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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.1 Santiago ene. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002000100015 

Pedro Laín Entralgo,
médico y humanista1

Pedro Laín Entralgo,
physician and humanist

Dr. Alejandro Goic G2

This speech of the president of the Chilean Academy of Medicine, Dr Alejandro Goic, is a tribute to the memory of the Spanish physician, scholer, historian, writer and intellectual Dr. Pedro Laín Entralgo, who died in Madrid on June 4, 2001, at the age of 93. On that occasion, the Spanish newspaper "El Pais" defined him as the last humanist. The Spanish civil war started when Laín was 28 years old and he aligned with Franco's supporters. In 1940, when he founded the magazine "El Escorial", he was separated from the official party. He and other intellectuals declared themselves in an "interior exile". His autobiographical book, "Lightening the burden on the conscience" refers to his painful personal history. He obtained the History of Medicine chair, at the Complutense University, at the age of 34 and remained at that post until his retirement in 1978. His intellectual production is magnificent and calls to a mutual understanding, hope, friendship and love. Outstanding, among others, are his books "The wait and hope", "Theory and reality of the other", "Spain as a problem", "Medicine and history", "The clinical history", "Patient physician relationship", "Medical anthropology". He directed the collective work composed of seven volumes, called "Universal History of Medicine". He was a member of the Royal Academies for Language, History and Medicine. In Chile, he was named honorary member of the Faculty of Medicine of the University of Chile and of the Academies of Language, History and Medicine. He dictated a course of Medical Anthropology that had a profound impact on the thought of Chilean physicians. In 1949 he wrote that Chile was the most solid state of Latin America and that "Chile needs to leave his traditional calm, through a historical gesture, and create the river beds required by his magnificent spiritual and geographical gifts. There is a lack of a beautiful craziness". It was an invocation for an understanding with our neighboring countries "for ever and ever" (Rev Méd Chile 2002; 130: 101-6).
(Key Words: Anthropology, cultural; History of Medicine, 20th Cent., Humanism; Humanities)

Pedro Laín Entralgo

Pedro Laín Entralgo, destacadísimo médico e intelectual español, falleció en Madrid el 4 de junio del presente año, a los 93 años de edad. Laín es universalmente reconocido como un notable investigador en el campo de la historia de la medicina, así como en diversos ámbitos del pensamiento y la cultura. Para muchos, es el humanista e investigador médico más destacado de la España del Siglo XX y el precursor de una enseñanza renovada y creativa de las ciencias sociales y humanas en la formación del médico.

Nació en 1908 en Urrea de Gaen (Teruel). Cursó sus estudios de Bachillerato en Soria, Teruel, Zaragoza y Pamplona, los de Medicina y Química en Valencia y Madrid y, en su paso por Viena, realizó estudios de Psiquiatría. Trabajó como médico en la mancomunidad hidrográfica de Guadalquivir; luego, fue médico de guardia en el Instituto Psiquiátrico Provincial de Valencia. En 1934, contrajo matrimonio con Milagro Martínez.

Al estallar la guerra civil que desgarró a España, provocando rupturas sociales radicales y exigencias dramáticas a la conciencia de cada ciudadano, se alineó en el bando de los sublevados. Tenía entonces 28 años de edad. Se afilió a la Falange, colaboró con la revista Arriba España y dirigió la sección Ediciones del Servicio Nacional de Propaganda, convertida después en Editora Nacional. En 1940, fundó la revista Escorial y fue separado del partido oficial. Años después, habría de referirse con honestidad a su dolorosa historia política en un libro de carácter autobiográfico.

En 1942, a los 34 años de edad, obtuvo la Cátedra de Historia de la Medicina en la Universidad Central de Madrid, la que ejerció hasta su jubilación, en 1978. Fue, además, Rector de dicha casa de estudios entre 1952 y 1956. Una disputa con el Ministro de Educación de la época provocó el término de su cargo y su ingreso en lo que fue llamado el "exilio interior". Esta ruptura permitió el primer atisbo de oposición intelectual al régimen autoritario y precipitó la disidencia de los profesores e intelectuales Enrique Tierno Galván, José Luis Aranguren y Augusto García Calvo, los que fueron despojados de sus cátedras universitarias. Laín fue el fundador y Director del Instituto Arnau de Vilanova, dedicado a la historia de la Medicina, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la revista Archivo Iberoamericano de Historia de la Medicina y Antropología Médica.

Su obra intelectual fue magnífica, escribiendo numerosos libros y ensayos sobre temas históricos, médicos y antropológicos, así como obras de carácter literario y filosófico. Entre otros libros relacionados con la medicina es autor de: Medicina e Historia (1941); La historia clínica: historia y teoría del relato patográfico (1950); Historia de la Medicina moderna y contemporánea (1954); Grandes médicos (1961); Marañón y el enfermo (1962); Nuestro Cajal (1967); la Relación médico paciente: historia y teoría (1964); La medicina hipocrática (1970); Historia Universal de la Medicina (1982); Antropología Médica (1984); Ciencia, técnica y medicina (1986). Conocemos también un notable ensayo sobre La enfermedad como experiencia, publicado en el libro Experiencia de vida2, que incluye además artículos de Azorín, Marías, Aranguren y Menéndez Pidal. Entre sus más conocidos ensayos y obras de carácter literario y filosófico, están: Menéndez Pelayo (1944); Las generaciones de la historia (1945); La Antropología en la obra de Juan Luis de Granada (1946); Palabras menores (1952); La aventura de leer (1956); Teoría y realidad del otro (1961); La espera y la esperanza (1962); Sobre la amistad (1972); El problema de ser cristiano (1997) y Hacia la recta final (1998). Su preocupación y amor por su Patria se reflejan en sus ensayos: España como problema (1949); Descargo de conciencia (1976); A qué llamamos España (1984) y En este país (1986). El último libro publicado por Laín fue La empresa de envejecer. En su sentido más profundo, estas obras son un llamado a la comprensión del otro, a la esperanza, a la amistad y el amor.

Sus méritos intelectuales lo llevaron a ser designado miembro numerario de la Real Academia de Medicina, en mayo de 1946, versando su discurso de incorporación sobre "La anatomía humana en la obra de Fray Luis de Granada". Además, fue incorporado a la Real Academia de la Lengua, en 1954, y a la Real Academia de la Historia, en 1962. Presidió la Academia de la Lengua entre 1982 y 1987 en reemplazo de Dámaso Alonso. Fue nominado Doctor Honoris Causa de las Universidades de San Marco de Lima, Toulouse de Francia, Zaragoza y Valencia de España. Perteneció, así mismo, a la Akademie der Wissenschaften de Heildelberg, la Academia Leopoldina de Halle, Académie Internacionale d'Histoire des Sciences, de la Hispania Society of America y la Royal Society de Londres. En nuestro país, fue distinguido como Profesor Honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y Académico Correspondiente de las Academia Chilena de la Lengua y de la Academia Chilena de Historia.

En 1975 fue galardonado con el Premio Montaigne de periodismo, en reconocimiento a su labor como médico y ensayista; en 1978, le fue otorgada la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio; en 1980, la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad y el Premio Aznar otorgado por la agencia Efe; en 1989, el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades; en 1991, el V Premio Internacional Menéndez Pelayo por su obra científica y literaria, sus trabajos acerca de la historia de la medicina y su estudio sobre el humanista que da el nombre al galardón; y, en 1999, el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos por su obra ¿Qué es el hombre?, evolución y sentido de la vida. También incursionó en la dramaturgia, recibiendo el Premio Nacional de Teatro en la temporada 1970-71 y el Premio Hermanos Machado por su obra El empecinado, en 1985.

Laín en Chile

En Chile, su labor intelectual es ampliamente conocida y, tal vez, las obras más difundidas en el área médica sean La Relación Médico Paciente3 y Antropología Médica4, así como la monumental obra colectiva que él dirigiera: Historia Universal de la Medicina5. Mantuvo una cercana relación con nuestro país, principalmente a través de su amistad con los Decanos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Profesores Armando Larraguibel, Alejandro Garretón, Hernán Alessandri y Amador Neghme y con el historiador chileno de la medicina Dr. Enrique Laval Manrique, sobre quien, con motivo de su fallecimiento, escribió un sentido artículo de homenaje: "Recuerdo de Enrique Laval"6 en los Anales Chilenos de Historia de la Medicina (1971).

En septiembre de 1948, en Sesión Extraordinaria7 fue nombrado Profesor Honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, siendo Decano el Dr. Armando Larraguibel y Secretario de Facultad el Dr. Jorge Mardones Restat. Gregorio Marañón había sido el primer médico español en recibir similar distinción honorífica de la Facultad de Medicina, en el año 1937 y, pocos años después, en 1943, se le otorgó al ilustre Carlos Jiménez Díaz. El Dr. Hugo Lea Plaza hizo el elogio de Pedro Laín Entralgo y éste dictó una conferencia sobre El concepto de enfermedad en la medicina arcaica, la primera del ciclo "Historia del concepto de enfermedad". En 1983, en reconocimiento a sus excepcionales méritos intelectuales, fue designado Miembro Honorario de nuestra Academia Chilena de Medicina.

Pedro Laín dictó la primera "Conferencia Gregorio Marañón" creada en 1962 por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile8. Su discurso versó sobre Marañón y la actitud del médico ante el enfermo. Además, dictó un curso sobre Enfermedad y vida humana, compuesto de cinco lecciones: Fenomenología de la enfermedad; La enfermedad como castigo; La enfermedad como azar y reto; y La enfermedad como prueba y metafísica. También disertó en la Sociedad Médica de Valparaíso, sobre la Asistencia médica en la Atenas de Platón y en el Salón de Honor de la Universidad de Chile sobre La Unidad y diversidad de la cultura española, acto patrocinado por el Círculo de Profesionales Hispánicos. En la Universidad Católica de Chile dictó conferencias sobre Dos problemas de la relación interpersonal: libertad y expresión y libertad y amor.

No sin cierta nostalgia, recuerdo el curso Una Introducción a la Antropología Médica que el Dr. Laín Entralgo dictó en el auditorio Lorenzo Sazie de la Facultad de Medicina, en los meses de junio y julio de 1965. Inserto en lo que, con Platón, llamó su "segunda navegación", dijo al comienzo de sus lecciones: "Cualquiera que sea nuestra disciplina hay un momento en el que parecen consumadas las ambiciones de peregrinación y llega el momento del reposo, de la cosecha grande o pequeña según los talentos del que la va a realizar; este es el momento de la segunda navegación. A lo largo de mi vida he hecho en el orden intelectual y literario varias cosas, tal vez demasiadas cosas: historia de la medicina, teoría de la medicina, ensayos de la más diversa índole, docencia en relación con cada uno de estos temas, pero siempre con la meta puesta hacia lo que yo pensaba que podría ser esa segunda navegación mía, la cual, por lo menos y principalmente, había de tener un nombre: el nombre de la disciplina a que, por las razones que hoy comenzaré a exponer, a mi juicio, debe ser la fundamental del saber médico: el nombre de la Antropología médica". Y con mucha certeza y convicción, trazó la ruta de su futuro intelectual: "Después de mi vida de modesto historiador, de modesto ensayista sobre distintos temas médicos, me siento íntima, biográficamente movido a consagrar los años que me queden de actividad, a la elaboración sistemática de esta disciplina que, a mi juicio, hoy pide muy acuciantemente, muy profundamente, el pensamiento médico de nuestro tiempo".

Con gran nobleza de espíritu, dijo en la introducción al Curso que iba a dictar: "me obliga hasta el fondo de mi alma, en gratitud, en amistad, a todos ustedes, a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, a la Universidad, a este país que tanto quiero y que ha tenido, además, la atención de invitarme en un momento de doble celebración: la celebración de Andrés Bello, el padre intelectual de vuestra patria, que vamos a conmemorar también en España y al cual yo me siento unido por aquello que para él fue quizás más importante: su condición de hombre que se expresaba en un determinado idioma; y, por otra parte, a la conmemoración de vuestro primer Decano, Sazie, el cual trajo aquí la medicina científica de Europa, que va a servir justamente de fondo, de entramado fundamental, sobre el cual van a aparecer los conceptos personales que yo trataré desde hoy de exponer ante ustedes".

Las lecciones de Laín Entralgo fueron transcritas a unos "apuntes" a mimeógrafo que, probablemente, sirvieron de base años después, en 1984, a su libro "Antropología médica". Aún conservo con afecto estos apuntes9 en mi biblioteca, hoy sus páginas amarillentas por el paso del tiempo. Este curso fue un gran acontecimiento para la medicina chilena. Más de un centenar de académicos, médicos y estudiantes asistimos a sus lecciones durante dos meses, ansiosos de escuchar el verbo fluido y elegante del humanista español. Sus ideas calaron hondamente en los médicos chilenos, en el modo de comprender la medicina y la educación médica, despertando en muchos de nosotros -jóvenes entonces- vocaciones intelectuales en el campo de la educación, la psiquiatría, la medicina psicosomática o la antropología médica. Señaló con mucha claridad el pensamiento central de su exposición: "el fundamento de la patología general está constituido por un conocimiento del hombre en cuanto sujeto a la vez enfermable y sanable, en cuanto sujeto que puede padecer enfermedad y, por lo tanto, que está sano y en cuanto sujeto que padece de hecho enfermedad. En cuanto sujeto que puede ser técnicamente curado de su enfermedad y en cuanto sujeto que puede ser librado de la enfermedad antes de que llegue a padecerla. El conocimiento científico del hombre en cuanto sujeto enfermable y sanable: esto es justamente, tal como yo lo entiendo, la Antropología médica". Sin duda un bello pensamiento que bien vale la pena recordar en los tiempos que hoy vive la medicina en Chile y en muchas partes. Varios destacados médicos habían desarrollado previamente una visión antropológica de la medicina: von Weiszacker, Deutsch y Alexander, entre ellos, pero difícilmente se puede encontrar un análisis de naturaleza antropológica de la medicina tan sistemático, detallado y profundo como el que hace Laín Entralgo. En su obra, investigó aquellas notas que la medicina y la enfermedad aportan a una mejor comprensión de la naturaleza del ser humano.

En otra de sus notables obras médicas: "La relación médico paciente. Historia y teoría"3, hace un penetrante análisis de un asunto que es central y decisivo para la práctica médica. Sabemos que la relación médico-paciente se refiere a los diversos fenómenos que ocurren antes, durante y después del encuentro del médico con su enfermo en su rol de tales y que constituye el eje fundamental del ejercicio clínico, de insondable importancia diagnóstica y terapéutica. Esta relación interpersonal sui generis, puede ser analizada desde distintas perspectivas: clínica, psicológica, ética, histórica, social e, incluso, fisiológica; Laín lo hace finamente del punto de vista clínico e histórico. Dos libros que había publicado previamente: "Medicina e Historia" y "La historia clínica", lo habrían de conducir a su teoría de la relación entre el médico y el paciente. En "Medicina e Historia"10 se propuso indagar: "lo que en la experiencia del médico tiene carácter histórico y lo que en ella posee condición trans-histórica", concluyendo que: "por encima de las ingentes variaciones históricas que en su expresión ha ido mostrando la vida humana, algo, cuando un hombre se encuentra amistosamente con otro -y tal es el caso del ejercicio médico si éste es lo que debe ser-, trasciende intencional y realmente el constante mudar de la historia". La historia clínica la había definido como "el relato de los sucesivos encuentros entre dos hombres", llegando a la conclusión de que "en que ambos uno en tanto médico, otro en tanto enfermo son a la vez naturaleza y persona"11. En la primera parte del libro La relación médico-paciente, Laín desarrolla la historia de la relación en la Grecia clásica, en el cristianismo y en la sociedad moderna secularizada. La segunda parte, la dedica a la teoría de la relación médico-paciente en el cuadro de las relaciones interhumanas, los motivos determinantes de la relación, la comunicación entre el médico y el enfermo, los momentos afectivo, cognoscitivo, operativo y ético-religioso de la relación y, finalmente, la consistencia social de ella. Difícilmente existe en la literatura otra obra que trate en forma tan completa, profunda y original la relación médico-paciente como lo hace Laín en su espléndido libro, que podemos considerar un clásico en la materia.

Su monumental obra "Historia Universal de la Medicina"5, de la que fue editor y en la que participaron distinguidos historiadores de varios países, merece una mención especial y, en su momento, un comentario especializado. Ahora, tal vez baste decir que esta obra en siete volúmenes es la de más largo aliento, acabada y profunda que se haya escrito sobre la medicina. Laín escribió los capítulos sobre la medicina hipocrática, un análisis histórico de los padres de la medicina universal, mostrando la extensión de sus conocimientos y lo agudo de su discurrir; un análisis que, como fenómeno social y cultural, llega a las raíces de la época más brillante de la medicina de todos los tiempos.

Además de médico, historiador de la medicina, filósofo, antropólogo y ensayista, Laín Entralgo fue un gran amante de su Patria y luchó por la reconciliación de los intelectuales españoles, el perdón y la rehabilitación de las víctimas de la barbarie. Pero, por sobre todas las cosas, fue un pensador y un académico que aportó a la cultura universal su talento y sus valiosísimas ideas y conceptos sobre aspectos medulares de la medicina y su ejercicio, con una perspectiva a la vez histórica y antropológica. Como un reflejo de su espíritu humanista, poco tiempo antes de su muerte, refiriéndose a la unión europea, manifestó su esperanza de que esa comunidad supiera "sentir lo europeo como una misión histórica en todos los campos de la vida -no sólo el económico- llena de grandeza y digna de sacrificios". Al conocerse su fallecimiento, un diario madrileño no vaciló en llamarlo el "último humanista"12.

Pedro Laín no ocultaba su gran simpatía por nuestro país. En su libro "Viaje a Sudamérica"13, editado en 1949, en el capítulo dedicado a Chile su mirada penetró profundamente en el alma de la nación: "...Tengo por cierto que el Estado de Chile es el más "hecho" de toda Hispanoamérica. Es decir, el mejor dotado para la continuidad, por debajo -o por encima- de los cambios políticos. Estado en forma y cierta sabia, desengañada ironía en la convivencia política han sido, hasta ahora, las notas más salientes de la historia de Chile posterior a su independencia nacional". Y se atrevió a agregar, con extrema delicadeza, y a modo de consejo de un amigo fiel, que: "Chile está necesitando un ademán brioso, elástico: un gesto histórico mediante el cual, sin perder la paz interna y externa, deje la calma tradicional y cree los cauces que sus magníficas dotes espirituales y geográficas requieren. Nótase allí -agrega- la falta de lo que la retórica modernista de hace unos lustros llamaba "una bella locura". Era una invocación amable a que nos entendiéramos con nuestros países vecinos -en sus palabras- "de una vez y para siempre".

La Academia Chilena de Medicina se honró en tenerlo como Académico Honorario Extranjero de la Corporación. Al rendir este homenaje en memoria del insigne intelectual y humanista español, lo hacemos en reconocimiento, a la vez que agradecimiento, a una figura que trascendió las fronteras de su Patria, para convertirse en un ser universal que sembró su talento y sabiduría en muchos países, ennobleciendo la medicina y la cultura. Y, también, por qué no decirlo, en razón de su particular cariño por esta lejana y querida Patria chilena.

A la Real Academia de Medicina de España y a España toda, expresamos nuestro sentimiento de pesar por la pérdida de un médico de espíritu superior y de intereses intelectuales múltiples centrados en el amor al hombre y la humanidad.

1 Discurso pronunciado en la Sesión de Homenaje a la memoria del Dr. Pedro Laín Entralgo. Academia Chilena de Medicina, 7 de noviembre de 2001.

2 Presidente de la Academia Chilena de Medicina.

REFERENCIAS

1. Diario "El País" (Madrid, España). Ediciones del 5 y 6 de junio del 2001.        [ Links ]

2. Laín Entralgo P. La enfermedad como experiencia. En: Azorín, Laín, Marías, Aranguren, Menéndez Pidal. Experiencia de vida. Alianza Editorial SA: Madrid, 1966; 51-107.        [ Links ]

3. Laín Entralgo P. La relación médico-paciente. Historia y teoría. Revista de Occidente: Madrid, 1964.        [ Links ]

4. Laín Entralgo P. Antropología médica para clínicos. Salvat: Barcelona, 1984.        [ Links ]

5. Laín Entralgo, P. Historia Universal de la Medicina. Salvat: Barcelona, 1982.        [ Links ]

6. Laín Entralgo P. Recuerdo de Enrique Laval. Anales Chilenos de Historia de la Medicina. 1971.        [ Links ]

7. Acta de la Sesión Extraordinaria de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Septiembre de 1948.        [ Links ]

8. Inauguración de la Conferencia Gregorio Marañón a cargo del Prof. Pedro Laín Entralgo. Anales Chilenos de Historia de la Medicina 1962; IV: 232-6.        [ Links ]

9. Laín Entralgo P. Apuntes del Curso de Antropología Médica. Dictado por el Prof. Dr. Pedro Laín Entralgo. Junio-Julio de 1965. Universidad de Chile, Facultad de Medicina, Escuela de Graduados. Santiago de Chile. Mayo de 1966 (Mimeógrafo).        [ Links ]

10. Laín Entralgo P. Medicina e historia. Colección Idea. Ediciones Escorial: Madrid, 1941.        [ Links ]

11. Laín Entralgo P. La Historia Clínica. Ed. Consejo Superior de Investigaciones Científicas: Madrid, 1950.        [ Links ]

12. Ortega Spottorno J. El último humanista. En: Diario "El País" (Madrid, España). Edición del jueves 7 de junio de 2001.        [ Links ]

13. Laín Entralgo P. Viaje a Sudamérica. Cultura Hispánica: Madrid, 1949.        [ Links ]