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Estudios filológicos

versão impressa ISSN 0071-1713

Estud. filol.  no.48 Valdivia nov. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0071-17132011000200010 

ESTUDIOS FILOLÓGICOS 48: 133-135, 2011

RESEÑAS

 

Contextos. Revista Crítica de Literatura. Año 1. N°1. 2010. Departamento de Literatura. Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 132 pp.

 

La revista Contextos, editada por el Departamento de Literatura, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, nace con la finalidad de difundir la investigación académica en el campo de la literatura latinoamericana, en el entendido del necesario "diálogo intercultural de nuestras plurales literaturas". Este número le hace un homenaje en la presentación de la revista al Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa.

La revista contiene siete artículos y un apartado con los datos de los autores. El primer artículo "De una visión indigenista a una visión andina en la obra de José María Arguedas" (11-28) de Manuel Larrú, se divide en tres partes; la primera es una revisión de los aportes de Tomás Escajadillo, principalmente sobre la evolución del indigenismo ortodoxo y la perspectiva analítica de "mayor/menor proximidad" para representar esa evolución. Esta última noción es discutida por Larrú y reemplazada luego por el término representación ("en su doble acepción de hablar por/hablar sobre"). Escajadillo plantea que el indigenismo requiere, más que un sentimiento reivindicativo y la superación romántica del mundo indio, la "suficiente proximidad del mundo recreado". Ejemplifica esta gradación con tres autores, López Albújar, Ciro Alegría y José María Arguedas. Los dos primeros se encontrarían situados en el indigenismo más ortodoxo, Arguedas, por el contrario, estaría en otro estadio de evolución del indigenismo, en el que habría una identificación del yo narrador con el ellos (los indios), un "mayor acercamiento al mundo total del habitante andino". Los otros dos apartados del artículo dan cuenta de ese tránsito en Arguedas de un autor indigenista a un sujeto indígena, lo que Larrú llama "tránsito liminar", proceso en que no sólo da voz (habla por) sino que habla y mira con voz indígena.

El segundo artículo "Manuel González Prada y el dilema de la lengua nacional" (29-47) de Dorian Espezúa Salmón, centra la reflexión en los modos de construir una lengua nacional. El artículo tiene dos partes; una de carácter general y otra centrada en la figura de Manuel González Prada. La primera (y quizás la más interesante) da cuenta de las distintas posibilidades y variables que se consideran en dicha construcción. Parte de la pregunta en qué lengua deben expresarse los escritores latinoamericanos. Para ello señala las distintas prácticas escriturales, desde la época de la Colonia, ejemplificado con el Inca Garcilaso y Guamán Poma de Ayala, pasando por el periodo de las independencias, en que estos proyectos fueron asumidos por los criollos y libertadores, entre ellos Manuel González Prada. Luego, a comienzos del XX por las vanguardias; y finalmente, por los narradores del regionalismo y la transculturación, donde la figura central es Arguedas, quien narra y se expresa en lengua mestiza, en quechuañol. Otra perspectiva propone cinco proyectos lingüísticos sobre el modo en que los escritores pueden expresarse, centrándose en el proyecto (al que adscribe MGP), que supone una independencia de la normatividad española y una diferenciación de las lenguas peninsulares, incorporando variaciones lingüísticas. La segunda parte del artículo se centra en la figura de MGP, intentando responder por qué el autor incorpora al indio en la reflexión sobre la nación peruana y no incorpora su idioma. Las paradojas de MGP las dilucida Espezúa aludiendo al origen criollo y a la tradición aristocrática de la que no puede desprenderse (ese habitus); ejemplifica con su propia obra literaria y con su carácter fundador de lo que Cornejo Polar denominó "el programa internacionalizador modernizante" (34). Postura que da cuenta de su pensamiento glotofágico y su colonialismo lingüístico.

El artículo "Lo real -ficticio en las industrias culturales de la era global" (49-60) de Susana Reisz, se detiene en el impacto, a través de las industrias culturales propugnadas por las nuevas tecnologías, de ciertas imágenes recurrentes que muestran hechos que se ubican en la difusa línea entre lo real y lo ficticio, pero que se dicen reales, o pseudo reales. Ellas, sin embargo, no son más que prismas de un entrevistador, productor o editor; o una "cierta realidad" o cierta facticidad, en el caso de los reality shows, en donde la impresión de realidad está dada, paradojalmente, por esta performance de la performance, en donde ya no encontramos actuación (por tanto ficción), sino impostura. En el ámbito escritural, esta pasión por lo real "en oposición a lo meramente posible", la encontramos en las numerosas autobiografías, memorias, relatos testimoniales y autoficción que, sin embargo, terminan siendo un producto real-ficticio, "controlado y escenificado".

El artículo "El infinito Perú en un manojo de relatos" (61-81) de Antonio González Montes, corresponde a la divulgación y difusión de una muestra de cuentos de tradición oral y escrita (recopilados, transcritos y traducidos de las lenguas vernáculas), considerando relatos de la costa, de la sierra y de la selva amazónica, que abarcan un breve lapso temporal (1980-1989). Este conjunto mínimo "ofrece, sin embargo, una visión de la diversidad y heterogeneidad que caracteriza a la sociedad peruana" (62). El corpus trabajado contempla seis relatos, uno para cada una de las tres grandes regiones que dividen transversalmente al país, en sus dos vertientes, oral y escrita.

"Otra modernidad vanguardista: las propuestas de Gamaliel Churata y Oswald de Andrade" (83-98) de Meritxell Hernando Marsal, es un interesante artículo que propone y permite la articulación de las nociones de indigenismo y vanguardia, vistos en dos autores, Churata y de Andrade. Para ello revisa la noción de modernidad ("conflictiva") vinculada a las vanguardias latinoamericanas, desde la discusión teórica de diversos autores, entre ellos Aníbal Quijano, de quien toma el concepto de colonialidad, para dar cuenta de las relaciones de poder que se establecen en América Latina. Según Quijano, el nacimiento de lo indio y lo moderno, en América, es simultáneo. Oswald de Andrade propuso en su Manifiesto Antropófago una revolución Caraíba mayor que la revolución francesa, que "configuró una geocultura imbricada con la ideología liberal". Ejemplifica el articulista con el caso de la India, con los estudios de Chakrabarty, quien critica el historicismo que caracteriza la ideología de progreso y que no atiende las corrientes "subterráneas de historias singulares y únicas". En el caso de Churata y de Andrade, la reivindicación que hacen de lo indígena, desde una postura letrada, está atravesada por la ambigüedad, desde la diferencia americana que promueven frente a la homogeneidad nacional que construyen.

EL artículo "Manchay Manchay: wanka contemporáneo. Representación de la violencia política en la poesía quechua" (99-112), de Gonzalo Espino Relucé, da cuenta de cómo, a través de la wanka (canto elegíaco), se representa el dolor, el despojo, por parte de los misti, que simbolizan la anticultura, la ciudad, la noche mala (cuya expresión más cruda es la guerra interna, la matanza y masacre indígena en 1981) que invade el ayllu, la comunidad. Mientras que para el runa, la noche buena es el momento en que actúan los dioses, y la actuación de los espíritus (wamani) permite, en kay pacha (el mundo terrenal, del presente) "la transformación de la naturaleza en cultura". Sin embargo, el sistema se rompe con la venida de los nuevos nakaq (seres míticos que invadían los ayllus), ahora militares y senderistas que pertenecen al mundo de la ciudad y que arrasan el espacio andino, "convirtiendo la comunidad en un lugar temible, poblado por el manchay, manchay" (101). El estudio va mostrando la violencia política; la muerte del Inca es ahora la muerte del runa, con distintos registros poéticos que van desde el cancionero popular quechua (ejemplifica con "Los 11 mártires"), a las canciones-poemas y la poesía escrita. Se detiene en esta última en la que revisa textos desde la década del 90 hasta la actualidad, posibilitando el wanka la representación de la ausencia o trastorno del espacio, "como una operación de sanamiento del ánima quechua" (104). Ilustra estos lamentos con textos y motivos recurrentes de los poetas Gloria Cáceres, Dida Aguirre, Víctor Tenorio García, Carlos Huamán y Ugo Carrillo.

El último artículo "Transculturación y afirmación de identidades en Cordillera negra" (113-127), de Mauro Mamani Macedo, es una lectura semiótica del texto de Oscar Colchado Lucio, considerando los procesos de transculturación y las batallas religiosas en Cordillera negra, entendido como un texto cultural; un texto de la memoria, reparador de recuerdos, una escritura contra el olvido. Este relato, ambientado en Ancash, muestra el sustrato de los movimientos y levantamientos campesinos del fines del XIX y "actúa como una memoria, con dispositivos que anclan con el pasado y lo actualizan" (121). La cordillera será el escenario de los espacios tensionales en que los protagonistas (sujetos humanos y divinos) "libran sus batallas simbólicas" (113). Y son, precisamente, estos espacios intersticiales los que permiten reformular las identidades que se promueven desde las dinámicas socioculturales de movimientos, adecuaciones, asimilaciones y negociaciones. El texto despliega dos sistemas culturales opuestos, el occidental (representado por Taita Mayo, santo patrón tutelar) y el de la cultura andina, con la figura del dios Wiracocha. Paralelo a estas batallas divinas se encuentra el relato de Tomás Nolasco, quien sufre un proceso de transculturación, con la transformación y el desplazamiento desde la adscripción y "adhesión a la religión occidental, a la religiosidad andina, hasta convertirse en la piedra que cura el mal del corazón" (114). Es ese el momento en el que comienza la historia, ya que es narrada por y desde esa huaca, ese espacio sagrado en el que se convirtió Nolasco. En el artículo el texto Cordillera negra dialoga con el suceso histórico y da cuenta de otras obras inspiradas en este hecho.

Este número de Contextos es un espacio abierto desde los propios intersticios académicos, que permiten la configuración del mundo andino. Más que una revista que contiene varios artículos, es un espacio interrelacionado, complementario, en el que, sin embargo, las diversas autorías responden a facturas y lugares de enunciación distintos.

Claudia Rodríguez M.
Universidad Austral de Chile
Instituto de Lingüística y Literatura
claudiar@uach.cl