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Estudios filológicos

versión impresa ISSN 0071-1713

Estud. filol.  n.42 Valdivia sep. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0071-17132007000100022 

 

ESTUDIOS FILOLOGICOS 42: 257-259, (2007)

Reseñas

 

Mercedes López-Baralt. 2005. Para decir al Otro. Literatura y antropología en nuestra América. Vervuert: Iberoamericana, 505 pp.

 

Este libro trata de modo expreso o alusivo distintos problemas de gran actualidad en las ciencias humanas hoy en día, tales como la interacción entre culturas, la ruptura de las fronteras entre tipos discursivos y disciplinas de la postmodernidad, la conexión entre mitos, temporalidad histórica y proyectos políticos y, sobre todo, los vínculos dialogísticos e intermediales entre un discurso artístico universalmente prestigiado, la literatura, y una disciplina social que reflexiona sobre su condición genérica y su lugar en el ámbito del conocimiento, la antropología.

Este libro no es teórico sino crítico; la perspectiva que le permite coordinar los variados temas que desarrolla es de carácter interdisciplinario, modalidad de difícil manejo por la necesidad de una actitud abierta a la fluencia y variedad de los conocimientos, de sus particularidades y puntos de contacto y transformación. Su autora posee estas características; se trata de la distinguida académica e investigadora literaria portorriqueña Mercedes López-Baralt, quien ha examinado la obra de una serie canonizada de escritores latinoamericanos y antropólogos europeos y estadounidenses vanguardistas.

La hipótesis desde la cual interpreta estas discursividades es coherente con la relación entre ambos discursos: López-Baralt propone que la traducción de culturas es una tradición literaria en nuestra América, presente como gesto fundacional en las crónicas de Indias y los mitos indígenas, discursos reescritos por la literatura del siglo pasado y convertidos con el tiempo en una tradición.

Los fundamentos considerados para formular su hipótesis son el concepto de crónica de Indias del novelista cubano Alejo Carpentier desarrollado principalmente en su ensayo “De lo real maravilloso americano”, donde afirma que la crónica de América es una crónica de lo real maravilloso; la ecuación de Georges Mounin que toda traducción siempre es una etnografía; la ambición de abolir fronteras y difuminar los límites entre géneros y movimientos, gesto característico de la postmodernidad, y las antropologías literaria y polifónica representadas por autores como Lévi-Strauss, Geertz, Turner y otros.

El libro está dividido en una Introducción, donde la autora plantea su marco teórico; diez capítulos en los que estudia aspectos claves de autores provenientes principalmente de dos sectores literario-culturales, las Antillas y los Andes, y dos momentos históricos, el colonial y el contemporáneo; las Conclusiones, y una extensa bibliografía selecta dividida en teoría literaria, teoría antropológica y referencias generales.

El capítulo primero está dedicado al estudio de la literatura como antropología, es decir, al acercamiento a la etnografía de vastos sectores del pensamiento metatextual de escritores y críticos, que tematizan principalmente el regreso a los orígenes: Alejo Carpentier, Carlos Fuentes, Severo Sarduy, Itamar Chiampi, Haroldo de Campos y José Lezama Lima; el capítulo termina con un acápite: en el principio era la diferencia. En el siguiente se analiza la situación inversa y complementaria, la antropología como literatura, también mediante el planteamiento de temas específicos en la obra de Lévi-Strauss, Clifford Geertz, Victor Turner, tales como la antropología como ciencia semiótica, la cultura como bosque de símbolos, la deconstrucción de la autoridad monolítica del etnógrafo. Los capítulos tercero y cuarto presentan a un autor hispanoamericano y a un antropólogo europeo para examinar los modos de salir de un campo disciplinario para tratar problemas de otro, a través de la comparación de una novela etnográfica de Carpentier con una etnografía poética de Lévi-Strauss, y de este último con Fray Ramón Pané en cuanto editor de los mitos taínos. El quinto está dedicado al primer mestizo, el Inca Garcilaso de la Vega, destacando la glosa como arte de contraconquista, el siguiente a Guamán Poma de Ayala que desarrolló una inesperada etnografía visual y luego a ambos autores como iniciadores del ciclo de Inkarri, completando el período colonial. El octavo presenta a los representantes contemporáneos de la traducción cultural mediante el viaje a la semilla, en el que se recuerda a Colón como creador de ficciones, a Pané leído por el poeta Juan Antonio Corretjer, Pablo Neruda y el mesianismo andino, Octavio Paz, Ernesto Cardenal nuevo profeta del Chilam Balam, el mito de Macondo y aspectos de la escritura de Scorza y Galeano. El siguiente destaca la obra de José María Arguedas, su condición múltiple y su indigenismo como camino de retorno a la arcadia original y el último destaca la africanía mítica en el negrismo de Luis Palés Matos.

En las Conclusiones, López-Baralt resalta que ha estudiado a un grupo de los mejores escritores del siglo XX para recuperar el gesto fundacional de la traducción de culturas que inaugura el camino literario de la América indígena; el obsesivo retorno a los orígenes que responde a la afirmación de una identidad colectiva; que esta literatura plurivalente intenta responder a la pregunta ¿qué somos?; que se afirma la heteroglosia que subyace en nuestras letras, rescata la tradición oral de voces indígenas y africanas y afirma nuestro mestizaje cultural, en el sentido martiano: como coexistencia de etnias más que de armonía o fusión que no evade las tensiones ni los conflictos; que el viaje a la semilla inserta la literatura del siglo XX en el pensamiento mítico; que en última instancia es un gesto profundamente descolonizador que convierte a los escritores en antropólogos al revés, que desdeñan la otredad exótica para mirarse en su propio contexto.

Entre los méritos de este libro sobresalen la relevancia reconocida a la literatura como visionaria de un aspecto central de América, su capacidad para buscar libremente en distintos ámbitos los problemas de que también se hacen cargo otras disciplinas humanas y servir de modelo de búsquedas más avanzadas. También su perspectiva globalizante que supera visiones reductoras por el punto de vista ideológico, teórico o disciplinario utilizado, aunque consiste básicamente en un análisis de fragmentos significativos de autores relevantes y haber destacado tendencias poco conocidas como la negritud.

No obstante, la mirada de López-Baralt está hecha desde el norte según una perspectiva espacial, desde las Antillas como ella misma lo reconoce, lo que le permite ver a determinados escritores pero desconocer a otros, como la visión femenina y universalista del mestizaje y la religiosidad cristiana y ecuménica de Gabriela Mistral o la plural voz ideológica, popular, musical, de Nicolás Guillén, cuya ausencia resulta inexplicable. Un proyecto de tanta amplitud y ambición cumplidas merecidamente no puede llenar todos los espacios ni visitar todas las fuentes, pero sin duda la presencia de otros autores podría haber aportado elementos valiosos para completar este panorama. Ella también mira desde el canon literario y antropológico, refiriéndose a escritores plenamente legitimados, hecho que da mayor confiabilidad y rotundidad a su hipótesis y a su corpus e incluso postular la existencia de una identidad colectiva, lo que pocos estudiosos actuales se atreven a aceptar, pero le impide abrir campos nuevos, reconocer voces distintas, contestatarias o marginales.

Finalmente, pienso que Mercedes López-Baralt podría ampliar diversos aspectos de su trabajo si incorporara la antropología poética y literaria que se está desarrollando en Chile, del cual existe ya un cuerpo más que suficiente de creación, doctrina, investigación y publicaciones. Ello proyectaría más lejos y mejor una investigación de tanta envergadura y solidez como es Para decir al Otro..., uno de los textos más apasionantes y sugerentes aparecidos en nuestra América en los últimos años.



Iván Carrasco M.

Universidad Austral de Chile,
Instituto de Lingüística y Literatura.
icarrasc@uach.cl