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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.138 n.6 Santiago jun. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872010000600011 

Rev Med Chile 2010; 138: 738-741

CASO CLÍNICO

 

Metástasis pancreáticas tardías secundarias a cáncer de células renales: Caso clínico

Pancreatic metastasis from renal cell carcinoma: A case report

 

TATIANA VUJCICa, JAVIER BRAHM1, ERWIN BUCKEL2, ÁLVARO IBARRA3, MARÍA TERESA VIAL3, MANUEL FERNÁNDEZ4

1Departamento de Gastroenterología. 2Departamento de Cirugía. 3Departamento de Anatomía Patológica. 4Departamento de Radiología. Clínica Las Condes. Santiago de Chile. aBecada de Medicina Interna, Universidad de los Andes.

Dirección para correspondencia


We report the case of a 60 year old woman with multiple pancreatic nodules found on abdominal computed tomography. Thirteen years earlier she had undergone a left nephrectomy for renal cell carcinoma. The patient underwent surgery with a preoperative diagnosis of multifocal metastatic or neuroendocrine tumor. At surgery, two metastatic nodules of renal cell carcinoma were found and excised. After four years of follow up there is no evidence of recurrence.

Key words: Carcinoma, renal cells; Neoplasm metastasis; Pancreatic neoplasms.


Las metástasis pancreáticas (MP) son poco comunes y difíciles de diferenciar de un tumor primario. Estas representan menos de 5% de las neoplasias pancreáticas1,2 y menos de 2% corresponden a metástasis solitarias3,4. Los tumores de pulmón, riñón, tracto gastrointestinal, mama y piel (melanoma) son los que más producen MP3,6,9. El carcinoma de células renales (CCR) representa 0,25% a 4% de éstos1-3,5.

La mayor parte de las MP son asintomáticas al momento del diagnóstico, y la lesión pancreática constituye en éstos casos un hallazgo incidental durante las autopsias o en la cirugía8,10,12.

Por otra parte, la experiencia que existe en resección de MP única es muy limitada9. La mayor parte de las publicaciones al respecto corresponden a comunicación de series de casos1,2,4,5,7,9,11,12. Hay también falta de información con respecto a la sobrevida luego de la resección y sus efectos en la calidad de vida1,2,5,7,9,12.

Presentamos un caso de MP tardía de un CCR y una revisión de la literatura relacionada.

Caso clínico

Mujer de 60 años, con antecedentes de hipernefroma izquierdo (sometida a una nefrectomía total el año 1991), hipotiroidea, dislipidémica, colecistectomizada, histerectomizada y con prótesis de cadera izquierda, en control habitual en Urología.

Fue derivada a gastroenterología en el año 2004, por hallazgo de varias imágenes nodulares pancreáticas en tomografía computada (TC). Dentro de los exámenes destacaban un perfil bioquímico, amilasa, lipasa y hemograma dentro de rangos normales y VHS de 42. Marcadores tumorales: antígeno carbohidrato (Ca 19-9) y antígeno carcinoembrionario (CEA) negativos.

Se continuó el estudio complementario con una colonoscopía, que mostró diverticulosis de colon descendente y pólipos en colon derecho (adenoma tubular con displasia moderada). Posteriormente se realizó una endosonografía que demostró duodeno y papila normales. Se observaron lesiones focales de páncreas con aspecto sugerente de tumor neuroendocrino, sin poder descartar una lesión secundaria a CCR. Se tomaron biopsias de la lesión, siendo el estudio histológico no concluyente. La resonancia magnética (RM) mostró en la secuencia T1-FF un área hipointensa a nivel del cuerpo pancreático, borde anterior, y otra similar ubicada hacia la cola, borde posterior (Figura 1). En la secuencia T1 con gadolinio, estas imágenes eran muy hiperintensas, lo que reflejaba su naturaleza hipervascular (Figura 2). Estos hallazgos permitieron plantear los diagnósticos de neoplasia neuroendocrina o metástasis hipervasculares, sin que existieran elementos imagenológicos para diferenciarlas. Se discute el caso clínico, y dada la sospecha de metástasis de CCR o tumor neuroendocrino, se realizó en marzo de 2005 una pancreatoduodenectomía subtotal más esplenectomía.

Figura 1. Resonancia magnética secuencia T1 F F. RM, T1-FF: En el páncreas (P) se observan dos imágenes bien delimitadas e hipointensas en relación al parénquima pancreático (flechas), que se ubican en el cuerpo y cola del páncreas respectivamente. (H) hígado, (B) bazo, (E) estómago.

Figura 2. Resonancia magnética secuencia T1. Gadolinio. Fase arterial. RM, T1. Gadolinio, fase arterial: las dos imágenes (flechas) del páncreas (P) se hacen marcadamente hiperintensas con el contraste, demostrando el carácter hipervascular de las lesiones.(H) hígado, (B) bazo, (E) estómago.

El estudio anatomopatológico confirmó los dos nódulos pancreáticos sólidos de 0,6 y de 0,7cm (Figura 3). La inmunohistoquímica mostró positividad intensa en células tumorales para el antígeno epitelial de membrana (EMA), PAN citoqueratina (Pan-CK) (Figura 4), CD-10 (Figura 5) y vimentina en aproximadamente en 70%, 90%, 60% y 100%.

Figura 3. anatomía patológica, tinción hematoxilinaeosina. Páncreas con metástasis de ccR, mitad superior (HE 100X).

Figura 4. inmunohistoquímica i. inmunohistoquímica para Pan citoqueratina (400X).

Figura 5. inmunohistoquímica ii. inmunohistoquímica para cD-10, (400X)

Evoluciona favorablemente en el post operatorio, con controles periódicos. TAC de abdomen en 2009 muestra la pancreatectomía distal, sin evidencias de recurrencia, y lo mismo se verificó caso clínico en TAC de abdomen en enero de 2010 y ecografía abdominal en abril de 2010.

Discusión

El CCR afecta a pacientes en la sexta década de la vida, siendo el páncreas un sitio poco común para las metástasis1,4,5,9. Una de las particularidades del CCR es lo tardío (metacrónico) que puede ser el intervalo entre la nefrectomía y las MP, en especial aquellos CCR bien diferenciados. Se describe en algunos reportes hasta 32 años de diferencia1,5,7,8,9,11,13. Nuestra paciente tuvo 13 años entre la nefrectomía y las M P. Por otra parte, existe evidencia que 25% de los pacientes con CCR puede tener un foco metastático al momento del diagnóstico (sincrónico)1,7.

Dentro de las otras neoplasias que producen metástasis en páncreas están pulmón, mama, colon, melanoma y tiroides. Datos publicados con respecto a la distribución de éstos se basan en los hallazgos incidentales durante autopsias o la cirugía1-5,8,10.

En una serie de autopsias, Adsay et al documentaron que los tumores que mas producirán MP eran los de pulmón (42%), seguido por los del tracto gastrointestinal (24,7%) y CCR (4%)10. Sin embargo, en reportes más recientes, se describe que los tumores encontrados durante la cirugía eran principalmente secundarios a CCR4. La vía de diseminación del CCR hacia el páncreas estaría dada tanto por ruta linfática, como por ruta venosa mediante shunts portorenales9,11.

Tiene gran importancia diferenciar entre metástasis y lesión primaria de páncreas, dadas las implicancias tanto en el manejo como en el pronóstico. La distinción entre ambas puede generar dificultad en el proceso diagnóstico, tal como se produjo en nuestra paciente, para lo cual existen elementos clínicos, imagenológicos, histológicos e inmunohistoquimícos, que ayudan al proceso diagnóstico8.

El diagnóstico de las MP constituye generalmente un hallazgo incidental durante el seguimiento del CCR ya que hasta 50% de los casos pueden ser asintomáticos. El resto se pueden presentar como baja de peso, ictericia obstructiva, dolor abdominal o sangrado gastrointestinal1-4,7-9,11.

Dentro del estudio imagenológico, existen elementos que también nos van a orientar al diagnóstico. La TC y la RM son las técnicas de elección para el estudio1,7-9,13. Lesiones multifocales son altamente sugerentes de enfermedad diseminada. Tumores altamente vascularizados son más representativos de tumores neuroendocrinos o metástasis, no existiendo elementos que permitan diferenciarlos desde el punto de vista imagenológico. En cambio el cáncer de páncreas característicamente es hipovascular 9,13.

Para lograr hacer la distinción, se deben buscar síntomas endocrinos en el interrogatorio dirigido. En nuestro caso, el principal diagnóstico diferencial dentro del estudio de imágenes fue un tumor de origen neuroendocrino, a pesar de que no existían elementos en la anamnesis que lo hicieran sospechar.

Cuando el diagnóstico permanece incierto, la biopsia (percutánea o endoscópica) mediante aspirado con aguja fina, sigue siendo el método de mayor rendimiento1,9,13. Sin embargo, existe un alto riesgo de sangrado durante el procedimiento dado su gran vasculatura, por lo cual en general no se indica y estos pacientes deben ir a cirugía8,9. La biopsia con aguja fina mediante endosonografía puede tener un menor riesgo y mayor rendimiento que la biopsia percutánea, dependiendo de la ubicación de la lesión1,8.

Con respecto a la inmunohistoquímica los marcadores EMA, PCK, CD-10 y vimentina característicos de CCR los que en nuestro caso fueron positivos8. Este estudio histológico fue consistente con metástasis de CCR.

La sobrevida de los pacientes con un CCR con metástasis es pobre sin resección, siendo alrededor de 10% a los 5 años. Por lo tanto, el tratamiento de elección en la MP por CCR es la resección radical, ya que ésta logra aumentar significativamente la sobrevida del paciente, describiéndose en algunos reportes, hasta de 70% en 5 años1,2,5,7-12.

Existen factores de buen pronóstico, previo a la resección: 1) diferencia de más de 10 años entre el CCR y la MP; 2) evidencia de lesión solitaria en estudio radiológico; 3) regresión espontánea de la MP; 4) evidencia de necrosis extensa del tejido; 5) tumor de crecimiento lento y asintomático8.

Nuestra paciente lleva hasta la fecha más de 4 años desde la pancreatectomía, sin evidencias de recidiva en último control de TC.

Otros tratamientos como la quimioterapia, radioterapia y la hormonoterapia, no son efectivos para el CCR ni para sus metástasis8. Nuevas técnicas han sido propuestas y aplicadas recientemente, como la ablación con radiofrecuencia percutánea guiada con TC. Sin embargo, hay pocos reportes para esta técnica6.

En conclusión, las MP son poco frecuentes, debiendo ser diferenciadas del tumor pancreático primario (especialmente de tipo neuroendocrino), ya que tiene implicancias en el manejo y pronóstico. Deben ser tratados en forma agresiva, ya que la resección quirúrgica con pancreatectomía, aumentaría significativamente la sobrevida de éstos pacientes.

 

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Recibido el 14 de septiembre de 2009, aceptado el 20 de abril de 2010.

Correspondencia a: Tatiana Vujcic Villarroel. Providencia 2653 oficina 707. Fono/Fax: 2321977. E-mail: t.vujcic@gmail.com