Scielo RSS <![CDATA[Revista chilena de historia natural]]> http://www.scielo.cl/rss.php?pid=0716-078X20100001&lang=es vol. 83 num. 1 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.cl/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.cl <![CDATA[<b>Construyendo una Red Chilena para Estudios Socioecológicos a Largo Plazo</b>: <b>Avances, enfoques y relevancia</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde su inicio formal en 1980, los programas de investigación ecológica a largo plazo (LTER por su sigla en inglés) han servido como un exitoso marco organizacional para crear agendas de investigación y mecanismos de financiamiento que permiten a los científicos abordar fenómenos ecológicos significativos a las escalas en que ellos ocurren. En sus 30 años de existencia, LTER ha expandido su rango geográfico (actualmente la red Internacional de LTER tiene más de 40 países miembros con sitios de estudios en cada uno de los continentes) y focos disciplinarios (principalmente abarcando las ciencias naturales y sociales, llevando a algunos a pedir un cambio de nombre a estudios de investigación socioecológica de largo plazo - LTSER por su sigla en inglés). No obstante, los biomas templados y subantárticos del sur de Sudamérica han carecido de sitios y redes formales de investigación a largo plazo. Sin embargo, numerosos esfuerzos de investigación a largo plazo han existido en Chile y Argentina sin coordinación entre sí. Particularmente, en 2008, el Instituto de Ecología y Biodiversidad puso en marcha el primer esfuerzo sistemático para articular tres sitios existentes (Parque Nacional Fray Jorge - 33° S, Estación Biológica Senda Darwin - 43° S, y Parque Etnobotánico Omora - 55° S). Aquí presentamos un número especial de la Revista Chilena de Historia Natural, dedicado a LTSER, con el objetivo de 1) dar una síntesis de algunos de los casos más emblemáticos casos de investigación socioecológica a largo plazo en Chile; 2) demostrar el valor de estos esfuerzos para la integración de la investigación y educación con resultados y procesos sociales, tales como aquellos relacionados con la toma de decisiones; y 3) ofrecer la perspectiva de una amplia gama de participantes involucrados en estas iniciativas, incluyendo a estudiantes de postgrado y programas asociados desde Iberoamérica y Norteamérica. Es nuestro deseo que estos trabajos compilados contribuyan a la consolidación de la aproximación de LTSER en el sur de Sudamérica dentro de la comunidad académica y también para una mayor integración entre la academia y la sociedad.<hr/>Since their formal inception in 1980, long-term ecological research (LTER) programs have served as a successful organizing framework to create research agendas and funding mechanisms that allow scientists to address meaningful ecological phenomena at the scales they occur. In its 30 years of existence, LTER has expanded its geographic range (currently the International LTER network has more than 40 country members with sites on every continent) and disciplinary foci (principally encompassing the natural and social sciences and leading some to call for a name change to long-term socio-ecological research - LTSER). Nonetheless, the temperate and subantarctic biomes of southern South America have lacked formalized long-term research sites and networks. Yet, at the same time, numerous uncoordinated long-term research efforts exist in both Chile and Argentina, and in 2008, the Institute of Ecology and Biodiversity launched Chile’s first concerted effort to link three existing sites (Fray Jorge Forest National Park - 33° S, Senda Darwin Biological Station - 43° S, and Omora Ethnobotanical Park - 55° S). Here, we present a special feature of the Revista Chilena de Historia Natural, dedicated to LTSER, with the aim of 1) providing a synthesis of some of the most emblematic cases of long-term socio-ecological research in Chile; 2) demonstrating the value of these efforts for the integration of research, education and social outcomes, such as decision making; and 3) offering the perspective of a broad array of participants involved in these initiatives, including graduate students and associated programs from Ibero-America and North America. It is our hope that these compiled works will contribute to the consolidation of the LTSER approach in southern South America both within the academic community and also to better link academia and society. <![CDATA[<b>Red Internacional de Investigación Ecológica a Largo Plazo</b>: <b>Alcances y direcciones futuras en Chile</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100002&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde su inicio formal en 1980, los programas de investigación ecológica a largo plazo (LTER por su sigla en inglés) han servido como un exitoso marco organizacional para crear agendas de investigación y mecanismos de financiamiento que permiten a los científicos abordar fenómenos ecológicos significativos a las escalas en que ellos ocurren. En sus 30 años de existencia, LTER ha expandido su rango geográfico (actualmente la red Internacional de LTER tiene más de 40 países miembros con sitios de estudios en cada uno de los continentes) y focos disciplinarios (principalmente abarcando las ciencias naturales y sociales, llevando a algunos a pedir un cambio de nombre a estudios de investigación socioecológica de largo plazo - LTSER por su sigla en inglés). No obstante, los biomas templados y subantárticos del sur de Sudamérica han carecido de sitios y redes formales de investigación a largo plazo. Sin embargo, numerosos esfuerzos de investigación a largo plazo han existido en Chile y Argentina sin coordinación entre sí. Particularmente, en 2008, el Instituto de Ecología y Biodiversidad puso en marcha el primer esfuerzo sistemático para articular tres sitios existentes (Parque Nacional Fray Jorge - 33° S, Estación Biológica Senda Darwin - 43° S, y Parque Etnobotánico Omora - 55° S). Aquí presentamos un número especial de la Revista Chilena de Historia Natural, dedicado a LTSER, con el objetivo de 1) dar una síntesis de algunos de los casos más emblemáticos casos de investigación socioecológica a largo plazo en Chile; 2) demostrar el valor de estos esfuerzos para la integración de la investigación y educación con resultados y procesos sociales, tales como aquellos relacionados con la toma de decisiones; y 3) ofrecer la perspectiva de una amplia gama de participantes involucrados en estas iniciativas, incluyendo a estudiantes de postgrado y programas asociados desde Iberoamérica y Norteamérica. Es nuestro deseo que estos trabajos compilados contribuyan a la consolidación de la aproximación de LTSER en el sur de Sudamérica dentro de la comunidad académica y también para una mayor integración entre la academia y la sociedad.<hr/>Since their formal inception in 1980, long-term ecological research (LTER) programs have served as a successful organizing framework to create research agendas and funding mechanisms that allow scientists to address meaningful ecological phenomena at the scales they occur. In its 30 years of existence, LTER has expanded its geographic range (currently the International LTER network has more than 40 country members with sites on every continent) and disciplinary foci (principally encompassing the natural and social sciences and leading some to call for a name change to long-term socio-ecological research - LTSER). Nonetheless, the temperate and subantarctic biomes of southern South America have lacked formalized long-term research sites and networks. Yet, at the same time, numerous uncoordinated long-term research efforts exist in both Chile and Argentina, and in 2008, the Institute of Ecology and Biodiversity launched Chile’s first concerted effort to link three existing sites (Fray Jorge Forest National Park - 33° S, Senda Darwin Biological Station - 43° S, and Omora Ethnobotanical Park - 55° S). Here, we present a special feature of the Revista Chilena de Historia Natural, dedicated to LTSER, with the aim of 1) providing a synthesis of some of the most emblematic cases of long-term socio-ecological research in Chile; 2) demonstrating the value of these efforts for the integration of research, education and social outcomes, such as decision making; and 3) offering the perspective of a broad array of participants involved in these initiatives, including graduate students and associated programs from Ibero-America and North America. It is our hope that these compiled works will contribute to the consolidation of the LTSER approach in southern South America both within the academic community and also to better link academia and society. <![CDATA[<b>Formando una nueva generación de investigadores capaces de integrar los aspectos socioecológicos en conservación biológica</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Así como la educación moldea los pensamientos de la siguiente generación de investigadores, sus marcos conceptuales, herramientas analíticas y la manera en que estos interactúan con su entorno natural, impactará significativamente los estudios científicos, las políticas y la toma de decisiones. El objetivo del presente artículo es analizar cómo los programas de postgrado en Chile, relacionados con ecología y manejo de recursos naturales, integran los aspectos socioecológicos en sus cursos de Biología de la Conservación. Adicionalmente, presentamos nuestras perspectivas acerca de los procesos, beneficios, y desafíos que se presentan con la participación en programas con enfoques interdisciplinarios. En Chile, revisamos 22 programas de postgrado (nueve doctorales y trece de magíster) relacionados con temas de ecología y/o manejo de recursos naturales, acreditados por la Comisión Nacional de Acreditación a octubre del año 2008. De ellos, el 64 % tienen un curso de Biología de la Conservación. A pesar de cierta integración de aspectos socioeconómicos en los contenidos de estos cursos, la perspectiva educativa de estos sigue mayoritariamente el paradigma utilitarista, lo cual contrasta con las aproximaciones más amplias en la filosofía ambiental. Proponemos que es necesario un cambio de paradigma en la enseñanza de la Biología de la Conservación en Chile, de tal manera que abarque aspectos sociales y ecológicos, más allá de su valor utilitario o instrumental, incorporando al ser humano dentro de los ecosistemas y el modelo ecosistémico del no equilibrio. Para integrar la perspectiva socioecológica en los cursos de Biología de la Conservación proponemos incluir 4 componentes en la enseñanza: (a) perspectiva biocultural, (b) interdisciplinariedad, (c) comunicación multidireccional y participación y, (d) experiencia de campo y encuentros directos con la naturaleza y las comunidades locales.<hr/>As education shapes the thinking of the next generation of researchers, its conceptual framework, analytical tools and the way in which these interact with their natural surroundings, will significantly impact scientific studies, policies and decision making. The objective of this article is to analyze how graduate programs in Chile related to ecology and natural resource management are integrating socio-ecological aspects in their courses of conservation biology. Additionally, we present our perspectives about the processes, benefits and challenges that arise with participation in programs with interdisciplinary emphases. In Chile, we reviewed 22 graduate programs (nine doctoral and thirteen master’s) related to themes of ecology and natural resource management and certified by the National Accreditation Commission as of October 2008. Of them, 64 % had a course in Conservation Biology. In spite of some integration of socio-economic aspects in the contents of these courses, the educational perspective of these continues to be within a utilitarian paradigm, which contrasts from broader approaches encompassed within environmental philosophy. We propose that it is necessary to change the teaching paradigm of conservation biology in Chile, such that it addresses social and ecological aspects that transcend utilitarian and instrumental values, incorporating the human being within ecosystems and the non-equilibrium ecosystem model. To integrate the socio-ecological perspective in conservation courses, we propose the inclusion of four educational components: (a) biocultural approach, (b) interdisciplinarity, (c) multi-directional communication and participation, and (d) field experiences and direct encounters with nature and the local communities. <![CDATA[<b>Filosofía ambiental de campo y conservación biocultural en el Parque Etnobotánico Omora</b>: <b>Aproximaciones metodológicas para ampliar los modos de integrar el componente social ("S") en Sitios de Estudios Socio-Ecológicos a Largo Plazo (SESELP)</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Para resolver los problemas derivados del cambio medioambiental global, los científicos y tomadores de decisiones reconocen que es necesario integrar más ampliamente el componente social o factor humano en la investigación ecológica. Proponemos que para lograr esta integración las redes de Sitios de Estudios Socio-Ecológicos a Largo Plazo (SESELP) ofrecen una plataforma ideal, porque los sitios permiten abordar singularidades ecológicas, culturales y políticas a escala local, a la vez que integrar escalas globales a través del trabajo colaborativo en redes de sitios. Sin embargo, este trabajo socioecológico todavía requiere articular de mejor manera los programas desarrollados a múltiples escalas geográficas, ecológicas y políticas. Además, hasta el momento el componente social considerado en los programas SESELP ha sido fundamentalmente económico, dejando fuera la dimensión ética. La integración de la ética de manera sistemática en los programas SESELP está severamente limitada por la carencia de metodologías. Para contribuir a resolver esta limitación, hemos desarrollado una aproximación metodológica que denominamos “filosofía ambiental de campo”. Esta aproximación integra las ciencias ecológicas y la ética ambiental en educación y conservación biocultural a largo-plazo a través de un ciclo de cuatro pasos interrelacionados: i) investigación interdisciplinaria ecológica y filosófica, ii) composición de metáforas y comunicación a través de relatos simples, iii) diseño de experiencias de campo guiadas con un sentido ecológico y ético, y iv) habilitación de áreas de conservación in situ. Este ciclo se ha definido a posteriori analizando las experiencias efectivas del programa de investigación, educación y conservación biocultural del Parque Etnobotánico Omora, en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos (RBCH). El programa de Magíster en Ciencias con mención en Conservación Subantártica de la Universidad de Magallanes (UMAG) está adoptando este ciclo como una metodología estructurada para el diseño de tesis y mallas curriculares de estudiantes que están generando innovadoras actividades educativas y de ecoturismo, como el “Ecoturismo con Lupa” y el “Birding Ético”. Para articular programas de trabajo múltiples escalas, el Parque Omora funciona a escala local como un centro de investigación en la RBCH, a nivel nacional como cofundador y sitio más austral de la red chilena SESELP coordinada por el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), y a nivel internacional como una reserva y estación de campo del Programa de Conservación Biocultural Subantártica, coordinado por la UMAG, IEB y la Universidad de North Texas (UNT). Esta organización en unidades anidadas ha permitido articular de manera sinérgica el trabajo a escalas locales, nacionales e internacionales. La investigación colaborativa ha: 1) conducido al descubrimiento de singularidades de la diversidad biológica y cultural en la remota ecorregión subantártica de Magallanes, 2)ha posibilitado programas de educación y conservación trabajando con múltiples actores sociales e instituciones, y 3) incorporado la filosofía ambiental en la investigación socioecológica. De esta manera, el programa del Parque Omora contribuye a ampliar la definición del componente social (“S”) en las redes SESELP, y a generar metodologías para integrar, a múltiples escalas, dimensiones ecológicas y éticas en programas de investigación socioecológica, como también de educación y conservación biocultural, que podrían ser implementadas y evaluadas en otros sitios o redes SESELP.<hr/>In order to effectively address the problems derived from global environmental change, environmental scientists, citizens and decision-makers now recognize the need to integrate more fully the human or social component into ecological research. We propose that to achieve this integration, Long-Term Socio-Ecological Research (LTSER) networks offer an ideal platform, because such sites enable research at ecological, cultural, and political local scales, and at the same time allow addressing these issues at a global scale. However, this socio-ecological work still requires better articulation of programs developed at multiple geographic, ecological and political scales. In addition, until now the social component considered in LTSER programs has focused on economic factors, omitting ethical dimensions. A central reason for this omission is the lack of methodologies to systematically integrate ethics into LTSER programs. As a contribution to resolve this limitation, here we develop a methodological approach that we call “field environmental philosophy.” It integrates ecological research and environmental ethics into biocultural education and conservation through an interrelated four-step cycle: i) interdisciplinary ecological and philosophical research, ii) composition of metaphors, and communication through simple narratives, iii) design of guided field experiences with an ecological and ethical orientation, and iv) implementation of in situ conservation areas. This cycle has been defined a posteriori, by analyzing successful experiences of biocultural research, education and conservation program at the Omora Ethnobotanical Park (OEP) in the Cape Horn Biosphere Reserve (CHBR). The Masters of Science in Subantarctic Conservation at the University of Magallanes (UMAG) adopted this cycle as a structured methodology to design theses and academic curricula for students who are creating innovative educational and ecotourism activities, such as “Ecotourism with a Hand Lens” and “Ethical Birding.” To articulate the programs at multiples scales, the OEP functions at the local scale as a research center in the CHBR, at the national level as a cofounder and southernmost site of the Chilean LTSER network coordinated by the Institute of Ecology and Biodiversity (IEB), Chile, and at the international level as a reserve and field station of the Subantarctic Biocultural Conservation Program that is coordinated by UMAG, IEB and the University of North Texas (UNT). This organization of nested units has permitted to synergistically articulate the work at local, national and international scales. Collaborative research has led to the discovery of biological and cultural diversity singularities in the remote Magellanic subantarctic ecoregion, enabled education and conservation work with multiple social actors and institutions, and has strengthened the incorporation of environmental philosophy into socio-ecological research. In this way, OEP’s program is contributing to broaden the definition of the social (“S”) component in LTSER, and to generate methodologies to integrate, at multiple scales, ecological and ethical dimensions into socio-ecological research, as well as biocultural education and conservation programs, which could be implemented and assessed at other LTER sites. <![CDATA[<b>Investigación de largo plazo en el Parque Nacional Bosque Fray Jorge</b>: <b>Veinte años estudiando el rol de los factores bióticos y abióticos en un matorral chileno semiárido</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100005&lng=es&nrm=iso&tlng=es Since 1989, we have conducted a large-scale ecological experiment in semiarid thorn scrub of a national park in north-central Chile. Initially, we focused on the role of biotic interactions including predation, interspecific competition, and herbivory in small mammal and plant components of the community. We utilized a reductionist approach with replicated 0.56 ha fenced grids that selectively excluded vertebrate predators and/or larger small mammal herbivores such as the degu, Octodon degus. Although we detected small transitory effects of predator exclusions on degu survival and numbers, other species failed to show responses. Similarly, interspecific competition (i.e., degus with other small mammals) had no detectable numerical effects (although some behavioral responses occurred), and degu-exclusions had relatively small effects on various plant components. Modeling approaches indicate that abiotic factors play a determining role in the dynamics of principal small mammal species such as O. degus and the leaf-eared mouse (Phyllotis darwini). In turn, these are mainly related to aperiodic pulses of higher rainfall (usually during El Niño events) which trigger ephemeral plant growth; a food addition experiment in 1997-2000 verified the importance of precipitation as a determinant of food availability. Since 2004, we have expanded long-term monitoring efforts to other important community components including birds and insects in order to understand effects of abiotic factors on them; we report some of the first results of comprehensive surveys on the former in this region. Finally, we recently shifted focus to documenting effects of exotic lagomorphs in the park. We installed additional treatments selectively excluding small mammals, lagomorphs, or both, from replicated grids in order to evaluate putative herbivore impacts. In conjunction with increased annual rainfall since 2000, we predict that introduced lagomorphs will have increasing impacts in this region, and that more frequent El Niños in conjunction with global climatic change may lead to marked changes in community dynamics. The importance of long-term experimental studies is underscored by the fact that only now after 20 years of work are some patterns becoming evident.<hr/>Desde 1989 hemos llevado a cabo un experimento ecológico a gran escala en un matorral espinoso semiárido de un parque nacional en el norte de Chile. Inicialmente, nos centramos en el rol de las interacciones bióticas incluyendo depredación, competencia interespecífica y herbivoría en micromamíferos y componentes vegetales de la comunidad. Usamos una aproximación reduccionista con parcelas replicadas cercadas de 0.56 ha que selectivamente excluían depredadores vertebrados y/o micromamíferos herbívoros más grandes como el degu, Octodon degus. Aunque detectamos efectos transitorios menores en la sobrevivencia y número de degus en las exclusiones de depredadores, otras especies no mostraron respuestas. Similarmente, la competencia interespecífica (i.e., degus con otros micromamíferos) no tenía efectos numéricos detectables (aunque ocurrieron algunas respuestas conductuales), y las exclusiones tuvieron efectos relativamente pequeños en varios componentes vegetales. Aproximaciones basadas en modelos indican que los factores abióticos juegan un papel determinante en la dinámica de las especies de micromamíferos principales como O. degus y la laucha orejuda (Phyllotis darwini). En cambio, estos están principalmente relacionados a pulsos no periódicos de lluvias más altas (usualmente durante los eventos El Niño) que gatilla el crecimiento de plantas efímeras; un experimento de adición de alimento en 1997-2000 verificó la importancia de la precipitación como un determinante de la disponibilidad de alimento. Desde el 2004 hemos expandido los esfuerzos de monitoreo de largo plazo a otros componentes comunitarios importantes incluyendo aves e insectos con el fin de entender los efectos de los factores abióticos sobre ellos; informamos algunos de los primeros resultados de censos comprehensivos de aves en esta región. Finalmente, hace poco cambiamos de foco para documentar el efecto de lagomorfos exóticos en el parque. Instalamos tratamientos adicionales excluyendo selectivamente micromamíferos, lagomorfos, o ambos, de parcelas replicadas con el fin de evaluar impactos de herbívoros. En conjunto con el aumento de la precipitación anual desde 2000, predecimos que los lagomorfos introducidos tendrán mayores impactos en esta región y que más frecuentes El Niño en combinación con el cambio climático global puede conducir a cambios marcados en la dinámica comunitaria. La importancia de experimentos de largo plazo es destacado por el hecho que solamente ahora después de 20 años de trabajo algunos patrones están siendo evidentes. <![CDATA[<b>Cambios de largo plazo en el paisaje y los ensambles de micromamíferos y rapaces en Chile central</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100006&lng=es&nrm=iso&tlng=es San Carlos de Apoquindo, en la precordillera de Chile central, es una localidad con estudios de larga data en vertebrados (ca. 30 años), situación favorable para el análisis de procesos de largo plazo que operan sobre dichos ensambles. En este contexto estudiamos la trayectoria del uso del suelo mediante imágenes satelitales LANDSAT, correspondientes a 1975, 1989 y 2003 y su presunto efecto sobre la vegetación, micromamíferos y aves rapaces. El análisis de las imágenes satelitales revela una expansión acelerada del área urbana en desmedro del suelo agrícola y matorrales naturales. Las especies de micromamíferos nativos de talla reducida y media no evidencian grandes variaciones de abundancia durante el período de estudio pero las de mayor tamaño redujeron sus poblaciones. El conejo europeo (Oryctolagus cuniculus) es una de las especies más abundantes del área, y estaría siendo favorecido por la modificación del paisaje. En la dieta del águila (Geranoaetus melanoleucus) y del peuco (Parabuteo unicinctus) se observó una disminución sostenida de la principal presa nativa, el degú (Octodon degus) y un aumento de la presa exótica, el conejo. Además se observó una tendencia a la disminución de la riqueza y abundancia de aves rapaces durante el período de estudio, la que se asociaría a la expansión urbana y al deterioro del matorral natural. Postulamos que la expansión urbana y la pérdida y fragmentación del matorral han producido una disminución de la población de degú, con su consecuente disminución en la dieta de águilas y peucos, lo que a su vez ha potenciado un incremento de depredación sobre conejo.<hr/>San Carlos de Apoquindo, a piedemont area to the east of Santiago city, is a site with 30 years of data on vertebrates. Using LANDSAT satellite imagery for the years 1975, 1989 and 2003, we studied the spatio-temporal trajectory of land use and its putative effects on vegetation, small mammals and raptors. On the basis of a landscape-level analysis, we interpreted long-term trends in the abundance of small mammals and in the diet of raptors. Satellite imagery reveals an accelerated expansion of the urban area in detriment of agricultural land and native scrubland. Native mammal species of small and medium size do not display large variation of abundance during the 30 years study period, but larger-sized native mammals show reduced population numbers. The European rabbit (Oryctolagus cuniculus) currently is among the most abundant mammal species in the area, and seems to be favored by the temporal transition from dense to sparse scrubland. In the diets of Chilean Eagle (Geranoaetus melanoleucus) and of native Harris’ Hawk (Parabuteo unicinctus) there is a marked decrease of the native rodent prey Octodon degus and a concomitant increase of the exotic prey Oryctolagus cuniculus. In addition, there is a decreasing trend in richness and abundance of raptors throughout the study period, which is associated to both urban expansion and scrubland fragmentation and reduction. We propose that urban encroachment, together with areal reduction and fragmentation of native scrubland, has resulted in a decrease of the Octodon degus population, and in its subsequent decrease in the diet of both native eagles and hawks, which in turn has determined increased predation on exotic rabbits. <![CDATA[<b>Estación Biológica Senda Darwin</b>: <b>Investigación ecológica de largo plazo en la interfase ciencia-sociedad</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100007&lng=es&nrm=iso&tlng=es La Estación Biológica Senda Darwin (EBSD) constituye un centro de investigación inmerso en el paisaje rural del norte de la Isla de Chiloé (42º S), donde fragmentos del bosque siempreverde original coexisten con praderas de uso ganadero, turberas de Sphagnum, matorrales sucesionales, plantaciones de Eucalyptus y otras formaciones de origen antropogénico. Desde 1994 hemos realizado estudios de largo plazo centrados en algunas especies de plantas (e.g., Pilgerodendron uviferum D. Don) y animales (e.g., Aphrastura spinicauda Gmelin, Dromiciops gliroides [Thomas]) catalogados como amenazados o escasamente conocidos y en ecosistemas nativos de importancia regional y global (e.g., turberas de Sphagnum, bosque Valdiviano y Nordpatagónico). Las investigaciones han considerado las respuestas de las especies y de los ecosistemas frente al cambio antropogénico del paisaje y cambio climático, así como los efectos de diferentes formas de manejo. Este escenario es semejante al de otras regiones de Chile y Latinoamérica lo que da generalidad a nuestros resultados y modelos. En este período, investigadores asociados a la EBSD han producido más de un centenar de publicaciones en revistas nacionales e internacionales y 30 tesis de pre y postgrado. Entendiendo el papel clave de los seres humanos en los procesos ecológicos de la zona rural, la EBSD ha desarrollado un programa de educación ecológica y vinculación del avance científico con la sociedad local y nacional. La integración de la EBSD a la naciente red de Sitios de Estudios Socio-Ecológicos de Largo Plazo en Chile consolidará y fortalecerá la investigación básica y aplicada que realizamos para proyectarla hacia la siguiente década.<hr/>Senda Darwin Biological Station (SDBS) is a field research center immersed in the rural landscape of northern Chiloé island (42º S), where remnant patches of the original evergreen forests coexist with open pastures, secondary successional shrublands, Sphagnum bogs, Eucalyptus plantations and other anthropogenic cover types, constituting an agricultural frontier similar to other regions in Chile and Latin America. Since 1994, we have conducted long-term research on selected species of plants (e.g., Pilgerodendron uviferum) and animals (e.g., Aphrastura spinicauda, Dromiciops glirioides) that are considered threatened, poorly known or important for their ecological functions in local ecosystems, and on ecosystems of regional and global relevance (e.g., Sphagnum bogs, North Patagonian and Valdivian rain forests). Research has assessed the responses of species and ecosystems to anthropogenic land-use change, climate change, and the impact of management. During this period, more than 100 scientific publications in national and international journals, and 30 theses (graduate and undergraduate) have been produced by scientists and students associated with SDBS. Because of our understanding of the key role that humans play in ecological processes at this agricultural frontier, since the establishment of SDBS we have been committed to creative research on the communication of science to society and ecological education. The integration of SDBS to the nascent Chilean network of long-term socio-ecological research will consolidate and strengthen basic and applied research to project our work into the next decade. <![CDATA[<b>Monitoreo de largo plazo en el ecosistema marino costero de Las Cruces, Chile</b>: <b>Definiendo líneas base para construir alfabetización ecológica en un mundo que cambia</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100008&lng=es&nrm=iso&tlng=es Marine coastal habitats are being increasingly impacted by human activities. In addition, there are dramatic climatic disruptions that could generate important and irreversible shifts in coastal ecosystems. Long-term monitoring plays a fundamental and irreplaceable role to establish general baselines from which we can better address current and future impacts and distinguish between natural and anthropogenic changes and fluctuations. Here we highlight how over 25 years of monitoring the coastal marine ecosystem within the no-take marine protected area of Las Cruces has provided critical information to understand ecological baselines and build the necessary ecological literacy for marine management and conservation. We argue that this understanding can only be gained with simultaneous monitoring of reserves and human-impacted areas, and the development of complementary experimental studies that test alternative hypothesis about driving processes and mechanisms. In this contribution we selected four examples to illustrate long-term temporal fluctuations at all trophic levels including taxa from algae to sea birds. From these examples we draw a few general lessons: a) there is co-occurrence of rapid- and slowly- unfolding ecological responses to the exclusion of humans within the same rocky shore community. The sharp differences in the pace at which depleted populations recover is at least partly related to differences in life history (dispersal capabilities) of the targeted species. b) Long-term monitoring of the supply-side of marine communities is critical to evaluate the potential feedback effects of local changes in abundance into the arrival of new individuals and to correctly evaluate environmental and human-induced perturbations. c) Unexpected changes in local population dynamics can occur in “independent” and apparently non-interactive modules of the marine ecosystem, such as roosting sea birds inside the reserve. In addition we discuss the way in which ecological data generated from long-term monitoring at marine reserves was institutionalized in a national marine management policy. At the same time, we highlight the mismatch between the gained scientific information and principles from these studies and the current concept of marine protected areas that is being implemented by some government agencies in Chile. Information from long term monitoring programs has proved essential to understand how marine environments respond to anthropogenic and/or natural disturbances, however funding these schemes, which generally have no short term gains for funding agencies in both developing and developed countries, still remain a major challenge.<hr/>Los ambientes marinos costeros están siendo impactados en forma creciente por las actividades humanas. Además, perturbaciones asociadas a cambios climáticos pueden producir cambios dramáticos e irreversibles en estos ecosistemas. El monitoreo de largo plazo juega un rol fundamental e irremplazable para establecer líneas-base sobre las cuales podemos establecer impactos actuales y futuros y distinguir entre cambios antropogénicos y fluctuaciones naturales. En este estudio resaltamos cómo el monitoreo de más de 25 años en la reserva marina costera no extractiva de Las Cruces ha entregado información crítica sobre líneas-bases ecológicas y ha ayudado a comprender ecosistemas costeros para su manejo y conservación. Planteamos que este conocimiento solo puede ser adquirido a través del monitoreo simultáneo en zonas de reservas y en zonas impactadas por el humano (de libre acceso), en conjunto con estudios experimentales complementarios para poner a prueba hipótesis acerca de los procesos y mecanismos que subyacen a los patrones observados. En este artículo seleccionamos cuatro ejemplos para ilustrar patrones temporales de largo plazo en todos los niveles tróficos, incluyendo taxa que van desde las macroalgas a las aves marinas. De estas experiencias surgen algunas lecciones generales: a) existe una coocurrencia de respuestas ecológicas rápidas y lentas frente a la exclusión de humanos en la misma comunidad costera rocosa. Las marcadas diferencias entre las tasas de recuperación de poblaciones afectadas son al menos en parte dependientes de las historias de vida (capacidad de dispersión) de estas. b) El monitoreo de largo plazo del “abastecimiento” de nuevos individuos (reclutamiento) en comunidades marinas es crítico para evaluar la potencial retroalimentación de cambios en abundancia local sobre la llegada de nuevos individuos y de esta forma evaluar correctamente perturbaciones ambientales o antrópicas. c) Cambios inesperados en dinámicas poblacionales pueden ocurrir en módulos aparentemente independientes del ecosistema litoral, como lo son las aves marinas que descansan o anidan al interior de la reserva. Adicionalmente, discutimos la forma en la cual datos ecológicos generados a partir de monitoreos de largo plazo fueron institucionalizados en un artículo de la ley de pesca y acuicultura. Al mismo tiempo resaltamos el desfase entre el conocimiento adquirido de los estudios de largo plazo en reservas marinas e instrumentos de conservación marina implementados por algunas agencias de gobierno en Chile. Concluimos señalando que la información proveniente de monitoreos de largo plazo ha resultado esencial para comprender cómo los ambientes marinos responden a disturbios naturales o antropogénicos, sin embargo el financiamiento de estos programas, que generalmente no tienen grandes ganancias en el corto plazo para las agencias de financiamiento, continúa siendo un gran desafío tanto en países desarrollados como los en vías de desarrollo. <![CDATA[<b>Investigación sobre manejo forestal a largo plazo en Patagonia Sur -Argentina</b>: <b>Lecciones del pasado, desafíos del presente</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100009&lng=es&nrm=iso&tlng=es Argentina ha basado su economía en la agricultura y el ganado, donde el bosque ha sido visto como un obstáculo para el desarrollo. La cosecha forestal en Patagonia Sur ha sido una actividad basada en la colonización y explotación de nuevas áreas. Esta se realiza principalmente en bosques primarios sin ningún manejo silvícola posterior. A pesar de que el manejo actual no es sustentable, la investigación científica ha definido las bases para conservar, proteger y mejorar las propuestas de manejo forestal para los bosques nativos de Patagonia Sur. Las primeras parcelas de estudio a largo plazo (1965-1966) basaron su monitoreo en parámetros económicos y estructura forestal, estableciéndose cerca de veinte parcelas en bosques fiscales de Tierra del Fuego. La mayoría fueron destruidas o discontinuadas debido a la falta de planificación del uso de la tierra, escaso interés social en la investigación, falta de compromiso de instituciones, y poca colaboración con empresas forestales. Posteriormente, un segundo grupo de nueve parcelas se estableció en Patagonia Sur (1993-2004) basado en la colaboración entre empresas privadas e instituciones nacionales. Los objetivos incluyeron parámetros económicos y ecológicos. Las parcelas se establecieron en tierras privadas conjuntamente con empresas privadas y estancieros, mediante la firma de acuerdos y proyectos de investigación. Los principales problemas encontrados fueron: falta de compromiso de las administraciones forestales, ausencia de proyectos financiados a largo plazo, y que la responsabilidad de las parcelas continúa bajo la iniciativa personal de los investigadores participantes. El estudio de las parcelas permitió: (i) proponer nuevos sistemas de regeneración basados en la maximización del rendimiento y el mejoramiento del valor de conservación de los bosques manejados (e.g., retención variable y sistemas silvopastoriles), (ii) determinar la factibilidad económica de aplicación de tratamientos intermedios, (iii) determinar líneas base y definir los impactos de distintos sistemas silvícolas, (iv) proponer metodologías de monitoreo de amplio espectro y establecer áreas demostrativas de manejo, y (v) proveer áreas y conocimientos para entrenar profesionales en prácticas de manejo forestal y conservación de la biodiversidad. Las parcelas permanentes ya establecidas en los bosques de Nothofagus de Patagonia Sur y las bases de datos obtenidas podrían servir como punto de partida para definir un núcleo regional que pueda participar en el International Long Term Ecological Research para asegurar el uso sustentable de los bosques nativos.<hr/>Argentina has based its economy in agriculture and cattle production seeing forests as one of the main obstacles for future development. Forest harvesting in South Patagonia has been an activity based on colonization and exploitation of new areas. Harvesting is mainly carried out in old-growth forests without silviculture management after the first cuts. Beyond this mismanagement, scientific research defined the basis to conserve, protect and improve the present forest management for the South Patagonia native forests. The first long-term study permanent plots (1965-1966) monitored only economic and forest structure parameters, and near twenty plots were established in public forested lands of Tierra del Fuego. Most of these plots were destroyed or discontinued due to a lack of land use planning, scarce social interest for long-term researches, absence of commitment of institutions, and few contributions of forest companies. After this, a second group of nine long-term study permanent plots were established in South Patagonia (1993-2004) based in the collaboration between private companies and national research institutions. The objectives included economic as well as ecological parameters. The new plots were established on private lands based on several agreements and joint venture projects between national institutions, private companies and ranch owners. The main limitations in these processes were: a lack of commitment from the provincial forest administrations, absence of long-term financed projects and a clear forest policy from the government, and that continuity of plot measurements rely only under the responsibility of researchers. The study of the long-term plots allowed: (i) to propose new harvesting systems by maximizing yield and improving conservation value of managed forests (e.g., variable retention and silvopastoral systems), (ii) to determine the economical feasibility of the intermediate treatments, (iii) to define base-lines and impacts of different silvicultural treatments, (iv) to propose a wide spectrum of monitoring methodologies and establish demonstrative areas of forest management, and (v) to provide areas and knowledge to train professionals in forest management and biodiversity conservation practices. The surviving permanent plots in Nothofagus forest in South Patagonia and the obtained information could be used as a starting point to define a regional nucleus that could participate in the International Long Term Ecological Research to improve the use of native forests. <![CDATA[<b>Redes de Investigación Ecológica y Socio-Ecológica a Largo Plazo (LTER y LTSER) en Iberoamérica</b>: <b>Los casos de México y España</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100010&lng=es&nrm=iso&tlng=es Las profundas diferencias económicas entre los países, combinadas con igualmente diferentes contextos históricos, sociales y culturales complican enormemente la organización de procesos de investigación científica a escala regional y global. Los diferentes países miembros de la Red Internacional de Investigación Ecológica a Largo Plazo (ILTER) han armado sus propias redes atendiendo a las necesidades, características y restricciones nacionales, pero con miras a participar de manera firme en el proceso internacional. En este artículo se presenta una reseña pormenorizada de las experiencias de dos países iberoamericanos, México y España, en su proceso de conformación de redes LTER nacionales. Los países comparten muchas similitudes culturales, pero con algunas diferencias importantes que han determinado la forma particular en que cada uno de ellos ha diseñado e implementado sus propias redes LTER. Se aborda para ambos casos el proceso de conformación de sus Redes Nacionales en el contexto de su entorno internacional. Asimismo, describe brevemente la manera como ambos grupos están participando en un primer esfuerzo de la red ILTER por detonar un proyecto de colaboración científica a nivel internacional sobre las relaciones existentes entre los motores socioeconómicos y los servicios ambientales de los ecosistemas.<hr/>The profound differences between countries, combined with equally diverse historical, social and cultural contexts enormously complicates the organization of scientific research processes at the regional and global scales. The different member countries of the International Long-Term Ecological Research (ILTER) initiative have created their own networks, taking into account their needs, characteristics and national limitations, but with the vision of participating in a strong way in the international processes. In this article, we present a detailed review of the experience of two Ibero-American countries, Mexico and Spain, in their process of forming LTER networks. These two countries share many cultural similarities, but with some important differences that have determined the specific form that each has designed and implemented for their own networks. We address in both cases the process of conforming national networks in the international context, and at the same time we describe briefly the way that each group has participated in the first effort of the ILTER to coordinate a scientific project at the international level regarding the existing relationships between socio-economic drivers and ecosystem services. <![CDATA[<b>Estudios ecológicos de largo plazo en bosques de Estados Unidos</b>: <b>Lecciones claves para su aplicación en Chile y otras regiones</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100011&lng=es&nrm=iso&tlng=es Long-term ecological research addresses questions to which short-term research projects cannot effectively respond because of the temporal scales over which many ecosystem processes operate. In North America, this type of research has yielded important information on key processes and organisms in many forest types, from eastern broadleaf forests to the coniferous forests of the west, and from tropical to boreal latitudes. Long-term ecological research (that conducted at the decade scale or longer) in the forests of North America has included watershed studies, silvicultural trials, establishment of permanent plots to assess forest demographics, and the study of disturbance regimes and predator-prey systems. Instituting such research in forest ecosystems of other regions of the world, especially at corresponding latitudes on either side of the equator, will help scientists understand patterns of natural disturbance and succession, the effects of alternative management strategies, and the impacts of climate change. Key recommendations based on North American long-term ecological research include: 1) the importance of multidisciplinary research, 2) the need to invest in data storage and management, 3) the deployment of both basic and advanced technology (e.g., eddy covariance systems), and 4) development of collaboration networks among regions, institutions, and individual researchers.<hr/>La investigación ecológica de largo plazo es capaz de abordar ciertas preguntas de una manera mejor que los proyectos de corto plazo, debido a las escalas temporales en que funcionan muchos procesos ecológicos. En Norteamérica, este tipo de investigación ha brindado conocimiento sobre importantes procesos y organismos claves en muchos tipos forestales, extendiéndose desde los bosques caducifolios de la costa este a los bosques de coniferas en la costa oeste, y en latitudes tropicales hasta boreales. La investigación ecológica de largo plazo en los bosques de Norteamérica ha incluido estudios de cuencas, ensayos silviculturales, establecimiento de parcelas permanentes para investigar demografía forestal, y el estudio de regímenes de perturbación y sistemas predadores/presa. El inicio de investigación de largo plazo en ecosistemas forestales de otras regiones del mundo, especialmente en latitudes correspondientes a ambos lados del ecuador, ayudará a los científicos a comprender los regímenes de perturbaciones naturales y sucesión, así como los efectos de varias estrategias del manejo forestal, y los impactos de cambio climático. Recomendaciones claves basadas en la experiencia de Norteamérica incluyen: 1) la importancia de la investigación multidisciplinaria, 2) la necesidad de invertir recursos en el manejo de bases de datos, 3) la aplicación tanto de tecnología básica como avanzada (por ejemplo, sistemas de detección de ‘eddy covariance’ para cuantificar el intercambio de carbono entre los bosques y la atmósfera), y 4) colaboración entre regiones, instituciones, y científicos individuales. <![CDATA[<b>Fenología de <i>Tayloria dubyi </i>(Splachnaceae) en las turberas de la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos</b>]]> http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-078X2010000100012&lng=es&nrm=iso&tlng=es Los bosques de la ecorregión subantártica de Magallanes incluyen una alta diversidad de briofitas, superando la diversidad de las plantas vasculares. A pesar de esto, estudios biológicos referentes a fenología de briofitas son inexistentes para esta ecorregión y Chile. A partir del estudio de la fase esporofítica de Tayloria dubyi, musgo endémico de la ecorregión subantártica de Magallanes, proponemos una metodología para estudios fenológicos en briofitas australes. Se definieron cinco fenofases fácilmente distinguibles con lupa de mano, que se registraron mensualmente durante los años 2007 y 2008 en poblaciones de T. dubyi en el Parque Etnobotánico Omora y bahía Mejillones en la isla Navarino (55º S), Reserva de Biosfera Cabo de Hornos. La fase esporofítica (o reproductiva) de T. dubyi presentó un claro patrón estacional. Los esporofitos crecen en noviembre, durante los tres meses siguientes (diciembre-febrero) de la estación reproductiva austral maduran y liberan sus esporas y en marzo ya se encuentran senescentes. Tayloria dubyi pertenece a la familia Splachanceae, musgos en los que se ha detectado entomocoría (dispersión de sus esporas por insectos, específicamente por dípteros) en el Hemisferio Norte. El período de liberación de esporas desde los esporofitos de T. dubyi a comienzos del verano austral, coincide con los meses de mayor actividad de dípteros potencialmente dispersantes de esporas; por lo tanto, la entomocoría también podría ocurrir en la ecorregión subantártica de Magallanes. En suma, nuestro trabajo: (i) define una metodología para estudios fenológicos en briófitas australes, (ii) determina una marcada estacionalidad para la fase esporofítica de T. dubyi, y (iii) propone evaluar en investigaciones futuras la ocurrencia de entomocoría en especies de Splachnaceae que habitan en turberas y ecosistemas forestales subantárticos del Hemisferio Sur.<hr/>The sub-Antarctic Magellanic ecoregion harbors a high diversity of bryophytes, greater than the species richness of vascular plants. Despite this fact, phenological studies on bryophytes are lacking for this ecoregion and Chile. Based on the study of the sporophytic phase of Tayloria dubyi, an endemic moss from the sub-Antarctic Magellanic ecoregion, we propose a methodology for phonological studies on austral bryophytes. We defined five phenophases, easily distinguishable with a hand-lens, which were monthly recorded during 2007 and 2008 in populations of T. dubyi at the Omora Ethnobotanical Park and Mejillones Bay on Navarino Island (55º S) in the Cape Horn Biosphere Reserve. The sporophytic (or reproductive) phase of T. dubyi presented a clear seasonality. After growing in November, in three months (December-February) of the austral reproductive season the sporophytes mature and release their spores; by March they are already senescent. T. dubyi belongs to the Splachnaceae family for which entomochory (dispersal of spores by insects, specifically Diptera) has been detected in the Northern Hemisphere. The period of spores release in T. dubyi coincides with the months of highest activity of Diptera which are potential dispersers of spores; hence, entomochory could also take place in sub-Antarctic Magellanic ecoregion. In sum, our work: (i) defines a methodology for phenological studies in austral bryophytes, (ii) it records a marked seasonality ion the sporophyte phase of T. dubyi, and (iii) it proposes to evaluate in future research the occurrence of entomochory in Splachnaceae species growing in the sub-Antarctic peatlands and forest ecosystems in the Southern Hemisphere.