SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.128 número6Creencias, actitudes y conocimientos en educación sexualComposición genética de la población chilena: las comunidades urales de los valles de Elqui, Limarí y Choapa índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.128 n.6 Santiago jun. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872000000600003 

Incremento de la actividad
metaloproteinásica y de
sus inhibidores en el líquido
cefalorraquídeo, en pacientes
con paraparesia espástica tropical

Increased activity of matrix
metalloproteinases and their tissue
inhibitors in cerebrospinal fluid of
patients with HTLV-1 associated
tropical spastic paraparesis

 

María Antonieta Valenzuela P1, Lucía Collados B2,
Ana María Kettlun M3, Fabián González J2,
Luis Cartier R

 


Background: Proteolytic modifications of neuronal surfaces and the surrounding extracellular matrix are very important in neuronal development and regeneration. Increased activity of matrix metalloproteinases (MMPs) and their tissue inhibitors, due to secretion by macrophages and lymphocytes, occur in inflammatory processes that disrupt the blood brain barrier. However, neurons and microglia can also secrete these enzymes. Aim: To identify the type of MMP present in the cerebrospinal fluid (CSF) and changes in the expression of tissue inhibitors of metalloproteinases (TIMPs) in patients with HTLV-1 associated tropical spastic paraparesis. Patients and methods: CSF samples from 12 patients with HTLV-1 associated tropical spastic paraparesis and 12 healthy controls were obtained by an atraumatic lumbar puncture. The presence of MMPs was measured by zymography and the relative amounts of TIMPs were measured by immunowestern blot. Results: In the CSF of both controls and patients, a similar gelatinolytic band corresponding to proMMP-2 (latent form) was observed. In 83.3% of patients with HTLV 1 associated tropical spastic paraparesis, the MMP-9 was also present. TIMP-1, TIMP-2 and TIMP-3 were elevated 2.24 ± 0.72, 3.85 ± 1.38 and 5.89 ± 3.4 fold, respectively, in the CSF of patients as compared to controls. Conclusions: Patients with HTLV-1 associated tropical spastic paraparesis have elevated activity of MMP-9 and levels of TIMPs in the CSF, when compared to healthy controls. (Rev Méd Chile 2000; 128: 585-92).
(Key-words: Cerebrospinal fluid; Metalloproteinases; Tropical spastic paraparesis)

Recibido el 15 de noviembre, 1999. Aceptado en versión corregida el 21 de marzo, 2000.
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, Facultad de Ciencias Químicas y
Farmacéuticas. Departamento de Ciencias Neurológicas, Facultad de Medicina. Universidad
de Chile.
1Químico Farmacéutico, PhD
2Bioquímico
3Bioquímico, PhD

Las metaloproteinasas de matriz extracelular (MMPs) o matricinas, son enzimas proteolíticas que actúan sobre las proteínas que componen la matriz extracelular (MEC): colágeno IV, laminina, proteoglicanos, fibronectina, elastina y glicoproteinas1 Las MMPs son enzimas dependientes de Ca2+ y Zn2+ y se secretan en forma latente, requiriendo de activación para actuar1. Se han descrito, al menos 23 miembros en la familia de las MMPs, la mayoría solubles, encontrándose sólo 5 de ellas ligadas a la membrana plasmática2. Estas enzimas son moduladas o inhibidas por las proteínas tisulares inhibitorias de las metaloproteinasas de matriz extracelular1 (TIMPs). Se reconocen 4 miembros de la familia de los TIMPs, que tienen especificidad frente a las distintas MMPs3.

Las MMPs participan normalmente en diversos procesos, incluyendo el equilibrio de la MEC del sistema nervioso central (SNC) indispensables en la mantención de las estructuras neuroaxonales, sujetas a diversas señales moleculares originadas en la laminina, en las proteínas de adhesión neuronal y en los proteoglicanos, entre otros4-5. La interacción entre la MEC y las neuronas, permite regular el crecimiento de los componentes del citoesqueleto, su relación con la membrana plasmática y con el espacio extracelular4. Las MMPs juegan un importante rol en el complejo astrocito-endotelio vascular que regula la barrera hematoencefálica (BHE), pudiendo modificar la disposición de los capilares6. Entre las MMPs que aparecen como significativas para el SNC se cuenta la MMP-2, MMP3, MMP-7 y MMP-9.

La generación de MMPs puede ser inducida por proteínas tisulares como el factor de crecimiento nervioso (NGF), citoquinas, algunos oncogenes, el péptido b-amiloide. También, se activan por agentes químicos (ésteres de forbol, lipopolisacárido), o físicos (shock térmico, luz W)2-3-7. Se han perfilado como agentes inhibitorios el ácido retinoico, los glucorticoides, y eventualmente los estrógenos, la progesterona y el TGF-b3-8-9. Por su parte, el TNF-a tiene un efecto doble, estimula la liberación de los TIMPs a baja concentración y la síntesis en altas concentraciones3. Por otra parte un exceso de MMPs es capaz de destruir el receptor de baja afinidad del NGF, provocando un bloqueo en la regeneración nerviosa10.

El aumento de MMPs y TIMPs en el SNC, se ha relacionado con la secreción de estas enzimas por macrófagos y linfocitos T generalmente en relación a procesos inflamatorios que han vulnerado la BHE. Sin embargo, los MMPs, son también secretadas por astrocitos, microglía y neuronas11-12.

En la paraparesia espástica tropical (PET) las MMPs y los TIMPs estarían relacionados con la degeneración axomielínica de los haces córticoespinales de la médula espinal, vinculados a la infección de los linfocitos T por el virus HTLV-I13. Las metaloproteinasas y sus inhibidores expresarían un desajuste que podría ser el origen de cambios en la MEC, que limitaría la regeneración tisular en la PET14. El estudio de estas enzimas en el LCR de pacientes con PET puede permitir acercarnos a la comprensión de fenómenos patogénicos, que causan la paraparesia espástica tropical.

MATERIAL Y MÉTODO

Material biológico. De la muestra de LCR para el estudio citoquímico de rutina se tomó 1 ml de líquido en 12 pacientes con PET, estudiados en el Hospital del Salvador, y 1 ml en 12 controles elegidos entre pacientes sometidas a anestesia raquídea por cesárea, miomectomía, quistectomía o histerectomía. Ninguna había recibido tratamiento con progesterona o estrógenos recientemente. Los pacientes con PET y los controles fueron informados de la utilización de la muestra de acuerdo a lo aprobado por el Comité de Ética del Hospital del Salvador. La PET se definió por el cuadro clínico, estudio radiológico, inmunológico y electrofisiológico, diferenciándolas de paraparesis compresivas (traumáticas, tumorales, por estrechez del canal raquídeo), inflamatorias (esclerosis múltiple, mielitis transversa, lúes), vasculares (infarto medular), degenerativas (paraparesia espástica familiar, esclerosis lateral primaria, esclerosis lateral amiotrófica), o tóxicas (latirismo y alcoholismo)15.

Determinaciones generales. La integridad de la barrera hematoencefálica se determinó midiendo la concentración de proteínas totales y albúmina humana por electroforesis capilar. Paralelamente, se hizo el estudio citológico del LCR. Se definió por serología la infección por HTLV-I en pacientes y controles y por PCR, la presencia del virus en los linfocitos de los pacientes16.

Actividad gelatinásica. La actividad proteolítica en el LCR (7,5 µl) se determinó mediante zimografía, utilizando geles de poliacrilamida al 7,5% en presencia de SDS y gelatina al 1%17. La presencia de MMP-2 y MMP-9 se determinó por la correspondiente masa molecular de la banda proteolítica visualizada al teñir la gelatina no digerida con azul de Coomassie. Las formas latentes de proMMP, tienen una masa molecular entre 8 y 10 kDa mayor que la forma activa o MMP.

Determinación de la presencia de TIMPs. Se efectuó por "immunowestern blot"18 usando anticuerpos policlonales contra los TIMPs, (Chemicom, a una dilución de 1:4.000), siendo revelados posteriormente mediante un segundo anticuerpo conjugado con peroxidasa (a una dilución 1:5.000) cuya presencia se detectó por quemiluminiscencia (según manual de Instrucciones de Pierce). La misma membrana de nitrocelulosa se hizo interactuar con los 3 anticuerpos ensayados luego de deshibridizar18. La cuantificación de las películas fotográficas, producto de revelado de los anticuerpos por quemiluminiscencia, se efectuó mediante el programa computacional "un-scan-it" expresando los datos en forma relativa a los controles. En cada uno de los geles utilizados se colocó la mitad de las muestras de pacientes con PET y la mitad de muestras de los controles. El valor de cada muestra en los pacientes se expresó comparándola con el promedio densitométrico de los 6 controles, en la misma placa fotográfica. El promedio de los controles utilizando anti-TIMP-1, anti-TlMP-2 y anti-TIMP-3 tuvo una dispersión de 14,4%, 15,4% y 15,7%, respectivamente.

RESULTADOS

Características de los pacientes: En la Tabla 1 se muestra la edad, sexo, tiempo de evolución de la PET (enfermedad caracterizada por un síndrome piramidal bilateral ya definido con anterioridad15) y las determinaciones hechas en el LCR respecto a células y seroalbúmina (HSA). Todos los pacientes eran serológicamente positivos para HTLV-I. Los controles eran seronegativos para HTLV-I y corresponden a mujeres neurológicamente sanas, con un promedio de edad de 34 años (Tabla 1).

Actividad gelatinásica. Las zimografías de las muestras provenientes de los 12 controles y de los 12 pacientes con PET (Figura 1A y Figura 1B) indican la presencia de la MMP-2 (gelatinasa A), la que se encuentra principalmente en su forma latente expresada en la masa molecular de 70 kDa como proMMP-2, y en una menor proporción la forma activa (8 kDa menor). Sólo en uno de los controles estudiados (Figura 1B, control 9c) se observa más intensa las actividades proteolíticas comparado con los otros casos controles.

FIGURA 1. Determinación de la actividad gelatinolítica mediante zimografía de LCR en geles con gelatina. En todos los carriles se colocó 10 µl de LCR mezclado con amortiguador de carga.
Gel A: Pacientes N°s. 1 al 6 y controles 1c al 6c.
Gel B: Pacientes N°s. 7 al 12 y controles 7c al 12c.

La MMP-9 (gelatinasa B) en el LCR de los controles prácticamente no se visualiza. En la mayoría de las PET se observa en forma intensa la actividad proMMP-9 (deducido por el peso molecular). Estas son intensas en siete pacientes (1,2,3,4,6,7 y 8), menos intensas en otros tres pacientes (5,9 y 10), y prácticamente ausente en dos (11 y 12). Sólo en 5 de los 12 pacientes con PET también se pudo apreciar en forma muy destacada la MMP-9 activa (10 kDa menor), casos (2,3,6,7 y 8). En otros 5 casos esta banda gelatinolítica es tenue y en dos no se detecta. Esto implica que en el 58,3% de las PET se encuentra una alta expresión de la MMP-9, en 25% su presencia es menor y sólo en el 16,7% se encuentra prácticamente ausente. En esta serie el aumento de la MMP-9 no se vincula particularmente a pleocitosis del LCR, ni a cambios de la barrera hematoencefálica. Además es independiente del tiempo de evolución de la enfermedad. (Tablas 1 y 2).

Tabla 1. Características demográficas y del LCR en 12 pacientes con PET y 12 controles

  Pacientes      
n Edad (años) Sexo Años de Evolución
Células/ml en LCR
HSA mg/ml

1 64 M 6   5 0,42
2 48 F 2 3 8 0,30
3 71 F 8 8 0 0,39
4 49 F 4 1 3 0,25
5 59 F 12     2 0,23
6 65 F 5 1 1 0,42
7 45 F 4 1 2 0,49
8 58 F 10     7 0,35
9 67 F 5   3 0,21
10   39 M 7   6 0,38
11   64 M 8 1 0 0,78
12   59 F 20   2 0 0,28

  Controles      
n Edad (años) Sexo Diagnóstico Células/ml en LCR HSA mg/ml

C-1 27 F Cesárea 0 ,5 0,11
C-2 46 F Miomectomía 1 ,0 0,11
C-3 51 F Miomectomía 0   0,12
C-4 32 F Cesárea 0   0,22
C-5 47 F Histerectomía 0   0,11
C-6 25 F Quistectomía 2 ,0 0,12
C-7 34 F Cesárea 0 ,25 0,16
C-8 20 F Cesárea 1 ,0 0,10
C-9 37 F Cesárea 0   0,07
C-10 21 F Cesárea 0   0,19
C-11 35 F Cesárea 0   0,08
C-12 30 F Cesárea 2 ,0 0,10


Tabla 2. Valores relativos de la MMP-9 y de los TIMPs en el LCR, en los pacientes con PET

Paciente MMP-9 TIMP-1 TIMP-2
TIMP-3
n Intensidad relativa Veces de aumento Veces de aumento
Veces de aumento
  de la banda respecto a los controles respecto a los controles
respecto a los controles

1 + 2,16 3,14 3 ,54
2 + 1,53 4,25 4 ,17
3 + 2,40 3,66 7 ,08
4 + 2,41 3,66 3 ,48
5 Débil 1,12 1,87 1 ,80
6 + 3,63 3,30 11 ,2
7 + 2,38 4,32 10 ,4
8 + 2,85 4,87 3 ,90
9 Débil 3,04 4,92 12 ,78
10   Débil 1,60 7,00 4 ,40
11   - 1,10 1,48 2 ,38
12   - 2,68 3,72 10 ,40

Tanto en pacientes con PET como en uno de los controles se detectó la presencia de una actividad gelatinolítica diferente, de mayor peso molecular, expresada en forma de un duplete. En alguno de los casos correspondía a una forma proteolítica muy activa, la que probablemente no corresponde a ninguna MMP, por su peso molecular.

Niveles de TIMPs. Los 3 TIMPs estudiados se encuentran elevados en las PET con respecto a los controles, a excepción hecha de los paciente N°s. 5 y 11 que presentan niveles semejantes de TIMP-1 que los controles y un menor aumento en los TIMP-2 y TIMP-3. Se encontró un aumento correlativo de intensidad entre la banda de MMP-9 con el grado de aumento en los TIMPs en 9 pacientes (75%), y en 3 pacientes (5,9 y 12) esta correlación no se dio (Tablas 2 y 3). Las cifras promedio de TIMPs se muestran en la Tabla 3, junto al análisis comparativo del aumento de los distintos TIMPs y de las PETs respecto a los controles. Allí se aprecia el mayor aumento de TIMP-3 que de TIMP-2, y a la vez que TIMP-1, que tiene menor aumento que los otros dos moduladores de las MMPs.

Tabla 3. Promedio del aumento de los TIMPs
en el LCR con respecto a los controles

TIMPs Promedio del aumento ± DE

TIMP-1 2,24 ± 0,72
TIMP-2 3,85 ± 1,38
TIMP-3 5,89 ± 3,40

DISCUSIÓN

El estudio en paralelo de LCR entre pacientes con PET y controles neurológicamente sanos, determinó la presencia anormal de MMP-9 y niveles elevados de TIMP-1, TIMP-2 y TIMP-3, que configuran un interesante patrón en el LCR de las PETs. La presencia de MMP-9 en el 83,3% de los casos, así como la elevación, en varias veces, de los niveles de TIMP-2 y TIMP-3, respecto de los controles, demuestran una actividad de estos agentes que puede ser considerada patológica.

Los estudios existentes, principalmente en patologías de tipo inflamatorios como, meningitis bacterianas y virales, encefalomielitis y esclerosis múltiple, han observado una buena correlación entre la patológica aparición de la MMP-9 y la presencia de leucocitos en el LCR17,19,20. También, se ha detectado aumento de otras MMPs, como la MMP-3 y MMP-13 en meningitis bacterianas22. La MMP-7 se observa en la encefalomielitis experimental23. Inclusive la MMP-2 considerada una enzima normal del LCR20, se la ha encontrado elevada circundando las placas de la EM21.

La reconocida actividad metaloproteinásica que originan leucocitos, linfocitos y macrófagos se ve incrementada por las metaloproteinasas MMP-2, MMP-7 y MMP-9 liberadas por neuronas y glía, demostradas en estudios in vitro11. También el TNF-a es capaz de inducir en la microglía como en los astrocitos actividad metaloproteinásica23,24.

Por ello, es necesario resaltar que el notable aumento de la MMP-9 en el LCR de las PETs en ausencia de un aumento de leucocitos, está sugiriendo que parte de la actividad enzimática puede estar vinculada a células del SNC. Por otra parte la presencia de la MMP-9 en el LCR de estos enfermos es independiente del tiempo de evolución de su enfermedad, o de la etapa del proceso. Por ello la mantenida actividad de la MMP-9 sugiere la presencia de factores capaces de condicionar la cronicidad del cuadro, a diferencia de la efímera presencia de la MMP-9 en los procesos inflamatorios agudos.

Así mismo, los mecanismos normales de equilibrio biológico generan la producción de los TIMPs, que buscan regular la actividad proteolítica de los MMPs y al igual que ellas son generadas por los leucocitos, la microglía y los astrocitos11. Su interesante acción reguladora aparentemente se acompaña de un rol protector. Daños practicados experimentalmente en nervios, ha puesto en evidencia un exceso de TIMP-1, respecto de la actividad metaloproteinásica, sugiriendo el probable rol protector desarrollado por los TIMPs que permite controlar la degeneración de la membrana basal al ocurrir el daño neural25. Un mecanismo parecido pudiera estar en juego en las PETs. El aumento de la MMP-9 sería capaz de generar un aumento de los TIMPs, especialmente del TIMP-3 y aunque ambas actividades debieran ser paralelas, no obstante, a nivel transcripcional hay una regulación diferencial entre MMPs y TIMPs, como se ha demostrado en otras patologías26,27.

Posiblemente el gran aumento de los TIMPs en las PETs sugiere una respuesta defensiva, frente al fenómeno degenerativo de la vía motora, originado en la presencia del HTLV-I en los linfocitos del enfermo. El aumento de TIMPs conllevaría a la cronificación del proceso, al mantenerse el o los factores que activan la producción de los MMPs. Es importante hacer notar que estos moduladores de la MMPs son capaces de participar en otras acciones como es el caso de la TIMP-3, a la que se le atribuye un papel promotor de apoptosis28 que sería una acción aparentemente contraria a la de protección.

En términos semejantes a los nuestros, esta presencia anormal del MMP-9 en LCR de las PETs y su ausencia en LCR control, ha sido observada por otros autores29. Así mismo, en un estudio histopatológico e histoquímico de la médula espinal de 7 pacientes de PET se encontró presencia de MMP-9 en algunos linfocitos perivasculares en sólo dos casos y MMP-2 en linfocitos y macrófagos, la presencia de TIMP-1 y TIMP-2 fue poco notable en los tejidos30. Estos hechos parecieran evidenciar que la actividad de las metaloproteinasas y particularmente de sus inhibidores, se expresarían mejor en el LCR que en los tejidos, situación que debe ser evaluada con nuevos estudios.

Por otra parte, el incremento de las MMP-9 y sus inhibidores son conducentes a sugerir que estas enzimas juegan algún rol en el proceso que genera las paraparesias espásticas asociadas a HTLV-I. Esta situación plantea la posibilidad de intervenir terapéuticamente en el proceso a través de inhibidores sintéticos, como se ha intentado en la encefalitis experimental del ratón en la que se demostró una substancial disminución de la actividad gelatinásica del LCR y se restauró la permeabilidad de la barrera hematoencefálica31. Efecto que también se le ha reconocido a los corticoesteroides en dosis terapéuticas, que son capaces de inhibir la actividad gelatinásica del LCR32.

Correspondencia a: Dr. Luis Cartier R, e-mail: lcartier@machi.med.uchile.cl

Agradecimientos:
Personificando en el Dr. Ricardo Mizraje, agradecemos la colaboración del Departamento de Anestesia de la Maternidad del Hospital del Salvador, que nos permitió acceder al grupo de pacientes controles.

REFERENCIAS

1. WOESSNER JF. Matrix metalloproteinases and their inhibitors in connective tissue remodeling. Faseb J. 1991; 5: 2145-54        [ Links ]

2. NAGASE H, WOESSNER JF. Matrix metalloproteinases. J Biol Chem 1999; 274: 21491-94        [ Links ]

3. GÓMEZ DE, ALONSO DF, YOSHIJI H, THORGEIRSSON UP. Tissue inhibitors of metalloproteinases: structure, regulation and biological functions. Eur J Cell Biol 1997; 74: 111-22        [ Links ]

4. LETOURNEAU PC, CONDIC ML, SNOW DM. Interactions of developing neurons with the extracellular matrix. J Neurosci 1994; 14: 915-28.        [ Links ]

5. LOZZO RV. Matrix Proteoglycans: from molecular design to cellular function. Annu Rev Biochem 1998; 67: 609-52.        [ Links ]

6. RAO JS, SAWAYA R, GOKASLAN ZL, YUNG WKA, GOLDSTEIN GW, LATERRA J. Modulation of series proteinases and metalloproteinases during morphogenic glial endothelial interaction. J Neurochem 1996; 66: 1657-64        [ Links ]

7. DEB S, ZHANG W, GOTTSCHALL PE. Activated isoforms of MMP-2 are induced in U87 human glioma cells in response to, Samynoid peptide. J Neurosci Res 1999; 55: 44-53        [ Links ]

8. MUIR D. Metalloproteinase-dependent neuritis outgrowth within a synthetic extracellular matrix is induced by nerve growth factor. Exp Cell Res 1994; 210: 243-52.        [ Links ]

9. CUZNER ML, OPDENAKKER G. Plasminogen activators and matrix metalloproteinases, mediators of extracellular proteolysis in inflammatory demyelination of the central nervous system. J Neurosci 1993; 13: 2405-914.        [ Links ]

10. DISTEFANO PS, CHELSEA DM, SCHICK CM, MCKELVY JF. Involvement of a metalloproteinase in low-affinity growth factor receptor truncation: inhibition of truncation in vitro and in vivo. J Neurosci 1993; 13: 2405-414.        [ Links ]

11. GOTTSCHALL PE, DEB S. Regulation of matrix metalloproteinases expressions in astrocytes, microglia and neurons. Neuroimmunomodulation 1996; 3: 69-75.        [ Links ]

12. BACKTROM JR, LIM GP, GULLEN MJ, TOKES ZA. Matrix metalloproteinase-9 (MMP-9) is synthesized in neurons of human hippocampus and is capable of degrading the amyloid-b peptide (1-40). J Neurosci 1996; 16: 7019-919        [ Links ]

13. CARTIER L, CEA JG, VERGARA C, ARAYA F, BORN P. "Clinical and Neuropathological study of six patients with spastic paraparesis associated with HTLV-I An axomielinic degeneration of the central Nervous system". J Neuropathol exp Neurol 1997; 56: 403-13.        [ Links ]

14. CARTIER L, VALENZUELA MA, COLLADOS L, KETTULN AM. MMP-9 test in HAM7TSP seropositive and seronegative patients. JAIDS and Human Retrovirol 1999; 20: A44.        [ Links ]

15. CARTIER L, ARAYA F, CASTILLO JL, RUIZ F, GORMÁZ A, TJIMA K. Progressive Spastic Paraparesis associated with Human T-Cell Leukemia Virus Type I (HTLV-I) J. Intern Med 1992; 31: 1257-61.        [ Links ]

16. RAMÍREZ E, CARTIER L, RÍOS M, FERNÁNDEZ J. Defective human T cell lymphotropic virus type I (HTLV-I) Provirus in 10 Chilean seronegative patients with tropical spastic paraparesis or HTLV-I associated myelopathy. J. Clinic Microbiology 1998; 36: 1811-13.        [ Links ]

17. VALENZUELA MA, CARTIER L, COLLADOS L, KETTULN AM, ARAYA F, CONCHA C, FLORES L, MOSNAIM A. Gelatinase activity of matrix metaloproteinases in the cerebrospinal fluid of various patients populations. Res Comm Mol Pathol Pharmacol 1999; 104142-154.        [ Links ]

18. KAUFMANN S, EWING C, SHAPER J. The Erasable Western Blot. Analytical Biochemistry 1987; 161: 89-95.        [ Links ]

19. KOLB SA, LAHRTZ F, PAUL R, LEPPERT D, NADAL D, PSISTE HW, ET AL. Matrix metalloproteinases and tissue inhibitors of metalloproteinases in viral meningitis: upregulation of MMP-9 and TIMP-1 in cerebrospinal fluid. J Neuroimmunol 1998; 84: 143-50.        [ Links ]

20. AZEH I, MADER M, SMIRNOV A, BEUCHE W, NAU R, WEBER F. Experimental pneumococcal meningitis in rabbits: the increase of matrix metalloproteinases-9 in cerebrospinal fluid correlates with leukocyte invasion. Neurosci Lett 1998; 256: 127-30.        [ Links ]

21. KIESEIER BC, SEIFERT T, GIOVANNONI G, HARTUNG HP. Matrix metalloproteinases in inflammatory demyelination. Neurology 1999; 53: 20-5        [ Links ]

22. KIESEIER BC, PAUL R, KOEDEL U, SEIFERT T, CLEMENTS JM, GEARING AJ, PFISTER HW, HARTUNG HP. Differential expression of matrix metalloproteinases in bacterial meningitis. Brain 1999; 122: 1579-87.        [ Links ]

23. KIESEIER BC, KIEFER R, CLEMENTS JM, MILLER K, WELLS GMA, SCHWEITZER T, ET AL. Matrix metalloproteinase-9 and -7 are regulated in experimental autoimmune encephalomyelitis. Brain 1998; 121: 159-66.        [ Links ]

24. CLEMENTS JM, COSSINS JA, WELLS GMA, ET AL. Matrix metalloproteinase expression during experimental autoimmune encephalomyelitis and effects of a combined matrix metalloproteinase and tumor necrosis factor-a inhibitors. J Neuroimmunol 1997; 74: 85-94.        [ Links ]

25. LA FLEUR M, UNDERWOOD JL, RAPPOLEE DA, WERB Z. Basement membrane and repair of injury to peripherical nerve: defining a potential role for macrophages, matrix metalloproteinases, and tissue of metalloproteinases-1. Exp Med 1996; 184: 2311-26.        [ Links ]

26. NEGRO A, ONISTO M, PELLATI D, GARBISA S. CNTF up-regulation of TIMP-2 in neuroblastoma cells. Mol Brain Res. 1997; 48: 30-6.        [ Links ]

27. RIVERA S, TREMBLAY E, TIMISIT S, CANALS O, BEN-ARI Y, KHRESTCHATISKY M. Tissue inhibitor of metalloproteinases-1 (TIMP-1) is differentially induced in neurons and astrocytes after seizures: evidence for developmental. Immediate early gene, and lesions response. J Neurosci 1997; 17: 4223-35.        [ Links ]

28. BAKKER AH, ZALTSMAN AB, GEORGE SJ, NEWBY AC. Divergent effects of tissue inhibitor of metalloproteinase-1,-2, or -3 over expression on rat vascular smooth muscle cell invasion, proliferation, and death in vitro. J Clin Invest 1998; 101: 1478-87.        [ Links ]

29. GIRAUDON P, BUART S, BERNARD A, THOMASSET N, BELIN MF. Extracellular matrix-remodeling metalloproteinases and infection of the central nervous system with retrovirus human T lymphotropic virus type I (HTLV-I) Prog Neurobiol 1996; 49: 169-84.        [ Links ]

30. UMEHARA F, OKADA Y, FUJIMOTO N, MAYUMI A, IZUMO S, OSAME M. Expression of matrix metalloproteinases and tissue inhibitors of metalloproteinases in HTLV-I associated myelopathy. J Neuropathol Exp Neurol 1998; 57: 839-49.        [ Links ]

31. GIJBELS K, GALLARDY RE, STEIMAN L. Reversal of experimental autoimmune encephalomyelitis with a hydroxamate inhibition of matrix metalloproteinases. J Clin Invest 1994; 94: 2177-82.        [ Links ]

32. GIJBELS K, MASURE S, CARTON H, OPDENAKKER G. Gelatinase in the cerebrospinal fluid of patients with multiple sclerosis and other inflammatory neurological disorders. J Neuroimmunol 1991; 41: 2934.        [ Links ]