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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.3 Santiago mar. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002000300006 

 

Situación epidemiológica actual de
la triquinosis en Chile. 1991-2000

Hugo Schenone F, Andrea Olea N, Hugo Schenone C,
María del Carmen Contreras L, Rubén Mercado P,
Lea Sandoval S, Carlos Pavletic B.

Epidemiology of trichinosis in Chile
from 1991 to 2000

Correspondencia a: Dr. Hugo Schenone F, Suarez Mujica 2172, Ñuñoa. Santiago de Chile.

Background: Human and animal trichinosis has been recorded in Chile since the late XIX century and is irregularly distributed along the country. From high rates of infection in the early 1900, the frequency of this parasitosis in man has progressively decreased. Aim: To describe and discuss the epidemiological situation of trichinosis in Chile during the decade 1991 - 2000. Material and methods: Human infection was assessed using annual incidence and lethality reports provided by the Ministry of Health, periodic photostrichinoscopies in corpses of non selected individuals autopsied at the Medico Legal Service and periodic national serologic surveys. The advise of one of the authors in an epidemic that occurred in 1999 in the VIII Region was also used. Animal infection was assessed using the annual prevalence of infection in pigs slaughtered in abattoirs, furnished by the Ministry of Health. Results: A total of 631 clinical cases with 4 deaths (0.6%) was recorded. A decline in the incidence, from 0.7 x 100,000 in 1991 to 0.2 x 100,000 in 2000 was recorded. The higher frequency of the parasitosis was observed in the Metropolitan, VI, VIII and X regions. Although human trichinosis has been observed in all seasons, its frequency increases in close relation with the higher pork consumption in cold seasons (45.8% in winter and 37.5% in spring). There has been a decrease of infection rates in pigs from 0.17%o in 1991 to 0.04%o in 1998 - 2000. Conclusions: The incidence and prevalence of trichinosis shows a constant decline in Chile. Considering the geographical characteristics of Chile, it is possible that an undetermined number of pigs are home reared and butchered without veterinary control, constituting an important source of human trichinosis (Rev Méd Chile 2002; 130: 281-5).
(Key-words: Parasitic diseases; Parasitology; Public health; Trichinosis)

Recibido el 28 de septiembre, 2001. Aceptado en versión corregida el 26 de noviembre, 2001.
Unidad de Parasitología Norte, Facultad de Medicina, Universidad de Chile. Departamento de Epidemiología, División de Salud de las Personas, Ministerio de Salud, Chile. Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente, Ministerio de Salud. Departamento de Programas del Ambiente, División de Salud Ambiental, Ministerio de Salud

Chile, desde el punto de vista biogeográfico está dividido, de norte a sur, en cinco diferentes zonas: de los desiertos (árida), de las estepas (clima moderado), de los matorrales (cuatro estaciones diferentes), de los bosques (moderadamente fría, agrícola y ganadera) y austral (fría, húmeda y ovejera). La población total estimada es de 15.211.308 habitantes (85,4% urbana), distribuida en 13 regiones político-administrativas numeradas de la I hasta la XII más la Región Metropolitana, situada entre las regiones V y VI1-6.

La triquinosis continúa siendo un problema mundial de salud pública, agravado por la limitada experiencia que tiene una gran parte de los médicos7. En Estados Unidos la triquinosis se ha mostrado en progresiva disminución desde 1947. En el período 1971-1996 se han registrado 236 casos, siendo la carne de cerdo la causa en el 60% de los casos, la de oso en el 31% y el resto, la de otros animales tales como lobos marinos8,9. En España ha habido epidemias de triquinosis, también causadas por carne de cerdo y de oso10-12. Por su parte, un grupo de especialistas internacionales ha estado preocupado de estudiar y difundir recomendaciones sobre métodos de control de la Trichinella en animales domésticos y silvestres destinados al consumo humano13.

La infección del hombre y algunos animales por Trichinella spiralis ha sido registrada en Chile desde fines del siglo XIX2,3. De acuerdo a la información disponible en los últimos cinco decenios han ocurrido importantes epidemias de triquinosis en Antofagasta, Santiago y Temuco, las que han afectado a cerca de un centenar de personas, incluido un caso mortal4-6. Los principales fenómenos, sobre infección y enfermedad, producidos por T. spiralis observados en Chile en la década 1991-2000 son expuestos y analizados en el presente trabajo.

MATERIAL Y MÉTODOS

A. Infección humana. a) Incidencia anual y letalidad, registradas por el Ministerio de Salud de Chile14. b) Estudios fototriquinoscópicos de prevalencia en cadáveres no seleccionados de individuos autopsiados en el Servicio Médico Legal, el cual cubre aproximadamente el 40% del total de la población de Chile15. c) Encuestas serológicas periódicas (reacciones de precipitinas o de hemaglutinación indirecta) sobre la prevalencia de la infección triquinósica en individuos no seleccionados de más de 100 localidades distribuidas en las 13 regiones político-administrativas16. d) Asesoría de uno de los autores (H.S.F), solicitada por las autoridades de salud de la VIII Región, en octubre de 1999, frente a una epidemia de triquinosis que tuvo repercusión mundial, el cual junto a médicos locales participó en la atención de una treintena de pacientes.

B. Infección animal. a) Prevalencia anual en cerdos faenados en mataderos registrada por el Ministerio de Salud17. Los exámenes han consistido en la fototriquinoscopia de siete pequeños cortes de pilares del diafragma de cada animal. b) Estudio de la prevalencia de la infección en algunos mamíferos domésticos y sinantrópicos mediante fototriquinoscopia18.

RESULTADOS

En la década 1991-2000 se registró un total de 631 casos clínicos de triquinosis humana con 4 muertes (0,6%). La incidencia anual y letalidad más las correspondientes al decenio se presentan en la Tabla 1.

De los 631 casos, 324 (51,3%) eran del sexo masculino y 307 (48,7%) femenino. Las edades fueron: 114 (18,1%) de 0 a 14 años, 405 (64,2%) de 15 a 44 y 112 (17,7%) > 45.

Aunque la parasitosis se presenta en todas las estaciones del año, su frecuencia ha estado en estrecha relación con un mayor consumo de carne de cerdo en las épocas frías: 29 (4,6%) en verano, 97 (15,4%) en otoño, 259 (41,1%) en invierno y 246 (38,9%) en primavera.

Se ha considerado brote epidémico de triquinosis a todas aquellas situaciones en que 4 o más casos se presentan en forma simultánea o concomitante, siendo el más destacado el que tuvo lugar en la segunda quincena de septiembre de 1999 en la localidad de Pemuco (VIII Región) en el cual se registraron 34 casos.

La distribución regional de los 631 casos de triquinosis, varios de los cuales dieron lugar a brotes epidémicos, se resume en la Tabla 2.

De acuerdo con las zonas biogeográficas y con las regiones político-administrativas, la distribución de los 631 casos de triquinosis fue: 1 (0,2%) en la zona de los desiertos (I, II y III regiones), 46 (7,3%) en la de las estepas (IV y V regiones), 138 (21,9%) en la de los matorrales (regiones Metropolitana, VI y VII), 435 (68,9%) en la de los bosques (VIII, IX y X regiones) y 11 (1,7%) en la austral (XI y XII regiones). Los diagnósticos se basaron en el antecedente de ingestión de carne de cerdo insuficientemente cocida y en las manifestaciones clínicas. Las más frecuentes fueron: fiebre, edema palpebral, a veces extensivo a toda la cara y mialgias diversas, incluyendo las relacionadas con los movimientos oculares. La eosinofilia fue superior al 6% en el 96% de los casos y superó 4% en el 20% de los casos4,6,21.

Las tasas de prevalencia de infección humana por T. spiralis fueron 2,0% (1992) y 0,8% (1997) en estudios fototriquinoscópicos efectuados en sendos grupos de 500 cadáveres autopsiados en el Servicio Médico Legal, y de 1,5% en encuestas serológicas efectuadas entre 1983 y 1994, en las que se estudió en forma aleatoria a 13.110 personas de 138 localidades del país.

El total de cerdos faenados anualmente en mataderos de Chile y los correspondientes valores de infección por T. spiralis se muestran en la Tabla 3.

Algunos estudios sobre la prevalencia de la infección por T. spiralis, en los que se utilizó la fototriquinoscopia, en mamíferos domésticos y sinantrópicos dieron los siguientes resultados: 0,0, 0,0 y 1,7% de positividad en 279 perros callejeros, 35 gatos y 230 Rattus norvegicus (rata de alcantarillas) respectivamente18,19. El Trichinella Reference Center (T.R.C) ubicado en el Laboratorio de Parasitología del Instituto Superior de Sanidad de Roma (Italia) informó que mediante el empleo de PCR las larvas de Trichinella, procedentes de una de estas ratas, envíadas en noviembre de 1999, correspondian a T. spiralis, rearfirmando de este modo el rol sinantrópico de dichos roedores en el ciclo doméstico de la parasitosis.

DISCUSIÓN

En el período 1991-2000 la incidencia anual de triquinosis en Chile fue de 0,5 por 100.000 con una letalidad promedio de 0,6%, valores inferiores a los observados en el período 1961-1971, los cuales fueron de 1,4 por 100.000 y 2,2% respectivamente20. La distribución por sexo y edad se mantuvo en similares proporciones que en 1961-1971: mientras la primera fue prácticamente equivalente, la segunda continuó marcando un alto predominio en el grupo de edad comprendido entre los 15 y más de 45 años, con 64,2%, segmento etáreo en el cual tanto el apetito como la dentadura y los jugos digestivos funcionan con gran eficiencia20.

En el decenio estudiado la parasitosis fue más frecuente en las regiones VIII, IX y X. En estas se concentró el 68,9% de los casos, en contraste con lo que se había observado en el período 1961-1971 en el cual el 77,1% de los casos se presentó en áreas que corresponden en la actualidad a la Región Metropolitana (56,1%), VII Región (11,7%) y X Región (9,2%)20. Por otra parte, la triquinosis, que se presenta en cualquier época del año, lo hace de preferencia en los períodos fríos, en los cuales el consumo de carne de cerdo es mayor. Es así como en 1991-2000 el 80% de los casos se registró en invierno y primavera, situación muy similar a la vivida en 1961-197120.

En cuanto a las tasas de prevalencia, encontradas mediante fototriquinoscopia, en cadáveres no seleccionados autopsiados en el Servicio Médico Legal, fueron 2,0% en 1992 y 0,8% en 199715, inferiores a las de 2,4% y 3,4% observadas en 1966-1967 y 1972 respectivamente20. La prevalencia serológica obtenida en encuesta nacional16, concuerda con los resultados de los estudios fototriquinoscópicos en cadáveres.

Con respecto a la triquinosis porcina, en el período 1991-2000 en los mataderos del país se faenaron 22.094.345 cerdos diagnosticándose la parasitosis en 1.454 animales, lo que equivale a 0,07 por mil, proporción que disminuye a 0,040 por mil si se consideran solamente los últimos cinco años del referido período. Estos valores son muy inferiores a los encontrados en 1980-1989 en los que de 9.483.104 animales faenados se detectó la parasitosis en 4.242, lo que corresponde al 0,45 por mil18.

Los estudios de prevalencia de la infección en mamíferos domésticos y sinantrópicos, aunque resultaron negativos en perros y gatos, fueron positivos en R. norvegicus, evidenciándose de este modo que si las condiciones son favorables, las ratas pueden ser fuente de infección porcina, y por ende, de infección humana.

En conclusión, es posible afirmar que con el mejoramiento general de las condiciones de vida y del saneamiento ambiental en Chile, la incidencia y prevalencia de la triquinosis humana han mostrado una constante declinación, situación complementada positivamente por el progreso científico y tecnológico en la crianza y mantenimiento de cerdos, en los cuales la incidencia de la parasitosis ha presentado un progresivo descenso.

De todos modos, es necesario tener presente una realidad muy díficil de manejar, determinada por las accidentadas características geográficas de Chile, con distantes y dispersos grupos poblacionales, en los que un número indeterminado de cerdos es criado en las viviendas y faenado en los domicilios, sin control veterinario, constituyendo una eventual fuente de triquinosis humana, situación que se presentó en 1999 en la localidad de Pemuco (VIII Región), ya mencionada, donde el consumo de carne insuficientemente cocida de un cerdo, en forma de brochetas o fierritos, causó infección y enfermedad triquinósica a 34 personas; dicho porcino había sido criado en la apartada y pequeña localidad de Cerro El León, ubicada a unos 15 km al sur de Pemuco y a 60 km al sur de Chillán.

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