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Universum (Talca)

versión On-line ISSN 0718-2376

Universum v.24 n.1 Talca  2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-23762009000100003 

Revista Universum Nº 24 Vol. 1, I Sem. 2009, pp. 22-40

 

ARTICULOS

 

MOVILIDAD SOCIAL INTERGENERACIONAL POR ORIGEN ÉTNICO: EVIDENCIA EMPÍRICA REGIÓN DE LA ARAUCANÍA, CHILE


Violeta Cantero M.1
Guillermo Williamson C.2

1 Ingeniero Comercial, Universidad Austral de Chile, Licenciada en Ciencias de la Administración de Empresas, Universidad Austral de Chile y Magíster en Administración de Empresas, Universidad Austral de Chile. Académica área economía de la Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración de la Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
Correo electrónico:
vcantero@ufro.cl
2 Magíster en Educación por la Pontificia Universidad Católica de Chile y Doctor en Educación por la Universidad Estadual de Campinas, Campinas-SP, Brasil. Profesor Asociado del Departamento de Educación de la Universidad de La Frontera, Temuco, Chile.
Correo electrónico:gwilliam@ufro.cl


RESUMEN

El estudio evidencia que la Región de La Araucanía presenta una significativa tasa de movilidad social intergeneracional, la cual se relaciona con los mayores logros educacionales de las nuevas generaciones. En el tema étnico, refleja que los individuos de origen mapuche son menos móviles socialmente que las personas no mapuches, experimentando los primeros una movilidad más bien de distancia corta u horizontal. Además, el estudio demuestra un importante proceso de transformación en la estructura social, con una reducción de las ocupaciones ligadas a la agricultura y una ampliación de las clases ocupacionales urbanas de mayor connotación social.

Palabras claves: Estratificación social - Movilidad Social- Clase Social- Pueblo Mapuche.


ABSTRACT

The study shows that Araucania Region has a significant social intergenerational rate of mobility, related to higher educational achievements on younger generations. On the ethnics' issue, it shows that mapuche individuals have less social mobility than non-mapuche people, where mapuches have short distance or horizontal mobility. On the social structure, it also demonstrates an important transformation process, with fewer agriculture related jobs and wider more socially accepted urban positions.

Key words: Social Stratification - Social Mobility - Social Class - People Mapuche.


 

1. INTRODUCCIÓN

La investigación sobre movilidad social es probablemente una de las áreas de mayor relevancia para comprender el funcionamiento de una sociedad, puesto que este fenómeno está enmarcado dentro de la estratificación, término que hace referencia a las desigualdades existentes entre las personas, que han sido creadas a niveles sociales, políticos, económicos y culturales (Waicekawsky, 1997). En el caso de Chile, el tema de la desigualdad social (y cultural, educacional, económica, territorial) ha sido recurrentemente señalado como el principal déficit del estilo de desarrollo chileno, con una distribución del ingreso concentrada y tendencialmente regresiva (León y Martínez, 2001). Sin embargo, la pregunta más importante a este respecto, no es cuán distante es la participación en los ingresos de unos y otros individuos, sino cómo esa desigualdad se superpone a determinadas posiciones o roles, afectando las probabilidades de acceso a la educación y a la movilidad social de los individuos que las ocupan. Sin duda, las oportunidades de acceso a una educación de calidad (particularmente en Chile) son consideradas como uno de los factores claves de explicación para este fenómeno, por ello este artículo transversaliza la movilidad social en la Región de La Araucanía con el pueblo mapuche que la habita y su nivel educacional, aunque no bajo la consideración de alguna de las diversas concepciones de educación referida a lo indígena o a la educación intercultural bilingüe (EIB) (Williamson, 2004), sino desde las variables propias al sistema nacional de educación.

Por otra parte, el cambio en el modelo de desarrollo económico chileno, que ha pasado de una economía cerrada y liderada por el Estado en los años 70, a una economía cada vez más abierta, competitiva y globalizada (con sostenidas tasas de crecimiento), en donde el mercado y el sector privado tienen el rol central -con diversos grados e impactos en las distintas regiones y según los diferentes pueblos que habitan el país- ha generado cambios en la estructura social y abierto nuevas oportunidades de empleo para las personas. Como bien lo señalan Torche y Wormald (2004), poco se sabe sobre cómo este proceso de crecimiento y de transformación socioeconómica que ha experimentado nuestro país desde fines de los años 80 ha impactado a los diferentes grupos sociales en términos de mayores oportunidades y mejoras en su calidad de vida. Este trabajo aporta antecedentes respecto a cómo se ha dado el proceso de movilidad social en la Región de La Araucanía, y de qué forma ha repercutido en términos de oportunidades ocupacionales en las familias mapuche1 y no mapuche de la zona.

1.1. Aspectos Metodológicos

La información que aquí se proporciona corresponde a los resultados del Proyecto de Investigación Diufro 110503, financiado por la Universidad de La Frontera (período 2005-2006)2, que comprendió una encuesta realizada a una muestra de 500 jefes de hogar en 3 de las principales comunas de la Región de La Araucanía: Temuco, Padre Las Casas y Nueva Imperial. El estudio comprendió entrevistas a hombres y mujeres jefes de hogar, de entre 25 y 65 años de edad, de procedencia mapuche y no mapuche, habitantes de la zona urbana y rural de estas comunas3. La edad de 25 años para los entrevistados, tiene relación con el límite de edad en que finaliza la educación formal para la mayoría de la población.

Las 500 encuestas realizadas se distribuyeron proporcionalmente en las tres comunas en estudio, considerando el número de jefes de hogar en las zonas urbanas y rurales (361 encuestas en Temuco, 82 en Padre Las Casas y 57 en Nueva Imperial).

En las zonas urbanas, las encuestas se aplicaron buscando representatividad geográfica de todas las localidades, villas o sectores; en tanto en las zonas rurales, primó la facilidad de acceso y las cercanías de las viviendas entre los sectores entrevistados.

2. DESIGUALDAD SOCIAL Y ESTRATIFICACIÓN. EL ESQUEMA DE CLASES DE TORCHE Y WORMALD (2004)

La estratificación social hace referencia a la conformación de estratos (grupos verticales) bien diferenciados de acuerdo a criterios establecidos y reconocidos (riqueza material, poder y prestigio, así como el nivel educativo, la nacionalidad, la raza, el sexo y el lugar de residencia). De este modo, el sistema de estratificación social expresa jerarquías entre grupos o estratos sociales y la existencia de una desigualdad institucionalizada en el acceso que tienen las personas y grupos a los recursos, servicios y posiciones que la sociedad valora (Torche y Wormald, 2004; Hernández y Tello, 2002).

En este sentido, el concepto de estratificación es un concepto universal que tiene como común denominador la desigualdad entre sus componentes y donde la ordenación social (considerada la sociedad como culturalmente homogénea) establece los parámetros que regirán las relaciones entre categorías de individuos considerados superiores con otras categorías definidas como inferiores (Ruiz P., 2004), conformándose así las denominadas clases sociales (ej. alta, media, baja). A cada una de estas clases o grupos se les asocia un cierto nivel de estatus o de prestigio social4.

La ubicación en una determinada clase social y la adquisición de estatus se puede dar por una mezcla de adscripción o asignación (la ubicación en una clase es primordialmente hereditaria) y logro u obtención. En este último caso, la sociedad valoriza a los individuos de acuerdo con los resultados de su esfuerzo personal, cuando una persona logra sobresalir por sus propios méritos (Kerbo, 2003, Hernández y Tello, 2002). Por tanto, cuando los individuos cambian de ubicación entre los grupos de clases se origina el proceso de movilidad social.

El análisis de la estratificación social y sus cambios en el tiempo se puede realizar desde diversas perspectivas, pero uno de los elementos más utilizados como herramienta de estudio de la movilidad social es la ocupación. Según Torche y Wormald (2004), la elección de la ocupación se funda en que el trabajo es el principal recurso que tienen y movilizan los hogares para acceder al ingreso y bienestar material, es decir, define las oportunidades de vida presentes y futuras para la gran mayoría de la población; y además porque la ocupación es un "proxy" relativamente adecuado del acceso de las personas a la educación y al ingreso, que son dos dimensiones que subyacen y definen el sistema de estratificación social, y que, por ende, determinan un cierto estatus o prestigio ocupacional. Aparte del ingreso o capital acumulado por una familia en términos materiales, las redes sociales y familiares de apoyo, son también importantes para ascender socialmente. Sin embargo, la dificultad de medición de estas variables, hace que las dimensiones de ingreso y ocupación se hayan transformado en los elementos centrales para pensar en situaciones dinámicas de bienestar (Filgueira, 2001).

Por otro lado, en la sociedad industrial moderna, la estructura ocupacional puede servir como base para realizar una "estructura de clase"5 , lo que en palabras de Atria (2004), implica poder construir esquemas de clases ocupacionales. Entre este tipo de esquemas se puede mencionar el de Torche y Wormald (2004) (Cuadro 1). El esquema de clases de Torche y Wormald (2004), está basado en la estructura de clases planteada por Erikson y Goldthorpe (1993), investigadores que han realizado grandes aportes en estudios sobre estructura social, estratificación y movilidad social en Gran Bretaña, basándose en un esquema clasificatorio que deriva de una base teórica sociológica.

Torche y Wormald, sostienen que los estudios fundados en una clasificación ocupacional constituyen un buen acercamiento inicial a la estructura de la estratificación y movilidad social. El esquema que ellos presentan posee 8 clases sociales, las que según los investigadores, permiten una apropiada descripción de la estructura de la estratificación social chilena. Por otro lado, este tipo de clasificación permite, por ejemplo, distinguir entre trabajadores no calificados urbanos y rurales, o bien, entre un contador que tiene su propia microempresa versus otro que trabaja como empleado. A pesar de que estas personas tengan la misma educación o ingresos ellos se insertan en la estructura social de forma diferente y enfrentan oportunidades también distintas.

3. MOVILIDAD SOCIAL INTERGENERACIONAL

La movilidad social intergeneracional trata de los ascensos y descensos en la escala social que se dan entre padres (origen) e hijos (destino). Generalmente, se estudia comparando la posición de los padres (normalmente según las ocupaciones) con la de sus hijos. Para el análisis de ésta, se necesita primero definir una estructura de estratificación social, la que en el caso de este estudio, corresponde al esquema de clases planteado por Torche y Wormald (2004), y segundo, evaluar el cambio de posiciones entre padres e hijos, para lo cual se emplean cuadros de distribuciones de frecuencias, que representan las posiciones de clases de origen y destino, que es lo mismo a decir la posición de clase del padre y del hijo, respectivamente.

A cada una de estas clases sociales se les atribuye un cierto nivel de estatus o prestigio social. La transmisión hereditaria del estatus ocupacional de padres a hijos se considera un indicador clave de la adscripción frente al logro (Kerbo, 2003). En este sentido, una sociedad abierta en la estructura de oportunidades debiera mostrar cambios intergeneracionales de movilidad social. Cuando las personas no heredan la clase de origen de sus padres, o no reproducen su origen social se habla de movilidad total. No obstante, también se puede producir inmovilidad social cuando los individuos mantienen la clase social de sus padres, esta inmovilidad representa el "efecto cuna" o el efecto reproducción (Kessler y Espinoza, 2003). Según el estudio de Torche y Wormald (2004), en el caso de nuestro país sólo un 26.1% de los hijos permaneció en la categoría social de su padre, mientras que un 73.9% se movió socialmente, lo que estaría demostrando que Chile está distante de ser una sociedad inmóvil.

En este estudio, para la clasificación de los encuestados (hijos) en las diferentes clases ocupacionales, se utilizó la actividad actual de éstos, mientras que para la clasificación de los padres se tomó como criterio la actividad que éstos realizaban cuando el encuestado tenía 14 años. Lo anterior se debe a que muchos padres ya se encuentran fuera de la fuerza de trabajo, lo que dificulta su clasificación, y además, porque según Torche y Wormald (2004), este criterio es un estándar internacional, basado en que esta edad refleja condiciones de vida cuando el joven está formando su set de oportunidades y no es una edad demasiado temprana para que no la recuerde con precisión.

Los resultados globales de las encuestas aplicadas en tres de las principales comunas de la Región de La Araucanía, se presentan en el cuadro 2. Dicho cuadro muestra la distribución cruzada de frecuencias de clases ocupacionales de padres e hijos.

En el cuadro, la diagonal principal (de color gris) indica los casos en que no existe movilidad social intergeneracional, es decir que el hijo adulto hereda la misma posición de clase de su padre. La sección inferior izquierda, indica movilidad ascendente, lo cual significa que el hijo se posiciona en una clase superior a la de su padre, y la sección superior derecha indica movilidad descendente, donde el hijo se posiciona en una clase inferior a la de su padre.

Los resultados muestran que en la Región de La Araucanía, la movilidad social total asciende a 69%. Este porcentaje corresponde al número de encuestados móviles dividido por el total de encuestados (345 casos/500). El 31% restante no presenta movilidad social intergeneracional (155 casos). La proporción de inmovilidad más alta se da en la clase de trabajadores manuales no calificados con un 55% del total de inmóviles, seguida por la clase de servicio y la clase de trabajadores agrícolas con un 14%, respectivamente. Además, un 62.8% de los individuos ha experimentado movilidad social ascendente (314 casos/500), lo que refleja que más de la mitad de los individuos posee una mejor ocupación en comparación con la de sus padres, y un 6.2% se ha movido en forma descendente en la escala social (31 casos). Nótese que los encuestados (hijos) que hoy se ubican en la Clase de Servicio, provienen de padres de diferentes clases ocupacionales (en especial manuales y agrícolas), provocando una gran heterogeneidad en la conformación de esta clase, que se puede catalogar como la "elite" social de las comunas en estudio.

3.1. Cambios en la estructura social: Análisis de la movilidad absoluta o estructural

La distribución de clases de origen y destino permite evaluar cómo se ha modificado el tamaño relativo de las clases intergeneracionalmente, es decir, cuánto y en qué dirección se ha transformado la estructura social de la región en un período determinado (Torche y Wormald, 2004). Una primera aproximación a este cambio es calcular la movilidad total que corresponde al porcentaje total de personas que no heredan la clase de origen de sus padres, y que en el caso de este estudio ascendió a 69%. Una de las formas de profundizar el análisis de la movilidad total, consiste en estudiar la movilidad absoluta o estructural6.

La Movilidad Estructural o Absoluta es aquella causada por el cambio entre la distribución de clases de origen y destino, es decir por el sólo cambio en el tamaño relativo de las clases a través del tiempo (Torche y Wormald, 2004). Por ejemplo, una disminución en la clase de trabajadores independientes, implica que la masa de individuos que representan esta disminución se traslade hacia otras clases. En este sentido, la movilidad estructural se preocupa del número absoluto de gente de un determinado grupo social, que se mueve ascendente o descendentemente hacia otro grupo (Atria, 2004). En cuanto a las causas que la provocan, se puede decir que ésta se produce por un cambio en la estructura social, como por ejemplo el cambio de una sociedad agrícola a una industrial. En el caso de la Región de La Araucanía, estos cambios se muestran en el cuadro 3, donde el Índice de Disimilitud (indicador que permite estimar la movilidad absoluta o estructural) alcanza a 35.8%. Las cifras evidencian que en las comunas en estudio han existido cambios significativos desde el origen (padre) hasta el destino (hijos), lo cual se refleja en una pérdida de importancia relativa de las clases Manual No Calificado, Pequeños Agricultores y Trabajadores Agrícolas, y en un significativo incremento de la Clase de Servicio y de Rutina no Manual.

Al igual como lo postulan otros estudios, los datos reflejan una migración masiva desde las clases agrícolas y de escasa calificación hacia clases ocupacionales urbanas y de mayor calificación. Según Torche y Wormald (2004), este hecho estaría evidenciando una pérdida de importancia relativa de la "campesinización", lo cual también se corrobora al analizar los datos del último Censo realizado en Chile (2002), donde la población urbana se incrementó en 3.1% en 10 años, reduciéndose en igual magnitud la población del área rural.

Nótese que las clases que han aumentado su importancia relativa, son en general clases que requieren un cierto nivel de educación y preparación para pertenecer a ellas. Por tanto, estos cambios de estructuras ocupacionales están en directa relación con los cambios educacionales entre generaciones que se han observado en la Región de La Araucanía, y que más adelante se presentan.

3.2. Movilidad social horizontal y vertical

Para entender el proceso de movilidad social, es necesario determinar qué parte de la movilidad total es horizontal y vertical, y a su vez determinar qué parte de esta última es vertical ascendente y descendente. La movilidad horizontal (o de distancia corta) se da cuando un individuo cambia de ocupación pero sin afectar su estatus o prestigio social, por ende la persona se desplaza a lo largo de un mismo nivel social (Hernández y Tello, 2002). Por ejemplo, cuando un individuo se desempeña como trabajador agrícola ganando un salario mínimo y luego cambia su ocupación a ayudante de carpintero por el mismo salario, realiza una movilidad horizontal, puesto que se ha dado el desplazamiento de un trabajo que requería poca calificación a otro con igual nivel de habilidad.

Por otra parte, cuando los individuos cambian de estatus y se desplazan de un estrato social a otro, ya sea en sentido ascendente o descendente de la escala social, se da la movilidad vertical (Hernández y Tello, 2002). Por ejemplo, cuando un supervisor de tienda es promovido a gerente general se origina la movilidad vertical ascendente, puesto que junto con la promoción obtiene un incremento de sus ingresos y mayores responsabilidades que le otorgan prestigio social. En general, uno de los mecanismos que promueve la movilidad ascendente corresponde a la educación, y en especial la educación profesional universitaria (Carabaña, 2003). Por el contrario, cuando un ejecutivo bancario, pierde su empleo, y se desempeña como vendedor puerta a puerta, entonces se da la movilidad vertical descendente. En palabras de Kerbo (2003), mientras mayor sea el grado de movilidad vertical, más abierto será el sistema de clases, implicando que el logro prima más que la adscripción; y por tanto, más se acerca la sociedad al valor de la igualdad de oportunidades.

En consecuencia, para estudiar la movilidad horizontal y vertical, es necesario ordenar las clases sociales del esquema Torche y Wormald, de acuerdo al "estatus" socioeconómico de cada clase; agrupando así las clases en estratos sociales. En el caso de este estudio, el cálculo de "estatus" se obtuvo ponderando los niveles educacionales (en escala de 1 a 7) y los niveles de ingreso (en escala de 1 a 8), en orden ascendente según los niveles educacionales y de ingreso. Los resultados permiten visualizar tres estratos jerárquicos para las comunas en estudio (cuadro 4). Como ya se dijo, el cálculo de estrato es necesario, pues la movilidad vertical no solo implica un movimiento desde una clase social de origen a otra, sino que también un cambio de "estatus" que hace que la persona se traslade de un estrato a otro7 .

Una vez agrupadas las clases ocupacionales en estratos sociales, se puede estudiar la distribución de frecuencias por estrato socioeconómico (cuadro 5). La movilidad horizontal o al interior del mismo estrato se mide en la zona de color gris oscuro, en tanto que la diagonal gris clara evidencia a los individuos inmóviles. La movilidad vertical ascendente se mide en la sección inferior izquierda y la movilidad vertical descendente en la sección superior derecha.

Según el estudio de movilidad en estas comunas, un 69% de los encuestados ha experimentado algún tipo de movilidad, mientras que un 31% se ha mantenido inmóvil socialmente. Del total de individuos móviles, un 17.8% de los entrevistados ha experimentado movilidad horizontal o de distancia corta (89 casos/500), es decir a pesar de que los individuos se trasladan de una clase social a otra, este movimiento no implica un cambio de estrato y, por ende de estatus socioeconómico. Por otro lado, un 51.2% de los encuestados ha experimentado movilidad vertical, esto significa que ha cruzado al menos un estrato socioeconómico (256 casos/500). De este porcentaje, un 47.8% ha experimentado movilidad vertical ascendente (239 casos/ 500) y un 3.4% movilidad vertical descendente (17 casos/500).

3.3. Movilidad social intergeneracional por origen étnico y educación

En nuestro país habitan diferentes etnias, siendo -según datos del Censo 2002la mapuche la que abarca el mayor porcentaje (87.3% del total étnico), equivalente a un 4% del total país. La Región de La Araucanía es la que concentra la mayor población de origen mapuche (23.3%) lo que equivale a 202.970 personas, destacando las comunas de: Temuco, Padre Las Casas y Nueva Imperial, localidades que presentan la mayor proporción de población mapuche y no mapuche de la región (INE, Censo 2002). Debido a la gran proporción de población con algún tipo de descendencia étnica en la Región de La Araucanía, especialmente mapuche y mapuchemestizo, resulta interesante verificar si existen diferencias significativas en la movilidad social que experimentan los encuestados por grupos étnicos, de modo de verificar si la sociedad chilena brinda iguales oportunidades sociales a todos sus habitantes. El estudio del mestizaje en las diversas áreas de conocimiento social es aún muy incipiente; este estudio y artículo enseña la emergencia de un área de investigación que se abre en las ciencias sociales y en ella, en los estudios de economía y educación intercultural bilingüe, temática poco analizada en el caso de Chile.

Antecedentes existentes en el tema indígena, resaltan la marginalidad, exclusión y desigualdad social que enfrentan miles de personas pertenecientes a los pueblos indígenas. Desde el punto de vista de la equidad, estos pueblos sufren problemas semejantes en términos de desigualdad económica, social, cultural y política, principalmente cuando se les compara con otros grupos sociales, especialmente los no indígenas (Bello y Rangel, 2002). En el caso de Chile, estudios de MIDEPLAN (2002), evidencian que la población indígena experimenta con especial rigor situaciones de pobreza y exclusión social. En el país y en la Región de La Araucanía existen desigualdades en ingresos y educación, que afectan a la población mapuche, observándose significativas diferencias en materia de indicadores, por ejemplo, de desarrollo humano: ingresos, salud y educación entre indígenas y no indígenas (PNUD/Universidad de La Frontera/MIDEPLAN, 2003).

Para efectos de este estudio, los jefes de hogar mapuches se han separado en dos subgrupos: "mapuches puros" y "mapuches-mezcla o mestizo". La idea de separar la etnia mapuche en estos dos subgrupos obedece al interés que despierta este "nuevo grupo" étnico que incorpora culturas y realidades diferentes. Esto es importante, pues los hijos "mezcla" o mestizos -en una sociedad con desigualdades estructurales- debieran ser menos excluidos socialmente por la influencia del padre o madre no indígena, quienes, en general, poseen mayores niveles educacionales, influenciando así los logros educacionales de los hijos.

Los resultados de la movilidad observada por grupos étnicos en las comunas en estudio se presentan en el cuadro 6.

Los datos reflejan que el grupo "no mapuche" presenta los mayores índices de movilidad social, seguido muy de cerca por el grupo "mestizo", siendo el grupo "mapuche puro" el menos móvil socialmente. Entre el grupo "no mapuche" y "mestizo", las tasas de movilidad e inmovilidad no muestran grandes diferencias, tanto en términos ascendentes como descendentes. Sin embargo, las diferencias se acrecientan al comparar con la población mapuche pura, dado que ésta presenta la más baja movilidad social ascendente (47.8%) y la más alta movilidad social descendente (8.9%). Esto se explicaría, al menos en parte, por los menores logros educacionales que se observan en la etnia mapuche, respecto a los grupos no mapuche y mestizo (ver hijo, cuadro 7). Nótese sin embargo, en general, los importantes logros educacionales de los hijos respecto a los niveles de sus padres.

Sin duda, la educación superior es un eslabón importante de ascenso social, pues los datos reflejan que del 26.9% de hijos mapuche que cursaron estudios superiores (18 en total), un 78% de ellos hoy se desenvuelve en las clases ocupacionales de mayor connotación social (clase de servicio y rutina no manual). De hecho, las posiciones sociales que hoy ocupan los descendientes mapuche difieren mucho de las posiciones que ocupaban sus padres en las clases ocupacionales (cuadro 8). Los datos muestran, que los padres de los encuestados mapuche se desenvolvían mayoritariamente en labores relacionadas con la agricultura y trabajos manuales de baja calificación, sin ninguna participación en las clases ocupacionales de más alta connotación social.

Las personas de origen mapuche que hoy ocupan cargos de mayor trascendencia social son aquellas con mayor preparación educacional, con estudios técnicos profesionales y universitarios. Por tanto, se puede decir que la sociedad chilena es una sociedad que -considerando la desigualdad que permanece- ha venido abriendo cada vez mayores espacios para sus miembros, haciendo esfuerzos por ser menos discriminatoria socialmente y por favorecer que el "logro" pueda primar más que la "adscripción".

Por otra parte, y como era de esperar, al analizar las tasas de movilidad horizontal y vertical por condición étnica, se puede ver que la etnia mapuche es la que alcanza la menor tasa de movilidad vertical ascendente (cuadro 9), siendo el grupo no mapuche el que presenta la tasa de movilidad vertical ascendente más elevada (53.8%), seguido por el grupo mezcla o mestizo (33.8%).

En síntesis, los resultados reflejan la incidencia que tiene la educación en los logros ocupacionales y sociales (movilidad vertical ascendente), pues son los grupos mapuche y mapuche-mestizo, los que -entre otros factores- por sus menores logros educacionales, han experimentado una movilidad más bien de carácter horizontal, sin cambios significativos de estatus y prestigio social.

4. COMENTARIOS FINALES

La Araucanía -sin hacer distinciones étnicas internas- está lejos de ser una región inmóvil socialmente, alcanzando una tasa de movilidad social intergeneracional de 69% en las comunas en estudio, primando la movilidad ascendente por sobre la descendente. Las desigualdades existentes en educación, y en especial, la aún baja participación en educación superior de los descendientes mapuche, explicarían (en parte) la menor movilidad social observada respecto a las personas de origen no mapuche. Los descendientes mapuche (grupo mapuche y mestizo), presentan la más baja movilidad vertical ascendente y la más alta movilidad horizontal, evidenciando con ello una movilidad de distancia corta, sin cambios significativos en sus niveles de estatus o prestigio social. Por tanto, a pesar que las cifras evidencian importantes avances entre generaciones, aún persisten las desigualdades educacionales y sociales en el tema étnico. Por ello, hay una preocupación académica por la equidad en educación superior y, particularmente, por los procesos de discriminación en el acceso, permanencia, egreso y formación permanente superior, profesional o técnica, que se ha expresado en los últimos años en congresos, investigaciones, programas interculturales en las universidades, programas de acción afirmativa para discriminados y beca indígena para educación superior. Sin duda se ha avanzado, sin embargo, aún hay una distancia significativa entre la igualdad de oportunidades a un derecho a educación superior de calidad para todos y la realidad de participación indígena en ella (Williamson, 2006).

Por otra parte, el estudio refleja que ha existido un cambio significativo de la estructura social. En este sentido, se observa una ampliación de la clase de servicio y de rutina no manual y una reducción de la clase de trabajadores manuales no calificados, pequeños propietarios agrícolas y trabajadores agrícolas. La migración que se ha dado desde las clases agrícolas y de escasa calificación hacia las clases urbanas y de mayor calificación, estaría evidenciando una pérdida de importancia relativa de la "campesinización", a pesar de que la noción de ruralidad y de campesinado se encuentra en redefinición, producto de la reconstrucción de las relaciones tradicionales entre campo y ciudad y donde los mapuche de la Región de La Araucanía manifiestan dinámicas de habitabilidad, trabajo y educación que consideran vivienda, producción de ingresos y estudios, en las ciudades y comunidades, de modo paralelo, combinado y complementario.

Por otra parte, si bien la teoría de la estratificación ubica a los individuos en determinados estratos de acuerdo a sus capacidades o cualidades personales, en la práctica la asignación de estatus o roles no se realiza exclusivamente de acuerdo con las capacidades individuales, sino que intervienen otros criterios para realizar esa designación: amiguismo, compadrazgo, servilismo, corrupción, etc. (Hernández y Tello, 2002); por lo tanto, no siempre los puestos superiores están ocupados por los más capacitados, ni los puestos inferiores por los menos capacitados. Además, en este mismo sentido, las desigualdades socioeconómicas en que nacen los individuos, no permite a todos contar con las mismas oportunidades, en términos de preparación y ascenso social. Por ejemplo, un individuo proveniente de un nivel socioeconómico superior puede alcanzar una preparación óptima al acceder a universidades y estudios de postgrado, inclusive en el extranjero; conocer y desarrollar amistades influyentes, asistir a lugares exclusivos, etc., mientras que los individuos de niveles socioeconómicos inferiores no tienen acceso a oportunidades similares, y por ende, ello afecta su proceso de movilidad social. Lo anterior se manifiesta con particular nitidez en las diferencias étnicas, que son también sociales y educacionales, donde los indígenas se distancian de mestizos y no indígenas a los que, de acuerdo al estudio, su condición étnica no indígena los coloca en un puesto de partida y de inserción a la sociedad en mejor posición que aquellos provenientes del pueblo mapuche: es decir, mientras menos indígena, más oportunidades y movilidad social. En este sentido, el efecto "cuna" se expresa en las relaciones permanentes de reproducción social de las elites regionales, que tienden a mantener movilidad horizontal y vertical, a pesar de que, gracias a acciones sistemáticas y focalizadas del Estado (Beca Indígena y otras ayudas), de acción afirmativa de la sociedad civil (v.gr. Programa Internacional de Becas de las Fundaciones Equitas y Ford) y Universidades estatales (v.gr Programa Pathways de la Fundación Ford en la Universidad de La Frontera) y de la activa movilización social indígena, los(as) jóvenes mapuche van ampliando lentamente sus oportunidades y accediendo a posiciones superiores. Por lo tanto, si bien los hijos de padres mapuche avanzan en movilidad, el ritmo es más lento que para los descendientes no mapuche. Esta es una condición que quizás contribuya a las explicaciones posibles ante las situaciones de conflicto social entre comunidades, el Estado y las empresas en la Región de La Araucanía. También muestra la necesidad de desarrollar estudios diversos sobre el mestizaje como categoría invisible, subsumida en la dialéctica indígena-no indígena; e iniciar investigaciones sobre relaciones entre Educación Intercultural Bilingüe y movilidad social mapuche e indígena, a partir de programas de Acción Afirmativa y de ayudas estudiantiles (como la Beca Indígena, Hogares, Residencias) e integrando la dimensión de género.

5. NOTAS

1 En mapuzungun el plural está definido por el artículo. Por ello escribiremos mapuche sin la "s" final -como en castellano- para el plural.

2 El artículo también recoge aprendizajes de la investigación "La Educación Intercultural Bilingüe en Chile: a diez años de la Ley Indígena" (Proyecto DIUFRO 120512), financiado por la Universidad de La Frontera (2005-2006).

3 Otros estudios existentes en Chile sobre el tema de movilidad social y de ingresos consideran sólo a jefes de hogar varones, excluyendo la participación femenina (Torche y Wormald, 2004; Núñez y Risco, 2004). Sin embargo, debido a la creciente participación de la mujer en la fuerza de trabajo y en las jefaturas de hogar, este estudio incluye a jefes de hogar, tanto hombres como mujeres. Además, los datos poblacionales del Censo 2002, muestran una reducción del porcentaje de casados y un incremento en la tasa de conviviente-pareja y en la tasa de separadosanulados, lo que ha hecho necesaria una mayor independencia femenina en términos laborales y una mayor participación femenina como jefas de hogar, motivos más que suficientes para no discriminar respecto a sexo.

4 Si bien las categorías de pueblos indígenas o etnias no corresponden a las de clase o estrato social, por su carácter asociado a la nación e identidad, en este estudio consideraremos a los miembros del pueblo mapuche a partir de su inserción en la sociedad global y, en consecuencia, serán categorizados según los estratos definidos para este trabajo. Su identidad será referente para el análisis de categorías de estratos o clases desde una perspectiva cultural y social.

5 La estructura de clases se deriva a través de la subdivisión de la población en un cierto número de grupos distintos, en términos de recompensas materiales (Atria, 2004).

6 Otra de las formas de estudiar la movilidad total es analizar la movilidad relativa. Ver Torche F. y Wormald G. (2004). Estratificación y Movilidad Social en Chile, entre la adscripción y el logro. En el caso de este artículo (por un tema de extensión) sólo se hace referencia a la movilidad estructural.

7 En la determinación del "estatus" socioeconómico influyen variables tales como el ingreso o riqueza y el nivel de instrucción del individuo, por lo que en el caso de este estudio, para su cálculo se ponderó el nivel de ingreso y el nivel educacional de los encuestados, tomando como referencia el trabajo realizado por Torche y Wormald (2004).

6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Artículo recibido el 26 de septiembre de 2008. Aceptado por el Comité Editorial el 12 de enero de 2009.