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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.138 n.5 Santiago mayo 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872010000500010 

Rev Med Chile 2010; 138: 590-594

CASOS CLÍNICOS

 

Atrofia vellositaria duodenal inducida por micofenolato mofetil: Caso clínico

Duodenal villous atrophy associated with Mycophenolate mofetil. Report of one case

 

OSCAR TAPIA E.1,2, MIGUEL VILLASECA H1,2, ARMANDO SIERRALTA Z.3, JUAN CARLOS ROA S.1,2

1Departamento de Anatomía Patológica. 2Scientific and Technological Bioresource nucleus (BioREn). 3Departamento de Medicina Interna. Facultad de Medicina, Universidad de la Frontera. Temuco, Chile.

Dirección para correspondencia


Mycophenolate mofetil (MMF) is an immunosupressor agent frequently used in patients after bone marrow or solid organ transplants. The most common adverse reactions of the drug are gastrointestinal, specially diarrhea and vomiting. We report a 53-year-old male, that received a heart transplant receiving immunosuppression with cyclosporine, mycophenolate mofetil and prednisone. Six months after the transplant, the patient started with diarrhea, anorexia and weight loss. A duodenal biopsy showed villous atrophy. Celiac disease and the presence of parasites were discarded. Mycophenolate mofetil was discontinued and one week later, diarrhea subsided. Two months later the patient was asymptomatic and recovered weight. A new duodenal biopsy showed absence of villous atrophy.

(Key words: Diarrhea; Immunosuppressive agents; Mycophenolate mofetil.)


El micofenolato mofetil (MFM) es un agente inmunosupresor que se utiliza con frecuencia en pacientes trasplantados de médula ósea u órganos sólidos1,2-6.

Desde el punto de vista farmacológico, el MFM es el éster 2-morfolinoetílico del ácido micofenólico (AMF). El AMF es un inhibidor potente, selectivo, no competitivo y reversible de la inosin-monofosfato-deshidrogenasa; inhibe por lo tanto, la síntesis de novo del nucleótido guanosina. Dado que los linfocitos T y B dependen de una manera decisiva para su proliferación de la síntesis de novo de purinas, el AMF tiene efectos citostáticos más potentes en los linfocitos que en otras células, ya que otros tipos celulares pueden utilizar mecanismos alternativos de recuperación de purinas para así mantener su tasa de proliferación7,8.

Aunque este fármaco es generalmente bien tolerado, se han comunicado cifras de entre 3 y 10% de reacciones adversas. Las manifestaciones gastrointestinales tales como vómitos y diarreas corresponden a las más frecuentes, observándose hasta en un 45% de los pacientes tratados con MFM, donde la terapia óptima puede verse limitada por estos efectos adversos1,2,4-7,9-12. Otro elemento a considerar son los cambios que se pueden observar en la biodisponibilidad del medicamento producto de estos efectos, pudiendo en ocasiones llevar a una sub-dosificación con la consiguiente disminución de los resultados clínicos esperados7,10. Otro efecto adverso frecuentemente descrito es la leucopenia9,12,13. En estudios controlados sobre prevención del rechazo, se reportan enfermedades linfoproliferativas en pacientes tratados con MFM junto con otros agentes inmunosupresores en alrededor de 1% de los pacientes; sin embargo, el riesgo parece estar relacionado con la intensidad y la duración de la inmunosupresión más que con el uso de un fármaco determinado.

Caso clínico

Se presenta el caso de un hombre de 53 años con antecedente de miocardiopatía dilatada sometido a trasplante cardíaco, en Santiago, en noviembre de 2005, quedando con posterior tratamiento inmunosupresor con ciclosporina 120 mg/12 h, micofenolato mofetil 500 mg/6 h y prednisona 7,5 mg/día; además de los medicamentos de acción cardiovascular que incluyen diltiazem (30 mg/12 h), lovastatina (20 mg/día) y ácido acetilsalicílico (100 mg/día); continuando sus controles en Hospital Hernán Henríquez Aravena de Temuco. El paciente evolucionó favorablemente desde el punto cardiovascular, sin embargo, relató presentar a partir de mayo de 2006 deposiciones diarreicas de alto volumen, baja frecuencia y sin sangre, náuseas ocasionales, anorexia, dolor abdominal difiuso leve y baja de peso (mayo/2006: 61 kg-agosto/2006: 55 kg). En evaluación de agosto de 2006 destacó elevación de anticuerpos antigliadínicos a 130 U (referencia: < 30U) y endoscopia digestiva alta (EDA) con aspecto de enfermedad celíaca y biopsia compatible con enteropatía gluten sensible. Se indicó suspensión de gluten en la dieta, evolucionando sin cambios de sintoma-tología digestiva. En control de enero de 2007 se decidió hospitalizar para estudio y manejo dado la persistencia y mayor compromiso nutricional (45,1 kg). La evaluación nutricional concluye una desnutrición calórica de tipo marásmica severa. Se realizaron anticuerpos anti-endomisio, anti-transglutaminasas y antigliadínicos, estudio de deposiciones para elementos parasitarios y bacterianos tanto en fresco como en medios de cultivos corrientes y especiales, test de ELISA para VIH, resultando todos negativos. Las pruebas hepáticas resultaron normales y hemograma con anemia normocítica normocrómica leve (32%). Tomografía computarizada de abdomen sin hallazgos patológicos. Se complementó estudio con endoscopia digestiva alta que demuestra aplanamiento de pliegues duodenales (Figura 1) y colonoscopia con una mucosa edematosa que presenta erosiones en colon transverso y ascendente tomándose muestras para estudio anatomo-patológico cuyo informe concluye duodenitis crónica inespecífica con atrofia vellositaria subtotal (Grado IIIb de Marsh) y colitis crónica inespecífica con signos de actividad inflamatoria aguda en partes erosiva (Figura 2). A pesar de manejo médico y dieta sin gluten, continuó con deposiciones diarreicas y baja de peso hasta 43 kg. Dado que las pruebas serológicas resultaron negativas para enfermedad celíaca y persiste sintomatología a pesar de una dieta sin gluten se descartó diagnóstico de enfermedad celíaca y plantea reemplazo de MFM por azatioprina (50 mg/día). El paciente evolucionó a partir del 3er día con disminución del volumen de deposiciones diarreicas y mejor tolerancia alimentaria; al cabo de una semana de suspendido el MFM y alimentándose con régimen común presenta deposiciones normales y recuperación de 3 kg en los últimos 15 días. En control 2 meses posterior al alta, paciente asintomático pesando 54 kg. Se efectúa EDA de control en septiembre de 2007 que impresiona normal (Figura 3) tomándose muestras de 2º y 3º porción de duodeno para estudio anatomo-patológico que informó duodenitis crónica inespecífica leve, sin evidencias de atrofia vellositaria (Grado 0 de Marsh) (Figura 4). En controles de enero y abril/2009 paciente asintomático pesando 67 kg con nueva EDA de aspecto normal y biopsia de 2º porción de duodeno que informa duodenitis crónica inespecífica (Grado 0 de Marsh).


Figura 1. Endoscopia digestiva alta enero/2007. se observa acentuado aplanamiento da la mucosa duodenal y visualización de vasos sanguíneos submucosos.


Figura 2. Biopsias enero/2007. Duodeno (a-c) (H-E, a 40x y B-c 100x): Distorsión arquitectural de mucosa duodenal con aumento de linfocitos intra-epiteliales (40 linfocitos/100 enterocitos), atrofia subtotal de vellosidades e infiltrado inflamatorio redondo celular en lámina propia con discreta hiperemia capilar (Grado iiib de Marsh). colon (D-F) (H-E, a 40x, B 100x y c 400x): Mucosa colónica con edema leve e infiltrado inflamatorio polimorfonuclear y redondo celular en lámina propria, en partes formación de erosiones y atipía glandular epitelial de tipo regenerativo con aumento de células neuroendocrinas.


Figura 3. Endoscopia digestiva alta septiembre/2007. se aprecian pliegues de la mucosa duodenal conservados.


Figura 4. Biopsia septiembre/2007. Duodeno (H-E, 100X): Mucosa duodenal de arquitectura vellositaria conservada, escasos linfocitos intraepiteliales (20 linfocitos/100 enterocitos) y leve infiltrado inflamatorio redondo celular en lámina propria (Grado 0 de Marsh).

Discusión

El perfil toxicológico asociado al empleo de fármacos inmunosupresores es a menudo difícil de establecer, debido a la presencia de una enfermedad subyacente y al uso simultáneo de otros medicamentos.

Las principales reacciones adversas asociadas a la administración de MFM consisten en diarrea, leucopenia y vómitos; se ha observado, además, una mayor frecuencia de ciertos tipos de infección predominantemente por citomegalovirus. La presencia de manifestaciones adversas a nivel gastrointestinal en pacientes tratados con MFM fluctúa en los distintos trabajos publicados entre 38% y 66%, siendo el más frecuente y con mayor impacto en la calidad de vida de estos pacientes la diarrea1,2,4-7,9,10,12,14. Hasta ahora el estudio a través de biopsias de colon de pacientes trasplantados en tratamiento con MFM describen elementos morfológicos tales como marcada apoptosis de células crípticas, cambios reparativos/reactivos estromales con atipías citológicas epiteliales, aumento de células neuroendocrinas y distorsión arquitectural glandular, en partes similares a los observados en biopsias de pacientes con reactivación de una enfermedad infamatoria intestinal mientras que a nivel duodenal, algunos trabajos coinciden en demostrar la capacidad del MFM de inducir atrofia vellositaria y por lo tanto diarrea crónica y malaabsorción; siendo de vital importancia el correcto diagnóstico de enfermedad celíaca o diarrea crónica asociada MFM para decidir la terapia adecuada1-6,9. El mecanismo de daño en la mucosa intestinal no es claro, postulándose un efecto de toxicidad directa y una alteración del microambiente inmunológico determinado por el MFM1,5,9.

En estos pacientes es importante también considerar la posibilidad de etiología infecciosa como causa de diarrea, Arslan et al describen episodios de diarrea en 82% de pacientes post-trasplantados siendo, la etiología infecciosa detectada en 76% de ellos15-17.

Las manifestaciones gastrointestinales adversas pueden ser manejadas mediante el uso de protectores de la mucosa gástrica, generalmente asociado a reducción de la dosis o suspensión definitiva del MFM, presentándose mejoría clínica luego de suspendido el medicamento con recuperación de la morfología duodenal y colónica en los meses siguientes2,7,11.

Cabe mencionar también lo descrito por Tierce et al y Brunnapradist et al, quienes observaron un aumento estadísticamente significativo en la frecuencia de rechazo a trasplante en los pacientes que redujeron la dosis de MFM producto de las manifestaciones gastrointestinales respecto a los que la mantuvieron7,10.

En resumen, en nuestro caso, tenemos el antecedente de tratamiento inmunosupresor con MFM por trasplante cardíaco que presenta posteriormente diarrea crónica con desnutrición secundaria severa, descartándose gluten y agentes infecciosos como posibles causas de esta. Luego de la suspensión de MFM y reemplazo por otro inmunosupresor el paciente presenta mejoría clínico-histológica a nivel gastrointestinal encontrándose estable cardiovascularmente. Esto permite concluir un cuadro de diarrea crónica con atrofia vellositaria duodenal parcial inducida por MFM, diagnóstico a tener presente en pacientes en tratamiento inmunosupresor con MFM y diarrea crónica en los cuales se ha descartado la etiología infecciosa y alérgica.

 

Referencias

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Recibido el 31 de agosto de 2009, aceptado el 4 de febrero de 2010.

Correspondencia a: Dr. Oscar Tapia E. Departamento de Anatomía Patológica, Facultad de Medicina, Universidad de la Frontera. Manuel Montt 112. código Postal 478-1176. Temuco, Chile. E-mail: otescalona@gmail.com