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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.129 n.8 Santiago ago. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872001000800002 

Hipovitaminosis D en mujeres
postmenopáusicas con masa ósea
baja en la Región Metropolitana

Vitamin D levels in postmenopausal
women with low bone mineral density

José A Rodríguez Portales

Correspondencia a: J Adolfo Rodríguez P. Casilla 114-D. Santiago, Chile.

Background: Low vitamin D levels are a risk factor for osteoporosis. In the Northern hemisphere, a high frequency of low vitamin D levels has been detected. The correction of this deficit is associated with a lower fracture risk. Aim: To measure serum vitamin D levels in postmenopausal women with low bone mineral density. Material and methods: 25-hydroxyvitamin D levels were measured in 40 postmenopausal women aged 50 to 74 years old, with a spine bone mineral density of less than 2 standard deviation of the values for young individuals. Serum calcium, phosphorus and calcium dietary intake were also measured. Results: Mean serum 25-hydroxyvitamin D levels were 32.2 ± 12.5 ng/ml. No correlation between vitamin D levels and other measured variables was observed. Using a cutoff value of 15 ng/ml, two women had low 25-hydroxyvitamin D levels. Conclusion: In this sample of postmenopausal women, vitamin D deficiency was infrequent (Rev Méd Chile 2001; 849-52).
(Key Words: Bone demineralization, pathologic Bone density; Menopause; Vitamin D deficiency)

Recibido el 8 de marzo, 2001. Aceptado en versión corregida el 30 de mayo, 2001.
Departamento de Endocrinología, Escuela de Medicina,
Pontificia Universidad Católica de Chile.

Los niveles plasmáticos de 25-hidroxivitamina D dependen de la síntesis de colecalciferol en la piel, del aporte dietético de ergo y colecalciferol, de su absorción intestinal, y de su hidroxilación hepática en posición 25. Las concentraciones plasmáticas de 25-hidroxivitamina D reflejan la situación de repleción o déficit de vitamina D del organismo mejor que las de 1,25-dihidroxivitamina D o calcitriol, que es la sustancia metabólicamente activa, debido a que ésta circula en concentraciones menores y tiene una vida media más corta. Se ha descrito que la capacidad para absorber vitamina D desde el tubo digestivo, y para formar calcitriol a partir de la 25-hidroxivitamina D disminuye con la edad.

Se ha encontrado déficit de vitamina D en hasta 57% de pacientes hospitalizados y en adultos mayores institucionalizados, tanto en Estados Unidos como en Europa1,2. Por otra parte, se ha comunicado que una medida relativamente simple como es la administración de calcio y vitamina D a adultos mayores, especialmente si son deficitarios de vitamina D, es eficaz para disminuir el riesgo de fractura de cadera en una proporción similar a la que se consigue con medicamentos más costosos como los bisfosfonatos3,4. Por ello es importante conocer la prevalencia del déficit de vitamina D en nuestra población de adultos mayores, y en particular en las mujeres postmenopáusicas.

En Chile se han comunicado los valores de 25-hidroxivitamina D medidos en un grupo de 27 hombres y 35 mujeres sanos entre 21 y 57 años, residentes en Santiago, en los cuales no se encontraron cambios estacionales5. En esta oportunidad se comunican los valores encontrados en una muestra de 40 mujeres postmenopáusicas, de la Región Metropolitana, con masa ósea baja en columna lumbar y sin patologías agregadas, ya que podrían representar al grupo que potencialmente se beneficiaría más con aportes de vitamina D.

MATERIAL Y MÉTODO

Estas mujeres fueron seleccionadas por su interés en participar en un estudio de osteoporosis. Su densidad ósea mineral medida por DEXA en columna lumbar con un densitómetro Lunar DPX era £ -2 desviaciones estándar del valor de adultos jóvenes. Todas estaban sanas por historia, examen físico, exámenes generales de laboratorio, no ingerían vitamina D, otros medicamentos osteoactivos ni anticonvulsivantes, vivían en Santiago o sus alrededores donde hacían una vida activa y no tenían restricciones dietéticas. Las características clínicas del grupo se muestran en la Tabla 1.


Después de haberse explicado el propósito del estudio y haber firmado un consentimiento informado aprobado por el Comité de Etica del Centro de Investigaciones Médicas de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a todas las participantes se les tomó una muestra de sangre en ayunas antes de iniciar cualquier tratamiento, en los meses de mayo y junio de 1991 para medir 25-hidroxivitamina D, calcio, fósforo, albúmina, fosfatasas alcalinas, y se evaluó la ingesta de calcio.

La 25-hidroxivitamina D se midió por radioinmunoanálisis con un kit de DiaSorin (Stillwater, MN, USA) en el Laboratorio Dra. Teresa Palma. El procedimiento consiste en una rápida extracción de 25 hidroxivitamina D y otros metabolitos hidroxilados del suero con acetonitrilo. Enseguida se procede al radioinmunoanálisis con un anticuerpo marcado con I-125. La muestra, anticuerpo y trazador se incuban a 20-25°C por 90 min, y luego se usa un complejo precipitador con segundo anticuerpo. El coeficiente de variación fue entre 8 y 12,6% intraensayo y entre 9 y 11% interensayo.

El calcio, fósforo, albúmina y fosfatasas alcalinas se midieron en un autoanalizador automático.

La ingesta de calcio se evaluó por medio de una encuesta de recordatorio de ingesta en la última semana, evaluando el contenido de calcio de los alimentos según la Tabla de Composición Química de Alimentos Chilenos6.

Los resultados se expresan como promedios ± desviación estándar. Las variables se correlacionaron usando el coeficiente de correlación de Pearson.

RESULTADOS

La 25-hidroxivitamina D medida en estas pacientes tuvo una distribución aproximadamente normal, con un promedio de 32,23 ng/mL, una mediana de 30 ng/mL, y una desviación estándar de 12,46 ng/mL. Los valores extremos fueron 14 ng/mL (2 pacientes, 5%) y 70 ng/mL (1 paciente, 2,5%). Cinco mujeres tuvieron valores superiores a 44 ng/mL (Figura 1).


Figura 1. Concentraciones plasmáticas de 25 hidroxivitamina D en 40 mujeres postmenopáusicas de la Región Metropolitana con masa ósea baja en columna lumbar. La línea horizontal representa el promedio.

La calcemia fue 9,38±0,08 mg/dL (rango: 8,3 a 10,5). La fosfatemia fue 3,55±0,48 mg/dL (rango: 2,3 a 4,6). La albúmina fue 3,86±0,18 g/L (rango: 3,5 a 4,5). El calcio corregido fue 9,49±0,49 mg/dL (rango: 8,46 a 10,64). Las fosfatasas alcalinas fueron 104,9±24,4 U/L (rango: 51 a 163). La ingesta de calcio fue de 750±311 mg/día (rango: 259-1509).

No hubo correlación significativa entre ninguna de las variables analizadas.

DISCUSIÓN

Los datos presentados muestran los niveles de 25-hidroxivitamina D en una muestra de mujeres chilenas de la Región Metropolitana, en buen estado de salud excepto por tener masa ósea baja en columna lumbar. Esta muestra representa a un grupo en riesgo de fracturas osteoporóticas, por lo cual resulta importante conocer su estado respecto a vitamina D, ya que la hipovitaminosis D es un factor adicional de riesgo de fractura7. No hemos encontrado otras publicaciones que informen sobre niveles de vitamina D en nuestra población de adultos mayores.

La definición de hipovitaminosis D en el adulto es controvertida. Los rangos de referencia provienen principalmente de población caucásica de Estados Unidos, con amplios rangos de edad que incluyen principalmente a jóvenes1 y consideran hipovitaminosis severa a valores de 25-hidroxivitamina D sérica inferiores a 8 ng/mL, y moderada, a valores de 8 a 15 ng/mL. Los estudios en adultos mayores no institucionalizados en el norte de Europa han encontrado hipovitaminosis D entre 9% y 43% de la población, usando un punto de corte de 15 ng/mL8-10.

En la muestra del presente trabajo no encontramos a nadie con hipovitaminosis severa, y a sólo 2 pacientes (5% de la muestra) con niveles que caerían en la definición de hipovitaminosis moderada (<15 ng/mL). Esto apoya observaciones extranjeras que encuentran que la exposición al sol parece ser de mayor importancia que la ingesta de vitamina D, ya que a pesar de ingerir alimentos enriquecidos con vitamina D, los niveles sanguíneos de 25-hidroxivitamina D son bajos si los sujetos están confinados a hospitales o casas de reposo sin exposición solar11-13.

El impacto de la hipovitaminosis D se manifiesta a través de elevación de los niveles de PTH. Varios trabajos han encontrado alzas de PTH cuando las concentraciones de 25-hidroxivitamina D son £15 ng/14-16. El segundo mejor marcador de hipovitaminosis D son las fosfatasas alcalinas óseas16.

Una limitación del presente trabajo es que no se midió PTH, de modo que no podemos determinar un punto de corte biológico para diagnosticar hipovitaminosis D en nuestra población. Sin embargo, debido a que las fosfatasas alcalinas totales estaban normales en las pacientes con niveles de 25-hidroxivitamina D más bajos, es probable que no haya habido un gran impacto de hipovitaminosis D en esta muestra.

En resumen, se presentan datos que permiten estimar que la frecuencia de hipovitaminosis D en mujeres postmenopáusicas con osteopenia u osteoporosis en la Región Metropolitana es baja, lo que debería ser confirmado posteriormente con estudios de prevalencia a fin de diseñar programas costo-efectivos de prevención y tratamiento de la osteoporosis.

REFERENCIAS

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