SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.30 número90Michael Dear, Eric Schockman y Greg Hise (eds.) (1996) Rethinking Los Angeles. London: Sage. Allen Scott y Edward Soja (eds.) (1996) The city: Los Angeles and Urban Theory at the end of the twentieth century. Berkeley: University of California Press. Michael Dear (ed.). (2002) From Chicago to L.A.: Making sense of urban theory. London: Sage.Mariana Fix (2001). Parceiros da exclusão. Dúas histórias de construção de uma "Nova Cidade" em São Paulo: Faria Lima e Água Espraiada. índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


EURE (Santiago)

versión impresa ISSN 0250-7161

EURE (Santiago) v.30 n.90 Santiago sep. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612004009000009 

 

Revista eure (Vol. XXX, No. 90), pp. 124-126, Santiago de Chile, septiembre 2004

RESEÑAS

Jordi Borja (2003).
La ciudad conquistada.
Madrid: Alianza Editorial.


¿Por qué hablar de "La ciudad conquistada"? En este libro, Borja plantea la necesidad de superar la visión negativa o pesimista sobre la ciudad caracterizada por la acumulación de problemas sociales, la segregación o el temor, y propone la urgencia de hacer ciudad entendida como la afirmación de una nueva ciudadanía activa, con derechos específicos, que mediante la reapropiación del espacio público establezca las bases de una nueva forma de vida urbana.

Así, "La ciudad conquistada" demuestra las posibilidades de refundar la ciudad sobre una ciudadanía activa que utiliza sus espacios públicos con el objetivo de construir una vida mejor. Desde esta perspectiva, el volumen avanza en la conversación de tres conceptos centrales: Ciudad, Espacio Público y Ciudadanía. Si bien el autor reconoce la dificultad que implica trabajar con conceptos que tienen definiciones diversas, contradictorias y en algunos casos sobrepuestas, explicita también que los tres están relacionados dialécticamente y que definen la vida que tenemos y que podemos tener.

De esta manera, en cada capítulo se despliega una propuesta teórica y práctica sobre estos conceptos, buscando vincularlos y explicitar su rol en el marco del proceso de globalización. De igual manera, el autor incluye breves notas temáticas desarrolladas por diversos especialistas que describen casos concretos, temas o problemas que se presentan en ciudades europeas y latinoamericanas

.La tesis subyacente es que ninguno de los conceptos puede existir independientemente, y que nuestra vida depende en buena medida de esta relación. En este sentido, la ciudadanía es rescatada desde su componente colectivo, ya que los derechos individuales únicamente no logran la conformación de la ciudad. En este sentido, el autor coincide con la propuesta de Arendt (1993), que considera la ciudadanía como un ejercicio que se sostiene desde la acción, y se ubica en la fundación misma de toda ciudad. Borja explicita que la ciudadanía se hace de forma cotidiana, por lo que el ciudadano se define por su rol activo, partícipe de la conflictividad urbana. Así, la vocación por la ciudadanía es un factor central en la conformación de la ciudad, por lo que la construcción de ésta se vincula también con la de lugares significantes para la vida de sus habitantes. En consecuencia, la ciudad puede ser entendida como mercado y como espacio público. Más aún, el autor propone que puede ser entendida como espacio político por excelencia, es decir, donde los ciudadanos expresan sus voluntades colectivas; por tanto, es un espacio marcado por la presencia de conflicto.

La ciudad no es necesariamente igual a la realidad territorial o funcional o a la imagen, muchas veces fragmentada, que de ella tienen sus habitantes. Si bien es una realidad determinada por el derecho, ella supone también momentos de ilegalidad o "alegalidad", por lo que se concluye que la ciudad es "estado formal de derecho y derecho real a la trasgresión". De esta manera, el autor enfatiza que la ciudad debe ser entendida como espacio público, es decir, como el lugar de la cohesión y de los intercambios. Se establece así una forma de aprehender el espacio público diferente a la tradicional visión legalista (lo que la planificación urbana establece como zona de uso público) o residual (entenderlo como el espacio que sobra en la ciudad), lo que significa que la construcción de toda ciudadanía ("hacer ciudad") depende de la apertura de un espacio donde se diriman los asuntos públicos: el espacio público. Por lo tanto, y en tanto espacio de los intercambios entre los ciudadanos, la posibilidad de construir ciudad se concreta, y desaparece el mito de la ciudad moribunda.

Pero la presencia de múltiples ciudades y ciudadanías complejizan la propuesta de construcción de la ciudad, toda vez que cada ciudad involucra tres ciudades (la oficial, la real y la ideal) y tres tipos de ciudadanos (quienes residen en ella, quienes trabajan y quienes la usan de forma intermitente). Además de estos elementos, la ciudad actual se caracteriza por la dificultad en percibirla, conocerla, y por ende entenderla. Este es el principal desafío urbano, ante el cual se propone la necesidad de "hacer más ciudad para más ciudadanos y más ciudadanos para más ciudad" (Carrión, 2003). Otro elemento central considerado es la definición de la ciudad como una oferta no sólo para sus ciudadanos, sino también para sus usuarios. Así, por ejemplo, Barcelona se presenta como un ejemplo de ciudad que ha utilizado el espacio público como carta de presentación en el debate del urbanismo actual. Esta experiencia parte de la definición de la ciudad como espacio público, considera la revalorización cultural, funcional y cívico-política del mismo y finalmente reconoce su capacidad transformadora.

Pero la ciudad en la actualidad se ve amenazada por un triple proceso negativo: disolución, fragmentación y privatización. Estos procesos se refuerzan mutuamente contribuyendo a la desaparición del espacio público, ya que acentúan la marginación y la desigualdad, disminuyendo al mismo tiempo la capacidad de gobernabilidad urbana y la integración ciudadana. Se formula, en consecuencia, la necesidad de superar una visión infraestructural sobre la ciudad y el espacio público, insertando una perspectiva participativa y cultural, toda vez que –en palabras del autor- "producir espacio público no es fabricar un equipamiento o un lugar especializado, sino crear paisaje urbano significante".Específicamente, el autor se centra en una de las principales problemáticas que erosionan la ciudadanía, la utilización del espacio público y por ende la construcción de ciudad: la inseguridad urbana. Si bien el conflicto es un elemento constitutivo de la ciudad, en actualidad la ciudad asume el rostro de inevitabilidad de la violencia, convirtiéndose en sinónimos, casi en palabras intercambiables (Reguillo-Cruz, 2002). Y este miedo a la ciudad se vincula especialmente con el uso del espacio público. En este proceso aparece la "agorafobia urbana", es decir, el temor a los espacios públicos, enfermedad que Borja define como "de clase", ya que refuerza un discurso segregador y negador de la ciudad. Se rescata en este marco el rol educador de la ciudad y de la escuela en la formación de ciudadanos activos, con diferencias marcadas por el género y la edad.

La propuesta de construcción de ciudad a través de ciudadanos activamente involucrados en la creación de la misma se ve también limitada por los desafíos de la ciudadanía en la globalización. En este sentido, el autor propone el desarrollo de derechos ciudadanos como el derecho a la vivienda y al lugar, al espacio público y la monumentalidad, a la belleza, a la identidad colectiva dentro de la ciudad, a la movilidad y la accesibilidad, a la centralidad y a la innovación política, entre otros, que ayuden a configurar una ciudadanía que reivindique el derecho a la ciudad.

Es así como Borja termina afirmando que "el derecho a la ciudad hoy es también el deber de transformar el mundo y el derecho de construir unos tiempos y unos espacios que hagan posible una vida más amable, cordial y justa para todos". Propuesta que se enraíza en los diversos elementos planteados a través de sus páginas, que tornan a este volumen en lectura obligada para aquellos que trabajan el tema de la ciudad desde una perspectiva multidimensional, en la búsqueda de recuperar una ciudad inclusiva y democrática.

Lucía Dammert1

Referencias bibliográficas

Arendt, H. (1993). La condición humana. Barcelona: Piados.        [ Links ]

Carrión, F. (2003). "Espacio público: Punto de partida para la alteridad". Quito: FLACSO- Ecuador (mimeo).        [ Links ]

Reguillo-Cruz, R. (2002). "¿Guerreros o ciudadanos? Violencia(s). Una cartografía de las interacciones ciudadanas". Moraña, M. (ed.), Espacio urbano, comunicación y violencia en América Latina. Pittsburgh, PA: Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.        [ Links ]

1 Socióloga, investigadora del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile. E-mail: luciad@terra.cl

 

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons