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Archivos de medicina veterinaria

versión impresa ISSN 0301-732X

Arch. med. vet. v.31 n.2 Valdivia  1999

http://dx.doi.org/10.4067/S0301-732X1999000200008 

Hallazgo de Ehrlichia canis en Chile, informe preliminar

Ehrlichia canis in Chile; preliminary report

J. LÓPEZ,1 M.V.; A. CASTILLO,1 M.V; M. MUÑOZ,1 M.V; S. HILDEBRANDT,1,2 M.V.

1 Clínica Veterinaria San Agustín, Santiago, Chile. 2 Servicio Nacional de Pesca, Santiago, Chile.

SUMMARY

The first case of canine ehrlichiosis detected in Chile is described. It is caused by the rickettsia Ehrlichia canis and carried by the vektor Rhipicephalus sanguineus. The clinical diagnosis was confirmed in Germany using the Immunofluorescent Antibody Test (IFA).

Palabras claves: Ehrlichia canis, ehrlichiosis, trombocitopenia, perro, garrapata.

Key words: Ehrlichia canis, ehrlichiosis, thrombocytopenia, dog, tick.

INTRODUCCION

La Ehrlichiosis Canina o Pancitopenia Tropical Canina es una enfermedad infecciosa, cuyo principal agente causal es una rickettsia llamada Ehrlichia canis (Hoskins, 1991; Ristic y Holland, 1992).

Esta corresponde a un microorganismo pleomórfico, cocoide gram negativo, aeróbico que no crece en medios bacteriológicos esándar. Se caracterizan por la sobrevivencia intracelular obligada tanto en el huésped vertebrado como en el vector invertebrado.

Ehrlichia canis se multiplica en células mononucleares circulantes, las células infectadas son transportadas vía sanguínea a otros órganos, especialmente pulmones, riñones y meninges. Las células infectadas se adhieren al endotelio vascular, produciendo una vasculitis y una infección en el tejido subendotelial. La trombocitopenia que se observa en los animales infectados se debería a un mayor consumo, secuestro y destrucción de plaquetas. La anemia que se observa en algunos casos se debería a una supresión en la producción de eritrocitos y mayor destrucción de éstos, siendo el número de leucocitos variables (Breitschwerdt y col., 1987).

Existen otras especies de Ehrlichia, que pueden infectar a los perros. como, E. platys, E. equi, E. ewingii, y E. chaffeensis, esta última considerada como agente principal de la Ehrlichiosis monocítica humana (Breitschwerdt y col., 1998). Según algunos autores la infección por los agentes anteriormente nombrados, producirían manifestaciones clínicas más benignas en comparación a las que produce Ehrlichia canis (Codner y Farris-Smith, 1989).

La enfermedad es transmitida por la garrapata café del perro, Rhipicephalus sanguineus y también mediante transfusiones sanguíneas de un perro afectado a otro susceptible (Ristic y Holland, 1992).

Desde el punto de vista clínico, la Ehrlichiosis canina se manifiesta en forma aguda, subaguda y crónica (Kuehn y Gaunt, 1985; Codner y Farris-Smith, 1989).

Los signos clínicos observados en la fase aguda no son específicos y consisten en depresión, anorexia, fiebre, pérdida de peso, descargas oculares y nasales, disnea, tos, linfoadenopatía y edema de extremidades o escroto. Estos síntomas son transitorios y pueden remitir sin tratamiento en una a dos semanas. Trombocitopenia y leucopenia puede observarse en el hemograma, lo que explica la aparición de hemorragias en algunos casos (Woody y Hoskins, 1991; Breitschwerdt, 1997).

La forma crónica se caracteriza por pérdida progresiva de peso, anorexia, mucosas pálidas, hemorragias de retina, mucosas y piel. La epistaxis se observa hasta en un 50% de los casos en esta fase y es considerada como distintivo de la enfermedad. También pueden observarse signos neurológicos consistentes con meningoencefalitis (Beaufils, 1997).

El diagnóstico de esta enfermedad, en una primera etapa, se realiza en base a la sintomatología clínica y al cuadro hematológico, el que consiste en: pancitopenia, anemia aplástica y trombocitopenia; ésta última es considerada como la alteración más consistente en la infección por E. canis (Kuehn y Gaunt, 1985). El examen serológico mediante Inmunofluorescencia Indirecta (IFAT) constituye el método de elección para el diagnóstico de Ehrlichiosis canina (Cadman y col., 1994). Por último, esá el diagnóstico citológico que se realiza por la observación de la mórula de E. canis en los monocitos (Elías, 1991).

Para el tratamiento de esta enfermedad se recomienda la administración de tetraciclina u oxitetraciclina y en el caso de infecciones crónicas con evidencia de falla renal, la doxiciclina (Hoskins, 1991). Oxitetraciclina por vía oral en dosis de 33 mg/kg tres veces por día durante 2 - 4 semanas, dependiendo del caso en particular, más administración de tratamiento de sostén (transfusión sanguínea, electrolitos, vitaminas) de acuerdo a la necesidad (Ristic y Holland, 1992). Doxiciclina en dosis de 10 mg/kg/día por un mes en casos agudos (Beaufils, 1997) y en casos crónicos por dos meses (Woody y Hoskins, 1991) o más (Greene, 1995).

La única medida terapeútica disponible para la prevención de la ehrlichiosis canina es la administración de una dosis baja continua de tetraciclina (6.6 mg/kg/día). Esto sería altamente efectivo para los perros que se trasladan a áreas enzoóticas. El uso continuo de garrapaticidas comúnmente disponibles para el control de las infestaciones por garrapatas es altamente recomendable. Por otra parte, estudios preliminares sugieren la posibilidad de inducir un cierto grado de inmunidad vaccinal (Ristic y Holland, 1992).

DESCRIPCION Y DISCUSION DEL CASO CLINICO

El día 15 de octubre de 1998 concurrió a nuestra clínica, ubicada en el límite de las comunas de La Florida y Puente Alto, un canino de raza Cocker Spaniel que presentaba decaimiento, inapetencia y dificultad respiratoria desde hacía dos días y con antecedentes de infestación con garrapatas. Al examen clínico, presentaba fiebre alta (41ºC), estertores pulmonares, petequias y equimosis en piel y mucosas. A raíz de estos síntomas se sospechó de un cuadro trombocitopénico inespecífico y se realizó un hemograma, el cual confirmó el bajo número de plaquetas (4000/ml), siendo ésta la única alteración en el hemograma. Producto de este resultado se practicó una transfusión sanguínea y se le administraron corticoides. El paciente falleció al día siguiente, debido a una hemorragia pulmonar.

Tomando en cuenta que ya se habían atendido otros casos con similares signos clínicos, se decidió enviar muestras de sangre de este paciente a un laboratorio especializado en el extranjero, donde se efectúa el test de inmunofluorescencia indirecta que es la prueba diagnóstica de elección para esta enfermedad (Stockhom y col., 1992), ya que la detección microscópica de este microorganismo en frotis sanguíneos teñidos se considera muy difícil si no imposible (Ristic y Holland, 1992).

Además en el laboratorio se midieron títulos de anticuerpos contra Babesia canis, debido a que este protozoo sanguíneo, que también es transmitido por la garrapata, puede producir síntomas similares a la Ehrlichiosis canina e incluso se han descrito infecciones mixtas (Breitschwerdt y col., 1998).

La prueba de Inmunofluorescencia Indirecta, entregó títulos de anticuerpos de 1:80 para Ehrlichia canis, lo cual confirmó el diagnóstico clínico de Ehrlichiosis canina. No se encontraron anticuerpos contra Babesia canis.

Los títulos de anticuerpos, se cuentan doble: 1:10, 1:20, 1:40, 1:80, 1:160 y así sucesivamente. Un título alto puede ser causado por exposición repetida a la enfermedad, a un gran número de ehrlichias en la sangre o a una mejor respuesta del sistema inmune del perro que responde con mayor producción de anticuerpos. El test puede ser negativo en la primera fase de la enfermedad, aún habiendo signos clínicos o también en los últimos períodos de la fase crónica, cuando el sistema inmune ya no responde. Títulos menores a 1:40 se consideran negativos (exposición mínima) y títulos sobre 1:80 se consideran como una infección activa. El tratamiento o la recuperación del paciente no garantiza un IFAT negativo, por lo que no debe considerarse como dador de sangre.

Se recomienda hacer tratamiento rápido y agresivo a todos los perros que den positivo al test de inmunofluorescencia indirecta, no importando el título de anticuerpos.

En vista de que en nuestro país no se cuenta con laboratorios que realicen IFAT, es importante considerar la Ehrlichiosis canina como alternativa diagnóstica en todos aquellos pacientes que presenten trombocitopenia en el hemograma, tengan antecedentes de infestación por garrapatas o presenten el cuadro en primavera - verano, que son las estaciones del año cuando esá presente el vector. Por otra parte, es importante tener presente que existen otros casos comunes de trombocitopenia en la práctica clínica, como por ejemplo, la intoxicación estrogénica producto de la aplicación de sobredosis de estrógenos en la perra con el objeto de interrumpir la gestación (Thibaut, 1989), práctica muy difundida en nuestro medio. Se debe además considerar babesiosis, distemper, hepatitis infecciosa viral canina y leptospirosis como diagnósticos diferenciales.

Hemos creído necesario dar a conocer el hallazgo de este agente infeccioso en nuestro país, que es de suma relevancia en el ejercicio profesional de la medicina de especies menores y humana, ya que se trataría de un agente zoonótico, por lo que nos parece conveniente iniciar estudios sistemáticos de la epidemiología de esta enfermedad en la población canina y su posible relación en patologías humanas.

RESUMEN

Se describe el primer caso de Ehrlichiosis canina detectado en Chile, causado por la rickettsia Ehrlichia canis y transmitida por el vector Rhipicephalus sanguineus. El diagnóstico clínico fue confirmado en Alemania por Inmunofluorescencia Indirecta (IFAT).

AGRADECIMIENTOS

Queremos expresar nuestro reconocimiento al Dr. Rainer Gothe, por su valiosa contribución en el análisis de las muestras en su Institut für Vergleichende Tropenmedizin und Parasitologie, de Ludwig Maximilians Universität en München, Alemania.

Aceptado: 03.08.99.

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