SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.15 número1Medición de la Alfabetización Económica en Niños: Oportunidades Diagnósticas con el Modelo de Crédito ParcialAnálisis Desde el Modelo Traumatogénico de los Indicadores Gráficos Asociados a Agresiones Sexuales Infantiles en la Prueba Persona Bajo la Lluvia índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Psykhe (Santiago)

versión On-line ISSN 0718-2228

Psykhe v.15 n.1 Santiago mayo 2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22282006000100003 

 

PSYKHE 2006, Vol.15, Nº 1, 29 -44

ARTICULO

Significado de la Paternidad en Adolescentes Varones del Sector Sur-Oriente de Santiago

Meaning of Fatherhood in Male Adolescents of the South-East Area of Santiago

Claudia Cruzat
Universidad del Desarrollo

Marcela Aracena
Pontificia Universidad Católica

Dirección para Correspondencia


RESUMEN

Este estudio busca reconstruir los significados de la paternidad en adolescentes varones, sus fuentes de influencia y su relación con la vivencia personal. Se utilizó un diseño descriptivo analítico-relacional de carácter cualitativo, basado en la Grounded Theory (Glaser & Strauss, 1967), usando entrevistas semiestructuradas en una muestra de 40 adolescentes (20 padres y 20 no padres). Los principales resultados y conclusiones señalan que la paternidad adolescente es un tema lleno de contradicciones y escasamente difundido, lo que genera desorientación y desamparo; provoca un quiebre del proyecto de vida incitando una reestructuración. Por otra parte, es entendida como un proceso y sujeta a una serie de variables externas e internas, lo que se traduce en una paternidad condicionada.

Palabras Clave: paternidad, varones, adolescencia.


ABSTRACT

This study aims to reconstruct fatherhood meaning in adolescent males, its sources of influence and its relationship with the personal experience. A qualitative descriptive analytic-relational design was used, based on Grounded Theory (Glaser & Strauss, 1967), using semi-structured interviews, with a sample of 40 adolescents (20 parents and 20 non-parents). The main results and conclusions show that adolescent fatherhood is a topic full of contradictions and scarcely divulged, generating disorientation and helplessness; it causes a breakdown in the person's life project and promotes restructuring. It is understood by the adolescents as a process and it depends on many external and internal variables, leading to a conditioned fatherhood.

Keywords: fatherhood, men, adolescence.


El embarazo en adolescentes se considera un problema de salud pública (Unger, Molina & Teran, 2000; Viel & Campos, 1988) y, además, un problema social por las consecuencias que tiene para todos los involucrados, incluidos el progenitor varón. Pese a lo anterior, la necesidad de preparación para el rol paterno y de sus instancias de adquisición de destrezas y conocimientos que le permitan competencia no está satisfecho (González, Molina & Contreras, 1991).

Jorge Luiz Cardoso (1998 citado en Viveros, 2000) sostiene la existencia de un "muro de silencio" que rodea la paternidad adolescente, lo que implica una relación perversa de la sociedad con el adolescente. Al anular socialmente este tipo de paternidad, se acaba por legitimar la ausencia paterna, pues se le dificulta al adolescente la posibilidad de pensar, prevenir o asumir su condición de padre real o virtual.

Por lo tanto, es relevante abordar el tema de la paternidad desde los propios varones progenitores. El hecho de darles a ellos la palabra permite descubrir dimensiones antes desconocidas del significado de ser padre que pueden matizar la imagen parcial y problemática que se tiene de la paternidad (Ruiz, 2000).

Desde este punto de vista, la justificación para plantear una reflexión sobre la paternidad proviene del desconocimiento del significado que tiene para distintos grupos de varones y de la necesidad de entender, en primer lugar, las transformaciones que se están viviendo en la relación entre padres e hijos y, en segundo lugar, de la demanda de muchos hombres adolescentes de participar más en el proceso de crianza y educación de los hijos y tener con ellos una relación más cercana afectivamente. Por tanto, es importante documentar en el ámbito de la intimidad (Viveros, 2000). De ahí surge la pregunta de investigación del presente estudio relacionada con el significado de la paternidad en adolescentes varones planteando un razonamiento en torno a su presencia, y no desde una perspectiva negativa, es decir, desde los problemas que generaría su ausencia.

Antecedentes

Adolescencia y Embarazo

El ciclo de vida remite a las diferentes etapas por las que transcurre la vida de varones y mujeres: se reconocen por lo menos cinco etapas definidas como infancia, adolescencia, juventud, adultez y vejez. A ellas se accede a través de la edad y de los cambios psico-biológicos que conllevan, pero también a través de ciertos hechos significativos como la iniciación sexual coital, el trabajo, la conyugalidad, la filiación, la paternidad, la infertilidad, entre otros. La vivencia de la sexualidad y la reproducción están condicionadas por el momento de vida y el significado social que a éste se le da (Figueroa & Liendro, 1995).

La principal preocupación durante la adolescencia es la búsqueda de identidad. Los profundos cambios físicos marcan el comienzo de esta etapa, es así como los adolescentes pueden parecerse y a veces actuar como adultos, pero de alguna forma (particularmente en sus reacciones emocionales) todavía son inmaduros. Sin embargo, el deseo de ser independientes los impulsa a involucrarse cada vez más con su grupo de iguales y a separarse del nido del hogar (Papalia & Wendkos, 1997).

Tal vez uno de los marcos de referencia más apropiado para analizar el tema del embarazo en la etapa de la adolescencia sea el presentado por Robert Havighurst (1953, 1972), quien acuñó el concepto de tareas evolutivas, enumerando diez tareas principales a desarrollar por el adolescente.

Es así como una de las tareas fundamentales durante la adolescencia es lograr un sentido de identidad y solidez personal. A medida que un adolescente se siente más a gusto y acepta la madurez de su cuerpo, aprende a tomar decisiones independientes, comienza a desarrollar un concepto de sí mismo como individuo y, en consecuencia, desarrolla su identidad. Sin embargo, cuando le resulta difícil definir los conflictos acerca de su personalidad, de su independencia y de su sexualidad, el adolescente no logra desarrollar un concepto claro de sí mismo (Kimmel & Weiner, 1998). Es así como un embarazo en esta etapa, podría generar una dificultad en el logro de las tareas de la adolescencia.

Por tanto, la adolescencia es el momento evolutivo de la búsqueda y de la consecución de la identidad del individuo; y por eso, Erikson señala que el adolescente necesita de una moratoria psicosocial para poder integrar los elementos de identificación e identidad atribuidos por otros y adquiridos por el propio sujeto en fases anteriores de su desarrollo y experiencia. Surge así la idea de la adolescencia como período de aplazamiento, de demora, a la espera de una madurez (Kimmel & Weiner, 1998).

Considerando este marco de referencia evolutivo, cabe preguntarse cómo se inserta un embarazo en esta etapa. Pocos acontecimientos pueden constituir un episodio más gratificador o más infortunado, dependiendo del contexto psicosocial en que se produzca, como un embarazo. Si se produce en el seno de una pareja que lo desea y se encuentra preparada para llevarlo a buen término, será una verdadera experiencia de alegría. Por el contrario, si se trata de un embarazo no deseado en una adolescente, podría convertirse en una verdadera pesadilla y, a veces, hasta en una tragedia, tanto para ella, el futuro bebé, su pareja y los servicios sanitarios y educativos (Cáceres & Escudero, 1994).

Paternidad y Masculinidad

Durante la última década, los estudios sobre género y salud reproductiva han comenzado a interesarse por el tema de la masculinidad y la participación de los varones en la salud y las decisiones reproductivas. En este contexto, la primera evidencia que surge es que la paternidad es una dimensión fundamental de la vida de los varones y que su práctica asume muchas manifestaciones de acuerdo con factores relacionados al momento del ciclo vital, el tipo de estructura familiar, las condiciones materiales y las culturas regionales (Fuller, 2000b).

Es necesario considerar que no hay un único modelo de masculinidad (Fuller, 1997). En las distintas etapas de la vida del varón, la masculinidad adquiere diversos significados. Es así como la sexualidad, el trabajo y la pareja cambian de valoración para los varones de acuerdo a la etapa del ciclo de vida (Olavarría, Benavente & Mellado, 1998).

Bolaños (2000) plantea que las imágenes de padres amorosos que están con sus hijos han entrado mucho más en el discurso público y en la imaginería social, agregando que en la propaganda se difunden imágenes un poco más afables del padre.

Dentro de esta perspectiva surge la pregunta acerca de la imagen de padre que se transmite en los medios de comunicación, así como en qué medida está apoyando mensajes nuevos o está reciclando la imagen tradicional. La aparición de nuevas representaciones donde se muestran padres cariñosos, amorosos, no necesariamente implica cambios profundos en los roles paternos y maternos (Fuller, 2000a).

Es posible identificar cierta versión de masculinidad que se erige en "norma" y deviene en "hegemónica", incorporándose en la subjetividad, tanto de hombres como de mujeres, que forma parte de la identidad de los varones y que busca regular las relaciones genéricas (Olavarría, 1999, 2000). Según la masculinidad dominante, los hombres se caracterizan por ser personas importantes, activas, autónomas, fuertes, potentes, racionales, emocionalmente controladas, heterosexuales, son los proveedores en la familia y su ámbito de acción está en la calle (Olavarría, 1999, 2000). Un mandato complementario de la masculinidad dominante señala que los hombres deben ser padres para alcanzar la dignidad de varón adulto. En este sentido, es un aspecto constitutivo de la masculinidad adulta que da sentido a su vida (Olavarría, 2000).

Concepciones en Torno a la Paternidad

Los significados sobre paternidad son múltiples, heterogéneos y, algunas veces, contradictorios, no sólo a nivel social sino en la vivencia de cada sujeto (Fuller, 2000b). Por su parte, Viveros (2000) no encuentra definiciones únicas ni excluyentes de la paternidad. Además, surgen interrogantes como en qué medida los significados sobre paternidad han sido afectados por las transformaciones de largo plazo tendientes a introducir relaciones más igualitarias y cercanas dentro de la familia y por el aceleramiento de estos cambios durante las últimas décadas debido al impacto del ingreso de las personas al mercado de trabajo que conduce a la revisión de la división de tareas en el hogar y de la creciente demanda de las mujeres y de los propios varones de una paternidad más cercana (Alfaro, 1997; Fuller, 1997; Ponce & La Rosa, 1995).

La paternidad es uno de los pasos fundamentales del tránsito de la juventud a la adultez, uno de los desafíos que debe superar. Es, asimismo, la culminación del largo rito de iniciación para ser un "hombre", por cuanto, si tiene un hijo se reconocerá y será reconocido como varón pleno, se sentirá completamente hombre (Olavarría, 1999; Olavarría & Parrini, 1999).

Con la paternidad se consagra su relación con su mujer e hijo(s): es el jefe del hogar y tiene la autoridad en el grupo familiar. Este ordenamiento de la familia cuenta con respaldo legal. En tanto padre se vuelve "responsable", debe asumir a su familia, hacerse cargo de ella y protegerla. Debe actuar racionalmente, tiene que orientar sus comportamientos con una lógica propia de la racionalidad económica: "sacar adelante" su familia requiere de ellos y así lo esperaría su familia. No se puede dejar llevar por la emocionalidad, ser débil o temeroso ni demostrarlo ante su mujer e hijo(s). Debe trabajar para proveer a su núcleo y salir a la calle, más allá de los límites de la casa (Olavarría, 2000).

Ser padre joven es una experiencia ambivalente. Si bien consagra la hombría adulta, se contrapone al ideal adolescente de libertad, conquista y competencia. Para los adolescentes, ser padre es tanto un logro, como una pérdida (Fuller, 2000c).

Fuller (2000a) señala que si bien existen grandes diferencias en las prácticas de la paternidad, por lo general, se comparte la misma definición de paternidad ideal. El padre es aquel que protege, provee, forma, educa y representa a la autoridad. Por otro lado, la paternidad es un lugar donde se construye y se reproduce la masculinidad y donde, estructuralmente, los hombres se colocan en una situación de poder y control sobre los hijos y la mujer.

Según Fuller (2000c), es notoria la alusión de los varones más adolescentes a la importancia de la paternidad en sus proyectos de vida y su deseo de asumir activamente no sólo las obligaciones sino también los placeres asociados con las tareas de crianza y educación de los hijos. Entre los adolescentes, el concepto de responsabilidad se centra en la necesidad de evitar tener hijos en la calle o ser víctima de una mujer que los fuerce a asumir una paternidad no deseada que puede poner en riesgo el proyecto de vida del joven.

Entre los sectores populares, es común que se use el término sacrificio para designar tanto la decisión de asumir a un hijo/a como para caracterizar el lazo familiar. Ser padre fuerza al varón a renunciar a su libertad y ofrendar la cuota de renuncia personal. La noción de sacrificio, a su vez, es la expresión moral de los esfuerzos diarios realizados por los padres en la tarea de proveer y formar (Fuller, 2000c).

Por lo general, se señala que la paternidad, vinculada a la responsabilidad, es un elemento constitutivo de la identidad masculina adulta. El concepto de paternidad casi equivale a la responsabilidad y no a la fecundidad. La responsabilidad se entiende como proveer bienestar a la familia, formar a los hijos e hijas, especialmente a los hijos varones, enseñándoles valores masculinos para tomar su lugar en las familias y en los espacios públicos, y proteger a la mujer e hijos, especialmente a las hijas (Shepard, 2000).

Fuller (2000a) enfatiza el hecho de que convertirse en padre signifique un reordenamiento de la vida se relaciona con ciertos rasgos del período adolescente como son la exposición al riesgo, la transgresión y la búsqueda de afirmación sexual. Precisamente, se observa que los adolescentes en situación de riesgo pueden buscar ser padres como un medio de ordenar sus vidas o también como una manera de construirse un futuro. Este tema es muy importante entre los adolescentes de los sectores más pobres o con pocas expectativas para quienes la paternidad puede ser un proyecto constitutivo de futuro. De ese modo, el embarazo adolescente puede ser no simplemente un problema sino una salida. No obstante, sucede todo lo contrario en los sectores medios, donde un embarazo adolescente puede destruir el proyecto de vida del joven.

Dentro de este contexto, el objetivo general del estudio es reconstruir el significado sobre la paternidad adolescente masculina en adolescentes varones de la comuna de La Pintana, de Santiago, sus fuentes de influencia y su relación con la vivencia personal de paternidad.

Como objetivos específicos, el estudio contempla los siguientes: (a) comprender la influencia de las fuentes de socialización, tales como la cultura (machismo), los modelos de padre y los mensajes de los medios de comunicación; (b) describir el significado que los adolescentes varones poseen en relación con los roles paterno y materno; (c) caracterizar el significado que los entrevistados tienen del papel de las redes sociales en el proceso de ser padre, así como la importancia que le asignan; y (d) describir los posibles obstaculizadores del ejercicio de la paternidad de los padres adolescentes y el significado que tienen de ellos.

Método

Definición y Justificación del Enfoque Metodológico

Siguiendo la lógica de los objetivos planteados para la presente investigación, de carácter exploratorio, se utilizó un diseño descriptivo analítico-relacional, utilizando un enfoque metodológico cualitativo, basado en el modelo de la Grounded Theory desarrollado por Glaser y Strauss (1967). Esta metodología resulta especialmente apropiada para acceder a los procesos subjetivos desde la propia perspectiva de los actores involucrados, en este caso en particular, varones adolescentes.

Participantes

Para la presente investigación se utilizó un muestreo intencionado, con los siguientes criterios de inclusión: (a) adolescentes de sexo masculino, (b) edad entre 15 y 20 años, (c) nivel socioeconómico bajo, (d) que residan en la comuna de La Pintana, y (e) cuya participación en la investigación sea voluntaria.

Respecto al tamaño muestral, se trabajó con una muestra de 40 adolescentes varones, divididos en dos grupos: 20 de ellos corresponden a un grupo de padres, en que las edades de los hijos fluctuaban entre 1 mes y 3 años, o bien se encontraban en la situación de espera de un hijo/a, y los 20 restantes eran adolescentes que no tenían hijos al momento de la entrevista ni tampoco estaban esperando su nacimiento (grupo no padres).

Instrumentos

Se usó como técnica de recolección de información la entrevista semiestructurada, utilizando una pauta guía. Se contó con la participación de cuatro entrevistadores debidamente entrenados. Además se llevó a cabo una "entrevista grupal"1 con cuatro adolescentes que no eran padres, en un tiempo aproximado de dos horas.

Análisis de los Datos

El análisis de la información recopilada se llevó a cabo de acuerdo a los procedimientos consignados por la Grounded Theory (Glaser & Strauss, 1967), que consisten en la codificación abierta, axial y selectiva2.

En primer lugar, se procedió a transcribir el material obtenido, luego se codificaron los datos recopilados, de tal manera de ir articulándolos descriptiva y analíticamente. Las entrevistas de ambos grupos de adolescentes se analizaron conjuntamente debido a que no había mayores diferencias, no obstante, se destacaron aquellos aspectos en los cuales difieren.

Se realizó una labor inductiva, disponiendo de un diseño metodológico flexible que permitía integrar la información inesperada y contrastar sucesivas hipótesis (Strauss & Corbin, 1990). Se trabajó con categorías emergentes que permitieron maximizar las posibilidades de descubrir algo nuevo sobre el objeto de estudio.

Aspectos Éticos

En primer lugar, las entrevistas cuentan con la voluntariedad de los participantes. Además, se les solicitó permiso para grabar las entrevistas y cada participante firmó un consentimiento escrito en el cual se explican los objetivos del estudio, confidencialidad y el destino de la información recolectada. A su vez, se entregó una carta de agradecimiento por la participación y colaboración con dicho estudio.

Resultados

A partir de las categorías emergentes que surgen del análisis descriptivo de los datos recopilados de las cuarenta entrevistas (codificación abierta) es posible establecer relaciones o conexiones entre las diferentes categorías.

A continuación se presentan los resultados obtenidos a partir del análisis relacional, que incluye dos etapas sucesivas. En la primera etapa (codificación axial) se generan diversos modelos comprensivos sobre aspectos que se destacan en los resultados descriptivos. En la segunda etapa (codificación selectiva), se construye un modelo comprensivo general, que articula los aspectos esenciales de los resultados en torno a un fenómeno central. En este nivel, se generan resultados que permiten establecer comparaciones entre ambos grupos de adolescentes, destacando diferencias y similitudes.

Un primer aspecto ampliamente mencionado por los adolescentes varones es la importancia de aplazar la paternidad. En la Figura 1 se señalan los elementos involucrados bajo este significado de paternidad aplazada.

La paternidad aplazada es entendida como la postergación del hecho de ser padre hasta cuando las metas personales estén cumplidas, principalmente a nivel de estudios secundarios y/o formación profesional. Además, el momento de ser padre se relaciona con la percepción de no ver limitada la libertad, así como cuando sienta un nivel de madurez adecuado, cuando el proyecto de vida genere el espacio necesario a la paternidad y cuando se den las condiciones económicas para recibir a un hijo/a.

Este fenómeno de paternidad aplazada está directamente influenciado por el tipo de proyecto de vida que tenga el joven. Es decir, si se ha planteado en primer lugar estudiar, trabajar, independizarse económicamente de su familia de origen, entre otros aspectos, entonces la paternidad adolescente es percibida como un hecho precoz y que, por lo tanto, debe posponerse para no coartar dicho proyecto.

Un aspecto que antecede el aplazamiento de la paternidad es el rechazo familiar y social al hecho de ser padre adolescente, los cuales interactúan potenciando su efecto. En el primer caso, existen ciertos valores e ideales familiares que se contraponen a la paternidad adolescente, asociados fundamentalmente a la necesidad de finalizar estudios y lograr estabilidad laboral y económica previo a la planificación familiar. A lo anterior, se suman las percepciones y creencias sociales cargadas de alto contenido valorativo, que se transforman en juicios negativos y, a veces, discriminatorios.

Otro aspecto que conduce a la percepción de un aplazamiento de la paternidad es el hecho de que los adolescentes carecen de condiciones favorables para ser padres. Entre éstas se encuentra la carencia de trabajo, o bien, empleos mal remunerados que no permiten mantener a un hijo/a en forma independiente. A lo anterior se suma que, por lo general, la paternidad llega en momentos que los adolescentes aún están estudiando, razón por la cual desertan del sistema educativo para comenzar a buscar trabajo. Lo anterior se transforma en un círculo vicioso, ya que debido a su escasa preparación a nivel de formación académica y/o profesional, no consiguen trabajos, o bien, son mal pagados. Todo esto se traduce finalmente en una situación económica deficiente para mantener una familia.

Además, existen ciertas tareas del desarrollo y características del ciclo vital que conducen a posponer la paternidad, porque se dificultan mutuamente. Es así como los adolescentes desean compartir con sus pares y dedicar gran parte de su tiempo libre a divertirse fuera del hogar, por lo que ser padre entorpece dicha actividad.

Finalmente, los adolescentes señalan que el hecho de aplazar la paternidad acarrea ciertas consecuencias positivas o beneficios, versus los costos que genera la paternidad entendida como precoz. Es así como existe una mayor aceptación social, mayor satisfacción y alegría ante el hecho de ser padre, mayor preparación para ejercer el rol paterno, sin interrupción de los planes previamente elaborados. Además, permite dejar atrás ciertos obstáculos que poseen gran fuerza como son la familia de la mujer y la dificultad de encontrar trabajo.

Es decir, es posible señalar que los componentes centrales, según este modelo, hacen alusión a que la paternidad como un absoluto, en forma atemporal, es parte de los planes de los adolescentes, pero al contextualizarla dentro de la etapa de la adolescencia se transforma en un hecho complejo o difícil y es por eso que plantean su postergación hacia momentos de mayor estabilidad, cuando estén dadas tanto las condiciones a nivel personal como ambiental.

De acuerdo a la información recogida uno de los impedimentos con mayor peso al momento de contextualizar la paternidad en la etapa adolescente son de tipo ambiental o externo y que luego se internalizan, pasando a formar parte de la significación personal de los adolescentes.

Un segundo fenómeno se relaciona con la sensación de desorientación y desamparo en que se encuentran los adolescentes varones en torno al tema de la paternidad. En la Figura 2 se presentan las asociaciones entre los elementos involucrados.

La desorientación de los adolescentes varones se caracteriza por la sensación de falta de información respecto de la paternidad, de instancias de conversación en torno al tema, de información en cuanto al rol de padre, de mensajes dirigidos exclusivamente a los varones y de redes de apoyo, unido a una sensación de desamparo y soledad ante el tema de la paternidad.

Esta desorientación en la cual se encuentran los adolescentes varones está antecedida por una serie de situaciones tales como la escasa difusión de parte de los medios de comunicación masiva acerca de temáticas relacionadas específicamente con la paternidad, el hecho de que los varones deben extraer mensajes de situaciones que tienen otra finalidad como orientación y educación sexual, prevención de aborto y maltrato infantil, entre otros. A lo anterior se agrega el hecho de que los mensajes están dirigidos a la mujer y que la paternidad es un tema que no se conversa ni se entrega orientación a nivel de familia ni sistema educacional.

Esta sensación de desorientación y desamparo genera una serie de necesidades no cubiertas en los adolescentes, que se transforman en solicitudes. Dichas necesidades pueden agruparse en dos grandes niveles: (a) nivel preventivo y (b) apoyo a la paternidad adolescente. En el primer caso, su principal inquietud radica en la prevención del embarazo en adolescentes, aspecto señalado por ambos grupos, pero que claramente es más mencionado por el grupo de adolescentes sin hijos. Dicha prevención está mediada fundamentalmente por la entrega de información, la educación y la orientación en el tema de la sexualidad. Además, se destaca la accesibilidad a la información como un aspecto fundamental dentro de la educación. Para ello es relevante la cercanía con los modelos que imparten dicha orientación, así como profesionales creíbles, con experiencia y capacitados. Siguiendo en la línea preventiva, los adolescentes señalan la importancia de la accesibilidad a métodos anticonceptivos, pues conocen los lugares en los cuales pueden adquirir preservativos, no obstante, se sienten avergonzados de solicitarlos.

En el segundo nivel, aquel relativo a la ayuda a los adolescentes que ya son padres, se destaca la necesidad de apoyo comunitario, apoyo familiar, del sistema educativo y de los servicios de salud. Respecto a este último, los adolescentes solicitan la incorporación del varón en el proceso de paternidad- maternidad, es decir, incorporarse en las etapas del embarazo, así como en los hitos que marcan la experiencia, tales como las ecografías, el parto, entre otros. Además, los adolescentes señalan la importancia de recibir una atención de buena calidad, tanto en consultorios como en hospitales, durante el proceso de embarazo y luego del nacimiento del hijo.

Otro aspecto mencionado dice relación con la necesidad de recibir orientación e información en torno al tema de la paternidad, por ejemplo, a través de actividades dirigidas especialmente a los varones. "Aparte falta que se preocupen por la juventud, o sea, por los adolescentes que son padres, porque nadie se preocupa por ellos" (XLI, 4373). "En este momento no he visto ningún comercial que diga tú vas a ser padre o algún tipo de mensaje, ni en la radio lo he escuchado, pero sí sería bueno que hubiera mensajes sobre la paternidad" (XIX, 34).

Finalmente, solicitan apoyo de la sociedad en general, en el sentido de una menor discriminación, mayores oportunidades, posibilidad de trabajo, mayor aceptación de la paternidad adolescente y la necesidad de sentir el apoyo de poder relatar su experiencia.

Considerando todas las demandas y necesidades de los adolescentes, asociadas al concepto de desorientación y desamparo en que se encuentran es posible entender el hecho que puede inducir a que no asuman su paternidad al momento de ser notificados, debido a que no saben cómo actuar. También, puede existir una percepción negativa de la paternidad temprana, una falta de preparación para ejercer el rol paterno, y una falta de apoyo a quienes ya son padres, porque no saben a quien recurrir.

Un tercer significado de la paternidad dice relación con el proyecto de vida de los adolescentes. La Figura 3 presenta los elementos implicados.

El proyecto de vida es un elemento central en la etapa en que se encuentran estos adolescentes, se comienza a delinear el futuro y empiezan a elaborar ideas respecto de lo que esperan y desean hacer, por tanto, este concepto es esencial al momento de referirnos a la paternidad, pues siempre se va a ver afectado por el hecho de ser padre.

Para la elaboración de un proyecto de vida, los adolescentes se ven influenciados por el entorno más cercano, principalmente el colegio y la familia, enfatizando aspectos relacionados con la educación, el trabajo o la familia. Dependiendo de las ideas que este proyecto abarque, la paternidad va a ser sentida como discrepante a la etapa de vida, es decir, esta idea se relaciona con lo que se menciona anteriormente de una paternidad temprana, que debió ser aplazada. Además, existen ciertas tareas del desarrollo, que son parte del ciclo vital que se ven coartadas con el hecho de ser padre, y es por eso que algunos de ellos perciben restricciones y pérdidas importantes tales como pérdida de libertad.

Ahora bien, la manera como estos adolescentes ven modificado su proyecto de vida, va a depender de las ideas que este abarque, pues la paternidad podría incluso estar insertada en este proyecto en forma no tan lejana, no obstante, siempre va a generar un quiebre y una reestructuración de planes. Esta reestructuración implica adelantar, suspender o atrasar situaciones planeadas en el proyecto de vida.

Es decir, el significado de la paternidad está condicionada a cómo se incorpora en el proyecto de vida de estos adolescentes, cuan acorde se encuentra temporalmente y cuan disruptivo es el hecho de convertirse en padres.

Un factor que dificulta el hecho de asumir la paternidad adolescente son los cambios que implica para los adolescentes en su estilo de vida, así como la toma de conciencia del rol paterno. Además, ambos grupos de adolescentes destacan una serie de pérdidas producto de ser padres tempranamente, principalmente de libertad y la sensación de restricciones.

Por lo tanto, ambos grupos concuerdan en que la paternidad afecta el proyecto de vida, en el sentido que se abandonan los estudios al asumir la paternidad, se produce un cambio importante en la vida, unido a un cambio en la etapa del ciclo vital. Por su parte, el grupo de adolescentes no padres señalan que se produce una disminución de oportunidades.

Por otra parte, la modificación al proyecto genera emociones encontradas ante el hecho de ser padre, es decir, puede ser una experiencia enriquecedora y positiva, no obstante, aún no estaba inserto en los planes más inmediatos.

Asociado a lo anterior, surge una sensación de desorientación al no saber qué hacer. Esto se relaciona además con la idea expuesta previamente en la Figura 2.

Un cuarto significado es el de paternidad como proceso. La Figura 4 ilustra los principales elementos asociados a este constructo.

La paternidad no es entendida como un fenómeno estático, sino muy por el contrario, como un proceso que atraviesa por diferentes etapas progresivas, tanto en las reacciones ante el hecho de ser padre, como las emociones asociadas y los cambios en el entorno cercano al joven. Es así como las reacciones iniciales que, por lo general, se caracterizan por asombro, desconcierto, incertidumbre y a veces rechazo, se van transformando con el paso del tiempo en reacciones de aceptación. Con respecto a las emociones, también se describen cambios importantes, pasando por ejemplo del miedo a la alegría en los casos que van sintiendo apoyo y van logrando reestructurar sus planes, o viceversa, cuando van surgiendo dificultades y sienten coartados sus proyectos.

El entorno que rodea a estos adolescentes, principalmente la familia, también va sufriendo variaciones, pues en muchos de los casos donde la reacción inicial es de rechazo se va transformando en aceptación con el paso del tiempo.

Entender la paternidad como un proceso está estrechamente asociado con el momento que el adolescente esté viviendo, en relación al embarazo y post nacimiento del hijo/a. Es decir, existen reacciones iniciales que se van modificando con el tiempo, a medida que transcurren etapas e hitos importantes tales como la primera ecografía, el nacimiento, entre otras.

Un aspecto que influye en el entendimiento de la paternidad como un proceso es el nivel de información que tengan los adolescentes. Es decir, en la medida que conocen las etapas y las posibles reacciones iniciales tanto del propio padre como de su entorno, va a favorecerse la capacidad de visualizar y anticiparse a las modificaciones futuras en su propia forma de percibir y sentir la paternidad.

Lo anterior se liga con el nivel de preparación que sienten los adolescentes para ejercer el rol de padre. Es decir, mientras más preparados e informados se sientan, más probablemente sepan afrontar las diversas etapas y mejor será su reacción inicial al ser notificado del embarazo de su pareja.

Por tanto, la experiencia de ser padre es un aspecto que influye en el entendimiento de la paternidad, pues en la medida que ha vivido ciertas etapas o hitos, va a ir modificando su significado de ser padre y atravesando por distintos momentos. Ahora bien, al hacer referencia a la experiencia no sólo se hace alusión a la propia, sino también a nivel vicario, pues la experiencia de los pares también genera que los adolescentes vayan resignificando la paternidad.

Otro aspecto que antecede el hecho de entender la paternidad como un proceso dice relación con el proyecto de vida, pues en la medida que éste se relacione más estrechamente con la paternidad, es decir, esté incorporada en alguna dimensión, va a vivenciar de distinta manera las etapas o bien, nunca logre llegar a la etapa de aceptación final.

Respecto a las consecuencias de comprender la paternidad como un proceso se asocian los cambios en las reacciones iniciales de los propios adolescentes. Además perciben en el entorno la capacidad de entender la paternidad como un proceso pues destacan grandes cambios en las reacciones iniciales de quienes los rodean, fundamentalmente las familias tanto de la mujer como del varón.

Por otra parte, se describen cambios en la percepción de la paternidad. Es así como en general se menciona la modificación hacia una visión más práctica del hecho de ser padre, dejando atrás idealizaciones.

Relacionado con lo anterior, durante el proceso van surgiendo nuevas necesidades, que van haciendo visualizar aspectos prácticos, pero a la vez, van surgiendo otros elementos no vistos en etapas previas, más asociadas a lo afectivo, por lo que se van generando percepciones encontradas durante dicho proceso.

Considerando todos los componentes previamente descritos, es posible dar paso al siguiente modelo comprensivo que da cuenta del fenómeno central del significado de la paternidad adolescente. Para este análisis se ha realizado una comparación entre ambos grupos, de tal manera de destacar el hecho de que la experiencia de tener un hijo/a influye en ciertos contenidos del significado de la paternidad en los adolescentes.

A continuación se presenta el modelo perteneciente al grupo de no padres (Figura 5) y luego el modelo del grupo de padres (Figura 6).

Para explicar el análisis de dichos modelos comprensivos, en primer lugar, se hará alusión a los aspectos comunes entre el grupo de padres y el grupo de no padres, y luego, se destacarán aquellos aspectos en que difieren.

Ambos grupos hacen referencia a que la paternidad es un aspecto que no descartan de sus vidas, no obstante, lo condicionan (unos más, otros menos) a ciertos factores ambientales y/o personales.

Es decir, es distinto hablar de paternidad como algo "absoluto" que agregar el apellido "adolescente", pues en este último caso es cuando surge el significado de paternidad condicionada como un elemento central del significado para estos adolescentes, tendiendo a relativizar su significado, lo que genera ambivalencia, contradicciones y percepciones encontradas, enfatizando aspectos positivos y, a la vez, negativos. Es así como la paternidad es entendida como una experiencia enriquecedora y gratificante en la medida que no se presenten los principales obstáculos mencionados por los adolescentes. En relación a esto último, señalan una serie de impedimentos para el ejercicio de la paternidad adolescente, mencionados por ambos grupos de entrevistados. Desde la perspectiva de los adolescentes, existen dos fuertes obstaculizadores para ejercer la paternidad: la familia (tanto del hombre como de la mujer) y el trabajo. En el caso de la familia del varón, se perciben exigencias, prohibiciones y miedo a la reacción violenta como impedimentos para la paternidad. En tanto, la familia de la mujer es descrita como mayor obstáculo que la familia del hombre, debido a una serie de limitaciones, tales como prohibiciones o rechazos, agresiones físicas hacia el joven varón, así como falta de apoyo y presiones para realizar ciertas conductas como aborto, obligándoles a escapar junto a la madre de su hijo/a, o bien, quitan la tutela del hijo/a, o promoviendo la separación de la pareja, todo esto dificultando la incorporación del varón en el proceso de embarazo y crianza. "Yo creo que la más complicada es la familia de la polola, porque siempre no quiero ver a ese tal por cual aquí, échalo, el papá sobre todo reacio así, y no sé siempre dicen, siempre atacan al .... ¡vos tenís la culpa mi niña inocente! y toda la cuestión de repente, creen que el hombre en parte de repente el hombre tiene esa culpa, pero hay veces en que los dos metieron las patas..." (IX, 30).

Otro impedimento frecuentemente señalado por los adolescentes está relacionado con el trabajo, principalmente con la falta de éste (cesantía). A lo anterior, se agrega la dedicación y el tiempo implicado en la jornada laboral como un impedimento para el buen ejercicio de la paternidad. Un aspecto ligado al trabajo es la situación económica de los adolescentes que es otro impedimento descrito por los entrevistados.

Otro aspecto que relativiza el significado de la paternidad, es el nivel de información proporcionada a los adolescentes relativo al tema, así como la percepción de apoyo de parte del medio en general. "Ser padre joven en esta comuna... un poco difícil por todo el medio que lo envuelve, lo que son las familias, los problemas que hay, de trabajo, sobre todo en esa área, lo que es la droga también influye mucho en lo que es el trato para los bebés como también la educación... son pocas las posibilidades que yo veo por lo menos en esta comuna, el ambiente no es muy recreativo que digamos para los adolescentes, faltan más cosas para que ellos pueden enfrentar mejor este tipo de cosas y también más información para no ser padres adolescentes" (XL, 13).

En relación a los factores personales, la paternidad se encuentra condicionada a la edad, al proyecto de vida del joven, el nivel de información que posea y a las características personales, tales como la madurez y la responsabilidad. Es así como las propias características de los adolescentes pueden cumplir el papel de obstáculos para el ejercicio de la paternidad, condicionando su significado. De esta manera, mencionan el hecho de ser liberales, la inexperiencia, el no querer aceptar consejos y apoyo de terceros, y la propia juventud e inmadurez, que puede traer asociada la dificultad para encontrar trabajo, las menores remuneraciones y no estar preparados para ser padres. A lo anterior se agrega la escasa responsabilidad, la apatía, la dependencia y la inmadurez como características de la juventud que impedirían el ejercicio de la paternidad.

Dada la presencia de dichos obstáculos, la paternidad es entendida como una situación difícil o problemática. Pero por otra parte, los adolescentes logran describir ciertos beneficios del hecho de ser padre joven y asumir dicha paternidad. En primer lugar, señalan que es una buena experiencia y genera cambios de estatus, en el rol afectivo y favorece la maduración del joven. Además produce cambios favorables a nivel de proyecto de vida, de responsabilidad y un mayor compromiso en su relación de pareja. Otro beneficio descrito es el sentido de pertenencia que genera tener un hijo/a, así como la percepción del hijo/a como incentivo, de darle sentido a la vida. Por su parte, se plantea como un aspecto beneficioso el hecho de tener a un hijo como compañía, a lo que añaden la posibilidad de alejarse de malos hábitos.

Todo lo anterior va a generar el concepto de paternidad condicionada, que consiste en la dependencia a la presencia o ausencia de ciertos factores externos e internos, y que por lo tanto, se asocia al contexto en el cual está inmerso el joven. Esta condicionalidad genera el carácter dinámico de la significación de la paternidad, imprimiéndole el atributo de proceso, constituyéndola en etapas sucesivas.

Considerando lo previamente expuesto, se considera que el hecho de que dichas condiciones se presenten va a generar ciertas consecuencias. Es así como se comienza a hablar de la planificación del embarazo, es decir, al momento de darse cuenta que las condiciones están dadas para ser padre, el joven comienza a pensar en ello como una posibilidad más cercana. En este sentido, estamos ante la situación de una paternidad aplazada que responde a la planificación previa del embarazo, hasta el momento en que estén las condiciones requeridas por el joven. Ante esta realidad, se empieza a vivir el proceso de ser padre.

"Cuando es planificada, cuando uno se siente capaz, sí poh porque cuando... yo puedo decir ah! yo tengo ganas de tener un hijo, pero yo en este momento yo igual tengo ganas de tener un hijo, pero yo no estoy capaz para tener un hijo, no están los medios..." (XLI, 331).

Comienza la búsqueda de fuentes de información que orienten su quehacer, así como apoyo externo que facilite su ejercicio. Es aquí donde surge un elemento esencial del significado de la paternidad en los adolescentes, el concepto de responsabilidad que se asocia con el hecho de asumir el rol paterno. Todo ello genera mayor satisfacción ante el nacimiento de un hijo, lo que se asocia a una sensación de mayor preparación ante el rol de padre.

Respecto a este último concepto, los adolescentes señalan ciertas labores o tareas que debe llevar a cabo un padre. Es así como se enfatiza la importancia del padre como proveedor, es decir, quien se encarga del aspecto económico. Otro punto señalado como parte del rol paterno es la formación valórica del hijo/a, involucrando la orientación y ser un buen ejemplo para él. Además, se menciona el aspecto afectivo, lo que implica manifestaciones de cariño hacia el hijo/a y apoyo permanente. Otro aspecto es la tarea de responder, de responsabilizarse por el hijo, el asumir la paternidad, unido a la tarea de mantener un buen trato, junto al constante cuidado y preocupación. Además, contempla la labor de preocuparse por la educación y los estudios del hijo/a, y finalmente la importancia de compartir con el hijo/a, de estar con él, principalmente en situaciones de diversión.

Una vez realizado el análisis comparativo de la información recopilada, llama la atención la importancia asignada por el grupo de padres en torno al cambio de significación de la paternidad luego de vivida la experiencia, es decir, podría decirse que el hecho de tener un hijo/a genera modificaciones en las significaciones que previamente tenían respecto del tema.

En este sentido, se van delineando ciertas diferencias entre ambos grupos. Los adolescentes padres describen mayores exigencias en torno al tema, en tanto, el otro grupo destaca más el hecho de no sentir la paternidad acorde a la edad o a la etapa del ciclo vital en la que se encuentran, es decir, la perciben como una experiencia temprana. Además, señalan mayor variedad de diferencias en la significación de la paternidad, lo que podría asociarse a una mayor confusión respecto del tema. Otro aspecto importante señalado por este grupo es la mayor importancia asignada a la planificación del embarazo.

En relación a los mensajes de paternidad que ambos grupos dicen recibir del medio que los rodea, llama la atención que aquellos que aún no son padres describen mensajes más orientados a la sexualidad y a la prevención del embarazo, en tanto, el otro grupo logra visualizar y extraer ciertos mensajes relativos al hecho de ser padre. Esto último podría estar asociado a la necesidad sentida y manifiesta de estos adolescentes de ser orientados en su tarea de ser padres, lo que se traduce en una búsqueda activa de dichos mensajes y extrayéndolos de otros que no necesariamente estaban dirigidos a ese objetivo.

Con respecto a las labores implicadas en el rol paterno y materno, el grupo de padres destaca mayor cantidad de tareas relacionadas con ambos roles. Además, mencionan y destacan la importancia de la relación de pareja en el ejercicio de la paternidad.

Otro aspecto divergente entre ambos grupos, es el énfasis en señalar como mayor obstáculo a la familia de la mujer por parte del grupo de padres. Lo mismo ocurre con la situación económica y la escasez o falta de trabajo, que es percibida como más dificultosa por este grupo que por el otro. Y además, son capaces de describir una mayor variedad de obstáculos.

Finalmente, el grupo de no padres manifiesta un mayor énfasis a la prevención del embarazo en adolescentes, en tanto, el otro grupo hace evidente su necesidad de apoyo y orientación en su tarea de ser padre.

En términos generales, los adolescentes no padres tienen una visión bastante más idealizada de la paternidad, en tanto, aquellos que ya han vivido la experiencia o están comenzando a vivirla, logran percibir aspectos más prácticos, relacionados con las demandas y exigencias involucradas en el ejercicio de la paternidad.

Conclusiones y Discusión

La principal conclusión en torno al tema de la paternidad adolescente dice relación con el hecho de ser un tema con diversas aristas, sin plantearse posturas absolutas o polares, por el contrario, muchos de los conceptos señalados están condicionados a ciertas características ambientales y/o personales.

Por otra parte, dicha relatividad podría estar estrechamente relacionada con la sensación de desorientación de los adolescentes respecto del tema, pues según sus propias palabras la paternidad adolescente es un tópico poco difundido, del cual se recibe escasa orientación de parte de los sistemas familiar, educativo y de salud.

Es así como Fuller (2000c) plantea que los significados sobre paternidad son múltiples, heterogéneos e incluso, contradictorios, no sólo a nivel social sino en la vivencia de cada sujeto.

A lo anterior se agrega la postura de Viveros (2000) quien no encuentra definiciones únicas ni excluyentes de paternidad. Además, surgen interrogantes tales como en qué medida los significados sobre paternidad han sido afectados por los cambios tendientes a introducir relaciones más igualitarias y cercanas dentro de la familia y por el aceleramiento de estas transformaciones durante las últimas décadas debido al impacto del ingreso de las mujeres al mercado del trabajo, lo que conduce a la reestructuración de las tareas domésticas y de la creciente demanda de las mujeres y de los propios varones de una paternidad más cercana (Alfaro, 1997; Fuller, 1997; Ponce & La Rosa, 1995).

Por lo tanto, la paternidad es percibida como un ámbito ambivalente y contradictorio, además de las frecuentes contradicciones entre el discurso y la práctica.

A lo largo de este estudio fue posible descubrir que si bien la paternidad consagra la hombría adulta y es una meta o sueño para cuando se sientan preparados, se contrapone al ideal adolescente de libertad, por lo tanto, el hecho de ser padre, para los adolescentes, es tanto un logro, como una pérdida.

Un aspecto relevante encontrado en este estudio es la sensación de desamparo en la que se encuentran los adolescentes ante el tema de la paternidad. Dicho desamparo responde a la escasa información relativa al tema y la carencia de apoyo. Por lo general, el aprendizaje de la paternidad surge sólo al momento de verse enfrentado a la experiencia, ya sea en forma directa o vicaria.

Un asunto central en la significación de la paternidad adolescente es el concepto de proyecto de vida, pues la situación de ser padre puede ser vivenciada como un freno a los planes futuros, o bien, como un incentivo para formular o reformular un proyecto de vida. Por lo tanto, el embarazo adolescente puede ser conceptualizado como un problema, pero también como una solución alternativa al proyecto de vida. Por ende, hay que ser cuidadoso al momento de definir el embarazo adolescente como problema, pues puede ser una visión sesgada de parte de la sociedad, sin aludir al verdadero significado otorgado por los adolescentes.

Otro aspecto relevante, es el relacionado con el concepto de rol paterno. Los adolescentes están experimentando una transición desde el rol tradicional y hegemónico de padre proveedor, hacia un padre con necesidades de acercamiento más afectivo al hijo/a. No obstante, la función económica y laboral de los padres sigue siendo el elemento central según lo descrito por los adolescentes. Esto se ve reflejado en la relevancia otorgada a la cesantía como uno de los mayores obstáculos para ejercer su paternidad.

Con respecto a esto último, y a modo de reflexión, con la incorporación de la mujer al mundo laboral, se han ido reformulando las funciones y labores de madre y por ende, también las del padre. Es por eso que surge la interrogante, de si la necesidad de incorporación a los diferentes procesos de crianza del hijo/a de parte de los varones, responde a una necesidad personal, o bien, han ajustado el discurso petitorio de las mujeres para poder adaptarse a los cambios.

Dentro de esta perspectiva es importante reflexionar acerca de la imagen de padre que se transmite en los medios de comunicación, así como en qué medida está apoyando mensajes nuevos o está simplemente modificando la imagen tradicional. A lo anterior, Fuller (2000c) agrega que la aparición de nuevas representaciones donde se muestran padres cariñosos, amorosos, no necesariamente implica cambios profundos en los roles paternos y maternos.

Entonces habría que reflexionar en torno a si la petición de diálogo horizontal entre padres e hijos y de mayor participación del padre en la crianza, realmente se han traducido en modificaciones profundas en la forma de vivenciar la paternidad, o sólo se produce un cambio a nivel de mandato moral.

Un concepto que aparece constantemente en los relatos de los adolescentes varones es el de responsabilidad. El concepto de paternidad casi equivale a la responsabilidad y no a la fecundidad. La responsabilidad es vivida como el principal reto que deben enfrentar los varones al momento de asumir la paternidad, conduce a asumir una serie de obligaciones para con los hijos/as y la pareja.

Un aspecto que surge del relato de los adolescentes de este estudio es el de sacrificio, para hacer alusión a las dificultades que implica asumir la paternidad, debido a que fuerza al varón a renunciar a su libertad y ofrendar la cuota de renuncia personal.

Dentro de las principales solicitudes manifestadas por los adolescentes se encuentra la verdadera incorporación de estos al proceso de embarazo y parto, pero no como una forma de apoyo a la mujer, sino como una real ayuda al varón, y una orientación y disminución de temores e inquietudes. Esto se asocia con la vivencia de soledad y desinformación en el tema.

Tal como plantea Fuller (2000c) si bien los programas de apoyo a las mujeres solucionan necesidades inmediatas, a largo plazo han tendido a incentivar la deserción masculina y la hostilidad entre varones y mujeres. Es así como los programas de salud reproductiva y cuidados maternos dirigidos sólo a la población femenina a menudo refuerzan la indiferencia o falta de participación del varón.

En relación a las dificultades e impedimentos, los adolescentes reportan escaso apoyo de quienes los rodean. Es así como los rechazos y prohibiciones familiares constituyen un importante obstáculo para el ejercicio de la paternidad adolescente, principalmente la familia de la joven madre. De ahí surge la inquietud relacionada con el verdadero rol que está jugando la sociedad como ente obstaculizador del ejercicio de la paternidad entre adolescentes, y cuánto estamos influyendo en fortalecer esta concepción de paternidad condicionada en los adolescentes. Lo que conduce a la reflexión de la relatividad del significado y cuan asociado está a la experiencia.

Aún cuando un adolescente intenta asumir un papel activo como padre de su hijo/a, las instituciones sociales parecen negarle o impedirle la asunción de este rol. Es así como Viveros (2000) sostiene que este silencio que rodea la paternidad adolescente implica una relación perversa de la sociedad con el adolescente. Al anular socialmente este tipo de paternidad, se acaba por legitimar la ausencia paterna, pues se le dificulta al adolescente la posibilidad de pensar prevenir o asumir su condición de padre real o virtual. Surge de esta forma un verdadero círculo vicioso. Por tanto, se hace necesario crear una red de apoyo para esos padres con el fin de que se facilite la asunción del rol paterno y, más aún, sea posible prevenir el embarazo no deseado en la pareja adolescente y postergarlo hasta el momento en que un hijo/a sea producto de una decisión conjunta y no genere obstáculos para los planes futuros, o bien, por el contrario sea percibido como un medio para escapar de circunstancias dañinas.

Respecto a este último punto, surge la reflexión acerca de cuánto espacio y oportunidades está generando la sociedad a los adolescentes, para evitar que un hijo/a sea percibido como un medio de escape, o como una forma de dar sentido a la vida pese a las circunstancias adversas. O más aún, qué está sucediendo con los adolescentes que en muchas ocasiones intentan a través de un hijo/a reestructurar sus vidas o llenar vacíos afectivos pese a darse cuenta de los obstáculos tanto personales como sociales asociados.

Tal como se señala como conclusión de este estudio, el significado de la paternidad se encuentra condicionada a factores externos e internos, no obstante, el joven debiera asumir un rol activo en la construcción de su futuro así como de la sociedad en la cual está inserto.

Por otra parte, los resultados de este estudio también pueden ser analizados desde la perspectiva de la Psicología Evolutiva. Desde este punto de vista, no es de extrañar que el significado de la paternidad esté cargado de contradicciones, percepciones encontradas y condiciones. Es así como Figueroa y Liendro (1995) señalan que la vivencia de la sexualidad y la reproducción están condicionadas por el momento de vida y el significado social que a éste se le asigna.

La etapa de la adolescencia aparece como un período de transición de la infancia a la adultez, es decir, corresponde a un momento de profundos cambios y marcado por la inestabilidad. Por tanto, los significados asociados a la paternidad adolescente se ajustan a dicha inestabilidad que distingue a esta etapa del ciclo vital.

Más aún, la adolescencia es el momento evolutivo de la búsqueda y de la consecución de la identidad del individuo. La formación de la identidad personal está en el núcleo de la concepción evolutiva de Erikson y, en particular, del análisis que hace de la etapa adolescente.

Ante esto, el estado de confusión de identidad consistiría en una paralización regresiva producida cuando el adolescente se encuentra expuesto a un conjunto de requerimientos y exigencias que no se siente capaz de atender a la vez. Es aquí donde se inserta la paternidad adolescente, que se asocia a una serie de demandas y responsabilidades.

El tema del embarazo en la etapa de la adolescencia puede ser entendida desde el concepto acuñado por Havighurst (1953), de tareas evolutivas en el sentido de que en esta etapa la paternidad se contrapone con las tareas asociadas a la adolescencia. Es así como pueden ser entendidos los significados de aplazamiento del hecho de ser padre hasta sentir la madurez y preparación para asumir el rol paterno, así como el concepto de paternidad condicionada, es decir, la presencia de una serie de condiciones externas e internas.

Dentro de las implicancias teóricas y empíricas de esta investigación radica la posibilidad de acceder a los significados atribuidos a la paternidad en adolescentes varones. Es así como surgen elementos relevantes como paternidad aplazada, desorientación en torno a la paternidad, quiebre en el proyecto de vida y paternidad entendida como un proceso, dando paso al modelo comprensivo de la paternidad condicionada.

Lo valioso de este estudio surge ante la posibilidad de conocer y comprender en profundidad a un grupo de adolescentes para así generar políticas y programas de promoción y prevención dirigidas específicamente a sus necesidades como adolescentes varones por sí mismos, y no necesariamente en favor de sus parejas adolescentes embarazadas. Olavarría (1999) destaca la relevancia de la formulación y diseño de políticas públicas que apunten a este sector de la población, tendientes a dar respuestas a las demandas planteadas por varones en estas etapas de su vida.

Por lo tanto, es relevante abordar el tema de la paternidad desde los propios varones progenitores. El hecho de darles a ellos la palabra permite descubrir dimensiones antes desconocidas del significado de la paternidad que pueden matizar la imagen parcial y problemática que se tiene de ésta.

Notas

1 Luego de dos intentos de realización de un grupo focal, donde se pretendía reunir entre 6 y 10 adolescentes, se decidió llevar a cabo una entrevista grupal pese a no cumplir el criterio mínimo de participantes.

2 Codificación Abierta, Axial y Selectiva. Codificación: Comprende las operaciones a través de las cuales los datos son fragmentados, conceptualizados y vueltos a articular analíticamente de un modo nuevo. La codificación abierta es el proceso de quebrar, examinar, comparar, conceptualizar y categorizar los datos. La codificación axial es un set de procedimientos donde se reordenan en una nueva manera después que se completa el proceso de codificación abierta. La codificación selectiva corresponde al proceso de seleccionar la categoría corazón y relacionarlo en forma sistemática, validando relaciones y completando categorías que requieren de refinamiento y desarrollo (Strauss & Corbin, 1990).

3 La simbología utilizada significa lo siguiente: Los números romanos del I al XX indican entrevistas a adolescentes no padres, en tanto, del XXI al XL, corresponde a entrevistas a adolescentes del grupo de padres. En el caso del número XLI, se hace referencia a la entrevista grupal realizada con 4 adolescentes no padres. La otra numeración indica el párrafo desde donde fue extraída la cita.

Referencias

Alfaro, R. M. (1997). Descifrando enigmas: Responsabilidades privadas y públicas del varón y la mujer. Estudio de opinión pública. Lima: Sondeos de Investigación, Asociación de Comunicaciones Sociales, Calandria. Fundación Ford.         [ Links ]

Bolaños, F. (2000). Debate de la segunda sesión. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 289-306). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Cáceres, J. & Escudero, V. (1994). Relación de pareja en adolescentes y embarazos no deseados. Madrid: Ediciones Pirámides.         [ Links ]

Figueroa, J. G. & Liendro, E. (1995). La presencia del varón en la salud reproductiva. En E. Hardy, M. J. Duarte & E. Rodrigues (Eds.), Ciências sociais e medicina. Atualidades e perspectivas latinoamericanas (pp. 193-226). Brasil: Centro de Pesquisas das Doenças Materno-Infantis de Campinas, CEMICAMP.         [ Links ]

Fuller, N. (1997). Identidades masculinas. Varones de clase media en el Perú. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Fuller, N. (2000a). Conclusiones. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 387-394). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Fuller, N. (2000b). Introducción. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 11-32). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Fuller, N. (2000c). Significados y prácticas de paternidad entre varones urbanos del Perú. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 35-89). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Glaser, B. G. & Strauss, A. L. (1967). The discovery of Grounded Theory. Chicago: Aldine Publishing Company.         [ Links ]

González, E., Molina, R. & Contreras, C. (1991). Algunas características del perfil de adolescentes varones progenitores. En R. Molina (Ed.), Diagnóstico 1991, adolescente embarazada (pp. 139-148). Santiago: UNICEF-SERNAM.         [ Links ]

Havighurst, R. J. (1953). Human development and education. New York: Green.         [ Links ]

Havighurst, R. J. (1972). Developmental tasks and education. New York: McKay.         [ Links ]

Kimmel, D. C. & Weiner, I. B. (1998). La adolescencia: Una transición del desarrollo. Barcelona: Editorial Ariel.         [ Links ]

Olavarría, J. (1999). Adolescentes/adolescentes: Qué poco sabemos de ellos. En Entre la II Cumbre y la detención de Pinochet (pp. 255-278). Chile: FLACSO.         [ Links ]

Olavarría, J. (2000). Ser padre en Santiago de Chile. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 129- 173). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Olavarría, J., Benavente, C. & Mellado, P. (1998). Masculinidades populares. Varones adultos adolescentes de Santiago. Chile: FLACSO.         [ Links ]

Olavarría, J. & Parrini, R. (1999). Los padres adolescentes /adolescentes. Santiago: FLACSO.         [ Links ]

Papalia, D. & Wendkos, S. (1997). Desarrollo humano. Bogotá: McGraw Hill.         [ Links ]

Ponce, A. & La Rosa, L. (1995). Nuestra sexualidad: Mis abuelos, mis padres y yo. Construcciones sociales de la sexualidad en tres grupos generacionales. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Ruiz, P. (2000). Comentarios sobre las ponencias de Benno de Keijzer, y de Javier Alatorre y Rafael Luna. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 277- 287). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Shepard, B. (2000). Comentarios a las ponencias de Norma Fuller, Mara Viveros y José Olavarría. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 175-189). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]

Strauss, A. L. & Corbin, J. (1990). Basics of qualitative research. Newbury Park: Sage.         [ Links ]

Unger, J. B., Molina, G. B. & Teran, L. (2000). Perceived consequences of teenage childbearing among adolescent girls in an urban sample. Journal of Adolescent Health, 26, 205-212.         [ Links ]

Viel, B. & Campos, W. (1988). Principales índices biodemográficos y de salud en Chile entre 1950 y 1987. Santiago: APROFA.         [ Links ]

Viveros, M. (2000). Paternidades y masculinidades en el contexto colombiano contemporáneo, perspectivas teóricas y analíticas. En N. Fuller (Ed.), Paternidades en América Latina (pp. 91-127). Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.         [ Links ]


Correspondencia a: La correspondencia relativa a este artículo deberá ser dirigida a las autoras. Claudia Verónica Cruzat Mandich, Facultad de Psicología, Universidad del Desarrollo, Ainavillo 456, Concepción, Chile. E-mail: ccruzat@udd.cl. Marcela Aracena Alvarez, Escuela de Psicología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Avenida Vicuña Mackena 4860, Santiago, Chile. E-mail: maracena@puc.cl

Fecha de recepción: Marzo de 2005.
Fecha de aceptación: Octubre de 2005.

Esta investigación fue realizada gracias al apoyo financiero de la Vicerrectoría Académica, DIPUC 2001 II- 21CE.

Claudia Cruzat Mandich, Facultad de Psicología, Universidad del Desarrollo. Marcela Aracena Alvarez, Escuela de Psicología, Pontificia Universidad Católica de Chile.