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Archivos de medicina veterinaria

versión impresa ISSN 0301-732X

Arch. med. vet. v.30 n.1 Valdivia  1998

http://dx.doi.org/10.4067/S0301-732X1998000100006 

Residuos de plaguicidas organoclorados en leche pasteurizada comercializada en Ciudad de México


G. PRADO1, Quím., M. Sc.; G. DIAZ1, Q.B.P., Dr. C. Mar; S. VEGA Y LEON1, Q.F.B., M. Sc.; M. GONZALEZ1, Ing. Agr.; N. PEREZ1, Q.F.B., M. Sc.; G. URBAN1, Biol., M. Sc.; R. GUTIERREZ1, L.P.A.; A. RAMIREZ1,Ing. Alim; M. PINTO2, Prof. Quím., M. Sc.

1Departamento de Producción Agrícola y Animal. Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, Coyoacán, D.F., C.P. 04960, México. 2Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Fac. Ciencias Agrarias, Universidad Austral de Chile, Casilla 567, Valdivia, Chile.

SUMMARY

Organochlorine pesticide residues in commercial pasteurised milk in Mexico City

Milk products are frequently contaminated with toxic organochlorine pesticides. The level of organochlorine pesticide residues of 96 pasteurised milk samples was determined by gas-liquid chromatography. The samples were collected from four milk industries in Mexico City. The pesticides found in the pasteurised milk samples, their average values, the average value/MRL ratio, and sample percentages exceeding the Maximum Residue Limits (MRL) were respectively: (a+b)-HCH, 0.22 µg/g, 2.21, (47.9%), Lindane, 0.07 µg/g, 0.38, (8.3%), Aldrin + Dieldrin, 0.25 µg/g, 1.67, (39.5%), Heptachlor + Heptachlor epoxide, 0.15 µg/g, 1.00, (23.9%), Endrin, 0.05 µg/g 2.70, (37.5%), DDT and metabolites, 0.12 µg/g, 0.10, (0.0%).

A follow up study in the control of organochlorine pesticides present in Mexican pasteurised milk is recommended.

Palabras claves: residuos, plaguicidas organoclorados, leche pasteurizada, México.

Key words: residues, organochlorine pesticide, pasteurised milk, Mexico.

INTRODUCCION

Las causas fundamentales de la presencia de residuos de plaguicidas organoclorados en la leche son sus propiedades fisicoquímicas de persistencia, liposolubilidad y bioacumulación así como el uso excesivo de estos compuestos en las prácticas agropecuarias (Pinto y col., 1990a) y el uso en el control de enfermedades transmitidas por insectos vectores (Dhaliwal, 1990; Rodríguez y col., 1994 y Hernández y Pérez, 1995). Estas actividades antropogénicas han traído como consecuencia la contaminación de los sustratos bióticos y abióticos, ya que al dispersarse entran a las cadenas tróficas donde se bioacumulan y el ganado expuesto a estos sustratos elimina residuos de plaguicidas o algœn derivado de su biotransformación en la leche.

En relación con el ganado vacuno lechero cabe mencionar que entre las principales causales de contaminación con residuos de pesticidas organoclorados, figuran: alimentos para uso animal (pradera, heno, concentrado, ensilaje, otros); control de parásitos en el animal; control de insectos en los establos; contaminación ambiental (agua, aire, suelo), entre otras (Bro-Rasmussen y col., 1968; Blüthgen y col., 1984; Luquet y col., 1974; Pinto y col., 1987).

Los alimentos de origen animal como leche y carne se consideran la mayor fuente de residuos de estos plaguicidas en la alimentación humana. Diversos estudios registran presencia de los mismos plaguicidas en la leche humana (Tanabe y col., 1990; Vannuchi y col., 1992; Alawi y col., 1992).

La toxicidad de estos compuestos ha sido confirmada por diferentes estudios: inducen actividad enzimática mediante radicales libres, alteran la respuesta inmunológica, afectan los procesos reproductivos, alteran el metabolismo lipídico, el transporte de vitaminas y de glucosa, algunos son considerados mutagénicos, teratogénicos o carcinogénicos (Durham, 1974; Larsen, 1988; Heeschen y Blüthgen, 1991), no sólo en la especie humana sino en las comunidades bióticas con diferente nivel de sensibilidad.

Los plaguicidas son biocidas y, por lo tanto, sustancias tóxicas y peligrosas. Sin embargo estos compuestos usados convenientemente promueven la salud del hombre, al permitir el control de enfermedades como la malaria, paludismo, tifus exantemático, fiebre amarilla y otras enfermedades transmitidas por insectos u otros vectores. La enfermedad de chagas (control de chinches), peste bubónica (control pulgas de rata), fiebre del Dengue (mosquito Aedes aegypti), tripanosomiasis (mosca tsetse), entre otras, han sido apropiadamente controladas o erradicadas en México y otros países del Caribe, por el uso del DDT, y en aquellos casos en donde se creó resistencia a este pesticida, ha sido exitoso su reemplazo por dieldrín, hexaclorociclohexanos (HCH), carbamatos, piretroides o compuestos organofosforados (Ramírez y col., 1991; Mc Connell y Hruska, 1993; Aguilar, 1994; Albert, 1990; Lombera, 1994).

La legislación mexicana ha prohibido, entre otros plaguicidas, el uso de aldrín, dieldrín, endrín y restringido el uso de lindano y de HCH, mientras que la utilización de DDT está reservada a campañas sanitarias oficiales (México, 1993), sin embargo, Botello y col. (1994), mencionan datos de producción de 400 tons. de DDT y 1.800 tons. de lindano, toxafeno, dieldrín, clordano y heptacloro en 1988. Con este antecedente, Albert y Rendón (1988) registraron presencia de DDT, DDE y epóxido de heptacloro con valores de 43.1, 33.8 y 3.1 veces mayor, respectivamente, que la ingesta diaria aceptable (IDA) en huevo de gallina y 500 veces de dieldrín en quesos.

Dada la importancia tóxica de estos compuestos, de la producción anual de 602.3 millones de litros de leche pasteurizada en el país (México, 1995) y que la ciudad de México representa el 20% de la población total, se consideró pertinente conocer en 4 marcas comerciales de leche pasteurizada, el contenido de (a + b)-HCH, lindano, aldrín, dieldrín, heptacloro, epóxido de heptacloro, endrín, p, p'-DDT y sus metabolitos, para relacionarlos con los Límites Máximos de Residuos (LMR) que ha propuesto la FAO/OMS (1982) e igualmente estudiar la posible variación de esos contenidos en relación al efecto estacionalidad y posible variación entre industrias.

MATERIAL Y METODOS

Muestreo. Se realizó un muestreo al azar, quincenalmente y durante un año, a partir de junio de 1994, para cuatro marcas comerciales (A, B, C y D) de leche pasteurizada en la Ciudad de México, con un significado aproximado del 60% de las leches consumidas en dicha localidad. Las muestras estudiadas fueron adquiridas en establecimientos comerciales. Las 4 marcas comerciales corresponden a 4 industrias del país, las cuales se abastecen de leche proveniente de 4 cuencas lecheras mayoritariamente que completan sus requerimientos de materia prima con volœmenes menores de leche, no determinados, de cuencas vecinas.

Metodología. El material de vidrio utilizado fue lavado consecutivamente con acetona, metanol y enjuagado con n-hexano para evitar interferencias cromatográficas (Albert y Reyes, 1978). La extracción de la grasa se llevó a cabo mediante el méodo propuesto por Frank y col. (1975). Para la purificación, determinación y confirmación del residuo fue seguido el método de Stijve (International Dairy Federation, 1983), con la sustitución del éter de petróleo por n-hexano. La grasa extraída fue fijada en una columna de florisil 60-100 mallas, parcialmente desactivado, usando n-hexano-diclorometano como solvente de elución. Los eluatos fueron concentrados casi a sequedad y redisueltos en isooctano para su análisis cromatográfico.

Equipo. Cromatógrafo de gases Hewlett Packard Modelo 5890 Series II, equipado con detector de captura de electrones (ECD 63Ni) con integrador de áreas modelo 3396. Columna capilar SPB-5 de 30 m x 0.25 mm D.I. x 0.25 µm de espesor de capa. Fase estacionaria fenilmetilsilicón al 5%.

Condiciones de operación. Temperatura del inyector 260ºC temperatura del detector 320ºC, gas de arrastre helio a 1 ml/min, gas auxiliar nitrógeno a 30 ml/min, estándares de Chem Service a concentración de 20 ng/ml, volumen de inyección 1 µl.

Análisis cuantitativo. Se realizó por comparación del área de los picos del cromatograma de la muestra en relación con los estándares correspondientes utilizando la fórmula convencional (estándar externo). Los resultados se dan en µg/g en base grasa anhidra.

RESULTADOS

El valor promedio (X), el porcentaje de muestras con niveles de residuos de plaguicidas organoclorados superiores al Límite Máximo de Residuos permitido (LMR), según disposiciones sanitarias de la FAO/OMS (1982) y la razón (X/LMR) encontrada para las cuatro marcas de leche pasteurizada estudiadas durante un año, se presentan en el cuadro 1. Se puede observar que del total de muestras analizadas (n = 96), la razón (X/LMR) de los plaguicidas lindano y S DDT + metabolitos está por abajo de 1. Esta razón (X/LMR) para los plaguicidas (a + b)-HCH, aldrín+ dieldrín y endrín supera el valor de 1. Para el caso del heptacloro + epóxido de heptacloro el valor promedio encontrado coincidió con el valor LMR.

 

Cuadro 1

Residuos de plaquicidas organoclorados presentes en muestras de leche pasteurizada de cuatro marcas
comerciales, México D.F. (µg/g base grasa, n = 96).

Organochlorine pesticide residues in four commercial pasteurized milk samples, México D.F.
(µg/g fat base, n = 96).


Plaguicida

LMR1
% de
muestras
positivas
% de
muestras
>LMR
Valor
Promedio 
X
Razón
X/LMR 
(a + b)-HCH2 0.10 56.2 47.9 0.22 2.21
Lindano 0.20 51.0 8.3 0.07 0.38
Aldrín + Dieldrín 0.15 85.4 39.5 0.25 1.67
Heptacloro +          
Hecpacloro epóxido 0.15 58.3 23.9 0.15 1.00
Endrín 0.02 38.5 37.5 0.05 2.70
DDT + metabolitos 1.25 45.8 0.0 0.12 0.10

1 LMR = Límite máximo de residuos (permisible). FAO/OMS, 1982.
2 Heeschen y Blüthgen, 1979.

El porcentaje de muestras que superó el valor del Límite Máximo de Residuos (> LMR), para los pesticidas investigados se presenta en la figura 1. Se puede observar que los organoclorados (a + b)-HCH superó el valor LMR en el 47.9% de los casos. Por otra parte, el DDT y metabolitos presentaron valores inferiores al valor LMR en el 100% de los casos analizados; el valor promedio (0.12 µg/g) encontrado fue aproximadamente 10 veces inferior al LMR para este pesticida. Los contenidos de los plaguicidas encontrados para cada marca (industria lechera) se detallan a continuación.

Figura 1.Porcentaje de muestras de leche pasteurizada con residuos de pesticidas organoclorados (µg/g base grasa) sobre el LMR. México, D.F. (n = 96).
Percentage of pasteurized milk samples with organochlorine pesticide residues (µg/g fat base) above LMR. Mexico, D.F. (n = 96).

En la leche de la industria A, cuyos valores promedios de pesticidas se presentan en el cuadro 2, se observa que el contenido de lindano, aldrín + dieldrín y S DDT + metabolitos están bajo de la norma FAO/OMS (1982), ya que sus valores de X/LMR son menores que 1. Sin embargo los heptacloros (a +b)-HCH y endrín alcanzan valores X/LMR aproximados de 1.5, 2.1 y 2.7, respectivamente.

Cuadro 2

Residuos de plaquicidas organoclorados presentes en muestras de leche pasteurizada. Industria A,
México D.F. (µg/g base grasa, n=24).

Organochlorine pesticide residues in pasteurized milk samples. Industry A, México D.F. (µg/g fat base, n=24).


Plaguicida

LMR1
% de 
muestras 
positivas
% de
muestras 
>LMR
Valor
promedio 
X
Razón
X/LMR 
(a + b)-HCH2 0.10 54.1 50.0 0.21 2.13
Lindano 0.20 58.3 4.1 0.05 0.27
Aldrín + Dieldrín 0.15 83.3 8.3 0.08 0.54
Heptacloro +          
Heptacloro epóxido 0.15 75.0 29.1 0.22 1.48
Endrín 0.02 29.1 29.1 0.05 2.67
DDT + metabolitos 1.25 50.0 0.0 0.09 0.08

1 LMR = Límite máximo de residuos (permisible). FAO/OMS, 1982.
2 Heeschen y Blüthgen, 1979.

El cuadro 3 presenta los valores promedios de pesticidas encontrados en la leche pasteurizada de la industria B y se destaca que el lindano, heptacloro + heptacloro epóxido y la S DDT + metabolitos están dentro de la norma, según los valores para X/LMR de 0.5, 0.8 y 0.05, respectivamente. Valores > 1 lo presentaron el aldrín + dieldrín (1.1), endrín (1.3) y el más elevado correspondió al (a + b)-HCH con 2.7, aproximadamente.

Cuadro 3

Residuos de plaquicidas organoclorados presentes en muestras de leche pasteurizada. Industria B,
México D.F. (µg/g base grasa, n = 24).

Organochlorine pesticide residues in pasteurized milk samples. Industry B, México D.F. (µg/g fat base, n = 24).

Plaguicida LMR1 % de 
muestras 
% de
muestras 
Valor
promedio 
Razón
X/LMR 
    positivas >LMR X  
(a + b)-HCH2 0.10 54.1 50.0 0.26 2.68
Lindano 0.20 54.1 16.6 0.10 0.53
Aldrín + Dieldrín 0.15 79.1 50.0 0.17 1.14
Heptacloro +          
Heptacloro epóxido 0.15 58.3 25.0 0.12 0.8
Endrín 0.02 29.1 25.0 0.02 1.29
DDT + metabolitos 1.25 20.8 0.0 0.06 0.05

1 LMR = Límite má de residuos (permisible). FAO/OMS 1982.>
2 Heeschen y Blüthgen, 1979

Los valores de pesticidas encontrados para la leche de la industria C, se presentan en el cuadro 4 y se muestra que la S DDT + metabolitos y el lindano cubren las especificaciones dadas por FAO/OMS (1982), pues sus razones X/LMR son < 1. Los pesticidas heptacloro + epóxido de heptacloro, (a + b)-HCH, aldrín + dieldrín y endrín van aumentando sus razones X/LMR dando valores aproximados de 1.2, 2.0, 2.2 y 2.7, respectivamente. El valor más alto, como en el caso de la leche de la industria A, se presentó en el endrín.

En el cuadro 5 se muestran los valores de pesticidas encontrados para la leche de la industria D. Al igual que en las muestras de la industria B, la S DDT + metabolitos, lindano y heptacloro + epóxido de heptacloro están bajo las especificaciones y recomendaciones de la FAO/OMS (1982), con valores de 0.2, 0.4 y 0.6 para la razón X/LMR respectivamente. No obstante, se registraron valores altos en la evaluación de (a + b)-HCH (2.1), aldrín + dieldrín (2.9) y endrín (4.1), aproximadamente.

Cuadro 4

Residuos de plaquicidas organoclorados presentes en muestras de leche pasteurizada. Industria C, México D.F.
(µg/g base grasa, n=24).

Organochlorine pesticide residues in pasteurized milk samples. Industry C, México D.F. (µg/g fat base, n = 24).

Plaguicida LMR1 % de 
muestras 
% de
muestras 
Valor
promedio 
Razón
X/LMR 
    positivas >LMR X  
(a + b)-HCH2 0.10 58.3 37.5 0.19 1.99
Lindano 0.20 41.6 8.3 0.06 0.33
Aldrín + Dieldrín 0.15 87.5 29.1 0.32 2.16
Heptacloro +          
Heptacloro epóxido 0.15 58.3 25.0 0.18 1.22
Endrín 0.02 50.0 50.0 0.05 2.66
DDT + metabolitos 1.25 41.6 0.0 0.07 0.06

1 LMR= Límite máximo de residuos (permisible). FAO/OMS, 1982.
2 Heeschen y Blüthgen, 1979

Cuadro 5

Residuos de plaquicidas organoclorados presentes en muestras de leche pasteurizada. Industria D,
México D.F. (µg/g base grasa, n=24).

Organochlorine pesticide residues in pasteurized milk samples. Industry D, México D.F. (µg/g fat base, n=24).

Plaguicida LMR1 % de 
muestras 
% de
muestras 
Valor
promedio 
Razón
X/LMR 
    positivas >LMR X  
(a + b)-HCH2 0.10 58.3 54.1 0.20 2.08
Lindano 0.20 50.0 4.1 0.08 0.40
Aldrín + Dieldrín 0.15 91.6 70.8 0.43 2.88
Heptacloro +          
Heptacloro epóxido 0.15 42.6 16.6 0.09 0.60
Endrín 0.02 45.8 45.8 0.08 4.14
DDT + metabolitos 1.25 70.8 0.0 0.27 0.21

1 LMR= Límite máximo de residuos (permisible). FAO/OMS, 1982.
2 Heeschen y Blüthgen, 1979

Las figuras 2 y 3 describen el comportamiento general de las muestras para cada una de las familias de plaguicidas en función del tiempo. Se aprecia en la figura 2 que (a + b)-HCH tiene un máximo definido en abril con 0.64 µg/g. La familia aldrín+dieldrín presentó el valor promedio más alto en el mes de julio (0.76 µg/g). El endrín presentó los valores más altos en los meses de marzo y abril (0.13 µg/g) y en los meses de junio, julio, agosto y septiembre sus valores fueron inferiores al LMR (0.02 µg/g).

En la figura 3 se observa que los pesticidas heptacloro + epóxido de heptacloro presentó el valor promedio más alto en el mes de diciembre (0.36 µg/g), igualmente en los meses de junio, julio, octubre y febrero se observaron valores superiores al LMR (0.15 µg/g). El lindano y DDT + metabolitos presentaron valores promedios mensuales dentro de los límites permitidos (< LMR), no obstante se registró un 8.3% de muestras con niveles de lindano > LMR. El DDT + metabolitos no presentó niveles superiores al valor LMR.


Figura 2. Valor promedio mensual del contenido de plaguicidas organoclorados
(a + b)-HCH, Endrín y Aldrín + Dieldrín, en leche pasteurizada, México, D.F.
Junio de 1994 a mayo de 1995 (µg/g base grasa, n = 96).
Average monthly value of organochlorine pesticide contents (a + b)-HCH,
Endrin and Aldrin + Dieldrin, in pasteurized milk, Mexico D.F.
June 1994 to may 1995 (µg/g fat base, n = 96).


Figura 3. Valor promedio mensual del contenido de plaguicidas organoclorados Heptacloro + Heptacloro epóxido, Lindano y DDT = metabolitos, en leche pasteurizada, México, D.F. Junio de 1994 a mayo de 1995 (µg/g base grasa, n = 96).
Average monthly value of organochlorine pesticide contents Heptachlore+Heptachlore epoxide, Lindane and DDT + metabolites, in pasteurized milk, Mexico D.F. June 1994 to may 1995 (µg/g fat base, n = 96).

DISCUSION

Alfa + Beta hexaclorociclohexano (a + b)-HCH. Estos isómeros presentaron el más alto nivel de porcentaje de muestras con valores superiores al límite máximo de residuos (47.9%), al considerar el total de muestras analizadas (n = 96) (ver figura 1). Su valor promedio fue de 0.22 µg/g, es decir, 2.21 veces superior al valor LMR estipulado por la Repœblica Federal de Alemania: 0.10 µg/g base grasa (Heeschen y Blüthgen, 1979). Otros países de la Comunidad Europea establecen límites tolerables desde 0.02 hasta 0.1 µg/g (Quirinjs y col., 1990).

Es destacable la tendencia que siguen estos pesticidas organoclorados durante el año. En la figura 2 se observa una tendencia creciente en el período primavera-verano para luego disminuir definitivamente en otoño.

La legislación vigente, sobre pesticidas organoclorados en el país, prohíbe la comercialización y uso de este pesticida, sin embargo, autoriza el uso del lindano (g-HCH) en el control sanitario del animal (parásitos y agentes infecciosos), control de mosquitos en los establos, entre otros usos, siempre que su manejo y aplicación se efectœe bajo la responsabilidad de un técnico autorizado que haya recomendado su uso (México, 1993).

Al parecer se estaría usando el pesticida HCH-técnico, que tiene un costo menor en relación al lindano puro. El compuesto técnico contiene aproximadamente entre 60-70% del isómero a, 5-12% del isómero b, y 10-15% de lindano (g-HCH), usado principalmente en el tratamiento de semillas, control de insectos en el suelo, desinfección de establos, etc. (Luquet y col., 1974). Se ha estimado el nivel de contaminación de la leche a partir del alimento de uso animal. Heeschen y col. (1985) encontraron que un animal que consume 10 kg de alimento base materia seca y que contiene 0.01 mg de b-HCH/kg de alimento, al producir 25 kg de leche con 4% de materia grasa, presentará una concentración máxima del compuesto de 0.1 µg/g base grasa; por lo tanto sugiere como límite máximo para este plaguicida, en el alimento para uso animal, un nivel de 0.005 mg/kg (base MS).

La presencia de b-HCH en la leche pasteurizada de la Ciudad de México indica definitivamente contaminación del ganado vacuno con HCH-técnico. Otros alimentos contaminados con HCH-técnico presentaron igualmente el pesticida b-HCH (Albert y Rendón, 1988). Los niveles de (a + b)-HCH encontrados en leche de otras latitudes son muy variados, dados los múltiples factores que influyen en la contaminación del ganado vacuno lechero. Martínez-Castro y Juárez (1979), en España, encontraron, en aquella época, un promedio de 0.62 µg/g base grasa, en muestras de leche pasteurizada, esterilizada y leche de larga vida (UHT); nivel por supuesto muy objetable. Por otra parte Mitchell y col. (1986), en Australia, analizaron 679 muestras de leche pasteurizada en el período 1980-1984; encontraron para los isómeros (a + b)-HCH un valor promedio de 0.024 µg/g base grasa y un valor máximo de 0.22 µg/g. La contaminación según estos autores se debió al uso del HCH-técnico como protector de granos y en el control de plagas de la caña de azúcar.

Pinto y col. (1990 b) al analizar muestras de leche pasteurizada (n = 96) de 12 industrias nacionales, durante un año, encontraron un nivel promedio para el pesticida (a + b)-HCH de 0.375 µg/g base grasa.

Al parecer el uso del HCH-técnico en México, usado en granos y otros insumos, fue la causal más probable, dada la prohibición del uso de estos isómeros en la legislación vigente y la aceptación del uso del lindano (g-HCH), en programas de tratamiento de la salud animal.

Los niveles de (a + b)-HCH encontrados en la leche pasteurizada de cada una de las industrias investigadas se presentan en los cuadros 2, 3, 4 y 5. Se puede observar que las muestras correspondientes a la industria B (cuadro 3) presentó el nivel promedio más alto (0.26 µg/g base grasa) y un 50% de las muestras alcanzó valores superiores al l’mite LMR. La razón X/LMR fue de 2.68. Esto significa que estos pesticidas están presentes en niveles definitivamente objetables.

El comité de expertos FAO/OMS examinó en 1978 la información sobre el empleo en todo el mundo del pesticida HCH-técnico. Recomendó una vez más que se estipulara, por todos los medios posibles, la sustitución del HCH-técnico por el lindano puro u otro plaguicida, cuando fuera factible (FAO/OMS, 1979).

Lindano (g-HCH). Este pesticida presentó valores promedio inferiores al límite LMR, considerando el total de muestras analizadas (n = 96) y para cada industria en particular. No obstante, en la leche pasteurizada de la industria B se encontró un 16.6% con valores superiores a dicho límite.

En la figura 3 se puede observar que los valores promedios mensuales, considerando las 4 industrias se mantuvieron dentro de los límites establecidos. El lindano se aplica en los animales, con fines sanitarios, para combatir ectoparásitos; en la agricultura, entre otros casos, en cultivos de verduras de brote, hojas, raíces, cereales y suelos. Luquet y col. (1974) y Heeschen y Blüthgen (1979) encontraron que la aplicación del lindano directamente sobre los animales es una fuente importante de contaminación de la leche.

Barceló y García (1987), al analizar leches ultrapasteurizadas (UHT) espñolas, encontraron un nivel promedio de 0.055 µg/g base grasa. En el Cono Sur de Latinoamérica, Maitre y col. (1994), al medir este pesticida en leches pasteurizadas argentinas encontraron un nivel promedio de 0.042 µg/g base grasa. Pinto y col. (1990b), en Chile, encontraron un nivel promedio de 0.182 µg/g base grasa en leches pasteurizadas de 12 industrias nacionales.

Al parecer el lindano no presenta situaciones objetables en las muestras de leche pasteurizadas investigadas en la Ciudad de México, desde el punto de vista de los organismos internacionales (FAO/OMS, 1982).

Aldrín+ Dieldrín. El nivel promedio más alto de este pesticida correspondió a las muestras de leche pasteurizada de la industria D (0.43 µg/g base grasa), lo que significa aproximadamente 3 veces superior al valor LMR (0.15 µg/g). Este valor difiere significativamente (P < 0.05) del valor promedio encontrado para las otras industrias. Además cabe destacar que el 70.8% de las muestras analizadas de esta industria presentó un valor superior al límite máximo de residuos. Las muestras de leche de la industria A presentaron niveles dentro de los límites permitidos con un valor promedio anual de 0.08 µg/g base grasa, una razón X/LMR de 0.54 y sólo el 8.3% presentaron valores objetables. Las industrias B y C presentaron valores objetables con un 50 y 29%, respectivamente, de las muestras analizadas con niveles superior al LMR.

El Aldrín es estable a temperaturas, incluso > 200ºC; es transformado en su epóxido dieldrín en los organismos vivos. Se ha definido una Ingesta Diaria Admisible (ADI) de 0.0001 mg/kg (aldrín + dieldrín), y un LMR de 0.15 µg/g base grasa (Worthing y Walker, 1987).

Se usa el aldrín como pesticida para combatir hormigas, termitas, pulgones (actúa por contacto e ingestión). El dieldrín es usado principalmente como insecticida para controlar plagas de langostas y vectores de enfermedades tropicales. Igualmente se le ha asignado un valor ADI de 0.0001 mg/kg (aldrín + dieldrín). En agricultura se aplica en empastadas, cultivos de chacarería, hortalizas, control de malezas en granos, entre otras. Algunos de estos insumos son empleados en la alimentación de animales o en la elaboración de ensilajes, heno o concentrados alimenticios (De la Barra, 1987; Mitchell y col., 1986).

Greenhalgh (1978), al estudiar la degradación del aldrín en el suelo, estimó en 14 años el tiempo necesario para la biodegradación del 95% de este residuo; también encontrá que la degradación del dieldrín en el suelo sólo fue observada después de 6 años con rotación de cultivos de maíz, trigo y empastadas.

Al parecer el alto carácter residual de estos pesticidas sería la causal de su presencia en muestras de leche pasteurizada analizadas, no obstante existir prohibición de su importación, fabricación, venta y distribución de estos pesticidas (México, 1993).

Heptacloro+ eepóxidode heptacloro. El nivel promedio más alto, de este pesticida, correspondió a las muestras de leche pasteurizada de la industria A (0.22 µg/g base grasa), lo que significa aproximadamente 1.5 veces superior al límite máximo de residuos (0.15 µg/g). Además se encontró un 29% de muestras con un valor > LMR. El nivel promedio más bajo correspondió a las muestras de leche de la industria D (0.09 µg/g). No obstante presentar un 16.6% de muestras con niveles > LMR. El nivel promedio mensual más alto, considerando las cuatro industrias, correspondió al mes de diciembre (0.36 µg/g) (ver figura 3).

El heptacloro se aplica en tratamientos de suelos, de semillas (maíz, pequeños granos y sorgo) o directamente al follaje. Se le usa también en el control de hormigas, termitas, gorgojo y muchas otras pestes de insectos, incluyendo control de insectos a nivel doméstico y animales de casa. Existe evidencia de que el heptacloro puede actuar como un promotor más que como iniciador de carcinogénesis. El valor ADI para el hombre es de 0.0005 mg/kg. (Worthing y Walker, 1987).

Al parecer, la presencia de heptacloro y su epóxido en la leche estaría relacionada con el uso de este pesticida en insumos como maíz, granos, sorgo, cultivos que luego son empleados en la alimentación animal o en la elaboración de ensilajes, heno o concentrados alimenticios (De la Barra, 1987; Mahieu, 1974; Mitchell y col., 1986). Greenhalgh (1978) estimó en 3.9 años el tiempo necesario para la biodegradación del 95% de residuo de heptacloro en el suelo. Este pesticida no aparece mencionado en la lista de plaguicidas prohibidos y restringidos segœn la legislación vigente (México, 1993).

Endrín. Este pesticida presentó un valor promedio de 0.05 µg/g base grasa, considerando el total de muestras analizadas (n = 96). No obstante ser el valor promedio más bajo encontrado, la razón X/LMR (2.70), mantiene un nivel objetable, dado el valor de 0.02 µg/g para su respectivo nivel de LMR.

Este pesticida puede ser usado en semilla de algodón, sorgo, trigo, maíz dulce, cebada y otros; ingredientes que pueden constituir raciones para la alimentación animal y constituir un residuo en la leche. La legislación mexicana prohíbe su importación, fabricación, formulación, comercialización y uso de este pesticida, al igual que el aldrín y dieldrín (México, 1993). Este pesticida está catalogado, en la actualidad, dentro del grupo de "compuestos en desuso" (Worthing y Walker, 1987). Cabría esperar en el corto plazo niveles no objetables.

DDT y metabolitos. El nivel promedio general encontrado fue de 0.12 µg/g base grasa. El nivel promedio individual más alto lo presentó la leche pasteurizada de la industria D (0.27 µg/g), con un valor para la razón X/LMR de 0.21, lo que indica para este grupo de pesticidas una situación de normalidad y seguridad con respecto a salud pública. Ninguna muestra analizada presentó valores por sobre el índice LMR (1.25 µg/g). Cabe recordar que la legislación vigente en el país tiene a este pesticida clasificado dentro de los plaguicidas restringidos, con la indicación de que "sólo, podrá ser utilizado en campañas sanitarias, por las dependencias del ejecutivo" (México, 1993).

El DDT ha sido utilizado masivamente en ciertas zonas del país en cultivos de algodón y también para controlar enfermedades transmitidas por insectos (Rodríguez y col., 1994; Hernández y Pérez, 1995). Si consideramos los niveles de DDT encontrados en la década pasada (0.47 µg/g), según Albert y col., (1982), podemos concluir que las campañas de protección de la población han sido exitosas.

Cabe destacar, en general, que no se encontró diferencia significativa (P > 0.05), por efecto de la estacionalidad e industrias, para los valores promedio de los pesticidas analizados, con excepción del lindano, el cual presentó un valor promedio en primavera (0.47 µg/g) significativamente superior (P < 0.05), y para el aldrín + dieldrín cuyo valor promedio más alto lo presentó la industria D (0.43 µg/g), altamente significativo (P < 0.01).

Se concluye que algunos plaguicidas órganoclorados encontrados en la presente investigación, tales como aldrín + dieldrín, (a+b)-HCH asociado a HCH-técnico y endrín, presentaron valores promedios objetables, considerando el total de muestras analizadas (n = 96), no obstante estar estos compuestos catalogados como plaguicidas prohibidos.

Al observar la biomagnificación que estas sustancias manifiestan, se considera altamente recomendable observar los niveles de estos pesticidas al comienzo de la cadena trófica para evitar riesgos en salud humana. Es igualmente aconsejable realizar controles rutinarios y de seguimiento de estos residuos en los alimentos (leche, carne, derivados y otros) para asegurar un descenso en sus niveles de concentración. Las regulaciones por parte de las Secretarías responsables en esta materia es un hecho que debe destacarse. Estas disposiciones, sumadas a programas que incentiven las "buenas prácticas agrícolas", programas de instrucción para los productores, permitirán alcanzar en el corto plazo niveles sin riesgos en salud pública.

RESUMEN

Los residuos de algunos plaguicidas organoclorados presentes en las muestras de leche pasteurizada analizadas representan un riesgo para la salud de los consumidores. Se determinó el contenido de plaguicidas organoclorados en 96 muestras de leche pasteurizada, por cromatografía gas líquido. Las muestras fueron colectadas quincenalmente y durante un año en la Ciudad de México, de cuatro marcas comerciales. En las muestras analizadas se determinó el valor promedio X en µg/g base grasa, la razón X/LMR y el porcentaje de muestras que sobrepasó el valor LMR. Los valores encontrados fueron los siguientes, respectivamente: (a+b)-HCH, 0.22 µg/g, 2.21 y 47.9%, Lindano, 0.07 µg/g, 0.38 y 8.3%, Aldrín + Dieldrín, 0.25 µg/g, 1.67 y 39.5%, Heptacloro + heptacloroepóxido, 0.15 µg/g, 1.00 y 23.9%, Endrín, 0.05 µg/g, 2.70 y 37.5% y DDT + metabolitos, 0.12 µg/g, 0.10 y 0.0%.

Es altamente recomendable mantener un seguimiento en el control de algunos pesticidas organoclorados presentes en la leche pasteurizada de la Ciudad de México.

AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a la Dra. Lilia A. Albert por su entusiasta apoyo y al Dr. Ignacio Méndez Ramírez por sus observaciones teóricas.
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Aceptado: 16.10.97.

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