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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.135 n.10 Santiago oct. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872007001000009 

 

Rev Méd Chile 2007; 135: 1291-1295

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

 

Aspectos parasitológicos y epidemiológicos de los donantes de sangre seropositivos para Trypanosoma cruzi,en un hospital universitario

Parasitological and epidemiological aspects of Trypanosoma cruzi seropositive blood donors

 

Pablo Galaz1a, Stephanie García1,3, Rubén Mercado1 b, Elsa Orrego2c, Blanca Pagliero2c, María del Carmen Contreras1d, Patricia Salinas1d, Carlos Arancibia1c.

1Unidad Docente de Parasitología, Facultad de Medicina, Universidad de Chile. 2Banco de Sangre, Hospital Clínico Universidad de Chile.
aAyudante-Alumno de Parasitología, Estudiante de Medicina, Universidad de Chile
bPh.D. en Parasitología
cTecnólogo Médico
dQuímico Farmacéutico

Dirección para correspondencia


Background: After the interruption of the transmission of Chagas disease via vector insects in Chile, there is little available epidemiological information about this parasitosis in blood banks. Aim To update the rates of T cruzi positive blood donors. To measure parasitological and epidemiological parameters in blood donors with anti T cruzi antibodies. Material and Methods: An ELISA-T cruzi test was carried out in 30,309 blood donors between 2000 and 2004. In 75 blood donors with an ELISA-T cruzi positive test and 79 donors with negative ELISA (controls), a survey about personal or parental history of biting by a kissing bug (Triatomine), was performed. A blood sample was also obtained to perform Polymerase Chain Reaction (PCR) for T cruzi and a xenodiagnostic test. Results: Annual frequency of positive ELISA for T cruzi serum antibodies in blood donors varied from 0.31% to 0.45%. Twenty eight percent of subjects with positive and 6% of subjects with negative specific antibodies answered the survey about biting. PCR and xenodiagnostic test were positive in 52 (69%) and 16 (21%) of positive ELISA-T cruzi test blood donors, respectively. Xenodiagnostic was also positive in 5 individuals who had a negative PCR. Conclusions: Seroprevalence of T cruzi antibodies decreased from 3% in 1968 to 0.3% in 2004.

(Key words: Blood donors; Trypanosoma cruzi; Xenodiagnosis)


En Chile, en 1962, se describió por primera vez la frecuencia de donantes de sangre infectados por Trypanosoma cruzi, mostrando una elevada tasa de 7,3% (23/311)1. Schenone y col, en 1968, efectuaron una investigación en el banco de sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, detectando 2,97% (15/505) de seropositivos para T cruzfi. Posteriormente, se comunicaron diversos trabajos que permitieron configurar un detallado conocimiento epidemiológico, sobre la importancia de la enfermedad de Chagas transfu-sional en el país3"6. En 1981, Noziglia y col describieron tres casos de enfermedad de Chagas adquiridas por esta vía en Chile7.

La enfermedad de Chagas es una de las parasitosis para la cual la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de su programa TDR {Tropical Diseases Research) destina recursos para alcanzar su control8. En Chile, en el área del control de las infecciones parasitarias humanas, se han conseguido logros destacados como impedir la transmisión autóctona de la malaria en la región del extremo norte del país y declarar interrumpida la transmisión del agente causal de la enfermedad de Chagas mediante el insecto domiciliario Triato-ma infestans9,10.La transmisión de la enfermedad de Chagas mediante transfusiones sanguíneas se controla a través del descarte de sangre que presente anticuerpos anti T cruzi, determinadas mediante pruebas de tamiz o screening. Estas se realizan rutinariamente en los bancos de sangre de la zona endémica de transmisión vectorial de la enfermedad de Chagas11. Escasos estudios sobre el estado actual de la transmisión por transfusiones sanguíneas de la enfermedad de Chagas han sido comunicados en Chile12.

El objetivo de nuestro trabajo es analizar y actualizar cifras de prevalencia de donantes de sangre con anticuerpos anti T cruzi entre los años 2000 y 2004 en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, así como la determinación de algunos parámetros parasitológicos y epidemiológicos de ellos.

MATERIAL Y MÉTODO

La investigación se efectuó en dos periodos: Parte A. En 1998 se estudiaron 75 donantes de sangre con anticuerpos anti T cruzi determinados mediante Enzyme Linked Immune System Assay (ELISA). Estos donantes fueron seleccionados aleatoriamente de los registros del banco de sangre, fueron visitados en sus domicilios para entrevista y extracción de sangre venosa, previo otorgamiento de consentimiento informado. La entrevista se efectuó para determinar parámetros epidemiológicos útiles, que se relacionaran positivamente con la existencia de la parasitosis en los donantes de sangre. Para esto se preguntó sobre el insecto vector y se solicitó responder afirmativa o negativamente a las siguientes preguntas: a) ¿Conoce la vinchuca? (nombre popular del Triatoma en Chile), b) ¿Ha sido picado por una vinchuca?, c) ¿Su madre conoce la vinchuca?, d) ¿Su madre ha sido picada por una vinchuca? Esta misma entrevista se hizo a 78 donantes de sangre pareados por edad y que tenían una ELISA para T cruzi negativa. La muestra de sangre venosa extraída a los donantes que eran seropositivos para T cruzi mediante prueba tamiz en el banco de sangre, fue procesada en el laboratorio de Parasitología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, mediante las técnicas de hemoaglutinación indirecta y ELISA IgG para confirmar la presencia de anticuerpos anti T cruzi13. También se efectuó reacción en cadena de la polimerasa (PCR), que amplifica un segmento de 330 pb de ADN del kinetoplasto de T cruzi14. Finalmente, se efectuó a cada individuo seropositivo encuestado un xenodiagnóstico con dos cajitas que contenían ninfas de IV estadio de Triatoma infestans15 para determinar la presencia del T cruzi vivos en la sangre de los donantes y comparar el rendimiento de este método de diagnóstico frente al ensayo PCR. Parte B. Durante enero de 2000 y diciembre de 2004, se efectuó la prueba de ELISA para detectar anticuerpos anti T cruzi a un total de 30.309 donantes de sangre que concurrieron al banco de sangre del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Conjuntamente a la prueba de ELISA efectuada, se registró el domicilio informado por dichos donantes durante la entrevista.

Estadística. El estudio estadístico de la significancia de las diferencias observadas se efectuó mediante el estadígrafo Chi cuadrado de EPINFO 6.0.

RESULTADOS

Un porcentaje mayor de donantes chagásicos respondieron que ellos o sus madres habían sido picados por una vinchuca y esta diferencia fue estadísticamente significativa, en ambos casos respectivamente: 28,0% v/s 6,4%, p < 0,001 y 22,7% v/s 8,9%, p < 0,03%.

PCR fue positiva en 52/75 (69,3%); en tanto que el xenodiagnóstico lo fue sólo en 16/75 (21,3%). Sin embargo, hubo cinco chagásicos con xenodiagnóstico positivo y la respectiva PCR negativa. El resultado contrario, es decir PCR positiva con xenodiagnóstico negativo se observó en 41 individuos.

En la Tabla 1 se muestra la frecuencia anual (2000-2004) de donantes de sangre con anticuerpos anti T cruzi positivos mediante ELISA. Se puede apreciar que los porcentajes variaron entre 0,31 y 0,45, con un promedio de 0,4. La diferencia entre la frecuencia observada en el año 2004 con la de los restantes, no fue estadísticamente significativa.


De los 125 donantes ELISA positivos para T cruzi, la mayoría comunicó que la Región Metropolitana era su lugar de residencia. Sin embargo, hubo también donantes que procedían de otras regiones del país, incluyendo uno que residía en la cuarta, dos en la quinta y uno en la octava.

Finalmente, en la Tabla 2 se comparan las frecuencias de individuos con anticuerpos anti T cruzi, comunicada en dos trabajos efectuados en el mismo centro hospitalario en los años 1968 y 1982 con la detectada en el presente estudio. Ha habido un notorio descenso, desde 2,97% a 0,31%, p < 0,01.


DISCUSIÓN

En Chile, en la zona endémica de transmisión vectorial domiciliaria por T infestans de la enfermedad de Chagas (I a VI regiones geopolíticas y la Región Metropolitana) existe una cobertura de 100% para el descarte de sangre que presenta anticuerpos anti T cruzi11. La imple mentación de este sistema permitió, específicamente en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, que entre los años 2000 y 2004, se eliminaran 125 bolsas de sangre por presentar anticuerpos anti T cruzi. La mayoría de estos donantes comunicaron que procedían de la Región Metropolitana o regiones aledañas a la zona endémica de transmisión vectorial por T infestans. Sólo hubo un donante que residía en la VIII región (zona no endémica). La presencia de donantes de sangre infectados por T cruzi en las regiones centro-sur del país, donde no se hace tamiz para detectar enfermedad de Chagas en los bancos de sangre, ya había sido constatada, encontrándose 14 positivos de 9.308 estudiados (0,15%) en 13 hospitales localizados en dichas regiones. Nueve de estos donantes habían emigrado desde localidades rurales-periurbanas donde existia Tinfestans5. Por otra parte, en siete hospitales de la VII región se estudiaron 1.581 donantes, encontrándose uno positivo con anticuerpos anti T cruzi16. En los bancos de sangre de Chile localizados en área no endémica de transmisión vectorial por T infestans, la prevalencia de donantes positivos para T cruzi varía entre 0,6 y 1,5 por 1.0005,16, estimándose con esto una cifra de 1 por cada 1.000 para bancos de sangre de estas zonas17.

Se ha propuesto el uso de una entrevista pre-donación dirigida a descartar donantes de sangre infectados por T cruzi en estas regiones donde no se practica rutinariamente el tamiz serológico16. Dado que la población de Chile tiene algún grado de conocimiento de la enfermedad de Chagas y sus formas de transmisión, la pregunta: ¿Conoce las vinchucas?, no sería orientadora en la búsqueda de donantes infectados por T cruzi, como ya fuera constatado . En este estudio, la pregunta: ¿Ha sido picado usted o su madre por una vinchuca? tuvo respuesta afirmativa sólo en cerca de 20% de los donantes chagásicos, valor similar al observado en un anterior estudio6.

El hecho que los donantes con anticuerpos anti T cruzi presentan parásitos vivos en su sangre fue demostrado por la aplicación del xenodiagnóstico, resultando positivo en 21,3% de los estudiados. Similar resultado de 17,6% (19/108) se obtuvo en un trabajo previo . Estos porcentajes son sensiblemente menores al de 50% considerado para esta prueba en individuos crónicos con anticuerpos anti T cruzi15. Factores como parasitemia variable, susceptibilidad a la infección por T cruzi del artrópodo y cepa de T cruzi han sido sugeridos para explicar este fenómeno18. PCR se mostró de mayor sensibilidad que el xenodiagnóstico, alcanzando 69,3% de positividad en los donantes de sangre. Fa sensibilidad de esta prueba es variable, describiéndose índices de 3,8% hasta 100% para chagásicos crónicos en diversos estudios realizados19. Bajo nuestras condiciones de trabajo, PCR mostró elevada sensibilidad aunque en cinco individuos cuyo xenodiagnóstico fue positivo resultó negativa. Esto demostraría la conveniencia de usar tanto xenodiagnóstico como PCR para evidenciar la presencia del parásito en la sangre de un paciente chagásico crónico.

Fas cifras de prevalencia de individuos con anticuerpos anti T cruzi de 0,31% determinada en este estudio, muestran un notable descenso cuando se compara con la descrita en el año 1968. Sin embargo, entre los años 2000 y 2004, se observó una mantención de la cifra de detección de individuos que varió entre 20 y 27 casos cada año. Se ha estimado que el riesgo de infección de un receptor de sangre por una transfusión proveniente de un donante chagásico es de 20%17. Aplicada esta cifra a 60% del universo de donantes positivos detectados en el banco de sangre del Hospital José Joaquín Aguirre (para excluir posibles resultados falsos positivos en el tamiz serológico6), teóricamente se habría evitado la infección por este mecanismo de a lo menos 15 receptores entre los años 2000 y 2004. Fos resultados obtenidos en este banco de sangre, muestran que la posibilidad de adquirir la enfermedad de Chagas por vía transfusional se ha reducido, manteniéndose el riesgo estable en años recientes.

 

REFERENCIAS

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Recibido el 14 de noviembre, 2006. Aceptado el 19 de abril, 2007.

Correspondencia a: Rubén Mercado. Unidad Docente de Parasitología, Facultad de Medicina, Universidad de Chile. Interior Parque Quinta Normal. Fono: 56-2-6817911. Fax: 56-2-6814499. E mail: rmercado@med.uchile.cl