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Ciencia y enfermería

versión On-line ISSN 0717-9553

Cienc. enferm. v.14 n.1 Concepción jun. 2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-95532008000100005 

 

CIENCIA y ENFERMERÍA XIV (1): 33-42, 2008

INVESTIGACIONES

 

SATISFACCIÓN CON LA EDUCACIÓN RECIBIDA EN UN GRUPO DE MUJERES HISTERECTOMIZADAS*

SATISFACTION WITH THE EDUCATION RECEIVED IN A GROUP OF HYSTERECTOMIZED WOMEN

 

MARÍA TERESA URRUTIA SOTO**, ALEJANDRA ARAYA GUTIÉRREZ*** y PÍA RIQUELME G.****

* Parte de este trabajo fue presentado en la Octava Conferencia Iberoamericana de Educación en Enfermería.
** Enfermera Matrona. Magíster en Nutrición. Profesora Adjunta Escuela de Enfermería, Pontificia Universidad Católica de Chile. PhD Student University of Miami. E-mail: murrutis@uc.cl
*** Enfermera Matrona. Licenciada en Enfermería. Profesora Auxiliar Escuela de Enfermería, Pontificia Universidad Católica de Chile. PhD Student, University of Illinois, Chicago. E-mail: aarayagu@uc.cl
****Enfermera Matrona. Licenciada en Enfermería. Pontificia Universidad Católica de Chile. E-mail: priquego@uc.cl


RESUMEN

La histerectomía es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes en nuestro país, por lo que resulta importante conocer las necesidades educativas de las mujeres para mejorar la calidad del cuidado otorgándoles una educación oportuna y atingente durante este proceso quirúrgico. El objetivo de este estudio es conocer la satisfacción de un grupo de mujeres histerectomizadas con la educación recibida. Es un estudio descriptivo, transversal, con 120 mujeres de un hospital público de Santiago. Se realizo una entrevista a cada mujer, previo a la cual se solicitó consentimiento informado. El 46,7% recibió educación del médico, el 75% de manera verbal-individual. El 70% recibe educación antes de ser histerectomizada, principalmente durante la hospitalización y el nivel secundario de atención. Los contenidos abordados están centrados en la cirugía y cuidados posteriores; ninguna mujer recibió educación respecto de sexualidad. El 100% de ellas declara que sus parejas no recibieron educación. El 23,3% quedó muy satisfecha con el profesional que las educó; el 10% con la forma utilizada; el 10,8% con el lugar donde recibió educación; el 18,3% con el momento en que recibe educación y el 7% con los contenidos recibidos. Se concluye que el grado de satisfacción de las mujeres con la educación recibida es bajo, por lo que se destaca la importancia de orientar nuestra intervención a las necesidades educativas de las mujeres histerectomizadas, de manera de implementar programas educativos orientados a lo que ellas realmente quieren y necesitan saber sobre los cuidados antes, durante y después de esta cirugía.

Palabras claves: Educación, satisfacción usuaria, histerectomía.


ABSTRACT

Hysterectomy is one of the most important surgeries in our country, therefore it is very important to know what the women need to know to improve the quality of care, by giving them a right and timely education during the surgical process. The aim of this research is to know the satisfaction with the education in a group of histerecto-mized women. The methodology is cross sectional study, with 120 women in a public hospital of Santiago. Data compilation was done by means of an interview, before a consent inform was applied. 46.7% of women received education from the physician, 75% with verbal and individual way; 70% of the women received education before the surgery, at hospital and in the second level. The topics were related with the surgery and the different cares before it. None of the women received education about sexuality. 100% of the women say that their part-ners did not received education. 23.3% of the women were very satisfied with the professional that gave them education, 10% with the way, 10.8% with the place, 18.3% with the time and 7% with the topics. The satisfaction with the education was very low, therefore it is very important that our intervention will be related with the real needs that women want about the surgery.

Key words: Education, satisfaction, hysterectomy.


 

INTRODUCCIÓN

La histerectomía (HT) es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes dentro del área ginecológica (Ahumada, Aliaga, & Bolívar, 2001). En nuestro país, se estima que afecta a una de cada cinco mujeres (Ahumada & Trujillo,1994).

Esta cirugía es una experiencia multidi-mensional y el efecto en las mujeres evoluciona a lo largo del tiempo (Lalos, Berglund, & Lalos, 2001; Wade, Pletsch, Morgan & Menting, 2000). Una intervención oportuna y atingente a las necesidades educativas de las mujeres sometidas a esta cirugía, contribuye a mejorar el enfrentamiento de éstas a los cambios físicos y psicológicos después de la cirugía (Lindberg & Nolan, 2001; Williams & Clark, 2000). Estudios chilenos señalan la importancia de la educación a las mujeres en el periodo perioperatorio (Ahumada et al., 2001; Urrutia & Araya, 2005; Urrutia, Araya, Villarroel & Vinales, 2004). El personal de salud debe brindar información clara, precisa y en un momento oportuno, sabiendo identificar las necesidades educativas de las mujeres histerectomizadas (Williams & Clark, 2000). En Chile no existen estudios publicados en torno a la satisfacción de la educación recibida por las mujeres sometidas a esta cirugía, por lo cual, el objetivo de esta investigación es conocer la satisfacción de un grupo de mujeres histerectomizadas con la educación recibida en torno a la HT, con el propósito de contribuir a mejorar la calidad del cuidado de enfermería otorgado a través de la educación de las mujeres histerectomizadas.

MATERIAL Y MÉTODO

Estudio descriptivo, de corte transversal realizado en 120 mujeres histerectomizadas en el servicio de Ginecología del Hospital Dr. Sótero del Río, Santiago, Chile. El muestreo considera al universo completo de mujeres que ingresaron al servicio de Ginecología en el periodo comprendido entre noviembre del 2003 y enero del 2004. El criterio de exclusión fue histerectomía de causa obstétrica. Del total de mujeres histerectomizadas durante este periodo (121), sólo una mujer rechazó participar en el estudio. Se aplicó un instrumento semiestructurado, el cual rescata información sobre características sociodemo-gráficas, gíneco-obstétricas, antecedentes de la cirugía, características de la educación recibida y el grado de satisfacción de la usuaria con dicha educación. Este instrumento se realizó sobre la base del modelo de "Resolución de Problemas" de Kaufman (Kaufman, 1973). Se decidió aplicar el instrumento en el servicio de ginecología del hospital, previo a dar el alta a la mujer y en un ambiente tranquilo y cómodo para la usuaria, con el objetivo de evitar el estrés preoperatorio en las mediciones (Katz, 2003). En relación a las variables educación recibida y grado de satisfacción, se consideró: el profesional que la educó, el momento en que fue educada, los contenidos recibidos en la educación, los medios audiovisuales utilizados en el momento de la educación y el lugar donde fue educada. Con respecto a los contenidos abordados en la educación de este grupo de mujeres, éstos fueron separados en: aspectos previos a la cirugía, aspectos centrados en la cirugía, aspectos posteriores a la cirugía y aspectos emocionales relacionados con la cirugía. El grado de satisfacción fue medido con una escala de Likert de cinco alternativas: Muy satisfecha, satisfecha, indiferente, insatisfecha y muy insatisfecha. Para la recolección de datos se diseñó un instrumento que consideró las variables antes mencionadas. El instrumento final de este estudio fue sometido a la evaluación de jueces expertos en el área de la educación en enfermería provenientes del área clínica y del área académica, posterior a la validez de contenido fue probado en un grupo de mujeres con similares características, equivalente al 10% de la muestra final de este estudio, de manera de asegurar que las preguntas fueran entendidas por las mujeres. La confiabilidad del instrumento no ha sido aún reportada. A cada una de las mujeres en estudio se le solicitó firmar voluntariamente consentimiento informado. Los datos se analizaron a través del programa estadístico SPSS 12.0 y se utilizaron medidas de tendencia central y dispersión.

RESULTADOS

Las características del grupo de mujeres en estudio se presentan en la Tabla 1. El 55,8% de las mujeres se encontraban menopáusicas al momento de la HT y de este grupo, sólo un 4,5% utiliza terapia de reemplazo hormonal. El 63% de las cirugías fue por causa benigna. La principal causa de la cirugía fue la mioma-tosis uterina, con un 56,6%, seguida del cáncer de endometrio con un 32,5% (Tabla 2). El 80% de las HT fueron por vía abdominal, el restante por vía vaginal. El 89% fue HT programada y el 11% restante de urgencia.


Con respecto a la educación recibida por las mujeres histerectomizadas, el 46,7% declara recibir educación por parte del médico, el 26,7% por matrona o enfermera matrona, el 5% por alumnas de enfermería, 1,6% por parte de familiares relacionados con el área de la salud y el porcentaje restante, 20%, refiere no haber sido educadas. Con respecto a la satisfacción de las mujeres, un 23,3% quedó muy satisfecha con el profesional que la educó, de este grupo el mayor grado de satisfacción es con la profesional matrona o enfermera-matrona (Tabla 3).


Con respecto al momento en el cual reciben la educación, el 70% recibe educación antes de ser sometidas a la cirugía, un 10% posterior a la cirugía y un 20% refiere no haber recibido educación. Un 18,3% quedó muy satisfecha con el momento en que fueron educadas. Las mujeres quedan más satisfechas con la educación recibida durante el periodo de seguimiento prequirúrgico (Tabla 4).


En relación al lugar donde las mujeres son educadas, el 47% de ellas recibe la educación en el hospital, el 33% la recibe en el policlínico secundario de atención y el 20% refiere no haber recibido educación. Respecto del grado de satisfacción, el 10,8% quedó muy satisfecha con el lugar donde fue educada; las mujeres quedan más satisfechas si son educadas en el nivel secundario de atención que en el servicio de ginecología con un 37,5% (Tabla 5).


En relación a los medios audiovisuales utilizados en la educación, la mayoría de las mujeres refieren haber sido educadas de forma verbal; el 75% refiere recibir educación en forma verbal individual, un 18% de forma verbal grupal y un 7% declara no recibir educación de ningún tipo. Un 48,4% de las mujeres quedó muy satisfecha -satisfecha con los medios con los cuales fueron educadas (Tabla 6).


Con respecto a los contenidos abordados en la educación de este grupo de mujeres, los contenidos más abordados son las características del acto quirúrgico, en donde se puede observar que casi la totalidad de las mujeres reciben algunos de los contenidos educativos de este grupo. Los contenidos relacionados con aspectos generales, cuidados posteriores a la histerectomía y/o los efectos del la HT en su vida futura son escasamente abordados, presentando algunos de ellos una frecuencia igual a cero (Tabla 7). Sólo un 7% de las mujeres quedo muy satisfecha con los contenidos educativos entregados (Tabla 8). Al preguntar si las parejas fueron incorporadas en la educación recibida, el 100% de las mujeres declara que sus parejas no recibieron educación.



DISCUSIÓN Y COMENTARIO

Este es el primer estudio chileno publicado sobre satisfacción usuaria con la educación recibida en mujeres histerectomizadas. Este estudio forma parte de una línea académica de investigación cuyo propósito es mejorar la calidad del cuidado de enfermería otorgado a este grupo de mujeres a través de la educación. Distintos factores que pueden influenciar el enfrentamiento de la mujer a esta cirugía, tales como factores personales, de la relación de pareja y aquéllos externos a la mujer, pueden intervenir en las necesidades educativas durante el periodo perioperatorio. Es fundamental que como enfermeras y enfermeras-matronas conozcamos cuáles son las necesidades educativas de las mujeres que reciben nuestros cuidados, para de esta manera im-plementar un plan educativo destinado a entregar a las mujeres herramientas útiles para enfrentar los cambios físicos y psicológicos asociados a esta cirugía.

Con respecto a los factores personales, la edad promedio de las mujeres de este estudio difiere de lo reportado en publicaciones internacionales (Dragisic & Milad, 2004; Schaffer & Word, 2002) y es relativamente mayor a lo señalado en estudios nacionales (Urrutia et al., 2004). Este es el punto de partida para im-plementar un plan educativo, ya que la edad de la mujer marca el ciclo vital en el cual se encuentra y, por ende, marca una diferencia en torno a las inquietudes, dudas o temores relacionada a la cirugía. Es decir, la edad nos delimita parte de los contenidos educativos a abordar. Es importante considerar que las mujeres de esta muestra necesitarán recibir distintos contenidos al momento de ser educadas, ya que existe un importante número de mujeres que se encuentra en edad fértil y otras en el periodo de la menopausia (Rhodes, Kjerulff, Langenberg, & Guzinski, 1999).

El nivel de escolaridad de la muestra se encuentra por debajo de la media nacional Ministerio de Educación (MINEDUC, 1998), lo cual podría estar explicado por la edad de las mujeres en nuestro estudio. Es importante evaluar el nivel educacional de la población en estudio, ya que éste puede influenciar los medios audiovisuales con los cuales dirijamos nuestra educación.

Otro factor importante a considerar es que todas las mujeres de la muestra presentaron síntomas preoperatorios y tuvieron un prolongado tiempo de espera prequirúrgico. Estudios internacionales señalan que estas mujeres pueden tener una apreciación beneficiosa de la HT (Roovers, Van der Bom, Van der Vaart, & Heintz, 2003), lo que estaría explicado entre otras causas por el cese de los síntomas preoperatorios (Khastgir &Studd, 2000). La presencia de síntomas junto con el largo tiempo de espera antes de la cirugía, nos abre un importante campo de acción, en el cual los profesionales de la salud debemos crear las instancias educativas de apoyo durante el periodo preoperatorio, con el objetivo de acoger las necesidades educativas propias de este periodo, contribuyendo a disminuir la morbilidad asociada a esta cirugía.

Con respecto a la satisfacción con la educación recibida en mujeres histerectomizadas, un bajo porcentaje queda muy satisfecha con el profesional que la educa y la mayoría de las mujeres de la muestra presenta mayor satisfacción al ser educada por matronas o enfermeras-matronas. La literatura señala que las mujeres prefieren a las enfermeras para hablar de sus ajustes sexuales después de la cirugía y, en general, prefieren hablar estos temas con un profesional de sexo femenino (Katz, 2003). Cabe destacar que existe un 20% de la muestra que refiere no recibir educación. Es importante empoderar a las enfermeras y enfermeras-matronas para que desarrollen programas educativos a este grupo de mujeres, en los cuales no sólo se aborden los aspectos centrados en la cirugía, sino que también aquéllos menos tocados durante el proceso quirúrgico, tales como: sexualidad, mitos en torno a la cirugía y los aspectos emocionales asociados a ésta.

En relación al momento en que se les educa, la literatura señala que, independiente del tiempo que lleven con alguna patología o que sea una situación de urgencia, las usuarias deben ser informadas antes de ser sometidas a la cirugía (Le Cornu, 1999). El bajo grado de satisfacción encontrado en el momento en que se les educa, puede obedecer al porcentaje de mujeres que es educada durante su hospitalización y/o al porcentaje de mujeres que refiere no haber recibido educación en ningún momento. A su vez, en relación al lugar donde reciben la educación, el bajo porcentaje de satisfacción puede estar relacionado a que la mayoría de las usuarias recibieron educación en el hospital, en donde el estrés previo a la cirugía puede estar influenciando su grado de satisfacción (Katz, 2003). Es importante acoger a este grupo de mujeres en el lugar y momento oportuno, ya que el 20% de las mujeres será sometida a esta cirugía durante su vida. Es vital contar con programas educativos ambulatorios destinados a dar respuesta a las necesidades educativas antes y después de la cirugía.

Con respecto a los medios utilizados para la educación, las mujeres refieren quedar en bajo porcentaje satisfechas con la forma verbal e individual. Este tipo de educación que reciben las usuarias no muestra diferencia con lo que ocurre en otros estudios (Galavotti & Richter, 2000). Es importante explorar otros medios de educación para las usuarias que le sean más atractivos, uno de ellos es recibir parte de la educación escrita, por ejemplo, en folletos, de manera que la usuaria pueda tener acceso a la información cuando lo desee y, a su vez, pueda compartir esta información con sus redes de apoyo (Katz, 2003).

Un bajo porcentaje de las mujeres de la muestra refiere quedar muy satisfecha con los contenidos en los cuales fue educada. En el área de aspectos generales, son escasas las usuarias que reciben educación sobre temas como: complicaciones de la cirugía, consecuencias de la posible extracción de ovarios, o incluso sobre la causa de su propia patología, situación que puede intervenir en la decisión de optar por la cirugía y en aumentar miedos y mitos en torno a la HT (Le Cornu, 1999). Las mujeres tienen necesidad de ser educadas en contenidos básicos para los profesionales como son la anatomía y fisiología del aparato genital (Wade et al., 2000), sin embargo, los profesionales no discuten estos contenidos con las mujeres, manteniendo los mitos en torno a esta cirugía (Lambden et al., 1997). Las mujeres señalan como normal los cambios que están viviendo, porque les resulta embarazoso tener problemas, y no presentan iniciativa en la discusión de este tema con los profesionales (Bernhard, 2002). Los tópicos más abordados en la educación a la usuaria son aquéllos relacionados con las características del acto quirúrgico, en lo que respecta a utilización de vendas elásticas profilácticas, preparación preoperatoria y tipo de anestesia. Estos resultados no concuerdan con la literatura, ya que se señala que la educación debiera centrarse en aspectos emocionales o psicológicos (Rhodes et al., 1999). En relación con los temas sobre cuidados posteriores a la cirugía, éstos son escasamente abordados en la educación alas usuarias. Tópicos como cuidados de la herida operatoria o deambulación precoz, son claves para una buena recuperación, sin embargo estos contenidos no son abordados durante la educación a las usuarias (Cabieses, Urrutia, & Araya, 2004). Respecto al área de efectos de la HT en su vida futura, hay temas como sexualidad, fertilidad y métodos de planificación familiar que no son abordados por quienes educan alas usuarias. Cabe señalar que estos temas debieran ser tratados con todas las usuarias que son sometidas a esta cirugía y, por lo tanto, los profesionales debieran estar capacitados para afrontarlos (Rhodes et al., 1999). La vida sexual posterior a la cirugía es un aspecto importante a considerar (Bernhard, 2002) por enfermeras, enfermeras-matronas y médicos (Rannestad, Eikeland, Helland, & Qvarnstrom, 2001) al momento de brindar el cuidado a la mujer sometida a una HT.

Las mujeres refieren la necesidad de apoyo de sus parejas, familia y amigos, lo que mostraría además la necesidad de educar a las redes sociales (Richter et al., 2002). Es importante considerar a la pareja en la educación recibida por las mujeres histerectomizadas (McKenzie & Grant, 2000), de manera de abordar temas como: sexualidad posterior a la HT, mitos que existen en torno a esta cirugía y el reinicio de la actividad sexual, entre otros temas (Ahumada et al., 2001; Ahumada & Trujillo, 1994), de manera de contribuir a mejorar el enfrentamiento de las mujeres a los cambios físicos y psicológicos asociados a esta cirugía.

La educación a la mujer es parte del cuidado de enfermería y contribuye a que ellas tengan una percepción positiva sobre su salud. La educación, centrada en las necesidades de la usuaria, es indispensable para facilitar el proceso de adaptación durante el periodo perioperatorio (Wade et al., 2000). Considerar las necesidades educativas de las mujeres histerectomizadas chilenas es una forma de dar respuesta real a las demandas de salud de este grupo y debe ser tomado en cuenta al momento de elaborar los programas educativos dirigidos a este grupo de mujeres.

El aporte para enfermería de esta investigación radica en contribuir al conocimiento de la satisfacción de las mujeres histerectomizadas con la educación recibida y, por ende, a conocer cuales son sus necesidades educativas a través de la evaluación de cinco parámetros: el profesional, el momento, el lugar, los medios y los contenidos con los cuales son educadas estas mujeres. Esta información puede ser utilizada por los profesionales como una guía de referencia para fundamentar distintos tipos de programas educativos en el grupo de mujeres estudiado, de manera de favorecer una educación oportuna y atingente.

Un punto importante a considerar en futuras investigaciones, es la educación que a las mujeres les gustaría recibir, de manera de ahondar en cuales son las necesidades educativas de este grupo de mujeres, como también, centrar esfuerzos en desarrollar estudios cualitativos que nos hablen del significado de perder el útero, para así dar una mejor respuesta a las demandas educativas de las mujeres histerectomizadas, otorgando una educación acorde al momento, lugar y contenidos que ellas necesitan.

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Fecha recepción: 19.02.07. Fecha aceptación: 23.01.08.