en "acumuladores de parásitos" y "no acumuladores de parásitos".

Los resultados obtenidos revelan que la condición de AP no está asociada con el género del hospedador, lo cual aunado a la no existencia de diferencias estadísticamente significativas entre las prevalencias en hombres y mujeres (Torres y col., 1995; Loaiza, 1997) les confiere a ambos géneros una importancia epidemiológica similar, como receptores de parásitos y contaminadores del medio ambiente con sus huevos.

En cuanto a las edades de los individuos muestreados, el grupo de 5 a 9 años, presentó el mayor porcentaje de AP y el mayor riesgo relativo para dicha condición. Por lo tanto, ese grupo constituye un buen marcador de riesgo, ya que tiene 3,4 veces mas posiblidades de concentrar mayores cargas de A. lumbricoides que los otros. Ambas condiciones le confieren a estos individuos gran interés para la optimización de los tratamientos antihelminticos selectivos. Sin embargo, es importante señalar que la condición de AP no es exclusiva del mencionado grupo de edad, al igual como ocurre con la prevalencia, lo cual permite ampliar lo expresado por Gabaldón (1967): "a cualquier edad se puede estar parasitado" y albergar altas cargas parasitarias.

Estos resultados sugieren que la inmunidad adquirida no es un rasgo significativo en la epidemiología de esta parasitosis (Croll y col., 1982), debido a que es ineficaz para impedir la reinfección. Sin embargo, el hecho de que el mayor porcentaje de AP se encuentre en el grupo de 5 a 9 años de edad y que dicho procentaje disminuya en los grupo de edades mayores, pareciera indicar que la edad actúa como factor limitante del número de parásitos en el hospedador (Bundy, 1986). No obstante, los procesos que inducen cambios en la intensidad de las parasitosis en función de la edad son desconocidos, pero podrían estar involucrados, variaciones en la habilidad para adquirir resistencia a la infección o al establecimiento de los parásitos, aspectos que tal vez tengan origen genético (Anderson y May, 1982; Ratard y col., 1991).

Por otra parte, la condición de AP ha sido asociada a factores sociales, de comportamiento, nutricionales, ambientales, genéticos o a combinaciones multifactoriales (Anderson y May, 1982: Bundy y Cooper, 1988; Chan y col., 1994). Botto (1994), considera que los individuos que en una población concentran altas cargas parasitarias son aquellos que no se benefician de experiencias inmunológicas previas y que él denomina "no respondedores", mientras que aquellos que si se benefician de dichas experiencias, están negativos o presentan bajas cargas parasitarias y son los llamados "respondedores". Esas variaciones en los mecanismos de defensa de los individuos frente a las infecciones han sido también relacionadas con mecanismos de índole genética, que reflejan diferencias consistentes entre los hospedadores, ya que después de tratamientos efectivos, los individuos que estaban fuertemente parasitados readquieren infecciones severas, mientras que los individuos que estaban parasitados con bajas cargas, al reinfectarse lo hacen nuevamente con bajas cargas (Bundy y col., 1987).

La asociación entre los grupos sanguíneos y las enfermedades, ha sido señalada como efecto del polimorfismo que tiene un interés médico particular, ya que los genes y supergenes que contralan a dichos grupos, tienen una importancia selectiva con influencia sobre al fertilidad, viabilidad general o la sensibilidad ante las enfermedades. Todo esto permite pensar que los grupos sanguíneos estan asociados con la posibilidad desarrollar enfermedades específicas o con variaciones en la severidad de las mismas (Ford, 1972).

La búsqueda de relaciones entre los grupos sanguíneos y las parasitosis y en particular con las helmintiasis, muestran resultados contradictorios (Morales y col., 1994). En efecto, se reportan casos de ausencia de asociación entre la prevalencia de la infección por la filaria Loa loa y los grupos sanguíneos (Carme y col., 1989) al igual que con Wuchereria bancrofti (Gyorkos, 1983). Ayres y col. (1976), postularon la hipótesis de que polisacaridos de las filarias pueden inhibir las aglutinas a y b en el suero humano y detectaron un número excesivo de casos de filariasis en individuos del grupo B. Aunque, al comparar sus resultados con otros obtenidos en el Japón, y la India, concluyeron que las relaciones no eran consistentes. En el caso del trematode Schistosomsa mansoni, se ha reportado mayor prevalencia para los individuos del grupo "A" (Barbosa, 1982).

Observaciones similares han sido hechas con respecto a los tipos de hemoglobina, reportándose casos como el de individuos HbA HbS, que son mas resistentes a la malaria causada por Plasmodium falciparum (Allison, 1956), mientras que se ha señalado menor frecuencia de esta parasitosis en niños HbA HbA (Willcox y Beckman, 1981, Guggenmoos-Holzmann y col., 1981). En el presente trabajo se evidenció en individuos con el tipo de hemoglobina HbA HbS un riesgo relativo significativo para la condición de AP para A. lumbricoides. Aspecto de sumo interés si consideramos la hipótesis planteada por Crompton (1985) sobre la presencia de un efecto coadyuvante supresor de la malaria en individuos con poliparasitismo que incluya a A. lumbricoides.

Los resultados del presente trabajo evidencian la existencia de un mayor riesgo relativo para la condición de AP en los individuos del grupo "A", los cuales tienen 3,05 veces mas posibilidades de ser AP y que los pertenencientes a otros grupos sanguíneos. Sin embargo, es importante destacar que en todos los grupos pueden estar presente AP situación que puede estar vinculada con la heterogeneidad existente en los diferentes grupos del sitema ABO, en vista de la existencia de subgrupos (Moullec, 1971).

Al considerar los tipos de hemoglobina como marcadores, se detecto un mayor riesgo relatido de ser AP para el tipo HbA HbS. Al tomar en cuenta simultáneamente al grupo sanguíneo y el tipo de hemoglobina, los mayores riesgos relativos se obtuvieron para los individuos A HbA HbF y A HbA HbS, los cuales agrupan al 26,4% de los AP detectados.

Al desarrollar estrategias de control de la ascariasis, es importante recordar que el tratamiento selectivo de la fracción de individuos con las mayores cargas parasitarias permite un control efectivo de la morbilidad y de la dinámica de la transmisión parasitaria (Haswell-Elkins, y col., 1987), debido a que mas del 70% de la población de parásitos se aloja en aproxidamente un 20% de la población hospedadora (Anderson, 1986). Los resultados obtenidos en el presente trabajo coinciden con lo anterior, ya que se determinó que el 21,4% de los individuos muestreados albergaron el 72,3% de la población de A. lumbricoides y produjeron el 95,4% de los huevos que contaminan el medio ambiente. En consecuencia, el tratamiento selectivo de esa fracción de la población (21,4%), afectaría de manera drástica, la dinámica de transmisión de la parasitoros en la comunidad.
_________________________________
* Quantrel ®

REFERENCIAS

Allisson, A. 1956. The sickle-cell and hemoglobin C genes in some african populations. Ann. Hum. Genet. 21: 67-89.         [ Links ]

Anderson, R. 1978. The regulation of host population growth by parasite species. Parasitology 76: 119-157.         [ Links ]

Anderson, R. 1986. The population dynamics and epidemiology of intestinal nematode infections. Trans. R. Soc. Trop. Med. Hyg. 80: 686-696.         [ Links ]

Anderson, R. and May, R. 1982. Population dynamics of human helminth infections: control by chemoteherapy. Nature 297: 557-563.         [ Links ]

Anderson, R. and May. R. 1985. Helminth infections of humans: mathematical models, populations, dynamics and control. Adv. Parasitol. 24: 1-101.         [ Links ]

Anderson, T., Sizza, C., Leche, G., Scott., M. and Solomons, N. 1993. The distribution of intestinal helminth infections in a rural village in Guatemala. Mem. Inst. Oswaldo Cruz 88: 53-65.         [ Links ]

Ayres, M., Salzano, F., Helena, M., Franco, L. and Barros de Souza, R. 1976. The association of blood groups ABO secretion haptoglobins and hemoglobins with filariasis. Human heredity 26: 105-109.         [ Links ]

Barbault. R. 1981. Ecologie des population et de peuplements. Massons, Paris, 200 pp.         [ Links ]

Barbosa, C. 1982. Assciaçao entre grupo sanguíneo A e esquistossomose mansonica. R. Saúde Púb. S. Paulo 16: 346-348.         [ Links ]

Botero, D. y Restrepo, M. 1992. Parasitosis humanas. Corporación para Investigaciones Biológicas (CIB). Medellín, Colombia, 418 pp.         [ Links ]

Botto, C. 1994. El control de la Ascariasis y Tricocefalosis a nivel de las comunidades. Washington: Organización Panamericana de Salud. Washington. Publ. Cient. 2: 130-134, Washington.         [ Links ]

Bundy, D. 1986. Epidemiological aspects of Trichuris and trichuriasis in Caribbean communities. Trans. R. Soc. Trop. Med. Hyg. 80: 706-718.         [ Links ]

Bundy, D. and Cooper, E. 1988. The evidence for predisposition to trichuriasis in humans: Comparison of institutional and community studies. Ann. Trop. Med. and Parasitol. 82: 251-256.         [ Links ]

Bundy, D., Cooper, E., Thompson, P., Anderson, R. and Didier, J. 1987. Age-related prevalence and intensity of Trichuris trichiura infection in a St. Lucian communitiy. Trans. R. Soc. Trop. Med. Hyg. 81: 84-115.         [ Links ]

Cabello, P. and Krieger, H. 1997. Genioc. Sistema para análisis de dados de Genética. Publicaçao técnica. Departamento de Génetica. Instituto Oswaldo Cruz, Fiocruz, Río de Janeiro, 139 pp.         [ Links ]

Carme, B., Mamboueni, J. Copin, N. and Noireau, F. 1989. Clinical and biological study of Loa loa filariasis in Congolese. Am. J. Trop. Med. Hyg. 41: 331-337.         [ Links ]

Chan, M., Guyatt, H., Bundy, D. and Medley, G. 1994. The development and validation of an age-structured model for the evaluation of disease control strategies for intestinal helminths. Parasitoly 169: 389-396.         [ Links ]

Croll, N., Anderson, R., Gyorkos, T. and Ghadirian, E. 1982. The population biology and control of Ascaris lumbricoides in a rural community in Iran. Transation of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene 76: 187-197.         [ Links ]

Crompton, D. 1985. Chronic ascariasis and malnutrition. Parasitology Today 1: 47-52.         [ Links ]

Elkins, D., Haswell - Elkins, M. and Anderson, R. 1986. The epidemiology and control of intestinal helminths in the Pulicat Lake region of Southern India. I. Study design and pre and post treatment observations on Ascaris lumbricoides infection. Trans. R. Soc. Trop. Med. Hyg. 80: 774-792.         [ Links ]

Faye, B., Lefevre, P., Lancelot, R. et Quirin, A. (1994). Ecopathologie Animal. Métodologie, applications en milieu tropical. Edition INRA -CIRAD, Paris, 119 pp.         [ Links ]

Ford, E. 1972. Genetique ecologique. Edit. Gauthiers Vilars. Paris, 448 pp.         [ Links ]

Gabaldón, A. 1967. Papel del pediátra en un programa nacional de control de ascariasis. Arch. Venez. de Puericultura y Pediatría 30: 215-253.         [ Links ]

Guggenmoos - Holzmann, I., Bienzle, U. and Luzzato, L. 1981. Plasmodium falciparum malaria and human red cell. II. Red cell genetic traits and resistance against malaria. Int. J. Epidemiol. 10: 16-22.         [ Links ]

Guyatt, H., Bundy, D., Medley, G and Grenfell, B. 1990. The relationship between the frequency distribution of Ascaris lumbricoides and the prevalence and intensity of infection in human communities. Parasitology 101: 139-143.         [ Links ]

Gyorkos, T. 1983. Filariasis and ABO blood group status: a critical appraisal. Trans. R. Soc. Trop. Med. Hyg. 77: 564-565.         [ Links ]

Haswell-Elkins, M., Elkins, D. and Anderson, R. 1987. Evidence for predisposition in humans to infection with Ascaris, hookworm, Enterobius and Trichuris in a South Indian fishing community. Parasitology 95: 323-337.         [ Links ]

Jenicek. M. et Cleroux, R. 1982. Epidemiologie: principes, téchniques, applications. Edisem, and Maloine, St. Hyacinthe and Paris, 400 pp.         [ Links ]

Loaiza, L. 1997. Eco-epidemiologia da ascaridiase e sua relaçao com os grupos sanguíneos e tipo de hemoglobina em una comunidade rural do Estado Cojedes, Venezuela. 1997. Tese de Mestrado em Medicina Tropical do Instituto Oswaldo Cruz, Río de Janeiro, 68 pp.         [ Links ]

Margolis, L., Esch., G., Holmes, J., Kuris, A. and Schad, G. 1982. The use of ecological terms in parasitology. J. Parasitol. 68: 131-133.         [ Links ]

Melvin, D. y Brooke, M. 1989. Métodos de laboratorio para diagnóstico de parasitosis intestinales. Edit. Mexicana, Mécixo, 203 pp.

Morales, G. y Pino, L. A. 1988. Estrategia de Ascaris lumbricoides y Trichuris trichiura para la contaminación del medio ambiente en una zona endémica. Mem. Inst. Oswaldo Cruz, 83: 229-232.         [ Links ]

Morales, G. y Pino, L. A. 1995. Parasitometría. Ediciones Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, 224 pp.         [ Links ]

Morales, G., y Pino, L. A. y Chourio de Lozano, G. 1994. Ecoepidemiología de Ascaris lumbricoides en una zona endémica y su relación con los grupos sanguíneos. Acta Científica Venezolana 45: 287-291.         [ Links ]

Morales, G., Pino, L. A. y Chourio de Lozano, G. 1995. Contaminación del suelo con huevos de geohelmintos y su relación con el sexo y el grupo sanguíneo de los hospedadores. Bol. Dir. Malariol. San. Amb., 35: 19-24.         [ Links ]

Moullec, J. 1971. Les groupes sanguins. Tome I. Notions théoriques de base. Editions de la Tourelle, Paris, 262 pp.         [ Links ]

Pessóa, S. y Martins, V. 1982. Parasitolgoía Médica. Guanabara Koogan, Río de Janeiro, 986 pp.         [ Links ]

Ratard, R., Kouemeni, L., Ekani, M., Ndamkou, C., Sama, M. and Cline, B. 1991. Ascariasis and trichuriasis in Cameroon. Transactions of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene. 85: 84-88.         [ Links ]

Ruíz, A., Ocampo, G., Soto, J., 1996. El grado de agregación de Ascaris lumbricoides según los grupos de edad después de una intervención antihelmítica de masas. Salud Pública Mexicana, 38: 249-256.         [ Links ]

Saenz. G. y Moreira, J. 1980. Laboratorio de hemoglobinopatías: Manual Latinoamericano. Vicerrectoría de Investigación, Universidad de Costa Rica, San José, 237 pp.         [ Links ]

Sinniah, B. and Subramaniam K. 1991. Factors influencing the egg production of Ascaris lumbricoides: relationship to weight, length and diameter of worms. J. Helminthol. 65: 141-1147.         [ Links ]

Stephenson, L., Latham M. and Odouri, M. 1980. Costs. prevalence and approaches for control of Ascaris infection in Kenya. J Trop. Pediat. 26: 246-264.         [ Links ]

Stephenson, L. 1984. Methods to evaluate nitritional and economic implications of Ascaris infection. Soc. Sci. Med. 19: 1061-1065.

Torres, P., Franjola, R., Pérez, J., Avad, S., Hermosilla, C., Flores, L., Riquelme, J., Salazar, S., Miranda, J. y Montefusco, A. 1995. Geohelmintiasis intestinales en el hombre y animales domésticos de sectores ribereños de la Cuenca del río Valdivia, Chile. Bol. Chil. Parasitol. 50: 57-66.         [ Links ]

Urdaneta, E. 1973. Parasitosis intestinales en el niño. Edit. Universidad Central de Venezuela, Caracas, 108 pp.         [ Links ]

Willcox, M. and Beckman, L. 1981. Haemoglobin variants, betathalasaenia and G-6 PD types in Liberia. Human. Hered. 31: 339-347.         [ Links ]

Woolf, B. 1955. On estimating the relation between blood groups and disease. Ann. Hum Genet. 19: 251-253.         [ Links ]