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Psykhe (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-2228

Psykhe v.14 n.2 Santiago nov. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22282005000200012 

 

PSYKHE 2005, Vol.14, Nº 2, 149 -161

ARTICULO

Alianza Efectiva Familia-Escuela: Un Programa Audiovisual Para Padres1

Effective Family-School Alliance: An Audiovisual Program for Parents

Lidia Alcalay, Neva Milicic y Alejandra Torretti
Pontificia Universidad Católica de Chile

Dirección para Correspondencia


RESUMEN

El objetivo del presente artículo es identificar y describir algunas de las variables consideradas como fundamentales para promover una alianza efectiva entre la familia y la escuela. Estas variables se consideraron al desarrollar un material educativo consistente en un video y un manual de actividades, para ser usado con los padres y apoderados en el contexto escolar. El tratamiento de las temáticas estuvo orientado a ampliar la perspectiva de los padres en relación a su rol en la educación de sus hijos y a cuestionar y enriquecer su integración al sistema escolar. En este marco se plantea que el material puede aumentar las competencias parentales de manera de generar una alianza más efectiva con el sistema escolar en pro de un mejor desarrollo del niño en el ámbito social, emocional y cognitivo.

Palabras Clave: familia, escuela, profesores, padres, programa audiovisual, relación familia-escuela.


ABSTRACT

The purpose of this article is to identify and describe some of the variables that are considered as essential in order to promote an effective alliance between family and school. These variables were considered in the development of an educational program that includes a video and a set of activities designed to be used with parents in the school context. The different contents of the program were elaborated in such a way so as to expand parents' perspective with respect to their rol in their children's education, as well as to question and enrich their integration to the school system. Within this context, the educational program is oriented to increase parental competences so as to establish a more effective alliance with the school system which in turn, will have a positive effect in social, emotional and cognitive development of the child.

Keywords: family, school, parents, audiovisual program, family-school relationship.


El sistema educacional ha experimentado importantes reformas, entre las cuales destaca un esfuerzo por promover la colaboración entre escuelas y padres con el propósito de mejorar la calidad de la enseñanza. La fundamentación de este objetivo radica en el hecho que, investigaciones realizadas en diversos países, han demostrado la importancia de la familia en los logros educacionales de sus hijos, particularmente la relación que existe entre las variables de apoyo familiar en el ámbito pedagógico y eficacia de la escuela. Al respecto, Brunner sostiene que la diferencia en los resultados escolares entre los alumnos se explica por la combinación de dos factores: el entorno sociofamiliar y la efectividad de la escuela. En relación al peso relativo de cada uno de los factores, este autor plantea que en América Latina los estudios atribuyen un peso de 60% a la familia y un 40% a la escuela; específicamente para Chile, el efecto sociofamiliar sería de aproximadamente 50% (Brunner, 2003; Fundación Educacional Arauco, 1998).

A partir de lo anterior resulta evidente el valor de la familia como principal entorno de socialización y recurso fundamental para los niveles de logro en otros contextos tales como la escuela. Si bien el status socioeconómico de la familia es importante para la formación de los niños, este factor no resulta decisivo; más decisivos resultan ser la organización de la familia, su clima afectivo, la adquisición temprana de actitudes y motivaciones y la comunicación familia-escuela, el involucramiento de la familia en las tareas escolares, la articulación entre los códigos culturales de la familia y escuela (Barudy & Dantagnan, 2005).

Por lo tanto una buena conjunción de esfuerzos de ambas instituciones -familia y escuela-, sería la pieza clave de una pedagogía efectiva. De hecho, algunas experiencias de investigación-intervención muestran que sólo es posible cambiar percepciones, actitudes y comportamientos de padres y educadores a través de una intensificación de las relaciones de trabajo y de comunicación entre ambos (CIDE & UNICEF, 2000; González, 1999).

En Chile, uno de los objetivos de la política educacional vigente -que se enmarca en el contexto de la Reforma- es lograr un mayor acercamiento de la familia a la escuela. La comunidad educativa no puede concebirse sin la incorporación activa de los padres de familia. La participación de los padres es sin duda un derecho pero también un deber. En esta misma línea, García Huidobro (1993) sostiene que hay cada vez más convencimiento que la escuela no es una isla social y que existe una necesaria relación de ayuda entre una comunidad y su escuela, la cual colabora a que la escuela cumpla su función.

Aunque en el actual debate de la reforma educativa existe consenso acerca de la importancia de la participación de los padres en la educación de sus hijos, no siempre es claro, en qué consiste esta participación y de qué forma se relaciona con el rendimiento académico de los estudiantes. Martiniello (1999) propone una taxonomía que reúne y sintetiza categorías reportadas en la revisión de la literatura sobre participación de la familia en países industrializados y las adapta para orientar intervenciones educativas en América Latina:

- Padres como responsables de la crianza del niño: en esta categoría los padres desempeñan las funciones propias de la crianza, cuidado y protección de sus hijos, y proveen las condiciones que permiten al niño asistir a la escuela.

- Padres como maestros: los padres continúan y refuerzan el proceso de aprendizaje del aula, en la casa. Supervisan y ayudan a sus hijos a completar sus tareas escolares y a trabajar en proyectos de aprendizaje.

- Padres como agentes de apoyo a la escuela: esta categoría se refiere a las contribuciones que los padres hacen a las escuelas para mejorar la provisión de los servicios. Incluye contribuciones de dinero, tiempo, trabajo y materiales.

- Padres como agentes con poder de decisión: en esta categoría los padres desempeñan roles de toma de decisión que afectan las políticas de la escuela y sus operaciones. Incluye la participación de padres en Consejos Escolares Consultivos y Directivos.

Así como no existe claridad respecto a qué se espera de la participación de los padres, tampoco existen directrices claras acerca de cómo lograr una adecuada participación, es decir una participación caracterizada por la presencia de vínculos con la escuela y en la que las padres no están ni desligados ni sobreinvolucrados. En este sentido, para favorecer la participación de la familia es necesario desarrollar en ésta un mayor "apego" hacia la escuela, lo que implica generar condiciones que estimulen una mayor cercanía y colaboración entre ambos sistemas; un elemento central en el apego consiste en "estar disponible" para el otro. Escuelas y padres accequibles y disponibles, sin duda serán más eficientes en la tarea común de educar al niño para que logre ser la mejor persona posible.

Los obstáculos que un niño puede enfrentar en la situación escolar, se superan con mayor facilidad, según plantea Fried (2004), si hay una relación de colaboración mutua entre familia y escuela. "Es más fácil vencer obstáculos cuando padres y profesores se apoyan mutuamente. Mientras más confianza haya entre ellos, menos amenazante y perturbadores se vuelven los problemas" (p. 28).

Se estima que una relación positiva familia-escuela, puede contribuir en forma decisiva a favorecer el "apego escolar" de los estudiantes por sus colegios.

Hay establecimientos educacionales cuyo clima escolar permite que se generen vínculos de cercanía y de identificación que posibilitan, que a pesar de las exigencias y de las demandas que supone la vida escolar, prime una percepción del colegio como un lugar en que son acogidos y en el que se les entregan oportunidades para su crecimiento en los aspectos afectivo, cognitivo y social.

Un estudiante que se siente acogido y comprendido en el establecimiento escolar también estará motivado por asistir a la escuela y por aprender. Al contrario un alumno que no se siente acogido, que se siente amenazado, excluido o percibe una actitud expulsiva desde sus profesores o compañeros, tendrá una actitud de desapego hacia la escuela y el aprendizaje.

En contraposición, un aspecto que obstaculiza el compromiso familiar con la escuela y que hace que los padres eviten involucrarse, es la percepción por parte de éstos de un clima escolar -la atmósfera social y educacional de la escuela- que no hace sentirse a las familias bienvenidas, respetadas, confiadas, escuchadas y necesitadas. Las investigaciones sugieren una conexión entre el clima escolar y el nivel de involucramiento de los padres y familiares en la educación de los niños (Arón & Milicic, 2004). En la medida que las escuelas crean un clima escolar positivo al acercarse a las familias y proporcionarles estructuras para que puedan involucrarse, el resultado es una alianza escuela-familia, efectiva. Esta alianza conecta a las familias y escuelas para ayudar a los niños a tener éxito, tanto en la escuela como en su futuro (Epstein, 1994). La relación entre clima escolar y participación familiar es recíproca: cada una alimenta a la otra de manera circular. En un clima escolar positivo, que estimula a la familia a participar, las percepciones de los padres acerca del colegio mejoran.

Sin embargo, lo que ocurre en muchas ocasiones es que se configura una relación familia-escuela que se caracteriza por el desconocimiento mutuo, la incomunicación y el desencuentro. Se genera un círculo de malos entendidos, que se expresa en imágenes de "padres descomprometidos" y profesores indiferentes (Cardemil, 1994). Los profesores descalifican a los padres y ellos por su parte, si bien se encuentran interesados en participar, sienten incapacidad y entregan el poder a la escuela (Cerri, 1993).

Con frecuencia el sistema escolar se vincula con los padres para señalarles las dificultades, los problemas y las deficiencias que los estudiantes pueden tener en la sala de clases, ya sean éstas cognitivas, emocionales, sociales o conductuales. Frente a estos señalamientos negativos, los padres con frecuencia sobrerreaccionan con sus hijos, perdiendo el control y la perspectiva, imponiendo al niño demandas excesivas que no guardan relación con sus capacidades, descalificándolo e incluso llegando al maltrato. El resultado de estas intervenciones es que habitualmente la relación padre-hijo se ve afectada negativamente.

En contraste con lo anterior, lo que se esperaría en una parentalidad nutritiva y competente, es que los padres, después de haber sido informados acerca de las dificultades de sus hijos, se conecten con los sentimientos de fracaso de éstos y asuman una actitud de compensación activa de los déficits psicopedagógicos de los niños (Milicic, 2001).

Otra consecuencia de los señalamientos negativos es que los padres generalmente tienden a asumir frente a la escuela una postura defensivo-crítica que se caracteriza por sentirse "acusados" y desvalorizados por el sistema educativo, e inculpados por las dificultades de los niños, sean éstas conductuales o de rendimiento. En respuesta, los padres reaccionan externalizando las culpas y poniéndolas en el sistema educativo, al que critican y califican de "incompetente" para hacerse cargo de las dificultades o problemas de sus hijos. Esto se refleja en el hecho que los padres desarrollan una percepción negativa de la escuela, la ven como un lugar que los pone en el banquillo de los acusados, y no como un lugar que les entrega herramientas y que les ayuda en la educación de los hijos. Se puede concluir entonces que, como resultado de los señalamientos negativos del sistema escolar, en forma circular, los padres asumen la misma actitud frente al sistema escolar. Nos encontramos así frente a una dinámica de atribución cruzada de culpas que no sólo no soluciona el problema sino que lo agrava creando una distancia cada vez mayor entre el sistema escolar y el sistema familiar. Una de las consecuencias de la "atribución cruzada de culpas" es que el estudiante percibe la desautorización recíproca de los sistemas y por lo tanto se queda con una imagen desvalorizada de ambos, lo que lo lleva a no contar con referentes legitimados de autoridad.

De lo anterior se puede deducir la evidente necesidad de disminuir la distancia entre las familias y las escuelas, para lo cual se debe contar con herramientas que sean propositivas en términos de fortalecer las relaciones, de tal manera que ambos sistemas valoren mutuamente sus roles y hagan una "alianza" para enfrentar juntos la educación de los niños.

Si los niños perciben una alianza y no un enfrentamiento, y una convergencia en las metas, estilos y modalidades educacionales de dos sistemas que se respetan, se valoran y se ayudan mutuamente, recibirá una educación más coherente y más cohesionada. Los resultados esperados en un contexto de esta naturaleza serán muy diferentes a aquellos en que los sistemas se desvalorizan recíprocamente (Alcalay, Flores, Milicic, Portales, & Torretti, 2003).

Una modalidad que la escuela utiliza en forma sistemática para informar a los padres son las reuniones de apoderados. Sin embargo existen críticas por parte de las familias en términos que las temáticas que se abordan generalmente son irrelevantes y que sus preocupaciones, inquietudes e intereses no son suficientemente acogidos. La metodología tiende a ser expositiva y a estar a cargo del profesor o de un profesional. Los padres, en general, asumen una actitud pasiva y respetuosa y no se involucran activamente en los temas expuestos.

Como una forma de evitar situaciones como la descrita, es importante que los padres tengan presente que ellos pueden jugar un rol proactivo en proponer y demandar -en forma respetuosa- temáticas y actividades que les resulten relevantes y constituyan un aporte a su formación. En este sentido, las reuniones deberían organizarse en torno a estrategias tales como:

- Reflexionar en torno a las necesidades y preocupaciones de los padres respecto a sus hijos en el contexto escolar.

- Tomar conciencia de los mensajes que están transmitiendo a sus hijos y de los medios a través de los cuales lo están haciendo.

- Recibir información relevante acerca de los puntos críticos en una paternidad efectiva, de una manera adulta, es decir, con fundamentación teórica, así como de las evidencias acerca de cómo distintos estilos parentales tienen impactos diferentes en los niños; de esta manera se sentirán fortalecidos en su rol de padres.

Programa Audiovisual

Como una forma de responder a la necesidad de entregar a los padres y al contexto escolar estrategias para mejorar y fortalecer la alianza familia-escuela, se elaboró un programa audiovisual el cual consta de dos videos, uno para padres y otro para profesores. Cada uno de los videos tiene una duración de alrededor de media hora que se complementa con su respectivo manual de actividades.

En este artículo se analizarán los contenidos del video para padres, que específicamente está destinado a desarrollar competencias parentales en relación al contexto escolar y que puedan asumir una perspectiva empática frente al rol del profesor. El manual de actividades está orientado a dar un espacio para que los padres puedan discutir y procesar los contenidos presentados en el material audiovisual.

La elección de una técnica predominantemente audiovisual para la transmisión de los mensajes se fundamenta en el hecho que ellas constituyen un vehículo particularmente adecuado a los objetivos planteados. A través de las imágenes las personas son capaces de explorar experiencialmente dilemas que de otra forma sólo se podrían plantear en forma conceptual, lo que sin duda dificulta la transferencia de los aprendizajes a las conductas. A través de secuencias dramáticas filmadas, se puede dar vida a los problemas y transmitir ideas de una manera conmovedora, vigorosa, estética y eficaz. La imagen tiene la fuerza y el impacto de quebrar las resistencias y captar la atención del espectador. Si se desea generar cambios, se debe apuntar no sólo a las cogniciones sino también hacia los sentimientos, imágenes y fantasías, aspectos todos que están profundamente arraigados en la personalidad (Milicic, Lopez de Lérida & Rivera, 2003).

El cerebro humano tiene dos hemisferios los que determinan dos formas distintas de procesar la información. El hemisferio izquierdo es analítico, juzga palabras y situaciones puntuales y el derecho es afectivo, intuitivo, holista e integrador. Por las características propias del medio audiovisual y de los procesos neuropsicológicos de su percepción, el mensaje entregado muchas veces es analizado por el cerebro en forma holística, con un gran componente emocional, pero pasando por alto un análisis crítico (Milicic, Lopez de Lérida & Rivera, 2003). Las imágenes de los medios audiovisuales son concretas y habitualmente poco semantizadas, ya que por su forma de presentación son procesadas directamente por el hemisferio derecho, con lo que se evita un examen crítico. Por ello, es importante llevar a cabo un conjunto de actividades con posterioridad a la presentación de los medios audiovisuales, de manera de permitir la posibilidad de elaboración de los conceptos presentados y así aumentar la retención de los contenidos y realizar una reflexión personal sobre ellos.

El programa audiovisual desarrollado incluye actividades para modificar la pasividad a través de la interacción con la información de manera que, posteriormente, a través de un proceso reflexivo, se tenga la posibilidad de elaborarla, transformándola en información útil para construir a partir de ella mejores competencias parentales, una mayor capacidad de tomar perspectiva y empatizar con los otros, y por ende, una mejor relación con la escuela.

Algunas ventajas de las imágenes y contenidos presentados en el programa "Alianza familia-escuela" propuesto son las siguientes:

- Suministran una grabación fácilmente reproducible de un evento, que hace posible repetirlo para su discusión.

- Proporcionan a los padres-espectadores una experiencia común sobre la cual discutir, dando una base concreta para el desarrollo de un pensamiento conceptual en relación a la temática abordada.

- Contribuyen a aumentar el significado de lo aprendido y si se les da la posibilidad de elaborarlo, puede favorecer el desarrollo de un vocabulario emocional más rico y preciso.

- El material posibilita hacer una reestructuración cognitiva a los padres, de sus experiencias en la relación familia-escuela.

Método

Para los fines de determinar los contenidos, las imágenes, el lenguaje, los guiones y las actividades a desarrollar en el programa se definieron tres etapas:

La Primera Etapa contempló tres modalidades para recolectar y actualizar la información en relación al tema alianza familia-escuela:

- Actualización bibliográfica: el objetivo de esta etapa era conocer, por una parte, los últimos avances teóricos y empíricos en cuanto a la relación familia-escuela y sus efectos en los estudiantes; y por otra, conocer las opiniones y experiencias que tienen jóvenes, profesores y padres, en relación al tema. Esta información constituyó un elemento decisivo en la definición de las temáticas a incluir, el lenguaje y las imágenes a utilizar.

- Grupos focales con estudiantes, profesores y padres, de nivel socioeconómico bajo y medio-alto. El número de grupos y su composición se describe en la Tabla 1. Para el análisis de la información obtenida a partir de los grupos focales se utilizó metodología cualitativa.

Tabla 1
Muestra Grupos Focales

- Entrevistas semiestructuradas a 6 profesores, 6 padres y 6 alumnos.

Para facilitar el análisis de la información recabada, se filmaron los grupos focales, así como también las entrevistas. Para poder utilizar parte de este banco de imágenes en los videos se pidió autorización a los protagonistas.

La Segunda Etapa tuvo como objetivo central analizar y seleccionar de entre el material recopilado, aquellas imágenes y contenidos que aparecían mencionados con mayor fuerza y recurrencia, y que a juicio de las investigadoras, del marco teórico revisado y de jueces expertos, debía ser incluido en el programa. Se determinó también la necesidad de filmar nuevas imágenes.

En esta etapa se elaboraron los guiones del video y las actividades orientadas a profundizar los contenidos presentados en él. En base a estas definiciones se procedió a dar forma a la primera versión del material audiovisual. Esta versión fue presentada a un grupo de jueces expertos (n = 8) quienes evaluaron el programa en relación a: (a) claridad del lenguaje utilizado para el grupo al cual estaba dirigido el material, (b) adecuación e importancia de los contenidos abordados, (c) pertinencia de las imágenes utilizadas para lograr transmitir el mensaje que las investigadoras se habían propuesto entregar, (d) duración y ritmo de los videos en relación a la motivación que generan en el espectador, (e) la calidad técnica de las imágenes y del sonido del material, y (f) efectos que provocan en los espectadores.

La Tercera Etapa tuvo como propósito introducir las modificaciones sugeridas por los jueces expertos y luego hacer una aplicación piloto del material a una muestra de 32 padres con el objetivo de evaluar el material.

Con la información recopilada en la aplicación piloto se elaboró la versión definitiva del programa. Esta fue diseñada pensando en que serían los profesores jefes, orientadores o psicólogos del establecimiento, los que estarían a cargo de aplicar el programa y monitorear el trabajo. En este sentido se puso especial énfasis en que los contenidos del material audiovisual, entregado a través de los guiones, también estuviera por escrito, para así poder facilitar la revisión de dudas o inquietudes surgidas luego de la proyección.

Por su parte, las actividades que se diseñaron tienen como característica ser un estímulo para la reflexión particular de cada grupo, por lo tanto no pretenden entregar contenidos. Se trata de abrir un espacio para la conversación de temas que para cada grupo puedan ser importantes y explicativos del tipo de relación que predomina entre ellos y el establecimiento educacional al cual asisten sus hijos. También facilita la reflexión acerca de cuáles son los aspectos fuertes de esta relación y cuáles son los que se deben fortalecer para lograr una alianza familia-escuela más efectiva.

Resultados

A continuación los resultados de la investigación se presentan en dos categorías: la primera, se refiere a las temáticas que surgieron a partir de la primera etapa descrita anteriormente en Método y que se consideraron importantes para promover una alianza familia-escuela. La segunda categoría se refiere a los resultados obtenidos de la aplicación piloto del video con sus respectivas actividades, a la muestra de 32 padres.

Categorías Temáticas

Los resultados obtenidos en los grupos focales indicaron que las percepciones de los tres grupos -padres, profesores y estudiantes- respecto a la relación familia-escuela, eran diferentes. Esta diferencia de percepciones consistía en que cada grupo consideraba que el otro era el principal responsable de los obstáculos, en un tipo de interacción que describimos como atribución cruzada de culpas. Esta inculpación recíproca es un factor que dificulta la vinculación de los padres con la escuela. Es por ello que el propósito general del programa para padres fue promover una reflexión acerca de cuál es la propia perspectiva, así como la perspectiva de los profesores y de sus hijos en relación al tema. De esta manera, los guiones elaborados se orientaron a promover una reflexión que les permitiera conocer la percepción y reacción de los otros grupos en diferentes dimensiones de la relación familia-escuela. El supuesto a la base es que al poder conocer la perspectiva del otro, los argumentos entregados permitirán a los padres cuestionar su propia postura en relación a su integración al sistema escolar, hacer una reestructuración cognitiva de sus y asumir una conducta más empática con los profesores y también con los niños.

El programa para padres incluyó las siguientes temáticas:

1. Asumir la responsabilidad de la educación de los hijos, sin delegar excesivamente en la escuela

2. Acompañar a los hijos

3. Cuidar la relación entre padres y profesores

4. Centrarse en lo positivo

5. Legitimar a los profesores

6. Evitar buscar un culpable

7. Considerar la triangularidad de la relación

8. Informarse antes de actuar

9. Pedir apoyo al colegio

10. Plantear los desacuerdos

11. Reaccionar adecuadamente frente a la información negativa

12. Conductas de los padres que facilitan una alianza con la escuela

13. Evolución de la participación de los padres en la escuela

14. Efectos positivos de la participación de los padres en el contexto escolar.

Estas catorce categorías temáticas, si bien se presentan como unidades independientes, es una separación que se realiza solamente con fines didácticos, ya que todos ellas están íntimamente relacionadas y al modificarse uno de estos aspectos, sistémicamente tiene efectos en los otros. El motivo de presentar los temas en forma separada es poder relevar la importancia de un determinado aspecto en la relación familia-escuela.

A continuación se describen en forma general los contenidos de las unidades temáticas enunciadas.

1. Asumir la responsabilidad de la educación de los hijos, sin delegar excesivamente en la escuela

Los padres y los profesores deberían ser socios activos en la tarea de educar. Sin embargo, los profesores tienden a quejarse que algunos padres delegan toda la responsabilidad en la escuela. Por ello es necesario que los padres puedan demostrar cuánto y cómo les importa la educación de sus hijos, involucrándose en la tarea educativa. En este sentido, no bastan las declaraciones de principio. Es necesario que el interés por los hijos se refleje en actitudes concretas y que haya un esfuerzo por satisfacer las demandas que la escuela le hace a los padres, como por ejemplo la generación de hábitos de estudio, pedido de materiales y asistencia a reuniones. Mantenerse informado también es un requisito mínimo para que la sociedad entre padres y profesores funcione.

2. Acompañar a los hijos

Acompañar a los hijos es una tarea central de los padres. El colegio es un aspecto muy significativo en sus vidas por lo tanto la presencia cercana de los padres y la compañía que sean capaces de entregar, será un elemento decisivo para el buen desarrollo de sus hijos.

Una instancia de apoyo al progreso académico de los hijos es la promoción de actividades que aporten al desarrollo intelectual, tales como la lectura, haciéndose socio de la biblioteca municipal más próxima, visitando los lugares de interés de la comuna, asistiendo juntos a eventos culturales. Asimismo, es importante estimular los talentos de los hijos, facilitando el acceso a actividades que los promuevan y valorando sus logros académicos.

También es necesario que los padres se preocupen de desarrollar los hábitos de estudio, como por ejemplo definir los horarios de estudio y limitar el tiempo dedicado a la TV.

En ocasiones esta función de apoyo es realizada por los abuelos. Los abuelos son, después de los padres, quienes más quieren a los niños y por diversas circunstancias, como el trabajo de los padres o enfermedad de ellos, cooperan activamente con los padres en el cuidado y la educación de los niños.

3. Cuidar la relación entre padres y profesores

Como todas las relaciones, aquellas que se establecen entre padres y profesores, es necesario cuidarlas, y los vínculos que se desarrollen entre ambos dependerá de las dos partes. Desde los padres es importante el reconocimiento de la autoridad y de la tarea del profesor, entender que su hijo es un alumno entre varios, y entender que el rol del profesor es muy demandante. Quizás lo más significativo para una buena convivencia entre padres y profesores es la confianza mutua, lo cual supone deponer actitudes ofensivas y defensivas, manteniendo una actitud abierta y honesta.

Cuando la relación que establecen los padres con los profesores es buena, el impacto sobre la interacción profesor-alumno será positivo. En contraste, cuando un conflicto es resuelto de manera agresiva entre padres y profesores, posiblemente habrá un impacto negativo.

4. Centrarse en lo positivo

Toda relación humana, para que sea fortalecedora, hace necesario que las personas se centren y reconozcan en el otro lo positivo. La relación que establecen los padres con los profesores de sus hijos no es una excepción.

Una manera de mantener buenas relaciones con los profesores, es asumir una actitud de reconocimiento lo más explícita posible, de los esfuerzos y acciones que realizan los profesores. El reconocimiento es más efectivo cuanto más descriptivo es. Es más eficaz decir ¡qué buena y original es su forma de enseñar matemáticas, que decir simplemente, "A la Juanita le está costando menos entender las matemáticas"

Todo lo que los padres hagan por reconocer los esfuerzos de los profesores para que los niños aprendan y progresen, será beneficioso para fortalecer los vínculos con el profesor. No se trata de fingir con respecto a este reconocimiento; lo que se dice debe ser sentido, realmente, pero sí se trata de ser lo más generoso y efusivo en el reconocimiento.

Cuando se produce un vínculo afectivo positivo entre padres y profesores, se favorece un conocimiento mutuo más profundo, que genera lazos entre ambos, los que van a favorecer una comunicación más libre y auténtica.

Cuando se produce una vinculación de esta naturaleza, el compromiso de los profesores, en ayudar al crecimiento académico y personal del niño, es mayor.

5. Legitimar a los profesores

Los padres deben cuidarse de no descalificar a los profesores frente a sus hijos, porque cuando se descalifica, no sólo se deslegitima a un profesor concreto, sino que se debilita el concepto de autoridad. Esto es especialmente grave en la adolescencia ya que en esta etapa el concepto de autoridad se ve habitualmente cuestionado.

En este sentido, es importante que el niño perciba que existe una alianza a favor de él y no en contra de él y sienta que sus padres y profesores se legitiman mutuamente.

6. Evitar buscar un culpable

Una tendencia natural, especialmente cuando se está angustiado por una dificultad de los hijos, es buscar al malo o al culpable; en este caso a algún profesor o profesora. Una actitud de esta naturaleza habitualmente tiende a aumentar el problema más que a encontrar soluciones, ya que provoca rabia y distancia entre padres y profesores.

Frente a los problemas, una mejor idea es hacer alianzas más que provocar confrontaciones. Una cosa es tratar de entender las causas de los problemas para ver si de allí pueden surgir soluciones, y otra muy distinta, es tener una actitud de encontrar un culpable. Pocos mecanismos producen más rabia en el otro, que cuando lo hacen sentir culpable.

Las culpas quitan mucha energía y pocas veces dan ganas de cambiar. Señalar al profesor como culpable no ayudará a encontrar la solución al problema del hijo, sino que dañará la relación entre el padre y el profesor, lo que se transformará en un obstáculo importante en la comunicación. En estas situaciones se produce un bloqueo en la comunicación y el resultado es que cada parte tiende a mantenerse en forma intransigente en su posición frente a los problemas, sin escuchar la argumentación del otro. La obstinación es una de las características que más daña las relaciones, y en este caso el resultado más dramático es que se pierde la perspectiva de que lo más importante es el niño y es él quien termina pagando la cuenta.

7. Triangularidad de la relación

Si bien la mayor parte de los padres desearían tener una relación fluida y nutritiva con la escuela, no siempre resulta fácil lograrlo. Una de las razones que se piensa que podría estar a la base de las dificultades, es que no es una relación directa sino que se trata de una "relación triangular". Esto quiere decir que cuando padres y profesores se encuentran, no es para acercarse entre ellos, sino que lo hacen para hablar acerca del niño. Uno de los factores que complica la interacción entre padres y profesores es que para cada uno de ellos el niño representa un tipo de relación diferente.

La incondicionalidad del afecto que los padres tienen hacia sus hijos hace que muchas veces les resulte difícil y doloroso aceptar y escuchar críticas acerca de éstos. Al recibir críticas, los padres se sienten cuestionados y les resulta difícil entender que para el profesor su hijo es uno de sus muchos alumnos, en cambio para los padres es único. Esto, que podría parecer una desventaja porque el vínculo afectivo del profesor hacia el niño sin duda es menos fuerte, podría tener un aspecto positivo, que es que la visón que aporta el profesor puede ser más objetiva. A veces, por miedo a mirar la realidad, los padres se ponen defensivamente una venda en los ojos y cierran los oídos a los mensajes que los profesores les quieren entregar.

8. Informarse antes de actuar

Cuando hay un problema, para poder solucionarlo bien, es necesario poder contar con toda la información que se requiere. Por ello, es necesario que los padres logren mantener un muy buen nivel de autocontrol y posterguen lo que parece urgente decir, hasta saber lo que piensan realmente los profesores frente al problema. Muchas veces los niños en situaciones problemáticas, por temor, tienden a minimizar lo sucedido o a omitir parte de la información.

Escuchar a los profesores hará que éstos se sientan valorados y disminuirá la tensión que existe generalmente en las situaciones conflictivas; a su vez generará en el profesor una actitud de apertura a las soluciones y a la información que los padres quieran aportar.

9. Pedir apoyo al colegio

Cuando los niños enfrentan situaciones críticas en la escuela, muchas veces los padres se ofuscan, pierden la esperanza y no buscan ayuda. En estas situaciones, es necesario pedir al profesor orientaciones que permitan elaborar las situaciones difíciles de los hijos y buscar soluciones en forma conjunta. También es de gran utilidad que los padres contrasten aquellas alternativas de solución que se les ocurran para generar los cambios deseados. Hay que comprender que toda crisis puede ser vivida como una oportunidad de crecimiento y de cambio y no vivirla necesariamente como un callejón sin salida.

Frente a situaciones difíciles, después de haber conversado con los profesores, es muy importante transmitir a los hijos una actitud activa de solución y esperanza, no asumir una actitud castigadora o desesperanzadora y evitar que el niño se sienta en el banquillo de los acusados. En ocasiones la presencia del niño, cuando los padres y profesores están conversando, puede ser iluminadora y darle más fuerza a los acuerdos a los que se llegue.

10. Plantear los desacuerdos

Por buena que sea la relación de los padres con el colegio, lo normal es que a veces se planteen algunos desacuerdos. Si se tiene que plantear un desacuerdo a un profesor, hay que tener presente al plantearlo que el "cómo" se dicen las cosas es tan importante como "lo" que se dice.

Si quiere ser escuchado(a) hay que ser cuidadoso(a) y respetuoso(a) en la forma de entregar el mensaje, y asegurarse que lo que está diciendo está siendo bien interpretado. Es importante proporcionar posibilidades de diálogo, de manera que el profesor o la profesora, puedan decir lo que piensan de la situación.

11. Reacción frente a la información negativa

Cuando nos dan información de nuestros hijos que no nos gusta, esto produce generalmente frustración y en muchas ocasiones rabia con el niño. Muchos padres cuentan haber castigado violentamente a sus hijos después de una entrevista con el profesor y después haberse arrepentido. Cuando el niño es castigado por culpa de la escuela, su relación con la escuela se hace cada vez más difícil, porque ve al colegio como una fuente de castigo, que echa a perder la relación con sus padres y entonces el niño puede llegar a odiar al colegio, no sólo porque le va mal sino porque interfiere en su vida familiar. En este sentido, hay que evitar que el niño asocie escuela con castigo.

12. Conductas de los padres que facilitan una alianza con la escuela

Cuando se les pide a los profesores que describan a los padres con los cuales trabajan bien y en equipo, ellos destacan características tales como: padres que se comprometen con la educación de sus hijos, que son comprensivos y abiertos hacia los profesores, que no se limitan a confrontarlos y criticarlos, y que participan en las actividades de la escuela.

Mantener una buena relación con el colegio, supone de los padres una actitud cooperadora; esto no quiere decir que tengan que pasar metidos en el colegio, pero si supone que ambos padres asistan en lo posible, cada vez que son citados, ya sea a reuniones de apoderados o a entrevistas personales. A pesar que muchas veces los padres tienen problemas para asistir, es importante que envíen un mensaje o una explicación para justificar su inasistencia. En este sentido es fundamental que las ausencias de los padres sean percibidas por los profesores como causadas por obstáculos reales y no como falta de interés.

Otro aspecto importante a cuidar es la veracidad. Cuando los padres mienten y los profesores se sienten engañados, no sólo se está afectando la relación entre ambos, sino que se está legitimando frente a los hijos la mentira como una forma de salir de los problemas.

13. Evolución de la participación de los padres en la escuela

Cuando los niños son pequeños les gusta que sus padres asistan a la escuela. Se sienten orgullosos y les resulta muy tranquilizador sentir la presencia cercana de sus padres. Por ejemplo, los niños agradecen cuando sus padres los pueden ir a dejar o buscar. Esta necesidad de sentir a sus padres cercanos a su colegio va disminuyendo con la edad ya que los niños van queriendo más autonomía, y especialmente si tienen dificultades, tratan de evitar el contacto entre la escuela y la familia. No es raro que escondan libretas de comunicaciones y "olviden" avisar ciertas reuniones. Especialmente en la adolescencia, requieren de mayor distancia, pero igual es importante estar disponible a las llamadas de la escuela y a las peticiones del hijo.

En contraposición, a los padres les parece más necesario acercarse en la adolescencia porque los temas que surgen son más conflictivos, pero este acercamiento será más difícil si no hay una historia previa de participación.

14. Efectos positivos de la participación de los padres

La participación de los padres tiene importantes efectos positivos: por una parte mejora la relación con el profesor, porque es una señal fuerte que dice: "Estoy comprometido o me importa y valoro lo que sucede en la escuela". Otro efecto de la participación de los padres tiene que ver con el nivel de información que adquieren, el conocimiento de la realidad concreta de lo que están haciendo sus hijos, las metas que se quieren lograr y cómo apoyarlas, facilitando así un lenguaje común con los profesores e hijos.

Una ventaja que no es menor, de una alianza temprana familia-escuela, es la relación de conocimiento y amistad que se va desarrollando con los papás de los compañeros de los hijos. Conocer los compañeros de los hijos y sus familias, además de producir un lazo de afecto que es importante y que puede significar un apoyo mutuo entre los niños, permite tener un conocimiento de quiénes son los amigos de los hijos.

Aplicación Piloto del Programa "Alianza Familia-Escuela" a una Muestra de Padres

Para evaluar la asimilación cognitiva de los contenidos del programa por los padres, se aplicó el material a una muestra de 32 padres que asistieron a un taller, en el que se les presentó el video para padres y a continuación se realizaron las actividades complementarias programadas.

Una vez finalizado el taller se presentó a los padres la siguiente pregunta abierta: "Mencione tres ideas que le resultaron novedosas y útiles al trabajar con este material". Las respuestas reflejan una actitud positiva frente al material y los contenidos mencionados corresponden a los mensajes centrales que el video intenta transmitir a las familias. A continuación se presentan las respuestas, agrupadas según las categorías temáticas.

1. Asumir la responsabilidad de la educación de los hijos, sin delegar excesivamente en la escuela

- "Pensarme como parte importante en el proceso de aprendizaje"

- "Reconocer que yo también le enseño"

- "Fundamental el apoyo académico y afectivo al niño"

- "El tomar parte activa en la interacción con el profesor sobre el rendimiento de mi hijo"

- "Reflexionar sobre mi actitud como madre"

- "Revisar mis prácticas como madre"

2. Acompañar a los hijos

- "La familia encargada de encaminar a sus hijos"

- "Ayudar a mis hijos a crecer como individuos autónomos"

- "Apoyar al niño cuando le va mal; repetir equivale a perder el trabajo en un adulto"

3. Cuidar la relación entre padres y profesores

- "Buscar que la relación con el profesor sea buena"

- "Tener un vínculo positivo entre padres y docentes"

- "Obliga a posicionarse en uno de los roles (padre) sin creerse que uno es el profesor"

4. Centrarse en lo positivo

5. Legitimar a los profesores

- "Reconocer la labor del docente"

- "Como padres también existen medios y formas de reconocer al docente aspectos positivos"

- "No criticar a los profesores frente a los hijos"

- "Valorización de la tarea del docente. Aceptación del rol del docente en general"

6. Evitar buscar un culpable

- "La búsqueda de un culpable impide un cambio"

- "Aprendí sobre la relación cruzada de culpas"

- "El sentimiento de culpa sólo provoca rechazo y no modifica comportamientos"

7. Considerar la triangularidad de la relación

- "Aprendí qué es la «relación» triangular: opinión distinta de padres-profesores"

- "La relación triangular de padres y docentes (tomé conciencia de ello)"

- "Conocer al profesor y sus vínculos con mi hijo como alumno"

8. Informarse antes de actuar

- "Tener información antes de actuar"

- "Conocer bien la situación antes de ir con el profesor"

- "Tener toda la información antes de actuar"

9. Pedir apoyo al colegio

- "Reconocer al colegio los problemas de mi hijo"

- "Hacer introspección y sincerarse"

- "Reconocer los problemas frente al colegio"

10. Plantear los desacuerdos

11. Reaccionar adecuadamente frente a la información negativa

12. Conductas de los padres que facilitan una alianza con la escuela

- "El respeto entre docente-familia y docente-alumno"

- "Pensar que no siempre que te llamen del colegio será para informarte de algo negativo"

- "Reflexionar juntos (escuela-familia) sobre la actitud del niño"

- "Reflexionar juntos (escuela-familia) sobre los contenidos a enseñar Actuar «abierto a la experiencia»

13. Evolución de la participación de los padres en la escuela

14. Efectos positivos de la participación de los padres

- "Lo importante que es la opinión de los padres sobre los maestros y cómo influye en los niños"

15. Otros

- "Asociar aprendizaje con agrado"

- "Las situaciones que muestra el video son reales y frecuentes"

- "Que los docentes se hagan responsables de la parte que les toca en la educación de los niños"

Del análisis cualitativo de las respuestas dadas por los padres, se puede observar que da las 14 categorías temáticas desarrolladas en el video, 10 de ellas fueron mencionadas por los padres como contenidos que constituyeron aprendizajes significativos en la medida que se consideraron como útiles o novedosos. Para las categorías Centrarse en lo positivo, Plantear los desacuerdos, Reaccionar adecuadamente frente a la información negativa y Evolución de la participación de los padres en la escuela; no surgieron respuestas que indicaran que la forma en que fue abordado el tema en el video constituyera un aporte novedoso para los padres. Con respecto a la categoría Centrarse en lo positivo sin embargo, se puede apreciar que la ausencia de respuestas se puede originar en el hecho que este concepto está implícito en muchas respuestas que fueron incluidas en otras categorías, como por ejemplo, Legitimar a los profesores, Cuidar la relación entre padres y profesores, Conductas de los padres que facilitan una alianza con la escuela.

La no respuesta en las categorías Plantear los desacuerdos, Reaccionar adecuadamente frente a la información negativa podría interpretarse que es más difícil incorporar información en las áreas conflictivas ya que ellas constituyen un punto ciego que está enraizado en situaciones personales y experienciales que dificultan la apertura a información que pueda cuestionar la propia forma de mirar la realidad. Con respecto al tema Evolución de la participación de los padres en la escuela, no tuvo mayor resonancia emocional posiblemente porque es algo que se da naturalmente y que la información no les resultó significativa.

También se pidió a los padres que hicieran una crítica al material utilizando la técnica de completación de oraciones "cloze" (Condemarín & Milicic, 1988). Para ello debían completar la siguiente afirmación: "No estoy de acuerdo con el planteamiento que hace este material respecto a...".

De los 32 padres sólo 4 respondieron esta pregunta. Los padres que no respondieron contestaron que su omisión se debió a que no tenían críticas que hacer (entendiendo la palabra "crítica" como una acepción negativa). Los comentarios recibidos se transcriben a continuación:

- "Trabajar en equipo con el colegio. Porque es tarea del colegio".

- "Tener el derecho de criticar a los profesores frente a los niños. Porque lo desprestigio, a veces es conveniente".

- "Forzar una relación entre padres y docentes. Porque se debería dar espontáneamente en consideración a las demandas de ambos".

- "Traslada el problema escolar a mi casa, y yo ya tengo bastantes problemas. Firma: un padre `recontra saturado' con los problemas de la escuela".

Las actividades incluidas en el manual fueron útiles para generar el espacio de reflexión y diálogo entre padres y profesores, objetivo para el cual fueron creadas.

Estos comentarios dan cuenta que existe un porcentaje de apoderados para los cuales la relación familia-escuela es un área crítica y difícil, lo que puede originarse por las experiencias que hayan tenido o por la complejidad de la relación en sí misma.

Conclusiones

El paso por la escuela es para cada niño diferente, pero sin duda para todos ellos su vida escolar constituye una larga y marcadora experiencia que tendrá una influencia decisiva en la construcción de su proyecto personal. Para algunos será una historia cargada de éxitos y buenos recuerdos, en tanto para otros será una experiencia difícil y dolorosa. En este recorrido juegan una influencia decisiva la familia y la escuela; se puede decir entonces que la educación de un niño es un desafío conjunto para ambos sistemas.

Es importante que la familia sea no sólo conocedora, sino partícipe en actividades del proyecto educativo; de esta manera, el niño percibirá el compromiso que significa la participación de sus padres con la tarea educativa y se sentirá acompañado por ellos en sus experiencias escolares. La participación de la familia en la escuela es un tema de gran relevancia para los logros educacionales de los estudiantes y no siempre fácil de lograr, especialmente en aquellos casos en que existen problemas de conducta y/o rendimiento escolar.

En la presente investigación se buscó aportar, a través de la elaboración de un programa audiovisual, el desarrollo de estrategias que facilitaran el logro de una mayor vinculación familia-escuela. Los videos se construyeron en base a las categorías obtenidas a partir de los grupos focales y de las entrevistas. Los resultados más relevantes sugieren que, si bien todos los actores reconocen la importancia de la relación, hay una tendencia de todos ellos en situación de conflicto, a deslegitimarse, estableciendo una especie de monólogo paralelo en los cuales la atribución de las dificultades se externaliza hacia el otro grupo, en lo que hemos denominado atribución cruzada de culpas.

El programa para padres incluyó las siguientes temáticas: asumir la responsabilidad de la educación de los hijos, sin delegar excesivamente en la escuela, acompañar a los hijos, cuidar la relación entre padres y profesores, centrarse en lo positivo, legitimar a los profesores, evitar buscar un culpable, considerar la triangularidad de la relación, informarse antes de actuar, pedir apoyo al colegio, plantear los desacuerdos, reaccionar adecuadamente frente a la información negativa, conductas de los padres que facilitan una alianza con la escuela, evolución de la participación de los padres en la escuela, efectos positivos de la participación de los padres en el contexto escolar.

La elección de utilizar un video radica en el hecho que este medio despierta interés y permite a los padres-espectadores adoptar una mirada activa y crítica frente a los mensajes audiovisuales, pero también frente a su propia forma de ejercer su paternidad. A su vez, el video facilita la tarea del profesor a la hora de trabajar con los padres, ya que la combinación de imagen y sonido aumenta la probabilidad de retención de los contenidos. Para que esto suceda, es decir que los contenidos permanezcan, es necesario no centrarse exclusivamente en la información dada en el video sino en la conexión de estos contenidos con la realidad personal de cada uno de los padres.

Como una forma de facilitar la conexión experiencial con esta realidad, el programa contiene -además del video- un set de actividades que permiten a los padres elaborar la información, lo que le da al programa características interactivas. Los contenidos y las actividades propuestas, están orientadas a fortalecer el vínculo familia-escuela de tal manera de promover una alianza efectiva entre ambos sistemas, en beneficio de la calidad de la educación de los niños.

La aplicación del material audiovisual a padres demostró que éste es efectivo y motivador. Los padres valoraron los conceptos y testimonios de expertos, de padres y de estudiantes en relación al tema, lo que contribuyó a lograr los objetivos educativos propuestos. Durante la aplicación del programa se creó un clima social entre padres y profesores, que promovió la reflexión, la comunicación y la interacción entre ambos.

Otro aspecto importante de ser destacado es el rol de mediador que cumple el material audiovisual, al introducir en la conversación entre padres y profesores, la postura de un tercero que aunque no está presente como sujeto, lo está a través de los guiones e imágenes que constituyen el contenido del video. Este rol de mediación, no es menor, ya que ambos grupos en situaciones de conflicto tienden a deslegitimarse mutuamente y en esa deslegitimación se produce un encapsulamiento, de cada grupo, en su propia postura, lo que sin duda no beneficia al estudiante, que debiera ser el foco de la alianza estratégica familia-escuela.

La validación de la relevancia del material se origina en la metodología que se usó para su elaboración, la que implicaba recolección de información acerca de las preocupaciones, preguntas, quejas, dificultades, reconocimiento de los espacios positivos, intervenciones adecuadas, entre otras, desde la perspectiva de los diferentes actores del proceso educativo (padres, profesores y estudiantes).

En la medida que hay imágenes que corresponden a testimonios reales, la identificación con las problemáticas planteadas favorece una discusión desde las emociones pero integradas con una perspectiva cognitiva que permite ampliar el foco de la percepción de los padres frente a las diferentes áreas que están involucradas en la alianza familia-escuela.

Otro concepto que resultó muy significativo para los padres fue el concepto de relación triangular, en la medida que permitía comprender el origen de muchas de las dificultades existentes en la relación.

En este contexto, el video puede aportar a que el grupo de padres tome conciencia de la percepción que los profesores y los estudiantes como grupo tienen de la relación familia-escuela, de las dificultades que se pueden presentar y del impacto de esta relación en el desempeño de los niños. Asimismo, comprender cuáles de sus comportamientos facilitan la relación familia-escuela y cuáles los obstaculizan.

En la medida que los padres puedan desarrollar una conducta empática hacia la tarea del profesor, y desarrollen competencias para relacionarse con éste, que estén centradas en aportar y buscar soluciones más que en encontrar culpables, se favorecerá en los profesores a su vez en forma circular una actitud positiva.

El resultado de esta relación positiva redundará en un mayor apego de los padres hacia la escuela, lo que a su vez desarrollará en el niño una clara percepción del compromiso que, tanto padres como profesores tienen, para que él sea la mejor persona posible.

Notas

1 Este artículo es producto del Proyecto Fondecyt #1020-955. Como una forma de responder a la necesidad de entregar a los padres estrategias para mejorar y fortalecer la alianza familia-escuela, así como para desarrollar competencias parentales en relación al contexto escolar, se elaboró un programa audiovisual el cual consta de dos videos de treinta y cinco minutos cada uno, ambos con su respectivo manual de actividades, destinados a facilitar la discusión y procesamiento de los contenidos presentados. Uno de los videos y su manual está orientado a la reflexión y desarrollo profesional de los profesores y el otro, el que interesa especialmente en este artículo, está destinado al trabajo de los padres para fortalecer su alianza con la escuela.

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Correspondencia a: La correspondencia relativa a este artículo dirigirla a las autoras a Escuela de Psicología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Vicuña Mackenna 4860, Santiago-Chile. E-mail: lalcalay@puc.cl; nmilicic@puc.cl; atorretti@arauco.cl.

Fecha de recepción: Agosto de 2005.
Fecha de aceptación: Noviembre de 2005.

Lidia Alcalay, Neva Milicic y Alejandra Torretti, Escuela de Psicología, Pontificia Universidad Católica de Chile.