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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.140 no.6 Santiago jun. 2012

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872012000600002 

Rev Med Chile 2012; 140: 703-712

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

 

Rol de la cirugía mínimamente invasiva en la patología esofágica benigna: reporte de una serie de casos

Laparoscopic surgery for benign esophageal diseases

 

Italo Braghetto M., Owen Korn B., Gonzalo Cardemil H., Héctor Valladares H., Gonzalo Masia L., Carlos Mandiola B.

Departamento de Cirugía, Facultad de Medicina Hospital Clínico de la Universidad de Chile "Dr. José Joaquín Aguirre" Universidad de Chile, Chile.

Correspondencia a:


Background: Minimally invasive surgery has the advantage of a lower rate of complications and can be used for benign esophageal diseases. Aim: To report a single surgeon experience with laparoscopic surgery for benign esophageal diseases. Material and Methods: Prospective analysis of 421 patients (160 males) with benign esophageal disease, who were subjected to laparoscopic surgery by a single surgeon. Immediate mortality, surgical complications and long term results in terms of symptoms recurrence, were analyzed. Results: The underlying diagnoses of the operated patients were Barrett's esophagus or esophagitis in 257, hiatal hernia in 91, achalasia in 68 and esophageal diverticula in five. Surgery obtained successful results in 90% of patients with Barrett's esophagus. Among patients with hiatal hernia, there was a 12% rate of complications and a 30% recurrence, when a mesh was not used. Among patients with achalasia the recurrence rate was less than 5%. Conclusions: Laparoscopic surgery has a fair success rate in benign esophageal diseases, with a lower rate of complications.

Key words: Barrett's esophagus; Esophageal diseases; Laparoscopy.


En los últimos 15 años, la cirugía mínimamente invasiva ha mostrado grandes avances en la técnica quirúrgica y ha hecho posible la disminución de la morbimortalidad postoperatoria. Numerosos son los estudios que se han realizado en el seguimiento de patologías benignas susceptibles de ser abordadas por cirugía mínimamente invasiva, tales como enfermedad por reflujo gastroesofágico (RGE), hernia hiatal, divertículos esofágicos y acalasia, patologías que también en nuestro grupo de trabajo han sido tratadas con procedimientos mínimamente invasivos. Las indicaciones quirúrgicas para estas patologías están claramente establecidas en la literatura nacional e internacional y hemos seguido estrictamente estos protocolos1-3.

En este artículo, se analizan los resultados e indicaciones obtenidos por nuestro grupo en pacientes con patología esofágica benigna sometidos a diferentes técnicas quirúrgicas ya sea por vía laparoscópica o toracoscópica, y se comparan estos resultados con los resultados obtenidos en la era de la cirugía abierta publicados en la literatura internacional.

Material y Método

En este trabajo prospectivo se incluyeron un total de 421 pacientes consecutivos (160 hombres, 261 mujeres) con un promedio de edad de 49,8 años (rango entre 37 y 78 años) distribuidos de acuerdo a su patología esofágica y la técnica quirúrgica a la que fueron sometidos y que fueron operados exclusivamente por el autor (IB) del trabajo en los últimos 8 años. Todos estos pacientes se estudiaron de acuerdo a nuestro protocolo de estudio de la patología esofágica, lo que incluye endoscopia, biopsia, manometría, monitoreo de pH intraesofágico de 24 hrs y radiología baritada de acuerdo a los métodos previamente publicados4-6. Los procedimientos quirúrgicos empleados por el equipo quirúrgico se muestran en la Tabla.1, según las técnicas descritas ampliamente en publicaciones anteriores para cada una de las patologías incluidas en este estudio7-9. Sólo se excluyeron de esta serie laparoscópica aquellos pacientes que habían sido sometidos previamente a intervenciones quirúrgicas laparoscópicas o abiertas por la misma patología. Las técnicas quirúrgicas empleadas para el reflujo gastroesofágico han sido previamente descritas, empleándose la fundoplicatura calibrada en aquellos pacientes con esofagitis o con esófago de Barrett, Barrett corto7 en pacientes con esófago de Barrett extenso o complicados con úlceras o estenosis se efectuó la fundoplicatura asociada a una técnica de supresión ácida y derivación biliar consistente en vagotomía troncal o selectiva más antrectomía y gastroyeyunostomía en Y-de-Roux con el objeto de evitar reflujo ácido y biliar presente en estos enfermos10,11.


Tabla 1. Experiencia en patología esofágica no tumoral tratada con cirugía laparoscópica

Las hernias hiatales se clasifican de acuerdo al consenso internacional al respecto12, mientras que en tipo I, II, III y IV, con frecuencias de 90%, 4%, 5% y 1% respectivamente. La hernia hiatal de tipo I o por deslizamiento axial, es aquella en la cual existe un desplazamiento de la UGE hacia el interior del mediastino a través del hiato esofágico, con saco herniario. La hernia hiatal de tipo II o paraesofágica, es aquella en la cual existe una herniación del fondo gástrico hacia el interior del mediastino dentro de un saco herniario, manteniendo la posición correcta de la UGE intraabdominal. La hernia hiatal de tipo III, es una hernia mixta en la cual la UGE y una gran porción del estómago ha migrado hacia el interior del mediastino. Por último, la hernia hiatal de tipo IV, es aquella en la cual existe una gran hernia dentro del mediastino que contiene estómago, omento y a veces otras vísceras abdominales.

Se empleó el test de χ2 o test de de Fisher según los datos que se quisieran comparar. Se analizaron la morbimortalidad y los resultados alejados evaluados objetivamente: recurrencia de síntomas (pirosis o regurgitación, disfagia, dolor retro-esternal), hallazgos endoscópicos, mano-métricos o monitoreo de pH de 24 h anormal y radiológicos, de acuerdo al mismo protocolo preoperatorio y a la patología por la que fueron operados. La información de todos estos pacientes fue registrada en un base de datos (Excell) en la cual se registran todos los datos relacionados a diagnóstico, estudios endoscópicos, radiológicos, manométricos pre y postoperatorias, como también las complicaciones precoces y el seguimiento a largo plazo.

Resultados

En la Tabla.2 se presentan las complicaciones precoces postoperatorias clasificadas en mayores y menores, en los pacientes con diferentes diagnósticos y tratamientos quirúrgicos empleados, en lo que se destaca la mínima tasa de complicaciones mayores y prácticamente nula mortalidad.


Tabla 2. Complicaciones precoces post cirugía laparoscópica por patología esofágica benigna

1. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (RGE) y esófago de Barrett

Cirugía antirreflujo se efectuó en 185 pacientes con esofagitis grado A-B de la clasificación de Los Ángeles y sin esófago de Barrett. Éxito sintomático se observó sobre el 90% y una esofagitis persistente o recurrente en 15%, manometría anormal en 14% de los casos y el monitoreo de pH intraesofágico de 24 h mostró persistencia de reflujo ácido en 19,5%, lo que demuestra que muchos pacientes aun siendo asintomáticos presentan un esfínter hipotenso y reflujo ácido postoperatorio, siendo estos pacientes en su gran mayoría portadores de esófago de Barrett. Los pacientes con esófago de Barrett (n = 72) merecen un análisis aparte. Hay 3 grupos de pacientes, en 22 de ellos con esófago de Barrett corto (< de 3 cms de longitud) se efectúa calibración cardial y fundoplicatura, y en otros 28 con esófago de Barrett extenso o complicado (presencia de úlcera o estenosis), además de la fundoplicatura, se efectúa un procedimiento de supresión ácida y derivación biliar mediante vagotomía, antrectomía más gastroyeyunostomía en Y de Roux. Se incluye un tercer grupo de pacientes que teniendo esófago de Barrett presentan además obesidad mórbida. En estos pacientes se efectuó una gastrectomía casi total (95%) con gastroyeyunostomía en Y de Roux con la finalidad de tratar ambas patologías. Los pacientes con esófago de Barrett extenso o complicado operados con fundoplicatura clásica, presenta malos resultados con alta recurrencia de los síntomas de reflujo, esofagitis endoscópica, incompetencia del esfínter gastroesofágico y reflujo ácido postoperatorio anormal en comparación a los resultados postoperatorios de los pacientes sometidos a supresión ácida y derivación biliar adicionada a la fundoplicatura. Todos estos pacientes tienen más de 3 años de seguimiento (rango: 3-8 años) (Tabla.3).


Tabla 3. Falla sintomática y objetiva en pacientes con esofagitis sin Esófago de Barrett sometidos a fundoplicatura y pacientes con esofagitis y Barrett sometidos a diferentes procedimientos quirúrgicos por vía laparoscópica

2. Hernia hiatal (HH)

La indicación de cirugía en estos pacientes se debió a que todos ellos presentaban síntomas secundarios a reflujo gastroesofágico severo, síntomas respiratorios algunos de ellos con cuadros de broncoaspiración, neumonitis a repetición, síntomas cardiovasculares asociados al gran tamaño de su hernia, en general mayores de 5 cm en ocasiones con vólvulo gástrico con mal vaciamiento del estómago.

Se operaron 91 pacientes, 43 casos de hernia hiatal tipo I, 5 casos de tipo II, 28 casos de tipo III y 15 casos de tipo IV. Complicaciones postoperatorias ocurrieron en 11 pacientes (13,1%), siendo las más frecuentes derrame pleural en 3 pacientes, disfagia postoperatoria que necesitó dilatación en 4 pacientes, atonía gástrica transitoria en 2 pacientes, 1 paciente con hemoperitoneo y 1 paciente con hemorragia digestiva alta por úlcera gástrica. No hubo mortalidad postoperatoria en esta serie.

Las recidivas fueron evaluadas en función de un estudio radiológico pre y post operatorio. En total hubo 12 casos de recidiva entre los cuales se encontraba 3 casos de los 43 de hernia hiatal tipo I, 5 casos en pacientes con hernia hiatal tipo III y 4 casos de los 15 con hernia hiatal tipo IV. Los pacientes en los cuales se ha usado malla de refuerzo la recurrencia de la hernia es significativamente menor (Tablas.4 y 5).


Tabla 4. Experiencia en 91 pacientes con hernia hiatales operados por vía laparocópica. Tipo de hernia y recidiva postoperatoria


Tabla 5. Recurrencia según tipo de hernia con y sin malla de refuerzo

3. Acalasia esofágica

Del total de pacientes, en tres casos existieron complicaciones intraoperatorias por daño de la mucosa esofágica, siendo suturadas de inmediato en dos de ellos, con necesidad de conversión sólo en un caso. Se observó un caso de neumoperitoneo que se trató sólo con drenaje percutáneo y la estadía hospitalaria fue de 3 días (Tabla.2). En 15 de 68 (22%) pacientes se observó síntomas de RGE postoperatorio y en todos ellos se encontró reflujo ácido positivo, presentando uno de ellos signos de esofagitis erosiva al estudio endoscópico. Del total de pacientes operados, sólo en cinco de ellos (7,3%) se ha precisado de un tratamiento de dilatación endoscópica única dada la presencia de disfagia post quirúrgica, con resultados satisfactorios. Los resultados clínicos y funcionales de 68 pacientes controlados se muestran en la Tabla.6, confirmándose excelentes resultados en cuanto a normalización de la presión de reposo y de la relajación del esfínter esofágico inferior y disminución del diámetro del cuerpo esofágico al obtenerse mejoría del vaciamiento esofágico.


Tabla 6. Resultados manométricos en el tratamiento quirúrgico de la acalasia esofágica

4. Divertículos esofágicos

En nuestro grupo se trató 1 paciente portador de una fístula esófago-bronquial secundaria a un divertículo medio torácico abordado por vía transtorácica, resecando el divertículo y realizando sutura tanto del lado bronquial como del cuello esofágico del divertículo y 4 pacientes con divertículos epifrénicos, tratados con resección del divertículo y miotomía del esfínter esofágico inferior abordados por vía trans-hiatal (Figuras.1 y 2). Sólo hubo una complicación postoperatoria derivada de una pequeña fuga localizada de la línea de sutura que fue tratada medicamente (Tabla.2).


Figura 1. Visión endoscópica y radiológica del divertículo mediotorácico y fístula broncoesofágica.


Figura 2. Divertículo epifrénico y pieza resecada por vía laparoscópica transhiatal.

Discusión

1. Enfermedad por reflujo gastroesofágico y esófago de Barrett

Los procedimientos mínimamente invasivos en la cirugía antirreflujo son actualmente aceptados como gold standard para el tratamiento quirúrgico de pacientes con esofagitis por RGE, cuya indicación quirúrgica cumpla con los requisitos conocidos internacionalmente (Consenso Montreal)13. La fundoplicatura de Nissen, la fundoplicatura modificada de Nissen-Rosetti o la fundoplicatura parcial con las técnicas de Toupet o de Lind, han sido los procedimientos quirúrgicos más comúnmente utilizados6-9. En nuestra experiencia, la fundoplicatura calibrada más gastropexia posterior ha sido evaluada a corto y largo plazo, mostrando resultados equivalentes a los otros procedimientos con resultados alejados ampliamente aceptados en la literatura mundial14-16.

En pacientes con esófago de Barrett corto no complicado más de 75% de los pacientes presentan excelentes resultados sintomáticos. Sin embrago, en pacientes con EB extenso o complicado, con úlcera o estenosis sometidos a fundoplicatura de Nissen, la recurrencia es muy frecuente, siendo necesario medicación antirreflujo en un alto porcentaje de ellos, la recurrencia de reflujo ácido persistente es de 25% de los pacientes.

En una revisión de la literatura, se ha reportado que 2,5% de pacientes operados por RGE sin esofagitis (grupo control) deben ser sometidos a cirugía de revisión, en cambio 6,5% de los pacientes con esofagitis sin Barrett y 12% de los pacientes con EB debieron ser reoperados17-19.

De acuerdo a nuestra conducta18 de controlar tanto el reflujo ácido como biliar, factores importantes en la patogenia de la enfermedad, hemos operado 29 pacientes con EB extenso complicado, realizando una técnica antirreflujo gastroesofágico asociado con un procedimiento de supresión ácida y derivación duodenal (vagotomía + antrectomía + gastroyeyunostomía en Y de Roux) por vía laparoscópica, demostrando ser una técnica factible, sin mayores complicaciones, lo que actualmente está siendo aceptado en la literatura quirúrgica internacional20. En 21 pacientes con EB y obesidad asociada hemos efectuado una resección gástrica 95% con anastomosis gastroyeyunal en Y de Roux con un asa de 150-170 cm de largo (asa alimentaria) con excelentes resultados sintomáticos y desaparición de la esofagitis. Csendes y otras publicaciones recomiendan esta técnica para estos pacientes resolviendo el problema de su obesidad y de los síntomas derivados del RGE20-27. Sin embargo, este punto no está aún dilucido y existe gran controversia entre gastroenterólogos y cirujanos dedicados al tema. De acuerdo a recientes publicaciones tanto el tratamiento médico como la fundoplicatura pueden ser opciones recomendables para el control de la exposición al ácido del esófago distal, pero no mencionan técnicas de supresión ácida y derivación biliar para control de ambos componentes de reflujo28.

2. Hernias hiatales

La indicación quirúrgica de las hernias hiatales está dada por su gran asociación con enfermedad por RGE (cerca de 70%), y complicaciones, tales como vólvulo o incarceración del contenido con obstrucción, lo que puede traducirse como disfagia, vómitos, dolor re-troesternal, disnea o broncoaspiración. Cuando esto se asocia a hemorragia digestiva alta, se debe sospechar en isquemia, estragulación o perforación del órgano, que son complicaciones asociadas a una alta morbilidad y mortalidad29-40. La evidencia actual indica realizar el procedimiento antirreflujo, debido a que una gran mayoría de pacientes tienen enfermedad por RGE. Existe tendencia hacia el uso de malla en hernias de más de 5 cm de diámetro en base a que existe una mayor recurrencia de HH en los grupos de pacientes en que no se ha utilizado (19%) versus los grupos en que sí se ha utilizado (0-5%) (Tabla.7).


Tabla 7. Cirugía laparoscópica en hernia hiatal: revisión de 20 trabajos seleccionados

De la revisión de la literatura publicada entre los años 1995 y 2003 en un total de 764 pacientes operados, las complicaciones se desarrollaron en 18,1% (12-28%), síntomas postoperatorios persistieron en 13,3% (8-21%) y la recurrencia se desarrolló en el 11,9% (0-42%) de los casos. De los tres estudios que utilizaron malla (121 pacientes), sólo uno presentó 5% de recurrencias (Tabla.8)35-40.


Tabla 8. Complicaciones post operatorias en cirugía laparoscópica de las hernias hiatales: revisión de la literatura (n = 1.366 pacientes)

3. Acalasia esofágica

Diversos estudios han comparado la eficacia de las terapias médicas respecto a los resultados ofrecidos por las distintas técnicas quirúrgicas en el enfrenta-miento de esta enfermedad, con pobres resultados a largo plazo41-44. Es así como la cardiomiotomía anterior se ha convertido en el tratamiento de elección de la acalasia esofágica, al ser más efectiva en mejorar la disfagia, presentando mínimas tasas de complicaciones intraoperatorias y conversión, un menor tiempo de estadía intrahospitalaria y excelentes resultados a largo plazo con tasa de recurrencia de la enfermedad menos de 5%45-48.

La recurrencia de la enfermedad, hernias hiatales paraesofágicas o reflujo gastroesofágico asociado o no a esofagitis en el postoperatorio alejado varían entre 10 y 25% de frecuencia39-44. Se han reportado trabajos que consideran modificaciones a la técnica antes mencionada con el objeto de evitar o reducir las complicaciones ya descritas48.

4. Patología diverticular del esófago

La patología diverticular del esófago considera la existencia de divertículos de Zenker; divertículos medio torácicos y divertículos epifrénicos.

En los pacientes con divertículo de Zenker la diverticulectomía con miotomía cricofaríngea cuyos resultados ha exhibido tasas de resolución de los síntomas superior a 95%. Las complicaciones varían entre 10 y 30%, asociándose a una mortalidad mínima45-53. Los procedimientos endoscópicos presentan una tasa promedio de complicaciones de 5,5%, y una tasa de mortalidad promedio de 0,2%, con recurrencia de la sintomatología de 6,6% para el grupo de técnicas vía endoscópica49-57.

En cuanto a la enfermedad diverticular que compromete el tercio medio y distal del esófago, en general, para los divertículos medio torácicos la indicación quirúrgica corresponde a una diverticulectomía realizada por vía transtorácica. En el caso de los divertículos epifrénicos sintomáticos grandes (Figura.2) tienen indicación de una diverticulectomía transhiatal junto a una miotomía distal58,59.

Conclusión

En definitiva, las técnicas de cirugía mínimamente invasiva diseñadas para el abordaje de los diversos tipos de patologías que afectan al esófago, resultan por lo general altamente factibles observándose disminución de las complicaciones en comparación a la cirugía abierta, con iguales resultados a largo plazo (Tabla.9).


Tabla 9. Comparación resultados cirugía laparoscópica vs cirugía abierta en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile*

Es indudable, que para el adecuado uso de las distintas técnicas de cirugía mínimamente invasiva y la maximización de sus ventajas, es imprescindible un correcto estudio y selección de los pacientes, evaluando continuamente los resultados, siendo para ello mandatorio el mejoramiento continuo del entrenamiento y adquisición de destrezas, junto al desarrollo del mejor criterio clínico.

 

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Recibido el 23 de marzo de 2010, aceptado el 19 de enero de 2012.

Correspondencia:

Dr. Italo Braghetto M. Departamento de Cirugía Santos Dumont N° 999 Santiago, Chile. Teléfono: 56-2-9788334. Fax: 56-2-7370844. E-mail: ibraghet@redclinicauchile.cl