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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.127 n.10 Santiago oct. 1999

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98871999001000003 

Prevalencia de obesidad ,
hipertensión arterial y dislipidemia
en grupos aborígenes rurales de Chile

Obesity and serum lipid profiles in
Chilean aboriginal communities

Francisco Pérez B1, Elena Carrasco P2, José Luis Santos M1,
Marcelo Calvillán C3, Cecilia Albala B.

Background: Chilean aboriginal ethnic groups (mapuche and aymaras) have a very low prevalence rate of type 2 diabetes. The investigation of a possible relationship between this low prevalence of diabetes and obesity, hypertension and serum lipid profiles in both groups is worthwhile. Aim: To study the prevalence of obesity, hypertension and lipid profile in two Chilean aboriginal communities. Subjects and Methods: The prevalence of obesity, hypertension, fasting serum total cholesterol, HDL cholesterol, triglycerides, glucose, insulin, leptin and oral glucose tolerance test were measured in 345 mapuche (106 male) and 247 aymara (100 male) individuals. Results: Sixty three percent of mapuche women, 37.9% of mapuche men, 39.7% of the aymara women and 27.0% of aymara men had a body mass index over 27 kg/m2. Twenty percent of mapuche men, 18.0% of mapuche women, 9.0% of aymara men and 4.8% of the aymara women had high blood pressure values. Serum HDL cholesterol was below 35 mg/dl in 16% of mapuche women, 14% of mapuche men, 25% of the aymara women and 27% of aymara men. No differences in total cholesterol levels were observed between mapuches and aymaras. Conclusion: Mapuche women have higher prevalence of obesity and high blood pressure than aymara women. Low serum HDL cholesterol has a higher prevalence among aymara individuals.
(Key Words: Aborigines, Ethnic Groups; Lipids; Obesity)

Recibido el 29 de marzo, 1999. Aceptado en versión corregida el 26 de agosto, 1999.
Unidad de Nutrición Pública, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA),
Universidad de Chile, Santiago. Unidad de Nutrición y Diabetes, Facultad de Medicina
Occidente, Hospital San Juan de Dios, Universidad de Chile, Santiago.
Trabajo financiado por proyecto FONDECYT #1960395 y Bristol Myers Mead Squibb Johnson Unrestricted Grant Program.
1 Doctor en Ciencias
2 Nutricionista
3 Bioquímico

La obesidad es una compleja enfermedad metabólica crónica en cuya génesis intervienen factores genéticos y ambientales. Su componente genético es de naturaleza poligénica, es decir, las características fenotípicas del individuo obeso se deberían a la interacción de varios genes, lo cual ha sido demostrado en el estudio de las familias de Quebec1, donde la heredabilidad de los diversos fenotipos de obesidad varía entre 10 y 50%.

Aun cuando no existe duda sobre su componente genético, también es claro que la actual pandemia de obesidad no puede ser atribuida sólo a factores genéticos, sino que es primariamente el resultado de un ambiente rico en alimentos de alta densidad energética y pobre en requerimientos energéticos, lo que promueve el sedentarismo y el balance energético positivo con la subsecuente ganancia de peso2,3. Diversos estudios epidemiológicos han aportado fuerte evidencia de una asociación directa entre obesidad y riesgo cardiovascular. El seguimiento por 26 años de más de 5.000 sujetos en el estudio de Framingham mostró que los obesos tenían una incidencia ajustada significativamente mayor de enfermedad coronaria, cerebro vascular, insuficencia cardíaca congestiva y muerte súbita que los sujetos normales3. Se ha comunicado además que, incluso un incremento moderado de peso durante la vida adulta, se asocia con un aumento de riesgo de enfermedad coronaria y de la mortalidad4. El exceso de grasa corporal juega un papel destacado en la regulación de la oxidación de lípidos, presentando un efecto directo sobre la variación de los niveles de lípidos plasmáticos5.

Por otra parte, el estudio de más de 100.000 enfermeras norteamericanas muestra que la mortalidad por enfermedad coronaria y enfermedades cardiovasculares en general es significativamente mayor en obesas que en normales. El riesgo de desarrollar diabetes, la comorbilidad más común de la obesidad, se correlaciona estrechamente con el índice de masa corporal6,7 (IMC) y en obesos5 la prevalencia de intolerancia a la glucosa se sitúa entre el 50-70%. La distribución de grasa y el grado de obesidad tienen un efecto independiente y aditivo sobre la glucosa plasmática, los niveles de triglicéridos y la presión sanguínea. En estas asociaciones la hiperinsulinemia y la insulino-resistencia (IR), tienen un rol esencial. La obesidad es la primera condición donde se describió la IR y la mayor o menor prevalencia de IR es función del grado y de la duración de la obesidad8.

El perfil epidemiológico actual de Chile se caracteriza por un importante descenso de la mortalidad infantil y un notorio aumento de la esperanza de vida al nacer, lo que unido al alto grado de urbanización del país y los profundos cambios en los estilos de vida de la población, ha generado un gran incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto y de sus factores de riesgo9-14. Dentro de los factores de riesgo señalados, la obesidad es la que muestra mayor aumento. Esta tendencia al incremento afecta actualmente en Chile a todos los grupos de edad, sobresaliendo una alta frecuencia en la población infantil, posiblemente desencadenado por los cambios ambientales asociados a modificación del patrón de alimentación de la población13.

En estudios anteriores se ha señalado la alta prevalencia de obesidad y paradojalmente baja prevalencia de diabetes 2 en mapuches viviendo en ambiente rural, lo que indicaría una influencia genética protectora sobre la diabetes15,16; sin embargo, estudios en otros grupos aborígenes (Pimas y Nauraus) que han ido cambiando su estilo de vida, muestran que ellos desarrollan cifras de diabetes tipo 2 aún mayores que los caucásicos2.

Con el fin de tener una aproximación en relación al impacto del ambiente en el desarrollo de estas comorbilidades hemos querido comparar la prevalencia de obesidad, hipertensión y dislipidemias en población mapuche y aymara rural, con datos publicados previamente tanto en grupos mapuches, como en población general de Santiago y Valparaíso.

MATERIAL Y MÉTODO

El estudio fue realizado durante el período 1996-1998. La población objetivo la constituyeron individuos de comunidades rurales de las provincias de Parinacota e Iquique respectivamente, considerándose aquellas localidades con una altitud superior a los 2.000 metros, entre ellas Putre, Belén, Cariquima, Socoroma, Colchane, Visviri, Caquena, Codpa, Illapata y Mamiña. En la IX región se visitó la provincia de Cautín, las localidades de Roblehuacho, Cunco, Blanco Lepín, Posta Cajón y Rongopulli. La población investigada participó en un estudio de prevalencia de diabetes tipo 2, los individuos asistieron voluntariamente al consultorio, colegio o iglesia donde se realizó una prueba de tolerancia oral a la glucosa en condiciones de ayuno. En todas las localidades no existió selección previa de los sujetos y éstos participaron de una invitación abierta a la comunidad para individuos mayores de 20 años con el objetivo de conocer su perfil lipídico y diagnóstico de diabetes. La representatividad de la muestra, desde el punto de vista étnico, se analizó sobre la base de la residencia al interior de cada poblado, la existencia de ambos apellidos autóctonos, rasgos físicos característicos y clasificación según grupo sanguíneo17. El tamaño de la muestra analizada fue de 345 mapuches y 247 aymaras; de acuerdo a la información recogida del último censo de 1992, la población total mayor de 15 años de las localidades visitadas en la IX región es de 5.136 individuos y de 3.652 sujetos en las localidades de la I región. La edad promedio de los grupos analizados fue: 48,5 ± 15,2 vs 47,5 ± 16,1 años entre hombres y mujeres mapuches respectivamente y de 48,4 ± 19,2 vs 45,1 ± 17,7 años entre los hombres y mujeres aymaras (en ambos casos sin diferencias significativas). En relación al IMC promedio en cada grupo fue de: 26,5 ± 3,4 vs 28,6 ± 3,2 kg/m2 entre hombres y mujeres mapuches (p <0,001) y de 25,1 ± 4,0 vs 26,7 ± 4,8 kg/m2 entre los hombres y mujeres aymaras (p= 0,008).

Se realizaron mediciones antropométricas básicas como: peso, talla, cintura y cadera con el individuo descalzo y con ropa ligera. La presión arterial se determinó con el individuo sentado y en reposo, considerándose el promedio de dos mediciones, una realizada al ingreso y otra después, una vez finalizada la prueba de tolerancia. El perfil lipídico básico (colesterol total (CT), triglicéridos (TG) y colesterol HDL) se determinó mediante métodos enzimáticos convencionales. El protocolo clínico de esta investigación fue aprobado por el Comité de Etica del Hospital San Juan de Dios (Facultad de Medicina, Universidad de Chile). La definición de hipertensión arterial (HTA) fue la siguiente: Presión Arterial Sistólica (PAS) ³160 mmHg y/o Presión Arterial Diastólica (PAD) ³95 mmHg. Los criterios utilizados para establecer los respectivos niveles de riesgo según el perfil lipídico han sido consignados de acuerdo al National Institute of Health de USA y al European Atherosclerosis Group Concensus. Las diferencias estadísticas han sido analizadas mediante la prueba de t de student o Chi cuadrado con el programa Stata 5.0.

RESULTADOS

En los dos grupos se observó una mayor participación de mujeres de ambas etnias, situación que se repite con bastante frecuencia en estudios de pesquisa de factores de riesgo. La edad promedio de los sujetos participantes en esta investigación es comparable entre los grupos, no existiendo diferencias por sexo. El rango de edad de los individuos fue similar para ambas etnias (20-78 años). En relación al IMC promedio, observamos claramente diferencias por sexo en cada etnia, siendo significativamente mayor el IMC de las mujeres, respecto a los hombres tanto en mapuches como en aymaras. La Tabla 1 muestra la prevalencia de obesidad según sexo en cada grupo. Hemos analizado los datos empleando tres puntos de corte, en 25, 27 según el índice de HANNES18 y en 30 según la OMS; el porcentaje de sujetos que podrían ser clasificados como enflaquecidos o con compromiso nutricional fue muy bajo, de tal modo que no han sido incluidos en esta tabla. Respecto a la obesidad, se observó claramente que las cifras son diferentes entre ambas etnias, siendo una característica más frecuente entre las mujeres. Se observa un mayor impacto de la obesidad en las mujeres mapuches, con cifras del 62,9% sobre IMC >27, valor bastante mayor que en las mujeres aymaras (39,7%) y que en los hombres de ambas etnias (37,9% y 27% mapuches y aymaras, respectivamente). Considerando el punto de corte de la OMS, la obesidad entre los hombres de ambas etnias es muy similar, manteniéndose alta entre las mujeres mapuches.

Tabla 1. Prevalencia de obesidad en ambos grupos étnicos según sexo (IC 95%)

 
Mapuches
Aymaras
 
hombres
mujeres
hombres
mujeres
 
(103)
(240)
(100)
(146)

Cintura/Cadera (%)* 9,7 (4,8-17,1) 61,7 (55,2-67,8) 4,0 (1,1-9,9) 47,3 (38,9-55,7)
% IMC³25 kg/m2 66,9 (57,0-75,9) 77,1 (71,2-82,2) 47,0 (36,9-57,2) 56,9 (48,4-65,0)
% IMC³27 kg/m2 37,9 (28,5-48,0) 62,9 (56,5-69,0) 27,0 (18,6-36,8) 38,7 (31,7-48,1)
% IMC³30 kg/m2 15,5 (9,1-24,0) 33,3 (27,4-39,7) 13,0 (7,1-21,2) 23,1 (16,7-31,0)

(*) El porcentaje indicado para cintura/cadera corresponde a los puntos de corte y ³1 en hombres

La Tabla 2, muestra cifras de prevalencia para HTA y factores de riesgo lipídico (dislipidemia). En relación a las cifras de colesterol total superiores a 200 mg/dl, se observan altos porcentajes en ambas etnias, comparables según sexo. Para los triglicéridos sobre los 250 mg/dl la situación es similar en ambos grupos étnicos, observándose un mayor porcentaje de triglicéridos alterados entre los hombres comparativamente a las mujeres, diferencia que es significativa sólo en el caso de la etnia mapuche. El colesterol HDL menor que 35 mg/dl se presentó con una prevalencia significativamente mayor en la población aymara (26%) que en el grupo mapuche (15%; p<0,05).

Tabla 2. Prevalencia de hipertensión arterial y dislipidemia en ambas poblaciones según sexo

 
Mapuches
Aymaras
 
hombres
mujeres
hombres
mujeres

HTA (%) 20.4 (13.1-29.5) 18.8 (14.0-24.3) 9.0 (4.2-16.4) 4.8 (1.9-9.6)*
CT> 200 mg/dl 38.6 (29.1-48.8) 42.3 (35.9-48.9) 41.8 (31.9-52.2) 38.7 (30.7-47.3)
TG> 250 mg/dl 14.1 (8.6-23.3)** 6.8 (4.0-10.9) 11.2 (5.7-19.2) 7.8 (3.9-13.4)
HDL< 35 mg/dl 13.9 (7.8-22.2) 14.1 (9.9-19.2) 26.5 (18.1-36.4) 24.7 (17.8-32.6)*

**p= 0.02 (hombres vs mujeres mapuches)
*p< 0.05 (mapuches vs aymaras)

Nuestros datos obtenidos a partir de las encuestas aplicadas a cada población, en relación a la actividad física, tabaquismo y consumo de alcohol, reveló que el porcentaje de sedentarismo (definido como mínimo de actividad física, sin práctica de deporte y sin gasto laboral) fue significativamente superior entre los mapuches que entre los aymaras (55,7% vs 18,9%; p <0,001). Respecto a los hábitos de consumo de alcohol (al menos 1 vez a la semana), el porcentaje fue mayor entre los aymaras que en los mapuches (58% vs 42%; p <0,05) y finalmente el hábito tabáquico (definido como el consumo de cigarrillos entre 1-10 por semana) fue superior en la población aymara comparativamente a los grupos mapuches (9,5% vs 3,8%; p <0,05).

Por último, la estimación del grado de HTA en cada población mostró una mayor proporción de la población mapuche afectada comparativamente al grupo aymara. Dentro del grupo mapuche analizado, las cifras de HTA fueron 20,4% en hombres y 18,8% en mujeres, diferencia no significativa, situación distinta a la observada en el grupo aymara, donde la HTA entre las mujeres fue del 4,8% y del 9,0% entre los hombres.

DISCUSIÓN

Durante los últimos años la transición epidemiológica generada por los cambios demográficos y socioeconómicos en diferentes países están contribuyendo a la modificación de los patrones de salud y enfermedad. Particularmente en Chile, la situación nutricional ha cambiado rápidamente pasando desde una situación de déficit nutricional a otra de problemas por exceso, donde destacan la presencia de obesidad e hiperlipidemia, con un consiguiente aumento de la tasa de morbimortalidad por enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes y enfermedades cardiovasculares. Los datos recopilados por este estudio en un período de tres años (1996-1998), nos ha permitido estimar la situación en algunos poblados habitados por dos grupos autóctonos de Chile y comparar dichas cifras con los publicados en el país en los últimos años.

En relación a la obesidad, nuestras observaciones para la población mapuche se encuentran dentro de los porcentajes informados por otras investigaciones en el mismo grupo étnico. Durante 1985, Larenas y cols15, en un estudio sobre prevalencia de diabetes tipo 2 en la comunidad rural de Ercilla en la IX región, determinó, sobre un tamaño muestral de 510 sujetos mayores de 20 años, un porcentaje de obesidad del 17,2% en hombres y del 61,9% en mujeres. Recientemente, Stockins y cols16, publican en esta revista una extensa serie de casos (n= 1948); datos correspondientes al período 1989-1991, observando en población mapuche rural mayor de 25 años un porcentaje de 24% de obesidad entre los hombres y del 45% en las mujeres. Nuestro estudio, utilizando el mismo punto de corte, determinó cifras mayores de obesidad en las mujeres (62,9%) y una obesidad entre los hombres de 37,9%, lo cual concuerda con el aumento de la prevalencia de obesidad que se observa en todo el país. Comparando estos datos con los informados por Berríos y cols10 durante 1990 en población urbana de Santiago (13,2% en hombres y 29,3% en mujeres), y considerando el nivel socioeconómico bajo, estrato comparable al observado en los grupos aborígenes analizados, encontramos importantes diferencias en relación al porcentaje de obesidad que afecta de preferencia a las mujeres de este grupo étnico. Al comparar nuestros datos de obesidad con el recientemente publicado estudio CARMEN de Valparaíso19, observamos una prevalencia de obesidad similar (29,5%), si consideramos el promedio de la población general con la población hipertensa. Las cifras de obesidad calculadas por nuestro estudio en la población mapuche20 se aproximan más a las estimaciones sobre tendencia de factores de riesgo, publicadas durante el año 1997, donde se estableció una prevalencia de obesidad del 47% en hombres y del 58,8% en mujeres. No obstante, se debe mencionar que estas estimaciones en la tendencia de obesidad (1988 a 1992) fueron realizadas utilizando como criterio de riesgo un punto de corte más bajo para el IMC ³25 Kg/m2 y el estudio CARMEN de Valparaíso establece obesidad, empleando el criterio IMC ³30 Kg/m2.

Esta investigación, también ha permitido conocer el porcentaje de obesidad en grupos aymaras localizados en diversas zonas altiplánicas de la I región, encontrándose 27% de obesidad en los hombres y el 39,7% entre las mujeres. Respecto a este grupo étnico, existe una escasez extraordinaria de información en Chile, nuestras comparaciones están referidas a un único estudio publicado en el extranjero, relacionado a diversos factores de riesgo de la población aymara, donde se comenta extensamente el escaso o nulo registro de obesidad y de diabetes tipo 2 en este grupo21.

Con respecto a la HTA, nuestros datos informan de cifras levemente superiores en la población mapuche (20,4% en hombres y 18,8% en mujeres) a los datos publicados por Stockins y cols16, donde se observan cifras del 13,2% y 16,2% en hombres y mujeres, respectivamente. De igual forma, nuestro registro de porcentaje de HTA es mayor que el determinado por Berríos y cols10 en población de Santiago (7,7% en hombres y 11% en mujeres) y mayor al determinado por el estudio CARMEN que registró un valor de 13,1% en hombres y 15,1% en mujeres en el nivel socioeconómico bajo. Nuestros datos se ubican en un valor intermedio a las estimaciones sobre tendencia de factores de riesgo, publicadas durante el año 1997, donde se estableció una prevalencia de HTA del 35,5% en hombres y del 33,4% en mujeres20, aunque se debe considerar que estas estimaciones fueron realizadas con un punto de corte inferior en la definición de hipertensión a la utilizada por nuestro estudio.

Respecto a la HTA en población aymara, tenemos como único referente el estudio publicado21 en el año 1978, realizado en grupos aymaras localizados en la costa, sierra y altiplano de la primera región, donde los porcentajes de HTA fueron del 6,2% en hombres y del 2,8% en mujeres, sobre un tamaño muestral de 187 individuos. El mismo estudio determinó que la presencia de HTA constituía el 15% en población no aymara de la primera región, el 6,9% en la población mestiza y 4,5% entre los aymaras, asignando un grado de importancia al posible componente étnico que marcaría las diferencias en estos porcentajes. Nuestros datos sobre HTA indican una HTA del 9,0% en hombres y del 4,8% en mujeres, cifras superiores a las reportadas por este estudio, pero que mantienen una tendencia en ascenso, similar a lo observado en el grupo mapuche.

En relación a los patrones lipídicos analizados por nuestro estudio, se observa una distribución promedio para colesterol total, triglicéridos y colesterol HDL, muy similar entre los dos grupos étnicos y muy semejante a los datos descritos por otros estudios10,13,16. Considerando algunos indicadores de riesgo asociados a metabolismo de lípidos, en el grupo mapuche, el colesterol por sobre los 200 mg/dl se presentó con una frecuencia similar a la descrita por Stockins y cols16 y por los estudios de Berríos y cols10, donde los porcentajes de colesterol alterado fueron del 25,2% y 33,8% en hombres y de 37,3% y 40% en mujeres en cada uno de los estudios antes mencionados. La población aymara presentó un patrón lipídico alterado para colesterol muy similar entre ambos sexos con cifras más próximas a las determinadas en Santiago. Respecto al perfil de riesgo para triglicéridos por sobre los 250 mg/dl, los datos informados por nuestro estudio son muy similares en ambas etnias y comparables a los estudios publicados, tanto en población mapuche, como en población urbana de Santiago. Finalmente, los niveles de colesterol HDL revelaron que el 13,9% de los hombres mapuches y el 14,1% de las mujeres de este grupo étnico poseían un perfil de riesgo para esta variable. Estudios publicados por Stockins y cols en mapuches16 y por Berríos y cols en Santiago14, informan de un porcentaje de colesterol HDL inferior a los 35 mg/dl en el 12,6% y 19,6% de los hombres y en el 9,6% y 10,2% de las mujeres, respectivamente. Para la población aymara los porcentajes de colesterol HDL bajo los 35 mg/dl fueron mucho más altos, alcanzando en promedio el 26% de la población con este índice de riesgo (26,5% en hombres y 24,7% en mujeres).

El análisis comparativo del hábito tabáquico es bastante inferior en estos grupos étnicos a lo descrito por Berríos y cols10, comparándolos con la categoría de fumador ocasional, que para Santiago reveló una cifra promedio del 13,5% y muy distinto del valor promedio de tabaquismo de 33% que reveló el estudio CARMEN en Valparaíso21. Con respecto a la prevalencia global del consumo de alcohol, los valores detectados por nuestro estudio (58% en aymaras y 42% en mapuches), son superiores al valor promedio (34,3%) de la clase baja de Santiago, calculado por el estudio de Berríos y cols10. Finalmente, en relación al sedentarismo, una variable muy difícil de evaluar, nuestros datos (55,7% en mapuches y 18,9% en aymaras) son inferiores al valor promedio (84,4%) que se observó en la clase baja de Santiago10.

Nuestro estudio ha confirmado algunas cifras de prevalencia de obesidad en población mapuche, donde se destaca el elevado porcentaje entre las mujeres, resultados que son coincidentes con los reportados por Albala y cols22, donde se demuestra la misma tendencia en población de Santiago de bajos ingresos y por los de Stockins y cols16 en el mismo grupo étnico. Hemos observado una mayor prevalencia de HTA, manteniéndose como un fenómeno bastante infrecuente en la población aymara, pero que se ha incrementado en relación a estudios anteriores21. En términos comparativos, los grupos aymaras presentan un menor porcentaje de obesidad, pero un mayor perfil de riesgo lipídico asociado a bajos niveles de colesterol HDL que los mapuches. Nuestros datos sobre sedentarismo, muestran que esta característica de baja actividad física es más común entre los mapuches, y puede ser uno de los factores importantes para explicar el alto grado de obesidad que se presenta entre las mujeres de esta etnia. Una clave importante para interpretar la mayor prevalencia de obesidad y factores de riesgo lipídico que se presenta en estos grupos podría estar dado por la constitución de los alimentos, si bien se conoce que la dieta mapuche es bastante simple, constituida por un gran consumo de carbohidratos (leguminosas y cereales), resulta lógico pensar que este alto consumo de energía, sumado a un bajo gasto metabólico, explique en este grupo étnico el mayor porcentaje de obesidad. Respecto a la población aymara, específicamente esta que vive sobre los 2.000 metros de altura, dada la localización aislada de estos grupos, dependen exclusivamente de la agricultura basado en el cultivo de papas, quinoa, cebada y en el consumo de carne de llamas y alpacas. Nuestros datos, de perfil lipídico alterado, observados en población aymara podrían estar asociados a diferencias en la composición de la dieta, situación que debería ser evaluada en estas poblaciones con el objetivo de indagar información respecto a los posibles cambios ambientales y culturales que estarían afectando a estos grupos étnicos.

Correspondencia a: Dr. Francisco Pérez B, PhD. Laboratorio de Biología Molecular. INTA-Universidad de Chile. Casilla 138-11. E-mail: fperez@uec.inta.uchile.cl

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