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Archivos de medicina veterinaria

versión impresa ISSN 0301-732X

Arch. med. vet. v.35 n.1 Valdivia ene. 2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0301-732X2003000100007 

Contenido de yodo en forrajes de predios lecheros de las
Regiones IX y X de Chile*

Iodine concentration in forages from dairy farms in the
IXth and Xth Regions of Chile

P. A. CONTRERAS, M.V., M. Phil1; A. CEBALLOS, M.V.Z., M.Sc.2*; R. MATAMOROS, M.V., M.Sc., Ph.D.2;
F. WITTWER, M.V., M.V.Sc.1
1Instituto de Ciencias Clínicas Veterinarias, Facultad de Ciencias Veterinarias. Universidad Austral de Chile, Valdivia, Chile.
2Escuela de Medicina Veterinaria, Universidad Católica de Temuco. Temuco, Chile.
* Dirección actual: Universidad de Caldas, Manizales, Colombia.

Aceptado: 09.12.2002.

* Proyectos: FONDECYT-Chile 199 0993 y DID-UACG S 98 18.

SUMMARY

Iodine (I) content of rations is a factor associated with the blood concentration of thyroxine (T4) and triiodothyronine (T3) in cattle. In herds from southern Chile, low blood concentrations of T4 in grazing dairy cows have been reported. The objective was to obtain information about the I content in forage samples from dairy farms in the IXth and Xth Regions of Chile. During 1999 forage samples were taken from 25 dairy farms located in both Regions. The I concentration was analysed by a kinetic-colorimetric method. Mean, standard deviation and ranges and the frequency of samples with values below 0.4 ppm on a dry matter basis (normal value) were obtained. The average of I concentration in the forage samples was 0.20±0.08 ppm. Forage with normal concentrations were not found. These results suggest an I deficiency in forage from southern Chile, and may be associated with low blood concentrations of T4 in grazing dairy cows.

Palabras claves: bovinos, minerales, forrajes, yodo.
Key words: dairy cattle, minerals, forage, iodine.

INTRODUCCION

Los trastornos nutricionales de origen mineral ocupan un lugar importante dentro de los factores que limitan el rendimiento productivo del bovino, ya que los minerales traza u oligoelementos como cobre, cobalto, yodo, selenio y zinc, entre otros, se encuentran formando parte de la estructura de diferentes compuestos orgánicos como metaloenzimas y hormonas, necesarios para mantener en el organismo un funcionamiento óptimo (McDowell, 1992).

El yodo (I) participa, como única función conocida, en la formación de las hormonas producidas por la glándula tiroides, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Estas hormonas regulan el metabolismo de los carbohidratos, proteico y lipídico, la temperatura corporal, el crecimiento y desarrollo, la reproducción y la función muscular; además, controlan la tasa de oxidación celular (McDowell, 1992). Una deficiencia en la producción de hormonas tiroídeas inducirá una reducción en el intercambio de energía y en la liberación de calor corporal, es decir, se produce una disminución en el metabolismo basal del animal (Kaneko y col., 1997). Experimentalmente, se ha observado que la inducción de una deficiencia de I produce hiperplasia de la glándula tiroides en animales jóvenes, siendo el bocio el signo clínico más frecuentemente observado, sin alteraciones anatómicas en otros órganos (McCoy y col., 1997).

Las concentraciones sanguíneas de las hormonas T3 y T4 se han empleado como método para evaluar la actividad tiroídea en bovinos (McCoy y col., 1997; Tiirats, 1997; Contreras y col., 1999). En la vaca se han descrito variaciones en la concentración de estas hormonas dependiendo del estado productivo en el cual se encuentre el animal; así, se ha señalado que en el inicio de la lactancia la concentración de ambas hormonas es más baja que en otros períodos, indicando además que su concentración está influenciada por la alimentación que recibe la vaca (Tiirats, 1997).

En el sur de Chile se han estudiado los valores de las concentraciones sanguíneas para T3 y T4 en vacas lecheras, observándose una concentración promedio de T3 dentro del rango de referencia, mientras que la concentración de T4 estaba disminuida con respecto a lo reportado en la literatura; además, se indicó que la frecuencia de valores de T4 bajo el rango de referencia alcanza un 69% (Contreras y col., 1998; Contreras y col., 1999; Contreras y col., 2002).

En consideración a la observación de concentraciones de T4 bajo el rango de referencia y siendo la deficiencia en el consumo de yodo uno de los factores que puede estar influyendo, el objetivo de este estudio preliminar fue obtener información acerca de las concentraciones de yodo en los forrajes de algunos predios lecheros de las Regiones IX y X de Chile.

MATERIAL Y METODOS

En las Regiones IX y X de Chile, fueron seleccionados 25 predios de productores de leche, ubicados en las áreas agroecológicas de mayor importancia para la producción de leche en ambas regiones (figura 1); la selección se realizó considerando la ubicación de los predios, el nivel productivo promedio de los rebaños y la masa ganadera.

FIGURA 1. Mapas de las regiones IX y X de Chile, en las que se señala (•) el área de ubicación de los predios seleccionados para el estudio.
Maps of regions IX and X of Chile, showing the areas (•) where are located the dairy farms selected for the study.

 

Durante 1999 se obtuvieron muestras de forraje en las praderas destinadas a consumo de los animales en el período de otoño y primavera. En cada uno de los predios seleccionados, según el procedimiento definido por el laboratorio, se tomaron 20 submuestras de 200 g aproximadamente y con una altura de corte de 4-5 centímetros. Las submuestras, obtenidas al azar mediante recorrido en zig-zag de la pradera, evitando las cercanías a caminos, bebederos, cercos y fecas, fueron secadas en un horno a 56ºC por 24 horas, se molieron, mezclaron y posteriormente se envasaron 30 g en una bolsa plástica para su posterior análisis en el Laboratorio Hill de Nueva Zelanda, en donde la extracción y digestión de la materia orgánica se realizó mediante el método de doble álcali y la medición del yodo mediante la técnica de espectroscopía de plasma acoplado inductivamente con detector de masa (ICP-MS) (Moxon y Dixon, 1980; Fecher y col., 1998)

Los valores de I obtenidos en las muestras de forraje se analizaron mediante estadística descriptiva, estableciendo los estadígrafos promedio, desviación estándar (DE), coeficiente de variación (CV) y rango. Los valores obtenidos fueron comparados con los señalados por la literatura como referencia para el contenido de I en el forraje para bovinos mantenidos en pastoreo, se consideró una concentración en base materia seca (MS) del mineral inferior a 0.2 ppm como deficitaria, entre 0.2 y 0.4 ppm como marginal y superior a 0.4 ppm como adecuada (Grace, 1989; Mee y Rogers, 1996).

RESULTADOS Y DISCUSION

No se observaron concentraciones adecuadas de I en las muestras de forraje analizadas en ambas Regiones, siendo 0.20±0.08 ppm el promedio encontrado. Lo anterior indica que la concentración de I se encuentra en el límite inferior considerado como marginal (Grace, 1989; Mee y Rogers, 1996). No obstante, en las muestras de forraje obtenidas en la IX Región se encontró una tendencia (P=0.10) a presentar concentraciones de I inferiores a las observadas en las muestras obtenidas en la X Región (cuadro 1).

 

CUADRO 1. Promedio, DE y rango de la concentración de yodo en forrajes de predios lecheros de la IX y X Regiones, Chile.
Mean, SD and range of the content of iodine in forage samples from dairy farms located at IXth and Xth Regions, Chile.

Región
Yodo (ppm)
 
X ± DE
Rango
IX
(n=14 predios)
0.17 ± 0.02
0.07 - 0.29
X
(n=11 predios)
0.23 ± 0.03
0.11 - 0.40

 

En la IX Región se observó una mayor frecuencia (71%) de los predios con concentraciones de I en el forraje consideradas como deficitarias (<0.2 ppm), no encontrándose ninguna de las muestras con concentraciones adecuadas (figura 2). En la X Región, se observó un 46% de los predios con muestras de forrajes con valores de I considerados deficitarios y un 54% con valores marginales (figura 2).

 

FIGURA 2. Frecuencia de presentación de muestras de forrajes con una concentración de yodo deficitaria (< 0.2 ppm), marginal (0.2 – 0.4 ppm) y adecuada (> 0.4 ppm) en 25 predios lecheros de las Regiones IX y X, Chile.
Frecuency of forages samples with an iodine concentration (dry matter basis) classified as deficient (<0.2 ppm), marginal (0.2-0.4 ppm) and adequated (>0.4 ppm) in 25 dairy farms from IXth and Xth Regions, Chile.

 

Los valores obtenidos en este estudio revelan una deficiencia en el contenido de I en los forrajes de los predios de las Regiones IX y X de Chile, lo que coincide con los reportes hechos en otros países donde igualmente se han observado zonas con forrajes deficitarios en la concentración de este mineral para animales a pastoreo (Grace, 1989; McDowell, 1992; Mee y Rogers, 1996).

El requerimiento de I en los bovinos lecheros mantenidos en pastoreo varía según la edad y el estado productivo, alcanzando a satisfacerse el requerimiento en animales no lactantes cuando la concentración de este mineral en la ración es de 0.3 ppm base seca; durante la lactancia, la producción de leche impone un incremento en el requerimiento y la concentración en la ración debe elevarse hasta 0.5 ppm, considerándose que estas concentraciones son suficientes en ausencia de bociógenos en la dieta (Grace, 1989; McDowell, 1992; NRC, 2001). La presencia de bociógenos induce un incremento en la necesidad de I que puede llegar a ser hasta cuatro veces el requerimiento señalado (Grace, 1989; Grace, 1994; NRC, 2001).

La cantidad de I que se incorpora en las hormonas tiroídeas es variable y depende de la cantidad consumida en la ración; así, es esperable que frente a una disminución en el consumo, la glándula tiroides capte hasta un 30% del I ingerido para destinarlo a la síntesis hormonal (McDowell, 1992; NRC, 2001). Lo anterior se ha corroborado al no observarse una disminución significativa en la concentración de T4 en animales que consumen dietas bajas en I; no obstante, los mismos autores señalan que la disminución en la concentración de esta hormona se alcanzaría cuando el déficit en el consumo de I se mantiene por períodos prolongados y con dietas cuya concentración del mineral sea inferior a 0.1 ppm (McCoy y col., 1997).

En estudios realizados en vacas lecheras a pastoreo en el sur de Chile, se ha observado una concentración de T4 de 41±12 nmol/L, alcanzando una frecuencia del 69% de los individuos (n=110) con valores inferiores al mínimo de referencia (57 nmol/L); teniendo en consideración la concentración de T4 obtenida, estos autores sugieren que los valores observados corresponderían a un hipotiroidismo subclínico (Contreras y col., 1999). Igualmente, en otros estudios con vacas lecheras a pastoreo en la zona sur de Chile, se han observado valores bajos de T4 en el preparto, encontrándose una concentración promedio de 26±13 nmol/L (Contreras y col., 2002).

El I presente en los forrajes es la principal fuente del mineral para los animales mantenidos a pastoreo (Miller y col., 1975; McDowell, 1992; NRC, 2001). Lo anterior, sugeriría que los valores bajos de T4 observados en bovinos mantenidos a pastoreo en el sur de Chile, estarían asociados a un escaso consumo de este mineral como producto de la baja concentración observada en los forrajes, lo que requiere la realización de estudios más detallados acerca de esta eventual asociación.

RESUMEN

El contenido de yodo (I) en la ración es un factor relacionado con la concentración sanguínea de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). En vacas lecheras a pastoreo en el sur de Chile, se han observado concentraciones bajas de T4. El objetivo de este estudio fue obtener información acerca de la concentración de I en forrajes de predios lecheros de las Regiones IX y X de Chile. En 1999 se obtuvieron muestras de forraje en 25 predios de ambas Regiones, la concentración de I se determinó mediante un método colorimétrico cinético. Se obtuvo el promedio, desviación estándar y rango para los valores observados y la frecuencia de valores bajo el contenido considerado adecuado (> 0.4 ppm). La concentración de I observada fue 0.20±0.08 ppm, no encontrándose forrajes con valores adecuados. Los valores obtenidos en este estudio revelan una deficiencia en el contenido de I en los forrajes de los predios de las Regiones IX y X de Chile, sugiriendo que los valores bajos de T4 observados, estarían asociados a un escaso consumo de este mineral.

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