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Revista chilena de cirugía

versión On-line ISSN 0718-4026

Rev Chil Cir v.62 n.2 Santiago abr. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-40262010000200007 

Rev. Chilena de Cirugía. Vol 62 - N° 2, Abril 2010; pág. 131-137

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

 

Diagnóstico y tratamiento de la hernia obturatriz: Análisis de nuestra experiencia*

Diagnosis and management of obturator hernia: analysis of our experience

 

Drs. PABLO PRIEGO1, ANTONIO MENA2, AGUSTÍN DE JUAN3

1 Servicio de Cirugía General y Digestivo. Hospital General de Castellón.
2 Servicio de Cirugía General y Digestivo. Hospital Ramón y Cajal, Madrid.
3 Servicio de Cirugía General y Digestivo. Fundación Pública Hospital Comarcal Do Saines, Pontevedra. España.

Dirección para correspondencia


Abstract

Background: Obturator hernia is a rare type of hernia. Because symptoms and signs are non-specific, diagnosis and treatment are often delayed, increasing the rate of strangulation and mortality. Material and Methods: A retrospective study was performed in 17 cases of obturator hernia at Ramón y Cajal Hospital between January 1986 and December of 2007. Results: All patients were women with a mean age of 77 years (range 19-88 years). Mean time from onset of symptoms to surgery was 3 days (range 0-10 days). Howship-Romberg sign was positive in five cases (29,4%). Emergency surgery was performed in 16 cases (94%) and elective surgery in one (6%). CT has increased the rate of preoperative diagnosis from 16,6% to 41,2%, however, the rate of strangulation of bowel was 47%, requiring intestinal resection ten patients (59%). Hernia repair was performed using polypropylene mesh in 8 cases (47%) and by means of simple suture and apposition of the peritoneum in the rest 9 cases. Mean hospital postoperative stay was 11,65 days (range 4-26 days) and mortality was 23,5%. Conclusion: Although CT sean has facilitated us the correct diagnosis of obturator hernia, decreasing the mean time from onset of symptoms to surgery to 3 days, we could not reduce the rate of intestinal resection and mortality.

Key words: Obturator hernia, Howship-Romberg sign, diagnosis, treatment, intestinal obstruction.


Resumen

La hernia obturatriz es una entidad rara, con frecuente ausencia de signos y síntomas específicos, lo que retrasa su diagnóstico y tratamiento, y por ello puede presentar una elevada tasa de estrangulación y mortalidad. Material y Métodos: Efectuamos un estudio retrospectivo sobre 17 casos de hernia obturatriz en el Hospital Ramón y Cajal entre enero de 1986 y diciembre de 2007. Resultados: Todos los pacientes eran mujeres con una edad media de 77 años (rango 19-88 años). El tiempo medio desde el inicio de los síntomas hasta la cirugía fue de 3 días (rango 1-10 días). El signo de Howship- Romberg fue positivo en 5 casos (29,4%). Se efectuaron 16 intervenciones con carácter de urgente (94%) y una de forma electiva (6%). La realización de un TAC va a incrementar la tasa de diagnóstico preoperatorio de un 16,6% a un 41,2%. La tasa de estrangulación fue de 47%, requiriendo resección intestinal 10 pacientes (59%). En 8 ocasiones se reparó el defecto hemiario con una malla de polipropileno (47%), siendo con cierre simple y aposición del peritoneo en los 9 restantes. La estancia media postoperatoria fue de 11,65 días (rango 4-26 días) y la tasa de mortalidad de 23,5%. Conclusión: Aunque la realización del TAC ha incrementado la tasa de diagnóstico preoperatorio, disminuyendo el tiempo desde la aparición de los síntomas hasta la cirugía a 3 días, no hemos podido reducir la tasa de resección intestinal y mortalidad.

Palabras clave: Hernia obturatriz, signo de Howship-Romberg, diagnóstico, tratamiento, obstrucción intestinal.


Introducción

La hernia obturatriz, descrita por primera vez en 1724 por Ronsil, es una entidad rara, con una frecuencia de presentación entre un 0,05-0,14% de todas las hernias de la pared abdominal, y es causa de una obstmcción de intestino delgado entre un 0,2-1,6% de los casos1-3.

En general, aparece en mujeres delgadas, ancianas y multíparas4-6. Debido a que los signos y síntomas son inespecíficos, el diagnóstico y el tratamiento a menudo se retrasa, siendo el diagnóstico preoperatorio únicamente posible en un 10-30% de los casos6-10. Este retraso asocia un incremento de las tasas de estrangulación hemiaria (que oscilan entre un 25-100%)1,5-7,10 y mortalidad (12-70%)4-7,10,11.

En consecuencia, un diagnóstico y tratamiento precoces son esenciales para reducir la tasa de estrangulación y mortalidad.

El objetivo del estudio es analizar nuestra experiencia en el manejo de 17 casos de hernias obturatrices.

Material y Método

Se revisan de forma retrospectiva todos los casos de hernia obturatriz tratados en el Hospital Ramón y Cajal desde enero de 1986 hasta diciembre de 2007, analizándose las siguientes variables: sexo, edad, estado nutricional, enfermedades asociadas, clínica de presentación, pruebas complementarias, diagnóstico preoperatorio, tratamiento, morbilidad, mortalidad y evolución.

Resultados

Se identifican 17 casos de hernia obturatriz en 15 pacientes (cirugía urgente en 16 casos y electiva en 1 caso). Todos los pacientes eran mujeres con edad media de 77 años (rango 19-88 años). El tiempo medio desde el inicio de los síntomas hasta la cimgía fue de 3 días (rango 1-10 días). Los detalles de los pacientes aparecen reflejados en las Tablas 1 y 2.




En el 50% de los casos, los pacientes se encontraban en un estado de extrema delgadez y caquexia. La mayor parte (16 casos-94%i) presentaban signos y síntomas de obstrucción intestinal (dolor y distensión abdominal, náuseas, vómitos y ausencia de peristaltismo). El signo de Howship-Romberg (dolor en la cadera irradiado a la cara interna del muslo y rodilla ipsilaterales) fue positivo en 5 casos (29,4%).

La radiología simple de abdomen reflejaba en todos los casos una dilatación importante del intestino delgado. Cuatro fueron estudiados mediante TAC (Figuras 1 y 2), demostrando una obstrucción intestinal secundaria a una hernia obturatriz incarcerada en todos los casos, y en dos pacientes se realizó una ecografía abdominal, que fue diagnóstica en uno de ellos. En total, se realiza un correcto diagnóstico preoperatorio de obstrucción intestinal secundaria a hernia obturatriz incarcerada en 7 casos (41,2%).


Las vías de abordaje fueron: laparotomía media infraumbilical en 8 casos, laparotomía media supra-infraumbilical en 5 casos, inguinal en 3 casos y pararrectal derecha en una ocasión.

Los hallazgos intraoperatorios fueron: 8 casos de hernia estrangulada y perforada (47%), 7 casos de hernia incarcerada con intestino delgado viable (41%), 1 caso de hernia obturatriz normal (cirugía electiva) y un caso de hernia obturatriz asociada a vólvulo de sigma (Figuras 3 y 4).


En todos los casos el órgano herniado fue el intestino delgado. En 11 ocasiones la hernia obturatriz fue derecha (64,7%) y en seis izquierda. La tasa de estrangulación hemiaria fue de 47%, requiriendo resección intestinal 10 pacientes (59%): 8 casos por presencia de una hernia estrangulada y perforada, y 2 casos debido a la perforación del intestino delgado durante la manipulación y reducción del saco hemiario.

La hernia fue reparada usando una malla de polipropileno en 8 casos (47%), siendo con cierre simple y aposición del peritoneo en los 9 restantes (53%). La estancia media postoperatoria fue de 11,65 días (rango 4-26 días). Las complicaciones postoperatorias aparecen reflejadas en la Tabla 3.


Durante el seguimiento, un paciente presentó una suboclusión intestinal que se manejó de forma conservadora, otro desarrolló una fístula cutánea (paciente que había sufrido evisceración), uno de los pacientes presentó una recurrencia de la hernia obturatriz 13 años después de la primera reparación (herniorrafía) y otro paciente fue operado de una hernia obturatriz izquierda estrangulada y 3 años después de otra en el lado contralateral (Tabla 4).


Discusión

La hernia obturatriz es una entidad rara, que en general, aparece en mujeres delgadas, ancianas y multíparas, y con una frecuencia de presentación entre un 0,05-0,14% de todas las hernias de la pared abdominal1-6.

La etiología y patogénesis de la hernia obturatriz se debe a una disminución del tejido graso y linfático preperitoneal que ocupa el canal obturador. Aquellas situaciones que incrementan la presión abdominal, como la delgadez extrema, caquexia, embarazo y multiparidad, EPOC, estreñimiento crónico, cifoescoliosis, ascitis, etc, van a ser factores predisponentes3,5,6,10,12,13.

Son más frecuentes en el lado derecho (64,7% en nuestra serie), debido a que el colon izquierdo cubre el agujero obturador izquierdo3,4,6,7,11, y en un 50-60% de los casos son hernias tipo Richter4,6,7,10,11.

Normalmente el saco contiene intestino delgado (íleon) (100% en nuestra serie), pero también se ha descrito la presencia del colon, apéndice, ovario, trompa de Falopio, epiplón y vejiga3,6,7,10,14.

Los síntomas son inespecíficos, debutando en un 90% de los pacientes como un cuadro de obstrucción intestinal1,6-8. En estos pacientes, la presencia de una masa en el tacto rectal o vaginal, nos debe hacer sospechar su existencia. El signo de Howship-Romberg se encuentra en un 15-50% de los casos2,4-7,10,11,13,15 (29,4% en nuestra serie), pero no es patognomónico, y a menudo se confunde con un proceso osteoarticular (26,7% de nuestros pacientes presentaban una artrosis degenerativa y/o osteoporosis).

La inespecificidad de sus síntomas hace que un correcto diagnóstico preoperatorio sólo sea posible entre un 10-30% de los casos (aunque en las series de Yokohama, Nakayama, Chang y Kammori se llega a un 50-60%)3-6,10,11,15,16. En nuestro estudio, la tasa de diagnóstico preoperatorio es de 41,2%. En este punto creemos que es importante la realización de un LAC abdominopélvico, que en nuestra experiencia ha conseguido incrementar la tasa de diagnóstico preoperatorio desde un 16,6% en el año 2002 hasta el 41,2% actual.

Aunque Cubillo17, en 1983, fue el primero en describir la utilidad del LAC abdominopélvico en el diagnóstico de hernias obturatrices, en nuestro hospital, éste no fue utilizado en el diagnóstico de esta patología hasta el año 2003. Sin embargo, al igual que refiere Yokohama4, a pesar de que el LAC nos ha facilitado un correcto diagnóstico de la hernia obturatriz, disminuyendo el tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la cirugía de 3,6 a 3 días, no hemos podido reducir la tasa de resección intestinal ni de mortalidad. A pesar de esto, recomendamos que en caso de mujeres multíparas y de edad avanzada con sintomatología de obstrucción intestinal, se debería realizar un LAC abdominopélvico lo más pronto posible. Esta recomendación confronta con la opinión de otros autores, que abogan por una laparotomía precoz: "La hernia obturatriz necesita una laparotomía, no un diagnóstico"2. Sin embargo, la inespecificidad de los signos y síntomas en estos pacientes, asociados a que en general son personas de edad avanzada y con un deteriorado estado de salud, hace que prefiramos realizar de forma precoz un LAC, para asegurar el diagnóstico antes de la cirugía.

Se ha descrito una gran variedad de abordajes quirúrgicos sin que exista una técnica estandarizada1,7,18,19. En nuestra experiencia, siempre que tengamos un diagnóstico preoperatorio de hernia obturatriz o sospecha de sufrimiento intestinal, la elección sería una laparotomía media exploradora. Carecemos de experiencia en el abordaje laparoscópico en este tipo de patología5,12,20-22.

En general, se considera suficiente un cierre primario del orificio10,11 en el caso de hernias de pequeño tamaño, sin embargo, en grandes defectos hemiarios no siempre es posible dada la pobre distensión de los tejidos adyacentes. Algunos autores utilizan flaps de fascia peritoneal, pared de vejiga o fundus uterino, sin embargo, la tendencia actual es la reparación del defecto usando material protésico3-8 cubriendo correctamente la malla con peritoneo. La tasa de recurrencia se encuentra en torno al 10%6-8, en nuestra serie 6,7%.

El tiempo medio entre el inicio de los síntomas y el tratamiento oscila en la literatura en 4-6 días5-7. En nuestra serie fue de 3 días. Dado que es muy difícil acortar el tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la consulta hospitalaria, es esencial una sospecha clínica y un tratamiento quirúrgico precoz desde la llegada del paciente al hospital.

Nuestra tasa de mortalidad fue de 23,5%, y se encuentra en el rango descrito en la literatura (12-70%)1,5,7,10,11,13, debiéndose en su mayor parte a la edad avanzada de los pacientes, el retraso en el diagnóstico, la gangrena del intestino y el pobre estado nutricional y las enfermedades de base del paciente.

En conclusión, un diagnóstico y tratamiento precoz es esencial para reducir la tasa de estrangulación (25-100%)1,3-7,23,24 y mortalidad. Por este motivo, debemos sospecharlo en mujeres ancianas, delgadas y multíparas con síntomas de obstrucción intestinal, especialmente en ausencia de cirugías abdominales previas, y debemos dirigir la exploración hacia la realización de un tacto rectal y vaginal, así como de un TAC abdominopélvico lo más pronto posible, con la idea de no demorar la intervención quirúrgica en el caso de que se efectúe un diagnóstico de hernia obturatriz incarcerada.

 

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*Recibido el 28 de Abril de 2009 y aceptado para publicación el 28 de Noviembre de 2009.

Correspondencia: Dr Pablo Priego Jiménez Calle de En Gran Avenida 323 13 12005 Castellón De La Plana, España. E-mail: papriego@hotmail.com