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Revista signos

versión On-line ISSN 0718-0934

Rev. signos v.36 n.54 Valparaíso  2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-09342003005400005 

Revista Signos 2003, 36(54), 185-205

LINGÜÍSTICA

El contexto como género: una perspectiva lingüística funcional

Context as genre: a functional linguistic perspective

Suzanne Eggins
James Robert Martin

Universidad de Sydney
Australia

Dirección para Correspondencia


RESUMEN

Este trabajo reseña y ejemplifica la perspectiva desarrollada respecto del análisis de género, por el grupo denominado "Escuela de Sydney". Comienza con una breve reseña histórica de este enfoque y después la ilustra con el análisis del texto de un folleto de museo sobre el tejido de frazadas por indígenas americanos. Primero se aborda el problema de distinguir un género de otro en relación con las formas lingüísticas que los configuran. A continuación, se consideran los textos que abarcan más de un género. El objetivo principal de este trabajo es desarrollar una orientación lingüística funcional respecto a los textos como configuraciones de significado y la complementariedad de las perspectivas tipológicas y topológicas en las relaciones entre géneros.

Palabras Clave: Análisis de género, Escuela de Sydney, contexto, lingüística funcional.


ABSTRACT

This paper outlines and exemplifies the perspective on genre analysis developed by the so-called 'Sydney School'. It begins with a brief historical survey of the development of this approach, and then illustrates it in relation to some analysis of a museum text on Amerindian blanket weaving. To being the issue of distinguishing one genre from another in relation to the linguistic choices that configure them is addressed; subsequently, the question of texts that draw on more than one genre is considered. The main aim of the paper is to develop a functional linguistic orientation to genres as configurations of meaning, and the complementarity of typological and topological perspectives on genre relations.

Keywords: Genre analysis, Sydney School, context, functional linguistic.


 

1. El lenguaje y lo social

En este trabajo presentamos una breve introducción al trabajo sobre el género, que se asocia con lo que algunas veces se ha denominado "la escuela de género de Sydney" (Martin, 1985/1989; Ventola, 1987; Martin, 1992; Christie & Martin, 1997; Eggins & Slade, 1997) y los característicos programas australianos de alfabetización basados en el género (Christie, 1992; Martin, 1993; Cope & Kalantzis, 1993; Hasan & Williams, 1996; Hyon, 1996). Este trabajo implica una perspectiva social del género, dentro del marco teórico general de la lingüística sistémica funcional (en adelante LSF, Eggins, 1994). Debido a que este trabajo evolucionó como una rama del contextualismo británico (Monaghan, 1979), empezaremos ubicándolo en su contexto histórico, para luego discutir la perspectiva acerca del contexto de dicha tradición desarrollada por Martin y sus colegas, en la Universidad de Sydney y sus alrededores, a partir del año 1979 (Matthiessen, 1993; Eggins & Martin, 1997; Martin, 1997a, b, en prensa a, b). Finalmente ilustramos dicho enfoque mediante el análisis de algunos textos, destacando diversos aspectos de interés.

2. El contextualismo británico

El contextualismo británico recibió una fuerte influencia del antropólogo Malinowski (1923) y sus discusiones sobre el significado en contexto. Para Malinowski (1923, 1935), esto incluía el contexto de situación más "inmediato" del enunciado y el contexto más "global" de la cultura. Tales ideas inspiraron a Firth (1957a, 1957b) para incorporar el contexto en su modelo de lenguaje (junto a la gramática, la morfología, el léxico, la fonología y la fonética). Firth (1957b/1968:176-7) diseñó un esquema provisorio para ser aplicado a "los eventos repetitivos típicos del proceso social":

1. Los participantes: personas, personalidades y sus características.

(a) La acción verbal de los participantes.

(b) La acción no verbal de los participantes.

2. Los objetos relevantes y hechos no verbales y no personales.

3. El efecto de la acción verbal.

Los discípulos de Firth y sus colegas desarrollaron este marco en distintas direcciones. A continuación se describe la reelaboración de Halliday (1985a/1989:12), (para esquemas neo firthianos relacionados, véase Ellis & Ure, 1969; Gregory, 1967; Gregory & Carroll, 1978; Ure & Ellis, 1977):

CAMPO ­ la acción social: lo que está ocurriendo, la naturaleza de la acción social que está sucediendo: qué están haciendo los participantes en lo que el lenguaje figura como un componente esencial;

TENOR ­ la estructura de roles: quién participa, la naturaleza de los participantes, su status y sus roles: qué tipos de relaciones entre roles se da entre los participantes, incluyendo relaciones permanentes y temporales de diversas clases, tanto los tipos de roles de habla que se asumen en el diálogo como el variado conjunto de relaciones sociales significativas en que participan;

MODO - la organización simbólica: cuál es el papel del lenguaje, cómo esperan los participantes que el lenguaje les ayude en una situación determinada: la organización simbólica del texto, el status que tiene, y su función en el contexto, incluyendo el canal (¿es oral o escrito, o alguna combinación de ambos?) y también la modalidad retórica, qué se está logrando con el texto en términos de categorías como persuasiva, expositiva, didáctica, etc.

Uno de los atractivos que tiene este particular modelo de contexto para la teoría de Halliday (1989) es la correlación con su modelo de la organización del lenguaje mismo. A partir de comienzos de la década del 50, su trabajo sobre la gramática del chino y posteriormente del inglés, le llevó a observar que las opciones de significado se organizan en tres componentes principales, que él denomina metafunciones ideacionales, interpersonales y textuales.

La metafunción ideacional tiene que ver con la representación de la "realidad" del mundo que nos rodea (quién hace qué a quién, cuándo, dónde, porqué, cómo). La metafunción interpersonal se preocupa de organizar la realidad social de las personas con las cuales interactuamos (haciendo afirmaciones, preguntas, dando órdenes; expresando cuán seguros nos sentimos; diciendo lo que sentimos respecto a las cosas). La tercera metafunción, la textual, tiene la misión de organizar los significados ideacionales e interpersonales en textos coherentes y relevantes a su contexto (qué ponemos primero, qué al final; la forma en que presentamos los personajes y les seguimos la pista con los pronombres; qué dejamos implícito y qué expresamos claramente).

Halliday (1978) afirma un aspecto importante: que un modelo de lenguaje de este tipo puede relacionarse "en forma natural" con la organización del contexto, usando el significado ideacional para construir el campo (la acción social), el significado interpersonal para gestionar el tenor (estructura del rol) y el significado textual para desarrollar el modo (organización simbólica). Esta resonancia entre la organización funcional del significado en el lenguaje y el modelo de contexto de Halliday (1978) se muestra en la Tabla 1. Por lo que sabemos, el contextualismo británico es la única tradición que sugiere este tipo de correlación directa entre la organización funcional del lenguaje y la organización del contexto.

Ghadessy (1988 y 1993) ofrece útiles colecciones de estudios dentro de este marco general (véase también Leckie-Tarry, 1995). Para un trabajo ilustrativo sobre un registro específico (inglés científico), véase Halliday y Martin (1993); Martin y Veel (1998).

Otra importante contribución del contextualismo británico lo constituye el trabajo sobre la organización estructural de los textos. Mitchell (1957/1975) es el estudio firthiano clásico y examina el lenguaje de compra y venta en el mercado de Marruecos. Su análisis incluye el establecimiento de estructuras textuales del siguiente tipo para contextos de remate y transacción en el mercado (en la fórmula, ^ representa la secuencia de realización típica, aunque Mitchell observa que se encuentra algún grado de variabilidad y superposición).

REMATE EN EL MERCADO:

Palabras de apertura del martillero ^ Investigación del Objeto en Venta ^ Posturas ^ Conclusión

TRANSACCION EN EL MERCADO:

Saludos ^ Preguntas sobre el Objeto en Venta ^ Investigación del Objeto en Venta ^ Negociación ^ Conclusión

 

Tabla 1: La organización funcional del lenguaje en relación con categorías para el análisis de contenidos.
 

metafunción (organización del lenguaje)

registro (organización del contexto)

Significado interpersonal (recursos para intecatuar)

tenor (estructura de rol)

Significado ideacional (recursos para construir contenidos)

campo (acción social)

Significado textual (recursos para organizar los textos)

modo (organización simbólica)

 

El estudio más típicamente 'neo-firthiano' es el análisis realizado por Sinclair y Coulthard (1975) del discurso de la sala de clases. La característica distintiva de dicho estudio es el intento por construir una estructura genérica a partir de la unidad de análisis más pequeña, el acto, pasando por los turnos, los intercambios y las transacciones, hasta llegar a la unidad más grande, la lección. Coulthard y Montgomery (1981); Coulthard (1992) hacen una revisión de los trabajos que han seguido esa tradición.

El trabajo que se ha realizado en Australia sobre la secuenciación de género fue inspirado en sus comienzos por Hasan (1977, 1984); Halliday y Hasan (1985/1989). Hasan introduce la noción de potencial de estructura genérica para generalizar la gama de posibilidades de secuenciación asociadas con un género en particular. Su análisis de la secuencia en los géneros "escenas de servicio a un cliente" y "cuentos para niños" se reseña a continuación, junto a una clave para interpretar las convenciones de la fórmula:

Encuentro de servicio:

[(Saludo) (Inicio de venta) ^ ] [(Consulta de venta) {Solicitud de venta ^Conformidad en la venta }n ^ Venta ^ ] Compra ^ Cierre de la compra (^Fin)

cuento infantil:

[ (#Colocación# ^ ) Evento Inicialn ^] Secuencia de Eventosn ^ Evento Final [ ^ (Final) (Moraleja)]

CLAVE:

Esta perspectiva es comparable en algunos aspectos con el enfoque de organización textual desarrollado por los teóricos de la variación, sobre todo, Labov (Labov & Waletzky, 1967; Labov, 1972). Especial influencia ha ejercido el trabajo sobre la narrativa de experiencias personales. El análisis de Labov y Waletzky (1967) se reseña a continuación, usando las convenciones presentadas anteriormente:

narración de experiencia personal:

(Resumen) ^ [(#Orientación#) ^ Complicación] ^ [#Evaluación# ^ Resolución] ^ (Coda)

3. Un modelo estratificado de contexto

Como se señaló anteriormente, el enfoque del registro de Halliday (1978) enfatiza los vínculos sistemáticos que existen entre la organización del lenguaje y la organización del contexto. La relación entre los componentes del lenguaje (metafunciones ideacionales, interpersonales y textuales) y las variables del contexto (campo, tenor y modo) se denomina realización. Desde la perspectiva del contexto, la realización se refiere a la forma en que los distintos tipos de campo, tenor y modo condicionan el significado ideacional, interpersonal y textual. Por otra parte, desde la perspectiva del lenguaje, la realización se refiere a la manera en que las distintas selecciones ideacionales, interpersonales y textuales construyen diferentes tipos de campo, tenor y modo.

Esta relación se describe a continuación, en la Figura 1, que grafica las metafunciones en el modelo contextual de lenguaje (círculo interno) en relación con el contexto social (círculo externo):

 

Figura. 1: Modelo estratificado del lenguaje en contexto

 

Cuando aplican este modelo, los lingüistas generalmente recurren a la detallada descripción funcional-semántica de la gramática inglesa de Halliday (1985b/1994) (véase también Matthiessen, 1995) y al trabajo sobre cohesión y análisis del discurso de Halliday y Hasan (1976); Martin (1992) para asentar firmemente su trabajo sobre el género en una ´lectura cuidadosa´ de los datos, con buena información lingüística. Algunas de las variables que generalmente se toman en consideración aparecen en la Tabla 2.

 

 

Tabla 2: Patrones lingüísticos analizados con frecuencia en el texto y su relación con las variables contextuales.
 

 

Como resultado de la aplicación de estas delicadas descripciones de los sistemas lingüísticos a una variedad de textos, han surgido nuevas formas de caracterizar las variables de campo, modo y tenor.

Martin (1992), por ejemplo, ofrece una descripción del Modo de una situación en términos de dos continuos de distancia: (i) un continuo de distancia espacial, referido al nivel de retroalimentación inmediata entre las personas que interactúan en un discurso y (ii) un continuo de distancia experiencial, que apunta a la distancia que hay entre el lenguaje y el evento en que participa (es decir, si el lenguaje acompaña o constituye el evento interactivo).

Poynton (1985/1989) ofrece una aclaración del concepto de Tenor al proponer tres continuos de (i) poder (que va de igual a desigual), (ii) frecuencia de contacto (de frecuente a ocasional), y (iii) grado de participación afectiva (de alto a bajo). El trabajo en la variable Campo se ha centrado en la exploración de diferencias entre contextos que van de "cotidiano/sentido común" a "técnico/especializado" (Halliday & Martin 1993, cap. 9; Rose, McInnes & Körner, 1992). Para ejemplos de análisis de registro usando las herramientas presentadas en la Tabla 2, véase Halliday (1985/94: Apéndice 1); Eggins (1994: cap.10); Martin (1992).

La variable de registro heredada de Halliday (1985b) que más problemas planteó para nuestra investigación fue el Modo, donde se combinaba la noción de cuánto trabajo realiza el lenguaje (lenguaje en acción, lenguaje como un continuo de reflexión) con un enfoque más retórico en el discurso persuasivo, expositivo y didáctico. Nos dimos cuenta en un comienzo de que conectar la función retórica con el significado textual era una correlación demasiado estrecha - que categorías de propósito de ese tipo era probable que estuvieran relacionadas con recursos ideacionales e interpersonales junto a recursos textuales.

Para aplicar el modelo al aprendizaje de lectura en la escuela primaria (revisado en Rothery, 1996) y a la descripción de una variedad de géneros orales (revisado en Martin, 1997b; Martin & Plum, en prensa) sugerimos una innovación importante: separamos el propósito social de la variable modo y le hicimos responsable de la organización estructural de los textos. Esa innovación se presenta en la Figura 2 a continuación, y supone un modelo estratificado de contexto en el cual el género (propósito social) se realiza1 por medio del registro (tenor, campo y modo), el que a su vez se realiza a través del lenguaje (significado interpersonal, ideacional y textual).

 

Figura 2: Estratificación del contexto ­ separación del propósito social del modo como nivel más abstracto de lo social (como género).

 

En cuanto al aspecto teórico, esta renovación no ha estado libre de oposiciones teóricas (para las discusiones, véase Hasan, 1995; Eggins y Martin, 1997; Martin, 1985/1989, 1992, 1997a, b, en prensa a, b; Matthiessen, 1993). Por razones de espacio, no es posible hacer un análisis detallado de ese debate. Algunos de los factores claves que influyen en nuestro enfoque estratificado son:

i. la necesidad de una caracterización multifuncional del género (ya que el género redunda simultáneamente con los valores de campo, modo y tenor; véase el comentario de Halliday (1978) sobre modo retórico, que asocia el género con una sola variable de registro).

ii. el deseo de fortalecer la solidaridad entre campo, modo, tenor y metafunción (para facilitar los estudios cuantitativos de registro - recurriendo a la metodología innovadora de Horvath, 1985; Biber, 1988).

iii. la importancia de explicar exactamente qué variables de campo, modo y tenor explota una cultura en forma recurrente (como parte de una filogénesis más general - la forma de evolución de las culturas y su recapitulación ontogenética, especialmente en contextos educacionales).

iv. el problema de manejar las variaciones en campo, modo y tenor de una etapa a otra dentro de un género (ya que el hecho de que la coherencia derivada de los textos sea 'consistente dentro del registro´) no significa que tengan el mismo registro de comienzo a fin; el aspecto de dinámica del texto, o logogénesis).

v. la preocupación por la distinción entre secuencias de actividad [tiempo de campo] y estructura genérica [tiempo de texto] (condicionada por el modo: en acción/como reflejo).

vi. la formalización del valor trans-metafuncional (el problema del parentesco, donde se incluyen tanto la perspectiva tipológica como topológica de la misma).

vii. el problema de metáfora contextual (donde un género reemplaza a otro; por ejemplo, el cuento de Carle (1974) Una Oruga muy Hambrienta como explicación científica).

En términos prácticos, el modelo estratificado nos dio un manejo para el lenguaje, en relación con el propósito social, que tuvo fuertes consecuencias para el currículum de alfabetización y la pedagogía en toda Australia (Christie, 1992; Cope & Kalantzis, 1993; Hasan & Williams, 1996; Hyon, 1996; Martin 1993). Usamos el género como palanca para volver a centrar la atención en el papel que podría desempeñar el conocimiento acerca del lenguaje en la enseñanza de lectura y escritura, el rol que podría tener la gramática funcional como instrumento para construir significado, la posible función de los profesores en proporcionar un andamiaje para los discursos poco conocidos a alumnos con problemas, el papel que podría desempeñar la crítica en la interpretación de las funciones sociales del alfabetismo, y otros aspectos. Nuestra perspectiva holística del propósito social nos dio una ventaja en la educación lingüística que la teoría tradicional del registro no había entregado; así, nuestros programas de enseñanza de lectura y escritura se conocieron como "programas basados en el género", en concordancia con la renovación teórica que planteamos.

En las secciones siguientes de este capítulo, ofreceremos un ejemplo de análisis de género desde el interior de nuestro concepto estratificado de género, registro y lenguaje.

4. Análisis de texto

El texto que analizaremos es un folleto publicado por el Museo de Civilización Canadiense, para acompañar una de sus exhibiciones permanentes. Bajo el título de Frazadas de los Salish de la costa: técnicas de tejido2, el folleto cubre nueve secciones separadas. A continuación presentamos los títulos de las nueve secciones, con la reproducción completa de siete textos.

4.1 Textos para el análisis.

Texto A

Las frazadas de los Salish de la costa

1. El tejido de frazadas de lana realizado por los indígenas de la costa occidental fue una forma artística compleja que evolucionó a través de siglos de práctica. 2. Era una actividad casi exclusivamente femenina, aunque hombres y niños ayudaban en las diversas etapas de la preparación de las fibras. 3. El proceso completo de producción, el cual exigía una gran paciencia, demoraba entre seis meses y un año. 4. Aunque el tejido de frazadas era universal en la vida indígena de la costa occidental, algunas tribus demostraban un mayor talento que otras. 5. Los Salish de la costa prácticamente no tenían rivales en su habilidad para fabricar hermosos textiles. 6. El siguiente análisis ilustrará los materiales y técnicas empleados para confeccionar estas frazadas, que no sólo eran bellas, sino también significativas social y espiritualmente.

Texto B

Tipos de frazadas

1. Los Salish eran tejedores excepcionales de frazadas confeccionadas con lana de cabra montañesa. 2. Existen dos categorías generales de frazadas: sencillas y organizadas. 3. Las frazadas sencillas corresponden a una tela de lana blanca con textura gruesa, mientras que las frazadas organizadas poseen diseños más complejos. 4. Existen tres subcategorías de frazadas organizadas: clásica, colonial y mixta, cada una de las cuales corresponde a un período diferente y posee un estilo distinto. 5. Las frazadas clásicas se confeccionaron entre 1778 y 1850 aproximadamente, época en que hubo muy poca influencia externa en la industria textil indígena. 6. Las líneas horizontales llamativas que remarcaban el ancho de la frazada caracterizaron este género. 7.Las frazadas coloniales, confeccionadas en la segunda mitad del siglo XIX, son diametralmente distintas de las frazadas clásicas. 8. Durante ese período, los colonos se estaban asentando en la costa noroeste, e inevitablemente las mercancías traídas a la zona influyeron sobre los Salish. 9. Un destacado experto en la evolución de los textiles Salish señala que los motivos en las colchas de retazos fueron incorporados a los diseños de estos indígenas. 10. En consecuencia, las frazadas coloniales usualmente tenían un rombo central como tema principal, rodeado de patrones geométricos sucesivos. 11. El estilo mixto también se desarrolló después de 1850; era único porque combinaba elementos del estilo clásico y colonial. 12. El cuerpo de la frazada mixta se compone de un tejido blanco simple con coloridos diseños geométricos que adornan las áreas del borde.

Texto C

Fibras

1. El material preferido para el tejido de frazadas era sin duda la lana de cabra montañesa blanca. 2. Con frecuencia, la lana se obtenía de los lechos de alumbramiento de las hembras en las montañas o por recolección de motas de pelaje fino de las mudas invernales que las cabras dejaban en los arbustos. 3. Dado que una frazada completa requería lana de al menos dos cabras montañesas, se utilizaban otras fibras como complemento, especialmente en períodos de escasez. 4. Las fibras adicionales incluían corteza de cedro y sauce, pelusa de vainas de algodoncillo u otras malezas, cáñamo índico, ortigas, posiblemente pelo de perro y más tarde hilo de tejer o retazos de tela. 5. Existe controversia sobre el grado de uso del pelo de perro. 6. Se dice que algunas frazadas lo contienen, aunque el análisis de las fibras no lo ha revelado. 7. Es improbable que se haya utilizado con frecuencia pelo de perro, ya que es un material resbaloso y las fibras no permanecen entrelazadas cuando se hilan. 8. Quizás se utilizó en combinación con lana de cabra, aunque los resultados del análisis de las fibras lo ponen en duda.

Texto D

Preparación de las fibras

(texto sin reproducir)

Texto E

Escarmenado e hilado

(texto sin reproducir)

Texto F

Teñido de la lana

1. Se teñía la lana en distintos colores. 2. Primero se enjuagaba en agua caliente, lo que ayudaba a extraer cualquier grasa natural que, de otro modo, impediría la penetración uniforme de la tintura en las fibras. 3. Luego, la misma tintura se preparaba con materiales que se podían obtener con facilidad. 4. El amarillo se hacía de líquenes o musgo; el rojo y el café se extraían de la corteza de aliso; el verde se conseguía con cualquier material vegetal que contuviera clorofila; finalmente, el negro se obtenía de lodo rico en hierro. 5. Se machacaba o molía la tintura, la que luego se sumergía en agua hirviendo. 6. Después de obtener el tono deseado, se dejaba enfriar el agua y se extraía la tintura. 7. A continuación, la lana se colocaba en un baño de tintura, se recalentaba y se dejaba hervir de una hora a un día entero. 8. Se empleaba orina como mordente de la tintura. 9. Derivado de la palabra en latín "morder", un mordente provoca que el color de la tintura se adhiera de manera eficaz a las células de las fibras. 10. Después del tinturado, los hilos se enjuagaban en agua limpia y se dejaban secar a la sombra. 11. El baño de tintura podía reutilizarse para lograr un color más claro.

Texto G

Telares

1. La estética y técnica utilizadas por las mujeres Salish para confeccionar frazadas son impresionantes, ya que se utilizaban telares muy sencillos para tejer diseños complejos. 2. Los telares no poseían barras para subir o bajar los hilos de urdimbre ni lanzaderas para pasar el hilo a través de las aberturas. 3. En esencia eran «marcos de urdimbre fija» que consistían en dos postes verticales enterrados en el suelo, unidos por un travesaño en su parte media y superior. 4.Habitualmente se fabricaban los telares con madera de cedro y los travesaños con madera noble. 5. El tamaño promedio de un telar Salish era de 1,5 m de alto y 1,8 m de ancho. 6. Los rodillos tenían aproximadamente 5 cm de diámetro y se colocaban en aberturas rectangulares talladas en el poste vertical. 7. A medida que avanzaba el tejido, la barra inferior podía aflojarse para liberar la tensión en los hilos de urdimbre, lo que permitía que la tela se pudiera enrollar hacia delante. 8.(Las mujeres Salish hilaban desde abajo hacia arriba; de este modo, al rotar la barra inferior se uniría los hilos sin tejer de urdimbre desde arriba). 9.Cuando la artesana quedaba conforme con su tejido, la barra inferior se apretaba nuevamente con facilidad.

Texto H

Tejido

1. Los hilos de urdimbre debían colocarse en el telar antes de que se empezara a tejer. 2. Existían dos métodos principales para disponerla: urdimbre tubular e inversa. 3. La urdimbre tubular consistía en atar la urdimbre a la barra superior o inferior, y rodear cada hilo hasta que se hubiera colocado la urdimbre completa. 4. Este método requería cortar el tejido ya completado del telar, lo que dejaba dos puntas deshilachadas de hilos cortados de urdimbre. 5. El procedimiento más común para instalar la urdimbre era el método inverso. 6. Una vara delgada, o «cordel de telar», se colocaba entre los travesaños y se amarraba al poste vertical. 7. Primero, el ovillo de hilos de urdimbre se sujetaba del extremo de la vara de cuerda que tenía el telar, después se enrollaba en el travesaño superior, por debajo del travesaño inferior para luego volver a la vara. 8. El proceso continuaba al invertir la dirección; el hilo de urdimbre se enrollaba por debajo de la barra inferior, luego por la superior y volvía al cordel del telar. 9. Se repetía este patrón de hilado inverso hasta obtener el ancho deseado para la frazada. 10. Al finalizar la disposición de la urdimbre, se ataba el extremo del cordel al palo del telar. 11.Cuando el tejido en sí estaba listo, los dos extremos del hilo de urdimbre se desamarraban, luego se sacaba la vara de cordel del telar y se desenrollaba la frazada que quedaba con forma rectángulo. 12. Las puntas sueltas de la urdimbre se ataban para que no se deshilacharan.

Texto I

Puntadas

(Texto sin reproducir)

4.2. Registro en los textos

Aun cuando las diversas secciones del folleto exhiben una variación que intentaremos explicar más adelante, nuestro punto de partida es hacer una descripción del registro general del folleto: las dimensiones semánticas que le otorgan unidad textual al folleto y que indican que las nueve secciones cumplen su función conjunta de manera cohesiva. De esta forma, comenzamos por la pregunta: ¿De qué manera se asemejan estos nueve textos? Y ¿qué hay en el contexto que nos permite explicar dichas similitudes?

En primer lugar, en los nueve textos podemos reconocer cierto patrón de selecciones en los significados ideacionales. Dichas selecciones se pueden ver en el uso del lenguaje para construir taxonomías técnicas. Por ejemplo, en el Texto B «Tipos de frazadas», se introduce a los lectores en la subclasificación técnica de las frazadas, por medio de tipos de procesamiento existencial (existen, (there + be)) que establecen una taxonomía de términos técnicos para las frazadas. En el texto G, «Telares», los lectores aprenden los nombres técnicos de las partes del equipo que participan en el proceso técnico de hacer frazadas, actualizados a través de relaciones léxicas parciales o completas, combinadas con procesos relacionales (ser, tener). Además, los textos inician a los lectores en la secuencia técnica de actividades propias de la producción de alfombras, donde los procesos concretos (acciones) de los textos D, E, F, H e I cumplen la función de presentar la secuencia de actividades técnicas de escarmenar, hilar, tejer y otras acciones compuestas en forma más accesible y complementaria.

Las elecciones de tipos de verbos e ítems léxicos pueden explicarse como una consecuencia lingüística de las exigencias de Campo de la redacción de folletos para museos. El Campo de los folletos es, entonces, la iniciación del lector en una comprensión que va más allá del sentido común, de los tipos y partes de las frazadas, y los procedimientos para confeccionarlas, donde el autor elige, en forma repetida, un lenguaje que lleva al lector desde la comprensión cotidiana de las frazadas, a una comprensión técnica que va más allá del sentido común.

Un segundo grupo de patrones lingüísticos del significado textual contribuye a darle al texto cierta abstracción y distancia. Ello se logra en parte gracias al uso constante de nominalización en la posición del Tema (al inicio de la cláusula): tejido, escarmenado, hilado. La distancia también se obtiene mediante la referencia genérica que se emplea a través de todo el texto, haciendo mención a las mujeres Salish como grupo, el huso se refiere a cualquier huso, algunas personas en vez de individuos con nombre propio.

Estas elecciones textuales son la realización del modo de la escritura de folletos de museo: éste hace que los significados que construyen el texto estén distanciados tanto del lector (gran distancia interpersonal) y de los hechos descritos (gran distancia experiencial).

Finalmente, el patrón de elecciones en el significado interpersonal incluye la ausencia de pronombres personales, y el uso de declarativos a través de todo el texto (ningún intento de simular interacción con el lector). Por medio de esas elecciones, el folleto construye una relación muy impersonal entre el lector y el escritor. El escritor se construye como más objetivo aún al no indicar fuentes de información o, en caso que lo haga, atribuirla a autoridades reconocidas (por ejemplo, en el Texto B : Un destacado experto en la evolución de los textiles Salish afirma...). El texto, sin embargo, no está desprovisto de juicio, ya que se realizan numerosas inclusiones de «valoración informada», por medio de adjetivos de actitud tales como bello, excepcional, significativo, etc.

En conjunto, entonces, el Tenor que se realiza en el folleto es el de un experto informado y distante que nos entrega cierta información (la mayoría de las secciones no presentan modalización), aunque en algunos puntos el autor se distancia de la información (véase la discusión del último párrafo del Texto C a continuación).

El análisis lingüístico descubre, entonces, patrones de elección léxica, gramatical y cohesiva que operan a través de los nueve textos. Dichos patrones pueden relacionarse con una descripción de registro del folleto, lo cual nos provee evidencia del tipo de significado que está en riesgo en este contexto cultural tan particular. Los patrones que encontramos en los textos A a I indican que los autores de folletos de museos se consideran a sí mismos «expertos» cuyo rol es iniciarnos en la comprensión más técnica de los datos genéricos que ellos poseen, acerca de los cuales ellos albergan sentimientos muy positivos.

4.3. Género y macrogénero en los textos

Aunque los textos presentan efectivamente un cierto grado de consistencia en cuanto a registro que les permite funcionar juntos como partes de un mismo macro texto, existen también diferencias marcadas entre las distintas secciones. Para describir y explicar esas diferencias, recurrimos al concepto de género y algunos aspectos de la estructura textual. Así, ahora nos preguntamos: ¿de qué forma son diferentes estos nueve textos? ¿Y qué hay en el contexto que nos permita explicar dichas diferencias?

El folleto de las frazadas de los Salish de la costa es un macro género, es decir, un texto que está formado por varios géneros diferentes. Ahora queremos discutir la manera en que algunas de las nueve secciones del folleto ejemplifican claramente dos géneros principales, el Informe y la Explicación, mientras otras secciones indican mezcla de géneros y transición. En la discusión de cada género, tomaremos en consideración la función del mismo: el «trabajo» que realiza dentro de la tarea global de un folleto explicativo.

El primer texto, el texto A, cuya función es de orientación al folleto, en realidad anuncia los dos géneros principales que predominan en el macro texto. La oración final del texto A indica que vamos a aprender acerca de los materiales (anunciando género informativo) y técnicas (anunciando género explicativo). Como veremos más adelante, las Explicaciones son textos que nos dicen POR QUÉ o CÓMO sucede algo, mientras los Informes nos cuentan ACERCA de algo.

4.4. Géneros informativos en los textos

El texto B, Tipos de frazadas, es un ejemplo de género informativo, en este caso en particular un informe clasificatorio, género cuya función es presentar la clasificación y subclasificación de algún fenómeno. La función del texto B es presentar un sistema de clasificación para las frazadas de lana de cabra montañesa de los Salish, tal como lo anuncia su título, «Tipos de frazadas». En general, el Informe Clasificatorio se desarrolla pasando por las dos etapas genéricas obligatorias de:

Afirmación general (del fenómeno que se va a subclasificar)^ Descripción de tipos (que enumera las características de cada subclase)

El Texto B está organizado con respecto a la taxonomía de tipos de frazadas que está desarrollando. Las etapas del texto pueden subclasificarse aún más, resultando en la siguiente estructura genérica:

Afirmación general

o1

Enumeración de tipos

o2

Descripción del tipo 1

o3

Descripción del tipo 2...

Enumeración de subtipos

o4

Descripción del subtipo 1

o5-6

Descripción del subtipo 2

o7-10

Descripción del subtipo 3

o11-12

 

Cada etapa de la estructura genérica se actualiza mediante patrones léxico-gramaticales y semántico-discursivos específicos. El superordinado en cuestión, las frazadas de lana de cabra montañesa, se presenta en la Afirmación General en forma de una apreciación de la habilidad Salish: Los Salish eran tejedores excepcionales de frazadas de lana de cabra montañesa. De este modo, la Enumeración de Tipos de secuencias indica un cambio en la selección de transitividad, con el uso de cláusulas relacionales existenciales para introducir categorías de frazadas y después subdividir aún más el tipo Organizado:

[existencial relacional]

Existen dos categorías generales de frazadas: Salish Sencillas y Organizadas.

Existen tres subdivisiones dentro de las frazadas Organizadas: Clásicas, Coloniales y Mixtas.

En cada cláusula, lo Existente (subrayado) consiste en un grupo nominal complejo que incluye aposición (relación superordinado a subordinado) y coordinación (listado de subdivisiones). La organización global que se realiza de esta forma se delinea a continuación:

frazadas de lana de cabra montañesa...

Salish Sencillas

Organizadas...

Clásicas

Coloniales

Mixtas

La identificación de esta estructura secuenciadora está también apoyada por un análisis de los patrones temáticos tanto en las cláusulas principales (es decir, que no son dependientes ni están incrustadas en otras cláusulas) como en las cláusulas dependientes (es decir, que dependen de otras, pero no están incrustadas en ellas). Los tipos de frazadas (y sus partes) se han seleccionado como tema tópico en ocho ocasiones, en la secuencia especificada; además hay dos elecciones de proceso existencial (there), 2 referencias a los Salish, 1 a un destacado experto y 1 tema temporal marcado, durante ese período. Este patrón temático se resume en la Tabla 3 a continuación, don de las referencias temáticas a los tipos de frazadas aparecen destacadas en negrita.

 

Tabla 3: Estructuración temática en el Texto B.
 

 

De esta forma, los patrones interpersonales, ideacionales y textuales actualizan el movimiento del texto a través de las diferentes etapas funcionales.

La organización del informe clasificatorio del texto B contrasta de manera ilustrativa con los patrones del texto C. Este último también ejemplifica el género Informe, pero en este caso como Informe más descriptivo que clasificador. Al denominar a ambos ejemplos textuales con el título de género Informe, sugerimos que el texto C también tiene la estructura secuencial Afirmación General ^ Descripción. En el texto C, sin embargo, el enfoque cambia de taxonomía a meronimia ­ de la clasificación de las frazadas a su composición. La función de este texto es presentar al lector los materiales que se emplean en la fabricación de las frazadas de los Salish de la costa.

Las etapas claves del texto C se pueden analizar entonces de la siguiente forma (las oraciones 5-8 se considerarán más adelante):

Afirmación General o1
Descripción del Componente 1 o2
Descripción del Componente 2 o3-4

El informe descriptivo comienza con la presentación del material más importante, la lana de cabra montañesa, y después agrega una lista de fibras suplementarias (incluyendo la posibilidad del pelo de perro.) A continuación el informe pone en tela de juicio la controversia sobre el uso de este último material.

De manera predecible, el desarrollo de este informe descriptivo se refleja en la organización temática. Sin tomar en cuenta la referencia al análisis de las fibras, se hace referencia a las fibras en 7 de los 10 temas tópicos en cláusulas principales no dependientes, comenzando con lana de cabra montañesa, seguido por fibras adicionales y después pelo de perro. La selección de Temas en el informe de Fibras se reseña en la Tabla 4 a continuación (con referencias temáticas a materiales, en negrita).

 

Tabla 4: Tema en el Texto C: Fibras
 

 

4.5. Géneros explicativos en los textos

Hasta acá el análisis nos ha permitido explicar la función de los textos A, B y C y, mediante el examen del cambio de las selecciones lingüísticas en los textos, hemos podido identificar la estructura organizativa del género Informe que ellos actualizan ¿Qué podemos decir ahora acerca de las otras secciones del macrotexto?

Mientras por una parte los textos B y C se preocupan de informar QUÉ son las cosas, textos tales como F y H tienen como objeto explicar CÓMO o POR QUÉ ocurren. Esta distinción entre QUÉ y CÓMO nos lleva a diferenciar el género informativo del explicativo.

El Texto F, Teñido de la lana, es un ejemplo típico de explicación secuencial. Se trata de un tipo de texto que explica la secuencia temporal de los hechos que conforman un proceso en particular. La estructura organizativa de la explicación secuencial es:

Identificación del fenómeno ^ Explicación Secuencial

Generalmente, la organización de la explicación secuencial se puede descomponer en varios pasos. En el texto F, la estructura genérica detallada es la siguiente:

Identificación del fenómeno o1

Explicación secuencial...

Paso 1 o2
Paso 2 03-4
Paso 3 o5
Paso 4 o6
Paso 5 o7-9
Paso 6 o10
Paso 7 o11

Las características lingüísticas que actualizan este género, y nos permiten diferenciarlo del género informativo que discutimos anteriormente, incluyen patrones ideacionales, textuales e interpersonales, como se resume a continuación:

1) Patrones ideacionales: tanto de (i) Transitividad como de (ii) Relaciones Lógicas

(i) Selecciones de transitividad: A diferencia del informe, donde dominaban los procesos relacionales (ser/tener) y existenciales (haber), la explicación secuencial exige procesos materiales (acción) para actualizar la secuencia de acciones y hechos que son parte de la actividad. Acá presentamos el primer párrafo, subrayando los procesos materiales:

1. Se teñía la lana en distintos colores.

2. Primero se enjuagaba en agua caliente, lo que ayudaba a extraer cualquier grasa natural que de otro modo impediría la penetración uniforme de la tintura en las fibras.

3. Luego se preparaba la tintura misma con materiales que se podían obtener con facilidad.

4. El amarillo se hacía de líquenes o musgo; el rojo y el café se extraían de la corteza de aliso; el verde se conseguía de cualquier material vegetal que contuviera clorofila y, finalmente, el negro se obtenía de lodo rico en hierro.

(ii) Relaciones lógicas: aunque las relaciones lógicas más usadas en la construcción de informes son las de elaboración (reformulación), predominan las relaciones lógico-temporales de secuencia explicativa. Esas relaciones temporales se actualizan por medio de enlaces conjuntivos, tanto explícitos como implícitos, tales como:

explícito :

2. Primero se enjuagaba en agua caliente, lo que ayudaba a extraer cualquier grasa natural que de otro modo impediría la penetración uniforme de la tintura en las fibras.

3. Luego se preparaba la tintura misma con materiales que se podían obtener con facilidad.

7. A continuación, la lana se colocaba en un baño de tintura, se recalentaba y se dejaba hervir de una hora a un día entero.

implícito (explicitando las relaciones implícitas, mediante la inserción de conjunciones):

5. (ENTONCES) Se machacaba o molía la tintura, la que (LUEGO) se sumergía en agua hirviendo.

11.El baño de tintura podía (ENTONCES) reutilizarse para lograr un color más claro.

En otros lugares del texto, los enlaces temporales se realizan por medio de cláusulas dependientes colocadas al comienzo, con el fin de destacarlos. (Siguiendo la nomenclatura de Halliday (1985/1989) usaremos letras griegas para los elementos de los complejos hipotácticos, con b como marcador de cláusula dependiente y a,. de la principal; el símbolo x representa una relación destacada en estos ejemplos de tiempo).

6.xb Después de lograr el tono deseado, a se dejaba enfriar el agua y se extraía la tintura.

10.xb Después del tinturado, a la lana se enjuagaba en agua limpia y se dejaba secar a la sombra.

Cada realización de una relación lógica temporal indica movimiento en la próxima etapa del proceso explicativo.

2) Patrones textuales: Para dar a la explicación su enfoque «genérico» se usan dos patrones textuales relacionados: (i) Tema y (ii) Referencia.

i) Tema: se emplean estructuras pasivas para colocar el Objetivo (complemento directo) como Sujeto, o para comenzar cláusulas dependientes. No se menciona a los actores humanos que realizan el proceso. El primer párrafo ilustra claramente este patrón.

estructuras pasivas; Tema subrayado:

1. Se teñía la lana en distintos colores.

2 . Primero se enjuagaba en agua caliente, la que ayudaba a extraer cualquier grasa natural que, de otro modo, impediría la penetración uniforme de la tintura en las fibras.

3. La tintura misma se preparaba con materiales que se podían obtener con facilidad.

4. El amarillo se hacía de líquenes o musgo; el rojo y el café se extraían de la corteza de aliso; el verde se conseguía de cualquier materia vegetal que contuviera clorofila; finalmente, el negro se obtenía de lodo rico en hierro.

5. Se machacaba o molía la tintura, que luego se sumergía en agua hirviendo.

ii) Referencia: se hace referencia a los participantes de manera genérica, no específica. Los referentes genéricos incluyen: lana, la tintura, el agua, el material de tintura, las lanas, el baño de tintura, orina, el color de la tintura, la fibra.

4.6. Géneros instruccionales

La importancia de estos patrones textuales puede ejemplificarse si se establece un contraste entre la Explicación Secuencial y otro género centrado en las actividades con el cual se relacione, como por ejemplo las Instrucciones, que tendrían la siguiente forma:

Texto J (ejemplo construido)

GÉNERO: INSTRUCCIONES

Cómo teñir la lana.

Para teñir la lana de distintos colores, siga los siguientes pasos:

1. Primero, enjuague la lana en agua caliente para extraer cualquier grasa natural que pudiese impedir la penetración uniforme de la tintura en las fibras.

2. Luego, prepare la tintura, usando materiales que se pueden encontrar con facilidad. (Se puede hacer amarillo con líquenes o musgo; rojo o café con corteza de aliso; verde con cualquier materia vegetal que contenga clorofila; y negro con lodo rico en hierro.)

3. Machaque o muela la tintura y sumérjala en agua hirviendo.

4. Después de obtener el tono deseado, deje enfriar el agua y extraiga la tintura.

5. Coloque la lana en el baño de tintura, recaliéntelo y déjelo hervir de una hora a un día entero.

6. Después del tinturado, enjuague la lana en agua limpia y déjela secar a la sombra.

7. Puede reutilizar el baño de tintura para lograr un color más claro.

Este ejemplo muestra que las Instrucciones y las Explicaciones Secuenciales comparten una estructura organizativa que sigue el desarrollo temporal de las acciones necesarias para ejecutar una actividad. Así, comparten las actualizaciones ideacionales de relaciones lógicas temporales, y la predominancia de procesos materiales. Sin embargo, mientras por una parte el género Explicación desempaca el proceso de teñir la lana desde el punto de vista del observador, usando una serie de proposiciones (afirmaciones en modo declarativo), el género Instrucción desempaca el proceso desde la perspectiva del que realiza la acción, con el uso de una serie de proposiciones (órdenes en modo imperativo). Los patrones textuales marcan esta diferencia funcional con claridad: mientras las Explicaciones tienen participantes genéricos, con Actores elípticos y Objetivos convertidos en Tema, los textos de Instrucciones generalmente convierten al proceso o al actor humano en Tema, usualmente en cláusulas activas.

Existe también una diferencia interpersonal importante entre los dos géneros: mientras las Explicaciones funcionan para dar información (y por lo tanto se actualizan mediante cláusulas declarativas), las Instrucciones funcionan para producir conductas (y por ende su organización nuclear se actualiza por medio de cláusulas imperativas).

4.7. Resumen de géneros presentados

Podemos resumir los contrastes entre los tipos de géneros identificados hasta ahora por medio de una red de sistema que representa los tipos de textos como un conjunto de elecciones. La red describe los informes que hemos examinado como enfocados en las entidades, que han sido ya sea clasificadas o descritas; en contraste, las explicaciones secuenciales y las instrucciones enfocan las actividades, que describen como tales o como procedimientos. Las opciones se reseñan en la Figura 3.

 

Figura 3: Una aproximación tipológica a la descripción de los cuatro géneros

 

4.8. Otros géneros relacionados con sucesos: Relato y Narración

Si continuamos explorando las variaciones entre posibles textos, podemos notar que los dos géneros centrados en actividades identificados hasta este momento comparten situaciones generalizadas o genéricas. Pueden, por consiguiente, contrastarse con géneros que se enfocan en el relato de una secuencia específica de acontecimientos, como por ejemplo el género Relato, del cual presentamos una muestra imaginaria en el Texto L a continuación:

Texto L (ejemplo inventado) GÉNERO: RELATO:

Cuando teñíamos la lana...

1. Cuando era joven, recuerdo que pasábamos mucho tiempo tiñendo la lana para hacer nuestras frazadas. 2. Nos demorábamos bastante en hacer el teñido, porque primero teníamos que enjuagar la lana en agua caliente. 3. Esto había que hacerlo para extraer cualquier grasa natural que, de otro modo, impediría la penetración uniforme de la tintura en las fibras. 4. Entonces preparábamos las tinturas.. 5. Usábamos cualquier material que encontrábamos por ahí. 6. Hacíamos amarillo con líquenes o musgo; rojo o café con corteza de aliso; verde con cualquier materia vegetal que contuviera clorofila, y el negro con lodo rico en hierro. 7. Después, teníamos que machacar o moler la tintura y sumergirla en agua hirviendo. 8. Cuando el agua tomaba el tono deseado, la dejábamos enfriar y extraíamos la tintura. 9. A continuación, colocábamos la lana en el "baño de tintura", lo recalentábamos y dejábamos hervir de una hora a un día entero. 10. Después del teñido, enjuagábamos la lana en agua limpia y la dejábamos secar a la sombra. 11. A veces reutilizábamos el baño de tintura para lograr un color más claro

Mientras por una parte el Relato tiene en común con la Explicación Secuencial y las Instrucciones el enfoque en los sucesos (que se refleja en las selecciones de transitividad de los procesos materiales), el Relato se preocupa de narrar una secuencia de acontecimientos que ocurrieron (quizás en forma repetida)) a un individuo en particular. Esta diferencia se ve claramente en la selección de referencias, en las cuales los referentes específicos y personales reemplazan a los referentes genéricos que se encuentran en las Explicaciones.

Un ejemplo que está relacionado, pero en forma más dramática, con la familia de género Cuento sería la Narración, que podría comenzar de la siguiente manera:

Texto M (ejemplo construido). GÉNERO: NARRACIÓN

La búsqueda de fibras.

1. Este relato describe lo que sucedió un día cuando andábamos en busca de fibras para hacer nuestras frazadas. 2. Estábamos revisando los lechos de alumbramiento donde las cabras montañesas blancas dan a luz. 3. Cuando andábamos correteando y recolectando las motas de pelo invernal fino que dejan las cabras en los arbustos, oímos un grito desgarrador que venía de lo profundo del valle. 4. Paralizados por el miedo, escuchamos el ruido acercarse... etc.

La diferencia más importante entre estos géneros es que, mientras el Recuento y la Narración comparten una estructura organizativa, donde una Orientación viene seguida por la organización de eventos, la Narración (de experiencia personal) contiene además las etapas obligatorias de Complicación y Resolución, y las optativas de Evaluación, identificadas por Labov & Waletzky (1967).

4.9. Géneros descriptivos

Se puede establecer un importante contraste entre los géneros Informe ilustrados anteriormente en los textos B y C, y la clase de géneros de Descripción. Aunque ambos géneros se centran más en las «cosas» que los «hechos», los Informes tienen una cosa generalizada como tópico, mientras las Descripciones tienen un foco específico. A continuación presentamos, como ejemplo, una descripción imaginaria, derivada del Texto B anterior:

Texto N (ejemplo construido) GÉNERO: DESCRIPCIÓN

1. Esta frazada en particular es un excelente ejemplo del estilo colonial, que data de fines del siglo 19. 2. Tiene un rombo encuadrado como punto focal, y este rombo está rodeado por patrones geométricos repetidos. 3. Su diseño puede recordarles el cobertor de retazos de sus abuelitas, lo que no es sorprendente porque la persona que la hiló perfectamente puede haber recibido la influencia de algún cobertor traído por un comerciante de los que abrieron la costa noroccidental a la influencia colonial.

4.10. Red de géneros

En la Figura 4 se presenta una red que resume los contrastes entre los distintos géneros. Cabe notar que la descripción ya no es una simple taxonomía, ya que el sistema centrado en la entidad /centrado en la actividad y el sistema generalizado/específico clasifican los textos en cuestión en forma cruzada; y el ingreso al sistema clasificatorio/descriptivo depende tanto de las selecciones enfocadas en las entidades como de las selecciones generalizadas.

4.11. Perspectiva topológica del género: mezcla de género

Hasta este momento en nuestra discusión nuestro enfoque se ha ocupado de la clasificación (o tipología; ver Martin & Matthiessen, 1991; Lemke, 1994), con énfasis en las diferencias de categoría entre géneros. Por muy provechosa que sea esta perspectiva, por sí misma no nos permite explicar todas las selecciones genéricas que encontramos en el folleto del museo. Para hacerlo necesitamos reconocer tanto más tipos de géneros como las posibilidades de mezclar, cambiar y combinar dentro del mismo género.

Nos gustaría, entonces, cambiar ahora a una perspectiva topológica complementaria, que enfatiza la naturaleza no canónica de los géneros - las formas en que pueden difuminarse los límites entre los géneros prototípicos a medida que los textos se adaptan a uno u otro nicho contextual. Por ejemplo, aunque habíamos caracterizado el texto C como Informe Descriptivo, es preciso reconocer que las oraciones 5-8 de dicho texto no parecen estar describiendo sino argumentando. Visto desde esta perspectiva topológica, el segundo párrafo del Texto C se puede reinterpretar como de naturaleza relativamente expositiva - aunque no esté sustentada como exposición canónica.

 

Figura 4: Una tipología ampliada de interrelaciones entre los géneros

 

El género Expositivo, cuya estructura se utiliza en el Texto C, generalmente se desarrolla a través de las etapas de Tesis, seguida por Argumentos y después Reiteración de la Tesis. Con pequeños cambios, el párrafo final del Texto C puede volver a presentarse como Exposición independiente; un ejemplo es el Texto K, a continuación:

Texto K. (modificado) GÉNERO: EXPOSICIÓN

Controversias respecto a las fibras. 1. Aunque se dice que ciertas frazadas contienen pelo de perro, es poco probable que se haya usado este material en realidad. 2. Por una parte, el pelo de perro es extremadamente resbaloso y las fibras no permanecen torcidas cuando se hilan. 3. Por otra, el análisis de fibras nunca ha revelado la presencia de pelo de perro en las frazadas de los Salish de la costa. 4. En consecuencia, sigue sin confirmar la teoría de que se haya empleado pelo de perro en combinación con la lana de cabra.

En este ejemplo, la Tesis se formula en la oración 1, mientras las oraciones 2 y 3 presentan los Argumentos para apoyar la Tesis, y la oración 4 la reiteran. La estructura global de la Exposición se señala por medio de sus conectores retóricos claves: aunque, por una parte, por otra, en consecuencia.

La naturaleza expositiva del texto original, Texto C, oraciones 5-8, se refleja en una variedad de formas análogas a las selecciones en el texto K anterior.

Por ejemplo, el párrafo contiene tres relaciones consecuenciales, que desarrollan los enlaces causales y concesivos en la discusión sobre el pelo de perro:

Se dice que ciertas frazadas contienen pelo de perro, pero el análisis de fibras no lo ha revelado. Parece poco probable [[que se usara pelo de perro con frecuencia]], ya que es un material extremadamente resbaloso y las fibras no permanecen torcidas cuando se hilan.

Quizás se haya usado en combinación con la lana de cabra, aunque los resultados de análisis de fibra lo hacen dudoso.

Además, el párrafo está muy modalizado. Hay tres expresiones de baja probabilidad, la primera de las cuales se presenta bajo la apariencia de probabilidad (parece poco probable):

Parece poco probable que se haya usado pelo de perro con frecuencia. Quizás se usaba en combinación con lana de cabra, aunque los resultados de análisis de fibra lo hacen dudoso.

La propuesta que ciertas frazadas contienen pelo de perro se proyecta de manera impersonal, no como aseveración:

Se dice que ciertas frazadas contienen pelo de perro.

Y dos veces se implica la habitualidad (si parafraseamos los ejemplos siguientes como 'el pelo de perro, si se usaba, no era frecuente, y 'se afirma que a veces las frazadas contenían pelo de perro,' respectivamente):

>Existe controversia respecto al grado en que se usaba el pelo de perro. Se dice que ciertas frazadas contienen pelo de perro.

Esta falta de certeza se construye ideacionalmente como una controversia en la oración tópica del segundo párrafo, y se anuncia mediante modalidad (posiblemente pelo de perro) y un comentario contrastante (sin discusión) en el párrafo precedente.

¿Cómo podemos explicar esta fusión de géneros dentro de un mismo texto? Consideremos más de cerca el papel que trata de representar esta parte del texto. Las relaciones consecuenciales y la modalización en las oraciones 5-8 reflejan el hecho que el informe sobre fibras quiere desacreditar una creencia tradicional acerca de las frazadas indígenas que parece dudosa, específicamente que contienen pelo de perro. Para lograrlo, el informe debe alejarse de la lista de afirmaciones preconcebidas sobre hechos irrefutables y presentar argumentos relevantes al tema. Se ajusta a su medio, cambiando en dicho proceso de Informe canónico (párrafo 1) a exposición no canónica (párrafo 2).

4.12. Cambio y fusión de géneros

Esta perspectiva topológica complementaria del género también es útil para explicar los cambios que se encuentran en los textos G, Telares, y H, Tejido.

Mientras el Texto G comienza como Informe Descriptivo canónico, con una Afirmación General (o1), seguida por una Descripción de Componentes (oraciones 2-6), el segundo párrafo cambia al género de Explicación Secuencial (oraciones 7-9), con explicaciones de las partes del telar en términos de la secuencia de acciones que realizan. Este cambio calza como continuación del método de descripción usado en el primer párrafo, donde se describen los telares primero en término de sus partes (oración 2), luego de su estructura (oración 3), después del material de que están compuestos (oración 4), y finalmente de sus dimensiones (oraciones 5-6). El texto lleva en forma natural a una descripción en términos de uso, casi la única variable que queda por describir. Este objetivo se logra más fácilmente mediante una Explicación Secuencial que una etapa más avanzada de Descripción, ya que la descripción del «uso del telar» requeriría mucha nominalización, lo que haría el texto menos accesible a una amplia audiencia. Por ejemplo, La barra inferior se usaba para permitir aflojar la tensión y soltar la tela. La rotación de la barra inferior hacía descender los hilos de urdimbre sin tejer. Una vez logrado el ajuste del tejido, era fácil apretar nuevamente la barra inferior.

La fusión genérica en el Texto H, Tejido, puede explicarse de manera similar. El texto comienza como un Informe Clasificatorio: tras una Afirmación General (o1), hallamos una Enumeración de Tipos (o2). Luego sigue una Descripción del Tipo 1 (o2-4), y algo parecido al comienzo de una Descripción del Tipo 2 en la oración 5. Sin embargo, el texto hace la transición hacia una Explicación Secuencial, donde las oraciones 6-12 detallan la secuencia de procedimientos del tejido inverso.

El resultado de tal fusión es que la organización de un género se actualiza mediante un género separado, en un patrón que recuerda la incrustación gramatical, como puede apreciarse en un resumen de la estructura:

Informe Clasificatorio
  Afirmación General
  Enumeración de los Tipos
    Descripción del Tipo 1
    Descripción del Tipo 2...
Explicación Secuencial  
Afirmación General  
Explicación de Pasos 1-n  

El cambio a Explicación Secuencial en este texto se puede explicar por referencia tanto al contexto cultural como al contexto situacional específico. En general, la combinación de Informe que se aproxima a la Explicación Secuencial es predecible en los casos en que el fenómeno que se va a describir se visualice/explique mejor en términos de función que de estructura. Específicamente, el folleto de Frazadas muestra una inclinación general hacia los tipos de texto más activos, materiales y concretos, lo que constituye un ajuste contextual a las experiencias de alfabetismo del gran público al que quiere llegar la publicación.

Al discutir la fusión de géneros, sugerimos que al reconocer que los géneros pueden mezclarse y fusionarse estamos complementando la idea de géneros canónicos. La fusión de géneros nos recuerda el dinamismo inherente de la relación lenguaje/contexto, evidenciando tanto la forma en que las culturas llegan a favorecer ciertas combinaciones genéricas como el hecho de que la elección de un género siempre es la respuesta a un contexto específico de registro. Las perspectivas de tipología y topología genérica nos permiten desarrollar la visión de la Escuela de Bakhtin de la naturaleza inherentemente dialógica del lenguaje (Voloshinov, 1973; Bakhtin, 1986), además de entregar una pauta descriptiva dentro de la cual se pueden explorar las predicciones de combinaciones y expectativas de transición genérica.

4.13. Relaciones entre géneros en un macro-género

Hasta este momento nuestra discusión sobre género ha mostrado importantes diferencias entre las distintas secciones del folleto. Para finalizar nuestro análisis, necesitamos explicar la forma en que nuestros lectores pueden dar sentido al folleto total. ¿Qué relaciones semánticas se establecen entre las secciones del macro-texto?

Acá encontramos que las categorías de relaciones lógicosemánticas de Halliday (1985b/1994), desarrolladas inicialmente para describir las relaciones entre cláusulas, ofrecen una explicación de las relaciones entre textos adyacentes. El enlace entre un texto y el siguiente en el macro-género se puede expresar de la siguiente forma:

(i) elaboración (=): el segundo género amplifica o reafirma al primero;

(ii) extensión (+): el segundo género añade algo al primero; o

(iii) ampliación (x): el segundo texto expande algún aspecto del primero

Con la notación indicada anteriormente, las relaciones entre los textos A hasta I se pueden describir de la siguiente forma:

Texto A: Introducción = Texto B: Frazadas + Texto C: Fibras + x Texto D: Preparación de Fibras x Texto E: Escarmenado e Hilado x Texto F: Teñido + Texto G: Telares x Texto H: Tejido x Texto I: Puntadas.

Esta descripción refleja el hecho de que el tópico de las Frazadas, presentado en la Introducción, se aclara (=) y amplía en el Texto B, Tipos de Frazadas. El Texto C agrega (+) nueva información acerca de un aspecto de las Frazadas. Los Textos D, E y F añaden (+) pasos en la secuencia (x) de fabricar alfombras, mientras el Texto G inserta la información adicional (+)necesaria para dar sentido a los dos pasos restantes (x) en el proceso de fabricación de frazadas, los textos de ampliación H y I.

La discusión sobre fusión de géneros y las relaciones entre los géneros de un texto ejemplifica los esfuerzos en RyGT contemporáneo por complementar un enfoque sinóptico y de constituyentes del texto (el texto como producto terminado), con una perspectiva más dinámica y logogenética (el texto como proceso contextualizado en desarrollo). La exploración del 'potencial de las relaciones lógicosemánticas para describir las relaciones de texto a texto también sugiere que estamos lejos de agotar la gramática como fuente de comprensión acerca de la forma en que opera el texto.

4.14. La ideología y la elección de género

Aun cuando hemos analizado con bastante detalle el registro y el género del texto de muestra, queremos enfatizar el hecho de que, bajo la elección de géneros y la construcción de un texto coherente en términos de registro, existen posiciones e intereses a los que el discurso del folleto debe servir. Si bien el registro y el género constituyen dos perspectivas importantes para el texto en contexto, también se requiere una tercera dimensión 'crítica' que enfoca consideraciones ideológicas. El autor del texto de museo analizado anteriormente está, a través de todo el texto, presentando a los visitantes al museo una visión particular de la vida de los indígenas, y una visión especial de los valores de la vida y cultura occidental.

El primer párrafo del folleto (Texto A) cumple algunas funciones ideológicas poderosas. Construye posiciones de imperialismo cultural, al separar las frazadas de su cultura y adueñarse de ellas para convertirlas en obras de arte que se pueden exhibir. El género de los artesanos desaparece del proceso productivo, cuando el texto, tras reconocer que las mujeres indígenas son los agentes en la producción de frazadas, las elide completamente por medio de la nominalización como personas con infinita paciencia (que requiere un grado infinito de paciencia), hasta sumergirlas en el colectivo asexuado de la tribu. Hay un reforzamiento del significado occidental del arte y los valores, cuando el texto nos indica que el arte es un área de competencia: unas tribus eran mejores que otras en la producción de frazadas. El arte no es simplemente cuestión de que algo se vea bien: las frazadas han ganado su lugar en el museo no sólo por ser bellas. Su status proviene de la suposición que tienen importancia social y espiritual.

Las secciones siguientes del folleto continúan la descontextualización de la frazadas: su importancia social y espiritual sólo merece una breve mención, en un texto que, por medio de la clasificación y descripción de procedimientos, logra adueñarse de la cultura Salish y codificarla en textos que sustentan la cultura occidental anglocelta.

Si leemos el texto sin cuestionarlo, estamos aceptando las posiciones que allí se codifican. Se puede encontrar trabajos sobre RyGT que analizan algunos de estos aspectos discursivos en Cranny-Francis & Martin (1991, 1994); Martin (1986); Martin (1992, en prensa b); ver también Thibault (1991).

CONCLUSION

En este capítulo hemos explicado la manera como la Escuela de Género de Sydney ve el texto: la codificación y construcción de diferentes niveles/estratos de contexto en los cuales se escenifica un texto. Desde ese punto de vista, registro y género son dos planos de realización en una visión semiótica social del texto, visión que sostiene que los textos no son codificaciones neutras de una realidad natural, sino construcciones semióticas de significados construidos socialmente. El texto es tanto una realización de tipos de contexto como la escenificación de lo que interesa a los miembros de una cultura en situaciones determinadas. Nuestro análisis del texto de muestra ha ilustrado algunas de las formas en que los lingüistas de nuestra escuela utilizan el análisis semántico a nivel léxico, gramático y discursivo para descubrir las elecciones lingüísticas que escenifican esta relación semiótica entre lenguaje y contexto. También hemos sugerido que la tarea de un enfoque lingüístico funcional no se limita a la descripción de los patrones lingüísticos presentes en los textos. El análisis funcional del género es un análisis crítico, que busca revelar y explicar la forma en que los textos sirven a propósitos divergentes en la construcción discursiva de la vida social.

 

NOTAS

1 Según Lemke (1995) podemos describir el registro como un patrón de patrones lingüísticos y el género como un patrón de registro (y, en consecuencia, patrones lingüísticos) ­ de manera que el registro metarredunda las redundancias del lenguaje y el género metarredunda las redundancias del registro.

2 Escrito por Denise Cressman para los Servicios Educacionales, Hull, Quebec: Museo de Civilización Canadiense.

 

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Correspondencia: Jim Martin (jmartin@mail.usyd.edu.au). Tel: (61-2) 9351 4227. Fax: (61-2) 2 9351 7572. Linguistics F12, University of Sydney,NSW 2006, Australia.

Recibido: 13 de diciembre de 2002 Aceptado: 4 de mayo de 2003